{"id":7763,"date":"2012-02-11T18:30:22","date_gmt":"2012-02-11T23:30:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=7763"},"modified":"2014-06-20T08:59:00","modified_gmt":"2014-06-20T13:59:00","slug":"carbon","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2012\/02\/11\/carbon\/","title":{"rendered":"Carb\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Cuento de <\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Nepomuceno Izquierdo fue nombrado alcalde se sinti\u00f3 un respiro en las catorce cuadras que compo\u00adn\u00edan el pueblo. El cura aprovech\u00f3 que el vecindario lo escuchaba en apretada concurrencia aquel d\u00eda, fiesta de San Isidro, patrono del pueblo, para ponderar las cualidades del joven mandatario municipal y arremeter contra los desafueros, la politiquer\u00eda, la corrupci\u00f3n administrativa del destro\u00adnado alcalde, Agapito Cifuentes, el gamonal de la regi\u00f3n durante toda una vida de sobresaltos, que hab\u00eda sembrado el p\u00e1nico, la tiran\u00eda, la muerte, seg\u00fan las palabras que desde el p\u00falpito se hac\u00edan m\u00e1s so\u00adnoras y que los vecinos respaldaban en met\u00e1lico silencio de cam\u00e1ndulas y limosnas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando hablaba de pecaminoso, no ten\u00eda necesidad de recordar que se refer\u00eda a la vida licenciosa que sus feligreses, compungidos en medio de la reprimenda dominical, pasaban entre los desenfre\u00adnos del barrio de prostituci\u00f3n, invadido por una plaga de mujerzuelas que hab\u00edan sido atra\u00eddas por la propaganda de los yacimientos de carb\u00f3n descu\u00adbiertos por Agapito en mitad de su finca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo lo malo que suced\u00eda ten\u00eda relaci\u00f3n inevitable con Agapito, en quien el diablo estaba encarnado, seg\u00fan la afirmaci\u00f3n del presb\u00edtero, lanzada lo mismo desde el p\u00falpito que en cualquier calle del pueblo. El poder eclesi\u00e1stico y el poder civil se hab\u00edan divorciado desde mucho tiempo atr\u00e1s y cada cual marchaba al rev\u00e9s, pues el joven cl\u00e9rigo pensaba que su misi\u00f3n con\u00adsist\u00eda en mantenerse alerta, y que no era posible adop\u00adtar una actitud d\u00e9bil o contemplativa ante los proble\u00admas del mundo, sino que deb\u00eda ejercer decidido influjo en la sociedad, haci\u00e9ndose sentir; y el alcalde, por su parte, no permit\u00eda que el \u00abcurita\u00bb, como lo lla\u00admaba en forma despectiva, le quitara poder con sus pl\u00e1ticas y actos revolucionarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, en lugar de emprender obras de progreso para el villo\u00adrrio, como terminar la carretera de penetraci\u00f3n, o le\u00advantar los postes del alumbrado que se hab\u00edan ca\u00eddo por inercia, o higienizar el matadero,\u00a0 gozaba rob\u00e1ndole adeptos a la parroquia, con persuasiones y amenazas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la cabeza de un pelot\u00f3n de secuaces, \u00e9l mismo hab\u00eda tumbado, en una madrugada bohemia, los flojos cimien\u00adtos que sosten\u00edan la puerta trasera de la casa cural, la que tambale\u00f3 a la segunda arremetida y se desmoron\u00f3 como castillo de naipes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El goberna\u00addor se abland\u00f3 ante las s\u00faplicas del p\u00e1rroco, y a pesar de no ignorar que iba a perder simpat\u00edas y votos en el vecindario, y tambi\u00e9n los suculentos sancochos con que sol\u00eda atiborrarse en sus visitas guber\u00adnamentales, termin\u00f3 destituyendo al alcalde, despu\u00e9s de asegurarle el p\u00e1rroco que \u00e9l, como conductor de almas, ejerc\u00eda mayor influencia que Agapito Cifuentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Nepomuceno Izquierdo, jovenzuelo simp\u00e1tico, buen mozo, refinado y manejable, fue elegido para regir los destinos del municipio, hubo jol\u00adgorio parroquial. Se hab\u00eda derrumbado la dictadura de Agapito. Si no para siempre \u2014ya que el presb\u00edtero sospechaba que cualquier d\u00eda iba a restablecerse su poder\u00edo entre sancochos y francachelas\u2014, se consideraba seguro por alg\u00fan tiempo. No del todo, sin embargo, si Agapito, due\u00f1o de las minas de carb\u00f3n, estaba asistido de temible astucia, como el zorro pol\u00edtico que no pod\u00eda dejar de serlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no hacemos las paces, Agapito? \u2014le pro\u00adpuso el cura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Porque no me da la gana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se le revolv\u00eda m\u00e1s la indisposici\u00f3n al cl\u00e9rigo con tales desaires. Sent\u00eda deseos de reconciliaci\u00f3n, pero el prop\u00f3sito naufragaba ante el rechazo del contrincante, el invencible Agapito Cifuentes, quien, sin ser el alcalde, segu\u00eda ejercitando sus armas como el gamonal de siempre. En torno suyo giraba la vida municipal y no hab\u00eda medida que no se le consultara, o reuni\u00f3n a donde no fuera invitado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agapito no ten\u00eda la culpa de que bajo el influjo de sus minas el pueblo creciera, y estuviera tendida la red del alumbrado, y se hubiera establecido el mejor matadero de la regi\u00f3n, y se abrieran carreteras por los cuatro puntos cardinales, y de catorce cuadras que exist\u00edan a duras penas en su alcald\u00eda, o en sus alcaldadas, se llegara ya a treinta y cuatro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El progreso generaba corrupci\u00f3n, aunque no lo creyera el p\u00e1rroco, quien descargaba el peso de su autoridad eclesi\u00e1stica en el gamonal y asociaba el carb\u00f3n con la le\u00f1a del infierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El carb\u00f3n, seg\u00fan \u00e9l, hab\u00eda inflamado las pasiones y desencadenado los odios; hab\u00eda hecho cre\u00adcer el pueblo, pero creaba la extravagancia, la libertad de credos, el aislamiento de la iglesia; hab\u00eda estimulado la prostituci\u00f3n, circunscrita en otros tiempos a una sola manzana, camuflada m\u00e1s tarde entre los campamentos de trabajo y ahora regada por doquier. Hasta el refinado de Nepomuceno Izquierdo evad\u00eda la influencia eclesi\u00e1stica y segu\u00eda con discreci\u00f3n los con\u00adsejos de Agapito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quien a\u00f1os atr\u00e1s fuera ponderado desde el p\u00falpito como el alcalde probo, el alcalde que significaba una garant\u00eda para el pueblo y un aliado de la iglesia, comen\u00adz\u00f3 a debilitarse ante su tutor. Advirti\u00f3 que Nepo\u00admuceno Izquierdo, el jovenzuelo culto, hab\u00eda dejado de ser tan jovenzuelo y tan refinado, para volverse elemento disociador, instrumento del mal y la mayor amenaza p\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agapito Cifuentes termin\u00f3 aliado con el cura. Entre ambos analizaron el peligro que se cern\u00eda sobre la co\u00admunidad, en presencia del comunismo que propulsaba el burgomaestre \u2014como hab\u00eda pasado a de\u00adnominarse\u2014, y que ya no se conformaba con darle realce a la vida libertina, ni con debilitar el fuero eclesi\u00e1stico, sino que incitaba al obrerismo hacia un peligroso mo\u00advimiento de reivindicaci\u00f3n de sus derechos frente al capital \u2014el yugo del capital, como lo denominaba\u2014, re\u00adpresentado por el carb\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El p\u00e1rroco acept\u00f3 en otra fiesta de San Isidro la contribuci\u00f3n de Agapito para concluir el tem\u00adplo y levantar la casa cural, que amenazaba caerse del todo. Ponder\u00f3 la virtud cristiana de Agapito, a quien compar\u00f3 con Pablo el pecador, e hizo alto elogio del esp\u00edritu c\u00edvico que estaba asociado al progreso de la regi\u00f3n, cuid\u00e1ndose esta vez de mencionar el carb\u00f3n como fuente del mal, para referirse en cambio al \u00abcombusti\u00adble de la civilizaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLos tiempos cambian\u00bb, comentaba el vecindario entre sorprendido e incr\u00e9dulo. No se conceb\u00eda que dos personas antag\u00f3nicas, rivales furibundos, fraterni\u00adzaran de buenas a primeras. Hab\u00eda cierto acto de con\u00adtrici\u00f3n en la conciencia de ambos. Era el esp\u00edritu cris\u00adtiano. La enemistad se desdoblaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sacerdote no ve\u00eda mal que Agapito Cifuentes enmendara su conducta apoyando la terminaci\u00f3n de la casa de Dios. Agapito se desprend\u00eda apenas de unos pesos para fomentar la obra y ganar, en compensaci\u00f3n, la popularidad que Nepomuceno Izquierdo le quitaba con sus ademanes.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda fue destituido el alcalde co\u00admunista y result\u00f3 designado otra vez Agapito Cifuentes, ciudadano ejemplar que sacrificaba su comodidad para servir a su tierra. Los ve\u00adcinos aplaudieron la medida. La posesi\u00f3n del nuevo alcalde era motivo de alegr\u00eda popular y las gentes rodeaban al \u00abimpulsor del progreso\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada tan apropiado como que el presb\u00edtero expresara con retoque de campanas e irrupci\u00f3n de p\u00f3lvora el afortunado suceso. Hubo ca\u00adbalgatas, y profusi\u00f3n de licores, y algarab\u00eda, y m\u00fasicos, y mujeres p\u00fablicas&#8230; Todo cab\u00eda en el saludable esparcimiento del pueblo redimido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Agapito Cifuentes subi\u00f3 a su trono, se sinti\u00f3 un respiro general, como hab\u00eda ocurrido a\u00f1os atr\u00e1s al abandonar la alcald\u00eda. Si en el pasado se hab\u00eda mostra\u00addo veleidoso y tirano, ahora representaba al hom\u00adbre del juicio sereno y la suficiente madurez para poner en marcha un nuevo estilo de gobierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A las tres de la madrugada a\u00fan reventaban los voladores lanzados por el acucioso sacrist\u00e1n, experto no s\u00f3lo en quemarle p\u00f3lvora a San Isidro, sino en rendirles pleites\u00eda a los hombres. La p\u00f3lvora significaba, como lo explicaba el cura, una manera de alegrarse con la ca\u00edda del alcalde anticlerical. El p\u00e1rroco, asomado a esa hora en la ventana de su alcoba, contemplaba la majestad de la noche, perturbada de vez en cuando por el estallido de un nuevo volador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La plaza albergaba a\u00fan a varios parroquianos, borrachos entre el fr\u00edo de la madrugada. Tres mozas atend\u00edan el \u00fanico cafet\u00edn de la plaza que permanec\u00eda abierto y no rehu\u00edan los manoseos de que eran objeto por parte de descarriados bohemios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una apartada cantina, los notables del pueblo, escondidos de la mirada eclesi\u00e1stica, combinaban las maniobras de la administra\u00adci\u00f3n. Agapito Cifuentes era el centro del chispeante cabildo. Le hac\u00edan corrillo los miembros del concejo, el juez, el notario, el sargento y un s\u00e9quito heterog\u00e9neo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y como personaje de primer orden estaba Nepomuceno Izquierdo, el reci\u00e9n depuesto alcalde, que anunciaba los planes que se propon\u00eda adelantar para contener a los obreros desde su cargo de administrador de las minas que acababa de confiarle su compadre Agapito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Viva el cacique! \u2014grit\u00f3 alguien, y todos se abalan\u00adzaron sobre Agapito alrededor de una mesa retozona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El curita cerr\u00f3 la ventana. Contempl\u00f3 el desfile de las mozas del cafet\u00edn, que desaparec\u00edan, acompa\u00f1adas de sus hombres, por la cuadra que daba al frente de la iglesia. Por all\u00e1 en una rendija de sus intimidades sin\u00adti\u00f3 deslizarse de pronto una raya de carb\u00f3n. Eran pen\u00adsamientos inc\u00f3modos que deterioraban el silencio del amanecer. Y prefiri\u00f3 descansar bajo los efectos del sue\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A las tres de la ma\u00f1ana el sacrist\u00e1n hizo reventar el \u00faltimo volador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><\/em>1981.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuento de Gustavo P\u00e1ez Escobar Cuando Nepomuceno Izquierdo fue nombrado alcalde se sinti\u00f3 un respiro en las catorce cuadras que compo\u00adn\u00edan el pueblo. El cura aprovech\u00f3 que el vecindario lo escuchaba en apretada concurrencia aquel d\u00eda, fiesta de San Isidro, patrono del pueblo, para ponderar las cualidades del joven mandatario municipal y arremeter contra los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[82],"class_list":["post-7763","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuento","tag-cuento"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7763","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7763"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7763\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13340,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7763\/revisions\/13340"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7763"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7763"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7763"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}