{"id":7818,"date":"2012-02-11T19:32:12","date_gmt":"2012-02-12T00:32:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=7818"},"modified":"2014-03-28T19:40:09","modified_gmt":"2014-03-29T00:40:09","slug":"jorge-eliecer-ruiz","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2012\/02\/11\/jorge-eliecer-ruiz\/","title":{"rendered":"Jorge Eli\u00e9cer Ruiz"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la muerte de Jorge Eli\u00e9cer Ruiz, el pasado 26 de marzo, desaparece el \u00faltimo sobreviviente del estado mayor de la revista <em>Mito<\/em>. Fundada en 1955 por Jorge Gait\u00e1n Dur\u00e1n, Eduardo Cote Lamus y Hernando Valencia Goelkel (oriundos de los dos Santanderes y nacidos en los a\u00f1os 20 del siglo pasado), la revista cont\u00f3 con selecta n\u00f3mina de colaboradores, como Pedro G\u00f3mez Valderrama, Jorge Eli\u00e9cer Ruiz, Fernando Charry Lara, entre otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 considerada como el hecho literario m\u00e1s importante del siglo XX. Fue tan marcado su influjo, que le dio el nombre a toda una generaci\u00f3n. Su mayor acento se encamin\u00f3 a despertar la conciencia del pa\u00eds sobre el viraje que deb\u00eda darse hacia una posici\u00f3n de izquierda, no en el neto sentido pol\u00edtico, sino sobre todo de ruptura del tradicionalismo. Y respet\u00f3 la presencia en el grupo de algunos importantes adherentes del Partido Conservador. Lo que en realidad interesaba era la liberaci\u00f3n del pensamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Mito<\/em> buscaba como base fundamental romper el marasmo de las ideas tanto en el campo pol\u00edtico como en la concepci\u00f3n est\u00e9tica de las letras y el arte. Quer\u00eda que las vanguardias ignoradas que insurg\u00edan en el pa\u00eds encontraran caminos para expresarse. Para lograrlo, era preciso variar los moldes tradicionalistas que no permit\u00edan pensar ni obrar con ideas frescas. El maestro Valencia, siendo tan importante en su preciosismo po\u00e9tico, era al propio tiempo un freno para la evoluci\u00f3n de las nuevas generaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este paso adelante lo dio <em>Mito<\/em>. Su existencia, de solo siete a\u00f1os (1955 a 1962), durante los cuales public\u00f3 42 n\u00fameros, represent\u00f3 una revoluci\u00f3n en la literatura colombiana. La revista lleg\u00f3 a su final con la muerte de Jorge Gait\u00e1n Dur\u00e1n en accidente de aviaci\u00f3n, en 1962, cuando regresaba de Par\u00eds enviaje de vacaciones. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde mor\u00eda Eduardo Cote Lamus en accidente automovil\u00edstico en la carretera entre Pamplona y C\u00facuta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s fueron desapareciendo los otros integrantes del grupo, que llegaron a ser numerosos. Sobre Jorge Eli\u00e9cer Ruiz era poco lo que se sab\u00eda en los \u00faltimos a\u00f1os. Se margin\u00f3 de toda actividad. Yo llevaba a\u00f1os sin verlo, hasta que me enter\u00e9 de su muerte por un aviso f\u00fanebre de <em>El Tiempo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda su vida estuvo consagrada a la educaci\u00f3n y la cultura. Deja en estos campos una gama de brillantes realizaciones que se quedaron (triste es decirlo) en el pasado nebuloso que crea la amnesia de los tiempos. Su nombre poco le dir\u00e1 a la \u00e9poca actual. Pero sus actos no pasar\u00e1n inadvertidos en las memorias universitarias y culturales, que es donde deben permanecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escritor, ensayista, poeta y cr\u00edtico literario, viv\u00eda en funci\u00f3n de estudiar, pensar y crear. Estuvo vinculado a las universidades Distrital, Nacional, Jorge Tadeo Lozano y Central, unas veces como directivo y otras como asesor. Fue director de la Biblioteca Nacional, subdirector de Colcultura, secretario general del Ministerio de Educaci\u00f3n (cuando no exist\u00eda el cargo de viceministro), consultor de la Unesco y de las Naciones Unidas, consejero cultural de los presidentes Belisario Betancur y Virgilio Barco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autor de los siguientes libros: <em>Sobre los estudiantes y la pol\u00edtica, Troksky y la revoluci\u00f3n, Cultural policy in Colombia, Memoria de la muerte <\/em>(1973),<em> Pol\u00edtica cultural en Colombia (<\/em>Par\u00eds, 1976<em>), Sociedad y cultura (<\/em>1984<em>), Baldomero San\u00edn Cano (<\/em>1990<em>), Con los esclavos en la noria y otros ensayos <\/em>(1992<em>). <\/em>Es autor del pr\u00f3logo y efectu\u00f3 la revisi\u00f3n de <em>La otra raya del tigre, <\/em>de Pedro G\u00f3mez Valderrama, para la Colecci\u00f3n Ayacucho de Caracas (1992). En 1995, seleccion\u00f3 el material y escribi\u00f3 el pr\u00f3logo para la <em>Antolog\u00eda de Pedro G\u00f3mez Valderrama <\/em>\u2013prosa y poes\u00eda\u2013 publicada por el Instituto Caro y Cuervo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que la mayor parte de la obra de Jorge Eli\u00e9cer Ruiz est\u00e1 dispersa en peri\u00f3dicos y revistas. Por otra parte, ser\u00eda importante averiguar por el material que dej\u00f3 in\u00e9dito. Era cuentista, pero no public\u00f3 ning\u00fan libro de este g\u00e9nero. Conozco un excelente cuento suyo, <em>Retrato de una mujer madura de provincia, <\/em>publicado el 15 de septiembre de 1974 en <em>Lecturas Dominicales <\/em>de<em> El Tiempo,<\/em> y s\u00e9 de otro, titulado <em>El viaje. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poemario <em>Memoria de la muerte, <\/em>que dedica en 1973 a Teresa Correal, su primera esposa reci\u00e9n fallecida, es una obra que refleja honda desolaci\u00f3n. Ah\u00ed est\u00e1 dibujada la angustia existencial que siempre lo acompa\u00f1\u00f3. Dice lo siguiente en los versos finales, como anticip\u00e1ndose \u201338 a\u00f1os atr\u00e1s\u2013 al encuentro con la parca: \u201cN<em>ada quiero saber. Del tiempo nada \/ quiero tomar en pr\u00e9stamo ilusorio. \/ Una candela tengo preparada \/ para encender las ascuas del velorio,\u00a0 \/<\/em> <em>cuando apartado del mundo transitorio \/ pueda besar la luz de su mirada\u201d. <\/em>Se me ocurre pensar, releyendo estos poemas de miedo, dolor y agon\u00eda, que Jorge Eli\u00e9cer es el perfecto oficiante de la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobresalen hoy en los mismos campos de la cultura y el arte sus hijos Pedro Ruiz Correal, considerado uno de los mejores maestros de artes pl\u00e1sticas del pa\u00eds, y Clarisa Ruiz Correal, escritora, comunicadora social y fil\u00f3sofa, directora de teatro y gran impulsora de actividades culturales de la capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jorge Eli\u00e9cer Ruiz fue intelectual nato, lector impenitente y realizador de hechos destacables y escritos eminentes que enriquecen el patrimonio culto de la patria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 6-IV-2011.<br \/>\n<em><strong>Eje 21, <\/strong><\/em>Manizales, 6-IV-2011.<br \/>\n<em><strong>La Cr\u00f3nica del Quind\u00edo, <\/strong><\/em>Armenia, 9-IV-2011.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lamento profundamente la muerte de mi gran amigo de los a\u00f1os cincuenta con quien fundamos un nuevo pensamiento hacia la luz del cambio radical, llamado la R. N., sigla de la Revoluci\u00f3n Nacional, grupo al cual\u00a0estaban vinculados Jos\u00e9 Galat, Ram\u00f3n P\u00e9rez Mantilla y Antonio Gait\u00e1n (sobrino del caudillo), y otros m\u00e1s. Tu columna es la m\u00e1s completa que yo he le\u00eddo sobre Jorge Eli\u00e9cer Ruiz, por cierto autor de una antolog\u00eda del ensayo colombiano, siendo \u00e9l uno de los m\u00e1s sobresalientes. Vinculado por muchos a\u00f1os a los c\u00edrculos acad\u00e9micos de la capital, creo que poco se sabe en su tierra, Santander, de este santandereano eminente. Ahora creo que con tu columna hemos rescatado para la tierra de su amigo Pedro G\u00f3mez Valderrama a\u00a0un\u00a0brillante valor santandereano, gran ensayista y poeta que merece estudiarse en el campus universitario a nivel departamental y nacional. <strong>Ramiro Lagos<\/strong><strong>, <\/strong>Greensbore (Estados Unidos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tuve la oportunidad de aproximarme, primero, a su obra escrita en la que sobresal\u00eda el\u00a0esteta sobrio que apoyaba sus juicios en un agudo talento hist\u00f3rico, luego, a sus tertulias intelectuales de caf\u00e9 en el centro de Bogot\u00e1. Lo tuve en gran estima y, todo indica, que\u00a0a \u00e9l le interesaba mi\u00a0trabajo acad\u00e9mico en ciencias sociales, sobre cuyos resultados sol\u00edamos hacer interesantes debates en los a\u00f1os 90. Ten\u00eda una memoria literaria y po\u00e9tica poco comparable. Y siempre presidiendo sus paliques un humor extraordinario. T\u00fa art\u00edculo no s\u00f3lo rememora con justicia a una de las cumbres intelectuales de\u00a0Colombia, sino que lo hace con argumentos de fondo que bien podr\u00edan\u00a0ser el comienzo de una biograf\u00eda que rescate todo lo que en el campo de la reflexi\u00f3n intelectual fue e hizo Jorge Eli\u00e9cer Ruiz \u00a0<strong>Alpher Rojas<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fui amigo de Jorge Eli\u00e9cer en las tertulias de <em>Mito<\/em> en la calle 18, y lo vi otras veces por los lados de la educaci\u00f3n. Muy carnal de Pedro G\u00f3mez, Affan Buitrago y del gordo Hanssen. Pero desconoc\u00eda todo ese bagaje de hechos que recuerdas, muchos nuevos para m\u00ed. <strong>Jaime Lopera, <\/strong>Armenia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Con la muerte de Jorge Eli\u00e9cer Ruiz, el pasado 26 de marzo, desaparece el \u00faltimo sobreviviente del estado mayor de la revista Mito. 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