{"id":855,"date":"2009-11-23T23:54:37","date_gmt":"2009-11-23T23:54:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=855"},"modified":"2014-03-13T17:39:56","modified_gmt":"2014-03-13T22:39:56","slug":"laura-victoria-sensual-y-mistica-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2009\/11\/23\/laura-victoria-sensual-y-mistica-2\/","title":{"rendered":"Laura Victoria, sensual y m\u00edstica"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenzando el siglo XX, en Soat\u00e1, pintoresco municipio boyacense con alma agreste y sabor de d\u00e1til, nace una poetisa, el 17 de noviembre de 1904. Caso ins\u00f3lito en un pa\u00eds destrozado por las guerras civiles que siguieron al grito de la Independencia, y herido por el morbo de la pol\u00edtica sectaria, \u00e9ste de brotar una flor delicada en medio de asperezas. Colombia era entonces territorio de r\u00fasticos caminos y limitados ensue\u00f1os, con m\u00e1s espacio para el arado y la contienda b\u00e9lica, que vocaci\u00f3n para el cultivo del verso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Laura Victoria llega al mundo en cuna de noble estirpe, envuelta en edredones y cortejada por voces de sirena. El prestigioso abogado Sim\u00f3n Pe\u00f1uela, su padre, combatiente de escaramuzas en la hoya del Chicamocha y al mismo tiempo lector apasionado de los libros de la Revoluci\u00f3n Francesa, nunca llega a pensar que su hija ser\u00e1 escritora. El can\u00f3nigo Pe\u00f1uela inculca en su sobrina el acatamiento r\u00edgido de las costumbres imperantes, que \u00e9l acaudilla como pastor de la Iglesia Cat\u00f3lica y vocero de su partido, una ambig\u00fcedad propia de aquellos tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante los ojos de la ni\u00f1a se levanta un muro insuperable: de una parte est\u00e1 la autoridad eclesi\u00e1stica de su t\u00edo, cuya voz y acci\u00f3n en\u00e9rgica se hacen sentir en todo el departamento; y de la otra, la figura protectora de su padre, que comulga con las ideas liberales que le llegan de ultramar. Los libros que \u00e9l lee est\u00e1n prohibidos por la Iglesia, y su hermano, el can\u00f3nigo, los censura con furiosos anatemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los cinco a\u00f1os de edad inicia el estudio de las primeras letras. Su madre desea que ingrese al liceo que una parienta dirige en el pueblo, pero el padre se opone. Hay discusi\u00f3n familiar, mas no es posible que \u00e9l cambie de idea: la ni\u00f1a entra a la escuela p\u00fablica. El abogado explica que su hija debe tratar a la gente sencilla para aprender reglas de convivencia social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De diez a\u00f1os es internada en el colegio de hermanas terciarias de Boavita. Dos a\u00f1os despu\u00e9s es matriculada en el Colegio de la Presentaci\u00f3n de El Cocuy. Las nieves eternas penetran en su alma con r\u00e1fagas de soledad. Apenas es una ni\u00f1a. Su madre, que se hab\u00eda ido para Bogot\u00e1 a hacerse practicar una operaci\u00f3n quir\u00fargica, no ha regresado. El crecimiento de la ni\u00f1a, en este vagar de pueblo en pueblo y en este despertar traum\u00e1tico de las primeras emociones, pesar\u00e1 para siempre en el coraz\u00f3n adulto de la poetisa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ambiente del hogar y de la comarca trae confusi\u00f3n a la futura cantora del romanticismo. Cuando ella tiene capacidad de pensar, se rebela contra las convenciones y las falsedades sociales. Un d\u00eda el can\u00f3nigo pone el grito en el cielo cuando lee el primer verso er\u00f3tico, y la llama \u201cla loca de la familia\u201d. D\u00e9mosle la raz\u00f3n, ya que en aquella \u00e9poca la mujer era solo de la casa y le estaba prohibido expresar sus ideas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el pueblo se habla de la selecta biblioteca de Sim\u00f3n Pe\u00f1uela. Es \u00e9l hombre de leyes y de vasta cultura. E induce a su hija a leer los tesoros que guarda en su biblioteca. As\u00ed despierta la mente de la joven hacia el hallazgo de los grandes maestros de la literatura francesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, pasa a estudiar al Colegio de la Presentaci\u00f3n de Tunja. All\u00ed queda bajo la protecci\u00f3n del can\u00f3nigo, que goza de prestigio como historiador y polemista, y que por sus dotes pedag\u00f3gicas ha sido nombrado rector del Colegio de Boyac\u00e1. La familia Pe\u00f1uela tiene se\u00f1alada prestancia tanto en Boyac\u00e1 como en el pa\u00eds. Otro hermano del religioso, el ingeniero Sotero Pe\u00f1uela, ocupa el cargo de senador de la Rep\u00fablica y m\u00e1s tarde ser\u00e1 ministro de Obras P\u00fablicas. R\u00f3mulo, graduado en la Sorbona de Par\u00eds, goza de prestigio como m\u00e9dico, y est\u00e1 casado con la marquesa Sara del Castillo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el lado materno, uno de los antecesores de su madre es Sebasti\u00e1n de Eslava, virrey de Nueva Granada, que se hizo famoso por haber causado la derrota de los ingleses en el ataque a Cartagena en 1741. A esta rama pertenece tambi\u00e9n la familia Villarreal, que contar\u00e1 con figuras notables, como la de Camilo Villarreal, jefe pol\u00edtico de Soat\u00e1, y la de Jos\u00e9 Mar\u00eda Villarreal, gobernador del departamento, ministro y diplom\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Laura Victoria nace a la vida del verso cuando las mujeres en Colombia no hac\u00edan versos. A los 14 a\u00f1os escribe en Tunja su primer poema amoroso en el colegio de monjas, y esto escandaliza a sus compa\u00f1eras. El siguiente poema, para sacarlas de la duda, es un acr\u00f3stico dedicado a la m\u00e1s esc\u00e9ptica. Desde entonces esta alondra de los vientos no ha dejado de volar por los cielos de la poes\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su vida se volver\u00e1 una novela. Una novela apasionante, manejada por el triunfo y el fracaso, el aplauso y el olvido, la disipaci\u00f3n y el recogimiento. Su figuraci\u00f3n en la poes\u00eda y en la sociedad es sorprendente. Investigando estos entresijos, aparecieron para el bi\u00f3grafo episodios ocultos de una fant\u00e1stica leyenda de amor -que es la vida toda de la poetisa-, hitos que hay que saber buscar en su obra literaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta biograf\u00eda es, adem\u00e1s, un libro de reconocimientos. Un libro-testimonio. Escritores y personalidades que rozaron la vida de la poetisa contribuyen a marcar el perfil de los tiempos idos. Esas personas resurgen hoy para darle vivacidad a la historia. El personaje m\u00e1s importante es su hija Beatriz -la c\u00e9lebre Alicia Caro del cine mejicano, protagonista estelar de <em>La vor\u00e1gine<\/em>-, su compa\u00f1era y confidente de todas las horas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de varios romances, un d\u00eda aparece en su vida el ingeniero Eduardo Segura Archila, integrante de una comisi\u00f3n que va a trazar la carretera entre Soat\u00e1 y Boavita. Tras un a\u00f1o de idilio, se casan. Y comienzan a llegar los hijos. Su amor por ellos se vuelve la luz cenital de su existencia, y a trav\u00e9s de tiernos poemas maternales expresa los m\u00e1s puros afectos de su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Establecida la familia en Bogot\u00e1, se inicia para ella una larga cadena de sucesos. Su vocaci\u00f3n literaria, hasta entonces desconocida y titubeante, encuentra en la capital del pa\u00eds el escenario preciso para levantar vuelo por los aires de Colombia y Am\u00e9rica. En la casa silenciosa que ocupa en la carrera 13 con calle 62, comienza a relacionarse con destacadas figuras de la poes\u00eda. Sus primeros versos despiertan inter\u00e9s en los c\u00edrculos literarios, donde se habla de una revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer literato en llegar a la escritora es Nicol\u00e1s Bayona Posada, que goza de amplio prestigio como poeta, ensayista y cr\u00edtico, y que escribe un sugestivo art\u00edculo sobre esta poes\u00eda sorprendente. De inmediato el nombre de la autora salta al primer plano de la popularidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de una fina entonaci\u00f3n l\u00edrica con acento sensual, que ennoblece el sentimiento humano como nunca antes lo hab\u00eda hecho otra mujer, y de paso provoca una revoluci\u00f3n en la literatura colombiana. Se escuchan gritos de protesta salidos de los estamentos m\u00e1s ortodoxos de la sociedad, entre los cuales figuran algunos miembros de la Iglesia Cat\u00f3lica, quienes no pueden aceptar que una dama proveniente de respetable familia, y por a\u00f1adidura sobrina de prestigioso can\u00f3nigo, induzca al pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella ha descubierto el territorio libre de las emociones. Sabe que por encima de su ilustre apellido y de la censura social o eclesi\u00e1stica est\u00e1 su derecho a ser escritora. Ese es su destino. Vino al mundo para pulsar en su lira la pasi\u00f3n amorosa, connatural al hombre como lo es el agua a la sed. Su coraz\u00f3n de fuego es receptivo a lo m\u00e1s sagrado que tiene el ser humano: el amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despega en un escenario grande, pero debe luchar contra las cr\u00edticas de la gente retr\u00f3grada, si bien son muchas las personas que aplauden su osad\u00eda y su fibra rom\u00e1ntica. Esta mujer inesperada escandaliza con sus poemas a la pacata sociedad, por expresar el lenguaje ardiente del amor. Colombia no estaba preparada para esta revelaci\u00f3n. A Laura Victoria hay que considerarla, sin duda alguna, como la abanderada de la emancipaci\u00f3n femenina en Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La salida de su primer libro, <em>Llamas azules, <\/em>constituye en 1933 todo un suceso editorial. Libro que se agota en ocho d\u00edas. Se reedita y vuelve a agotarse. El \u00e9xito es arrollador. El pa\u00eds se pone de pie para escuchar la palabra iluminada. Las correr\u00edas l\u00edricas se suceden unas tras otras en ciudades diversas, tanto de Colombia como del exterior. Juan Lozano y Lozano escribe en la revista <em>Pol\u00edtica: \u201cA la poes\u00eda femenina de la Am\u00e9rica Latina ha aportado Laura Victoria muchas notas originales: un hondo acento de pasi\u00f3n, una versificaci\u00f3n fluyente y cristalina, extraordinarios acentos de expresi\u00f3n y una delicadeza magistral de gran dama\u201d. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pasi\u00f3n que corre por sus poemas viene de ella misma. Emana de la mujer, porque Dios cre\u00f3 el g\u00e9nero humano con alma y sentimientos. Algunos censores despistados confuden el \u201cdivino soplo de la sangre\u201d, de que habla Rafael Ortiz Gonz\u00e1lez, con la acci\u00f3n pecaminosa. Vuelven obsceno lo que es di\u00e1fano. En la serena capital de trescientas mil almas que es Bogot\u00e1 por los d\u00edas en que Laura Victoria inicia su carrera literaria, el poema <em>En secreto <\/em>repercute como una explosi\u00f3n en el ambiente recoleto de la urbe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de 1933 su fama vuela por los aires de Colombia y Am\u00e9rica como un meteoro. Y recibe los aplausos m\u00e1s calurosos de su carrera. Es la mujer fulgurante que vive en los jardines del elogio y en los cielos de la fascinaci\u00f3n. Eduardo Segura Archila, introvertido y suspicaz, termina hastiado de la vida huidiza de su consorte. Un d\u00eda le dice que debe alejarse de los poetas y abandonar las tertulias y los recitales. Pero ella no puede renunciar a la poes\u00eda. Es su raz\u00f3n de ser. Las grietas del desamor comienzan a horadar la relaci\u00f3n conyugal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es preciso hacer alguna reflexi\u00f3n sobre la gloria. La fama trae soledad, fr\u00edo, obnubilaci\u00f3n. No permite ver el mundo verdadero, sino el mundo vaporoso. Las alturas marean. Producen v\u00e9rtigo. Terrible realidad humana. Afirma Dante: \u201c<em>Vuestra fama es como la flor, que tan pronto como brota muere, y la marchita el mismo sol que la hizo nacer de la tierra ingrata\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Numerosos amigos y simpatizantes surgen en sus d\u00edas gloriosos. Todos quieren conocerla, tenerla cerca, obtener alg\u00fan miramiento suyo. Grandes personajes de las letras, la sociedad y la pol\u00edtica integran la n\u00f3mina egregia. Se le denomina la \u201camada ideal\u201d de la poes\u00eda colombiana. Guillermo Valencia declara: \u201c<em>En su manera de escribir no hay artificio, ni rebuscamiento, ni alarde ni fals\u00eda, ni enga\u00f1oso brillo, ni tortura de formas: es el libre fluir de la vena po\u00e9tica\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cadena de triunfos termina en 1938. Este a\u00f1o le propina serios reveses. Representa el final de sus giras y le da un fuerte viraje a su existencia. Varios golpes la derrumban: la separaci\u00f3n conyugal, la lucha por sus hijos, la muerte de su madre, la huida a M\u00e9jico. La vida ha destrozado su gloria. El recuerdo de su marido es glacial, estremecedor. Desde el barco contempla el mar rugiente, y a lo lejos una gaviota se pierde en la inmensidad. El mar y la gaviota: dos s\u00edmbolos para el poema que no ha escrito. M\u00e1s tarde ese poema dibujar\u00e1 el estado de su alma herida por la soledad y la ventisca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mes de febrero de 1939, cuando desembarca en Acapulco, significa para ella el comienzo de una nueva vida. Huyendo de su marido, llega a M\u00e9jico con un objetivo claro: proteger y educar a sus hijos. Ha logrado un puesto diplom\u00e1tico gracias al cual podr\u00e1 subsistir. Luego se vincula al periodismo, labor a la que se dedica por m\u00e1s de veinte a\u00f1os. No corta con la poes\u00eda, sino que la dosifica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando desea regresar a Colombia, ya no es posible. Ha echado tan hondas ra\u00edces en el suelo azteca, que no le resulta f\u00e1cil alzar el vuelo. Su arraigo all\u00ed es poderoso, pero su alma gira alrededor de su tierra colombiana.<em><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dama refulgente, que tanto ha amado con sus versos de fuego, un d\u00eda se detiene cual otro Alberto \u00c1ngel Montoya y se encuentra con Cristo. Cual otra Teresa de Jes\u00fas, o Juana de la Cruz, o Francisca Josefa del Castillo, se va en busca de la vida contemplativa y se sumerge en los temas b\u00edblicos. \u00bfDesde cu\u00e1ndo siente la vocaci\u00f3n m\u00edstica? Desde el momento en que se desencanta del mundo y sus vanidades. Esto ocurre a finales de la d\u00e9cada del 30, cuando saborea las mieles m\u00e1s apetitosas del triunfo y al mismo tiempo sufre la acidez m\u00e1s amarga de la vida conyugal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u201ccortesana\u201d, como ella misma se nombra en sus versos, se detiene y se va detr\u00e1s del Salvador de almas. La pecadora queda embelesada cuando oye el toque de la oraci\u00f3n, y se dice que sus caminos est\u00e1n desviados. Nunca conoce el amor ideal. Una vez un periodista le pregunta si ha hallado el amor verdadero, y ella responde: <em>\u201cDesgraciadamente no. Me consagr\u00e9 entonces al estudio b\u00edblico para lograr el conocimiento de Dios. Y ese amor verdadero lo encontr\u00e9 al fin en Cristo\u201d. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1963, el doctor Guillermo Le\u00f3n Valencia, presidente de Colombia, la nombra agregada cultural en Italia, misi\u00f3n que se prolonga por tres a\u00f1os, hasta febrero de 1966, cuando regresa a M\u00e9jico. Valencia, captando la fibra m\u00edstica de su amiga, sabe que llevarla a Roma es el galard\u00f3n preciso que la har\u00e1 sentir en el coraz\u00f3n de la cristiandad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su palabra febril recorre todos los senderos de la poes\u00eda, desde el soneto hasta el verso libre. Su obra est\u00e1 manejada por la armon\u00eda de la expresi\u00f3n y la fulguraci\u00f3n de las met\u00e1foras, y sus cantos son aromas que excitan el deseo y fortalecen el alma. La biograf\u00eda de Laura Victoria, que hoy tengo el honor de presentar en la Academia Colombiana de la Lengua, es un tratado de los sentimientos. Cuando me propuse escribirla, la primera idea que me brot\u00f3, fuera de rescatar del olvido a una mujer admirable, fue la de incursionar en las experiencias que ofrece su vida en el plano sentimental, para extraer temas de reflexi\u00f3n sobre el amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una vida tan rica en sucesos, que se vuelve inabarcable. Vida que posee ingredientes de aventura y suspenso, pasi\u00f3n y entrega, dolor y desenga\u00f1o. El amor enriquece la existencia del personaje y vuelve fascinante su obra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El amor es inevitable, porque el hombre naci\u00f3 para amar. Perder el amor, o degradarlo, o ajarlo, es lo mismo que envilecer la dignidad humana. <em>\u201cAma y haz lo que quieras\u201d, <\/em>dijo San Agust\u00edn. Es decir, ama y engrand\u00e9cete, ama y conquista el mundo, ama y encu\u00e9ntrate con Dios. El amor une, el desamor destruye.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Espa\u00f1a, Montaner y Sim\u00f3n le edita en 1960 el libro <em>Cuando florece el llanto. <\/em>Hermosa edici\u00f3n, tanto por la maestr\u00eda editorial como por el contenido po\u00e9tico. Han pasado 22 a\u00f1os desde el \u00faltimo poemario. Ahora sus cantos son melanc\u00f3licos y expresan acentos de soledad y olvido. Con <em>Crep\u00fasculo <\/em>(1989) finaliza su obra po\u00e9tica. El t\u00edtulo lo dice todo: crep\u00fasculo es el tiempo en que el sol se oculta y comienzan a entrar las sombras de la noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es, en la vida de Laura Victoria, el per\u00edodo donde aumenta la tristeza con r\u00e1fagas de fr\u00edo. Es posible que desde M\u00e9jico perciba la ingratitud de los nuevos tiempos hacia su obra. Ya su nombre no se menciona en Colombia, y a los pont\u00edfices de las letras no se les ocurre difundirlo. Admitamos esta cruel realidad: los 64 a\u00f1os de ausencia de la patria han borrado sus rastros. Los que ahora recuperamos al cumplirse este a\u00f1o el centenario de su nacimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Academia Colombiana de la Lengua la eligi\u00f3 acad\u00e9mica correspondiente en la sesi\u00f3n del primero de junio de 1998, atendiendo la solicitud presentada por Dora Castellanos. Aprovechando un viaje de Maruja Vieira a M\u00e9jico, la entidad la comision\u00f3 para hacerle entrega del t\u00edtulo acad\u00e9mico, acto que se realiz\u00f3 el 17 de noviembre de 1999 en el apartamento de la poetisa, donde su familia le celebraba los 95 a\u00f1os de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Beatriz presencia hoy, con angustia, el lento declinar de la alondra. <em>\u201cA veces<\/em> -me dice en carta reciente- <em>he pensado que mam\u00e1 va resbalando hacia un abismo, y yo, en mi af\u00e1n de detenerla, voy resbalando con ella\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un viaje que realic\u00e9 a M\u00e9jico hace varios a\u00f1os, comenz\u00f3 a perfilarse el libro que hoy ve la luz gracias al patrocinio de la Gobernaci\u00f3n de Boyac\u00e1, dentro de la serie bibliogr\u00e1fica de la Academia Boyacense de Historia, y que lleva por t\u00edtulo <em>Laura Victoria, sensual y m\u00edstica. <\/em>Aqu\u00ed est\u00e1 retratada en cuerpo y alma, as\u00ed lo espero, la mujer valerosa y la brillante poetisa que se fue contra las hipocres\u00edas sociales y la esclavitud femenina, y que con sus poemas ardientes estremeci\u00f3 el sentimiento de los colombianos y llev\u00f3 el nombre de Colombia por los aires de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Palabras en un acto cultural. Bogot\u00e1, 5 de abril de 2004).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Comenzando el siglo XX, en Soat\u00e1, pintoresco municipio boyacense con alma agreste y sabor de d\u00e1til, nace una poetisa, el 17 de noviembre de 1904. 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