{"id":9270,"date":"2013-12-20T19:27:12","date_gmt":"2013-12-21T00:27:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=9270"},"modified":"2014-03-21T19:10:49","modified_gmt":"2014-03-22T00:10:49","slug":"memoria-del-fuego","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2013\/12\/20\/memoria-del-fuego\/","title":{"rendered":"Memoria del fuego"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b>Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace 40 a\u00f1os, el 23 de julio de 1973, ard\u00eda el edificio de Avianca. Su torre, de 42 pisos, era la m\u00e1s alta que exist\u00eda en Suram\u00e9rica. Por aquellos d\u00edas se iniciaba la \u00e9poca de los rascacielos, y el edificio bogotano era admirado por su solidez y belleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su dise\u00f1o y construcci\u00f3n fueron ejecutados por Esguerra S\u00e1enz, Urdaneta y C\u00eda., Ricaurte Carrizosa Prieto y el italiano Dom\u00e9nico Parma. El dise\u00f1o concluy\u00f3 en 1963 y la construcci\u00f3n se realiz\u00f3 entre 1966 y 1969. La obra se levant\u00f3 en el predio que ocupaba el renombrado hotel Regina. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de la inauguraci\u00f3n llegaron las llamas e invadieron la soberbia edificaci\u00f3n que representaba el mayor s\u00edmbolo del avance urban\u00edstico de la capital, ante la mirada at\u00f3nita del pa\u00eds y la insuficiencia t\u00e9cnica para sofocar el \u00edmpetu destructor del fuego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasadas las 7 de la ma\u00f1ana se inici\u00f3 el incendio en el piso 14. All\u00ed, seg\u00fan el relato que a\u00f1os despu\u00e9s har\u00eda la aseadora Araminta Isea en la revista <i>SoHo<\/i>, hab\u00eda muchas cosas almacenadas, como tapetes, alfombras y gasolina. Queda f\u00e1cil deducir que alg\u00fan descuido origin\u00f3 la combusti\u00f3n. A los 15 minutos llegaron los bomberos y se pusieron al frente de la operaci\u00f3n m\u00e1s gigantesca y riesgosa que nunca hab\u00edan acometido, con la mala fortuna de que las mangueras solo llegaban hasta el piso 12.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las llamas ascend\u00edan con gran velocidad desde el piso 14, y llegar\u00edan al 37. La gente que a esa hora se hallaba en el edificio sub\u00eda a pie por las escaleras, en intento desesperado por no dejarse alcanzar por el fuego. Las operaciones de rescate se cumpl\u00edan con helic\u00f3pteros que lanzaban torrentes de agua sobre el gigante herido. Algunas personas atacadas por el p\u00e1nico se tiraron al vac\u00edo y perecieron. Otras llegaron hasta la azotea, donde fueron sacadas en helic\u00f3ptero. La espantosa escena se prolong\u00f3 hasta bien entrada la noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00edas despu\u00e9s, el 12 de agosto de 1973, sali\u00f3 publicado en el <i>Magaz\u00edn Dominical <\/i>de <i>El Espectador, <\/i>con gran despliegue \u2013y con impresionante fotograf\u00eda del edificio devorado por las llamas\u2013, la p\u00e1gina que titul\u00e9 <i>El fuego: amigo y enemigo, <\/i>donde anot\u00e9: \u201cDe pronto llegaron las llamas y todo lo arra\u00adsaron. La ciudad se sinti\u00f3 impotente para contener su furor y presenci\u00f3 aterrorizada c\u00f3mo estas len\u00adguas del infierno se iban encaramando de piso en piso, de pared a pared, sin respetar nada, hasta co\u00adronar la altura y dejar un escombro humeante\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miles de colombianos presenciaron en la televisi\u00f3n el avance vertiginoso del fuego y los esfuerzos tit\u00e1nicos de los bomberos y otros organismos de salvaci\u00f3n que con medios precarios luchaban contra la hecatombe. El saldo tr\u00e1gico fue de 4 muertos y 63 heridos. Ahora bien, la estructura no sufri\u00f3 da\u00f1os considerables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora viene un dato curioso. En aquella \u00e9poca ocupaba yo la gerencia de un banco en Armenia y enfrentaba una dif\u00edcil situaci\u00f3n con Proexpo (Fondo de Promoci\u00f3n de Exportaciones), cuya sede estaba situada en el edificio de Avianca. El problema nac\u00eda del proceder de un cliente de mi oficina en el tr\u00e1mite de una exportaci\u00f3n. Nosotros no \u00e9ramos responsables de la conducta del cliente, pero Proexpo se empe\u00f1aba en inculpar a mi oficina, y de paso creaba un problema para todo el banco. Actitud injusta, por supuesto. Entre carta va y carta viene, que fueron muchas, estuve empapelado y mortificado durante largo tiempo. Con todo, no lograba que las cosas se aclararan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Proexpo (esto lo sabr\u00edatiempo despu\u00e9s) hab\u00eda un alto funcionario que ejerc\u00eda indebida presi\u00f3n contra el banco, por una malquerencia personal. Ese era el \u00a0motivo soterrado. Incre\u00edble, pero cierto. La condici\u00f3n humana hace cometer a veces actos ins\u00f3litos. La soluci\u00f3n la dio el incendio del edificio de Avianca, ya que todos los archivos de Proexpo desaparecieron entre las llamas. Nunca m\u00e1s volvi\u00f3 a mencionarse el caso. El fuego nos hizo justicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><em><b>El Espectador, <\/b><\/em>Bogot\u00e1, 19-VII-2013.<br \/>\n<em><b>Eje 21, <\/b><\/em>Manizales, 19-VII-2013.<br \/>\n<b><em>La Cr\u00f3nica del Quind\u00edo,<\/em> <\/b>Armenia, 20-VII-2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"left\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><b>Comentarios:<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\">El\u00a0 14 de julio de ese a\u00f1o llegu\u00e9 a Colombia reci\u00e9n casada. Fue el primer acontecimiento terrible que vivimos entonces. El esposo de mi prima Esperanza Feres, Francisco Ram\u00edrez (q.e.p.d), ten\u00eda su oficina de arquitecto en el piso 14. \u00a0<b>Marta Nal\u00fas Feres, <\/b>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\">Me acuerdo de ese incendio como si fuera ayer. Yo trabajaba en el piso 12 de un edificio en la calle 20 con carrera 10, y todo el d\u00eda nadie trabaj\u00f3. Desde all\u00ed vimos el incendio que lentamente acab\u00f3 con el s\u00edmbolo estructural de ese entonces. <b>Luis\u00a0Quijano, <\/b>colombiano residente en Houston (USA).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que anotar que el piso donde se inici\u00f3 el incendio era realmente el 13, pero que por huirle a la mala suerte fue numerado como 14. <b>Marmota Perezosa <\/b>(correo a <i>El Espectador).<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\">Ten\u00eda yo 18 a\u00f1os y recuerdo como si fuera ayer que nos reunimos todos en la casa a observar en el televisor todos los pormenores de semejante hecatombe. Muy similar fue la noveler\u00eda que caus\u00f3 la movida de un edificio en el centro de la capital, tambi\u00e9n transmitida por la pantalla chica. <b>Pablo Mej\u00eda Arango, <\/b>Manizales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gustavo P\u00e1ez Escobar Hace 40 a\u00f1os, el 23 de julio de 1973, ard\u00eda el edificio de Avianca. 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