{"id":7756,"date":"2012-02-11T17:47:14","date_gmt":"2012-02-11T22:47:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=7756"},"modified":"2014-03-19T09:57:07","modified_gmt":"2014-03-19T14:57:07","slug":"cronicas-quindianas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2012\/02\/11\/cronicas-quindianas\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nicas quindianas"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de mi regreso de Armenia a la ciudad de Bogot\u00e1, que cumple 28 a\u00f1os, han surgido diferentes figuras en el campo de las letras quindianas, que poco a poco he venido asimilando a trav\u00e9s de los libros que me llegan de la regi\u00f3n. Una de esas figuras es Libaniel Marulanda Vel\u00e1squez, natural de Calarc\u00e1, quien a trav\u00e9s de perseverante labor ha ganado s\u00f3lido prestigio en los g\u00e9neros del cuento y la cr\u00f3nica. Por otra parte, es gran aficionado a la m\u00fasica y como compositor ha escrito numerosas canciones que le dan renombre en el repertorio quindiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta combinaci\u00f3n de las letras y la m\u00fasica resulta en verdad fascinante para el creador imaginativo que es Libaniel Marulanda, y que vive en funci\u00f3n del arte para ennoblecer y dulcificar la existencia. El a\u00f1o pasado public\u00f3 el libro que lleva por t\u00edtulo <em>Cr\u00f3nicas quindianas<\/em>, compuesto por 36 trabajos de grato sabor sobre personajes de la regi\u00f3n salidos de diferentes actividades y capas sociales, que dibujan una semblanza de la tierra cafetera. A trav\u00e9s de la gente se retrata el alma de los pueblos, y esto es lo que hace Libaniel Marulanda con estos prototipos de la sociedad, situados sobre todo en los municipios de Armenia y Calarc\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prosas \u00e1giles y atractivas las suyas, que cumplen con el requisito de la esmerada factura gramatical y el buen estilo. Ellas tienen la virtud de rescatar con gracia y penetraci\u00f3n sicol\u00f3gica episodios memorables movidos por protagonistas singulares. Por estas p\u00e1ginas desfila gente de las letras, la radio, la m\u00fasica, el periodismo, la ciencia o la pol\u00edtica, y tambi\u00e9n seres comunes que han dejado rastros perdurables en el proceso hist\u00f3rico de la comarca. Sin embargo, solo el ojo avizor del buen escritor \u2013oficio que Libaniel Marulanda cumple a cabalidad\u2013 logra salvar del olvido o la abulia estos cap\u00edtulos dignos de pasar a la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cumple el autor con la tarea de convertirse en historiador del tiempo. Esa es la misi\u00f3n y el compromiso del escritor. En este caso, no solo est\u00e1n las amenas cr\u00f3nicas perfiladas al paso de los d\u00edas (y varias de ellas publicadas como trabajos period\u00edsticos en <em>La Cr\u00f3nica del Quind\u00edo<\/em>), sino los atinados cuentos donde recupera, a trav\u00e9s de lo que puede llamarse la ficci\u00f3n hist\u00f3rica, perfiles memorables de la vida parroquial. El cuento es, o debe ser, recurso inapreciable que, partiendo de la microhistoria, puede convertirse en eslab\u00f3n para plasmar la historia de los pueblos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cronista y cuentista se entrelazan aqu\u00ed para trasladar a otras generaciones lo que ha acontecido en el Quind\u00edo en la segunda parte del siglo XX y comienzos del XXI. Los lectores del ma\u00f1ana encontrar\u00e1n en estas <em>Cr\u00f3nicas quindianas, <\/em>lo mismo que en la obra <em>Al son que me canten cuento (<\/em>para solo referirme a los dos \u00faltimos libros de Libaniel Marulanda) perfiles agudos sobre personas destacadas o actores pintorescos de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El volumen de cr\u00f3nicas adquiere mayor notoriedad con la serie de caricaturas que adornan cada uno de los cap\u00edtulos de la obra. Rasgos que aparte de definir al personaje en forma precisa \u2013casi como si se tratara de una foto al natural\u2013 ofrecen novedosos enfoques sobre ciertas se\u00f1ales externas que se convierten en distintivos personales de la gente rese\u00f1ada. Observo que en Calarc\u00e1 existe una magn\u00edfica escuela de comunicaci\u00f3n gr\u00e1fica \u2013Taller Dos\u2013 de la que hacen parte Jairo \u00c1lvarez, Carlos Cardona, Iv\u00e1n Felipe Guti\u00e9rrez y Felissa Baena, plumas maestras que le dan \u00a0realce a las cr\u00f3nicas del escritor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y al libro se le ha puesto m\u00fasica. Es la m\u00fasica, a ritmo de acorde\u00f3n, que el cronista Marulanda lleva en el alma para ambientar los paisajes externos e interiores de sus personajes. Todo est\u00e1\u00a0 concatenado en forma admirable para forjar este exquisito libro sobre el menudo o gran acontecer quindiano, que vivimos todos los d\u00edas y en las m\u00e1s variadas circunstancias, y no siempre sabemos apreciar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Bogot\u00e1,<\/strong><\/em> 28-VII-2011<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Despu\u00e9s de mi regreso de Armenia a la ciudad de Bogot\u00e1, que cumple 28 a\u00f1os, han surgido diferentes figuras en el campo de las letras quindianas, que poco a poco he venido asimilando a trav\u00e9s de los libros que me llegan de la regi\u00f3n. Una de esas figuras es Libaniel Marulanda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[47],"tags":[101],"class_list":["post-7756","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-temas-literarios","tag-temas-literarios"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7756","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7756"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7756\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10572,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7756\/revisions\/10572"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7756"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7756"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7756"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}