{"id":7801,"date":"2012-02-11T19:10:03","date_gmt":"2012-02-12T00:10:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=7801"},"modified":"2014-07-19T20:00:55","modified_gmt":"2014-07-20T01:00:55","slug":"globulos-rojos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2012\/02\/11\/globulos-rojos\/","title":{"rendered":"Gl\u00f3bulos rojos"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Cuento de <\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ni\u00f1o miraba con ojos dilatados el movimiento de personas en la sala del hospital. Muy cerca, su madre lo animaba a ser valiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Ya pronto nos llegar\u00e1 el turno \u2013lo consol\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ni\u00f1o se toc\u00f3 el est\u00f3mago y se quej\u00f3. Se ve\u00eda demacrado. Otro ni\u00f1o, a su lado, con signos de vitalidad, parec\u00eda burlarse de \u00e9l mientras mov\u00eda figuras en su tablero de entretenci\u00f3n. Jairo se sent\u00eda morir. El est\u00f3mago le cruj\u00eda como si llevara en sus cavernas extra\u00f1os cocimientos. Desde d\u00edas atr\u00e1s la diarrea era inclemente. La sensaci\u00f3n de vac\u00edo y desacomodo no le permit\u00eda un minuto de sosiego. Ahora, en el sal\u00f3n lleno de personas ansiosas, donde deb\u00eda revestirse de paciencia mientras su madre consegu\u00eda hablar con el m\u00e9dico, se cre\u00eda miserable. Su vecino no se mostraba dispuesto a compartir con \u00e9l su tablero de juegos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las enfermeras cruzaban de af\u00e1n por todas partes, sin tiempo para detenerse ante la infinidad de requerimientos que sal\u00edan del p\u00fablico. Los pacientes las reclamaban con insistencia desde todos los lugares, y ellas, acostumbradas a la vida de los hospitales, deso\u00edan el clamor general. Diestras para la circulaci\u00f3n por entre ese hervidero humano, no se dejaban abordar y segu\u00edan de largo. Los m\u00e9dicos estaban encerrados en sus despachos, y si alguno se hac\u00eda visible, nadie se atrev\u00eda a interceptarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00bfQu\u00e9 tiene su hijo? \u2013le pregunt\u00f3 el galeno mientras examinaba el rostro descompuesto del ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Diarrea, doctor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Est\u00e1 muy p\u00e1lido \u2013coment\u00f3 el m\u00e9dico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La madre hab\u00eda logrado, al fin, traspasar la barrera de la paciencia. Era como si hubiera descargado un enorme peso que la agobiaba. Con solo estar en el despacho del facultativo, ya cre\u00eda salvado a su hijo. Todos los remedios hab\u00edan fracasado, y como el paciente mostraba languidez, surgi\u00f3 la alarma. Alarma justificada, teniendo en cuenta la muerte de otro de sus hijos, cuatro meses atr\u00e1s, con s\u00edntomas similares. Recordando los casos de mortalidad infantil ocurridos en su barrio, se dec\u00eda que el peligro estaba conjurado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Lo noto barrig\u00f3n \u2013dijo el pediatra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo quiso explicar la madre, que no pudo precisar, y convencido el doctor de que el s\u00edntoma era de anemia agravado por una parasitosis aguda, orden\u00f3 la hospitalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00bfEst\u00e1 grave, doctor?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Su caso es delicado. Le haremos ex\u00e1menes de laboratorio y le controlaremos la diarrea. Su hijo est\u00e1 desnutrido y hay que fortalecerlo. La palidez de la piel y de las mucosas indica que hay p\u00e9rdida de gl\u00f3bulos rojos. El picor estomacal demuestra que est\u00e1 invadido de oxiuros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00bfOxiuros? \u00bfQu\u00e9 enfermedad es \u00e9sa? \u2013pregunt\u00f3 la madre con inquietud, como si hubiera escuchado la palabra muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013S\u00ed \u2013repuso el m\u00e9dico\u2013: o-x-i-u-r-o-s&#8230; Unos animalitos que se enquistan en los intestinos y pueden provocar desastres si no se exterminan a tiempo. De ah\u00ed nacen las molestias digestivas de su hijo. Por eso siente el hormigueo y tiene el pulso acelerado, \u00bfme entiende usted?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Iba a decirle que no entend\u00eda. Ya el doctor sal\u00eda del despacho. La enfermera tom\u00f3 al paciente de la mano y lo hizo desaparecer en instantes por el pabell\u00f3n de los enfermos delicados, venciendo la resistencia de su protectora. La mujer, enredada en el tr\u00e1nsito de enfermeras, m\u00e9dicos y pacientes, alcanz\u00f3 a su hijo en el momento en que \u00e9ste traspasaba la puerta donde no se permit\u00eda el acceso de particulares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como en el recorrido se tropez\u00f3 con expresiones duras y con una temperatura agitada, termin\u00f3 dominada por la inseguridad. Cuando un m\u00e9dico y una enfermera celebraban algo en com\u00fan, entre risas ins\u00f3litas, se pregunt\u00f3 la madre c\u00f3mo se pod\u00eda estar contento en la apabullante atm\u00f3sfera de los hospitales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9dico entr\u00f3 al consultorio de maternidad, donde su colega amonestaba a una madre potencial por su deseo de abortar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Es un crimen \u2013le dec\u00eda\u2013. Abortar es lo mismo que matar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella, apenas una ni\u00f1a, se fue con su problema a cuestas, un poco cortada con la aparici\u00f3n del intruso. Pas\u00f3 cohibida frente a \u00e9l y no se atrevi\u00f3 a enfrentarse con su mirada escrutadora. El pediatra pensaba que mientras el ginec\u00f3logo quer\u00eda retener en el vientre de la madre un elemento natural, \u00e9l iba a desalojar las larvas invasoras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00bfC\u00f3mo te sientes, Jairo? \u2013le preguntaba el m\u00e9dico ocho d\u00edas despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Cansado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Te aliviar\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el camino se dec\u00eda el pediatra que si se hubiera demorado el tratamiento, la deshidrataci\u00f3n habr\u00eda sido fatal. El proceso se mostraba lento, pero la cura era manifiesta. Jairo sonre\u00eda en su cama de recuperaci\u00f3n. Anhelaba el tablero de juegos que no ten\u00eda, pero estaba a gusto en aquel ambiente de enfermeras y vecinos complacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando d\u00edas despu\u00e9s vio llegar a su madre con la peque\u00f1a maleta, supo que era la hora de partir. Ella hab\u00eda cruzado los mismos pasillos que d\u00edas antes hall\u00f3 f\u00fanebres. Ahora, llena de entusiasmo, aparec\u00edan con vida. Ya no ve\u00eda carreras de angustia ni rostros endurecidos, aunque la rutina del hospital era la misma. En el pecho llevaba una sensaci\u00f3n diferente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A cambio del ni\u00f1o barrig\u00f3n, con diarrea y an\u00e9mico, iba a recibir un ni\u00f1o sano. O-x-i-u-r-o-s, repet\u00eda, como destrozando con los dientes una plaga criminal. Sin embargo, su estado de \u00e1nimo se modific\u00f3 al verlo avanzar hacia ella, delgado y paliducho. No acert\u00f3 a entender que su hijo estuviera sano, si ya no pose\u00eda su aspecto rollizo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En vano la enfermera le explic\u00f3 que eso se deb\u00eda al desalojo de los gusanos, pero como la madre no pod\u00eda aceptar un ni\u00f1o disminuido, corri\u00f3 furiosa al consultorio del m\u00e9dico. Su \u00edmpetu no fue suficiente para que le permitieran la entrada, y como de todas maneras deseaba protestar, as\u00ed se expres\u00f3 ante los asistentes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Pueden ver en qu\u00e9 condiciones recibo a mi hijo. Lo traje gordo y me lo devuelven sin carnes. Le han sacado la sangre para vend\u00e9rsela a los ricos. En los hospitales nos enga\u00f1an a los humildes&#8230; \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los gl\u00f3bulos rojos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los presentes intent\u00f3 calmarla. Pero la mujer no o\u00eda razones. Horas despu\u00e9s, ya agotada por el esfuerzo, se dispuso a abandonar el hospital. Sosegado el ambiente, el pediatra sali\u00f3 de su consultorio en compa\u00f1\u00eda del ginec\u00f3logo y se enfrentaron a miradas curiosas, que prefirieron ignorar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00bfQu\u00e9 hubo de la paciente del aborto? \u2013pregunt\u00f3 el pediatra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Abort\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De lejos los dos galenos ve\u00edan avanzar por el patio a la madre con su hijo, hasta que la figura desapareci\u00f3 por la puerta principal. Luego el pediatra se encamin\u00f3 al sal\u00f3n de enfermos. Y antes de atender otro caso de anemia y parasitosis, ahuyent\u00f3 de la mente alg\u00fan pensamiento inc\u00f3modo. Acababa de morir otro ni\u00f1o por la misma causa, y se dijo que no todos ten\u00edan la suerte de Jairo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00a1M\u00e9dicos explotadores! \u2013protestaba ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese momento sacaban el f\u00e9retro del ni\u00f1o fallecido. Un s\u00e9quito afanoso lloraba el suceso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00bfDe qu\u00e9 muri\u00f3? \u2013pregunt\u00f3 la madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013De anemia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Al m\u00edo, en cambio, que estaba lleno de gl\u00f3bulos rojos, le sacaron la sangre para vend\u00e9rsela a los ricos&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Pero est\u00e1 vivo \u2013replic\u00f3 la interlocutora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jairo no entend\u00eda las protestas de su madre, por sentirse con una sensaci\u00f3n de alivio despu\u00e9s de los d\u00edas terribles de su enfermedad. El peque\u00f1o caminaba con expresi\u00f3n risue\u00f1a en medio de la caravana f\u00fanebre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00a1M\u00e9dicos explotadores! \u2013gritaba la madre iracunda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00a1Pero est\u00e1 vivo! \u2013replic\u00f3 la otra madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00a1M\u00e9dicos explotadores&#8230;!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Del libro <em>Humo, <\/em>2000).<\/p>\n<p align=\"center\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuento de Gustavo P\u00e1ez Escobar El ni\u00f1o miraba con ojos dilatados el movimiento de personas en la sala del hospital. Muy cerca, su madre lo animaba a ser valiente. \u2013Ya pronto nos llegar\u00e1 el turno \u2013lo consol\u00f3. El ni\u00f1o se toc\u00f3 el est\u00f3mago y se quej\u00f3. Se ve\u00eda demacrado. 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