{"id":997,"date":"2009-11-26T21:21:04","date_gmt":"2009-11-26T21:21:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=997"},"modified":"2014-04-01T19:14:56","modified_gmt":"2014-04-02T00:14:56","slug":"el-nito-restrepo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2009\/11\/26\/el-nito-restrepo\/","title":{"rendered":"El &#8216;\u00d1ito&#8217; Restrepo"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace setenta a\u00f1os, a fines de marzo de 1933, fallec\u00eda en Barcelona (Espa\u00f1a)\u00a0 Antonio Jos\u00e9 Restrepo, el c\u00e9lebre \u2018\u00d1ito\u2019 (como lo llamaban sus familiares y amigos, y as\u00ed se qued\u00f3). En otro marzo -el de 1855- hab\u00eda visto la luz en Concordia (Antioquia). \u201cNac\u00ed en Concordia, pero he vivido en guerra\u201d, dir\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s. En efecto, su \u00e9poca estuvo marcada por los turbulentos conflictos b\u00e9licos de finales del siglo XIX y comienzos del XX, que tantos rencores, venganzas y muertes causaron en el territorio colombiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este hijo de la guerra fue uno de los personajes m\u00e1s reconocidos de su tiempo,\u00a0 como pol\u00edtico, parlamentario, diplom\u00e1tico, escritor y periodista. Sus mayores luchas fueron por la justicia, el derecho y la libertad. Patriota \u00edntegro, sus actuaciones en el Parlamento y el periodismo, por lo vehementes y categ\u00f3ricas, despertaban sonados aplausos entre sus amigos y hondos resquemores entre sus rivales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No era hombre de medias tintas, sino vertical y combativo. Sin embargo, nunca fue un pol\u00edtico rencoroso. Al rev\u00e9s, era tolerante y magn\u00e1nimo. Escuchaba con serenidad la opini\u00f3n ajena y aceptaba sin dificultad sus propios errores, cuando los hab\u00eda, sin abandonar sus firmes convicciones. Era un combatiente acerado que cruzaba sus espadas en franca lid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se desempe\u00f1\u00f3 en la vida p\u00fablica con entereza y donaire, a favor o en contra de los\u00a0 aguerridos protagonistas de una de las \u00e9pocas m\u00e1s tormentosas de la vida colombiana. Comenz\u00f3 siendo seguidor entusiasta de N\u00fa\u00f1ez, parece que m\u00e1s por seducci\u00f3n de sus versos -cuando el futuro escritor comenzaba a hacer sus primeras incursiones en la poes\u00eda- que por real convencimiento pol\u00edtico. Cuando se desilusion\u00f3 de los sistemas de la Regeneraci\u00f3n, lo combati\u00f3 sin tregua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo mismo sucedi\u00f3 con Guillermo Valencia, con quien por largos a\u00f1os mantuvo estrecha amistad. Relaci\u00f3n que se derrumb\u00f3 cuando el bardo de Popay\u00e1n le lanz\u00f3 en el Senado un desobligante ataque personal, por los d\u00edas en que ambos estaban enfrentados en la candente discusi\u00f3n de la pena de muerte. En cambio, fue siempre fervoroso admirador de Jos\u00e9 Asunci\u00f3n Silva, del que se hizo amigo entra\u00f1able cuando este sacud\u00eda el alma nacional con sus mensajes l\u00edricos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respald\u00f3, como muchos liberales, el mandato de Rafael Reyes, uno de los m\u00e1s progresistas que ha tenido el pa\u00eds, y con decisi\u00f3n acept\u00f3 participar en ese gobierno tan bien intencionado y tan poco comprendido. Restrepo, como hombre de trabajo y acci\u00f3n, ajeno al morbo del sectarismo y preocupado en todo momento por el bien de la patria, se sent\u00eda identificado por completo con la bandera de Reyes: \u201cMenos pol\u00edtica y m\u00e1s administraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2018\u00d1ito\u2019 pose\u00eda una personalidad polifac\u00e9tica. Su afinidad con el campo lo llev\u00f3 a emplearse, tras cursar los estudios primarios en la escuela de su pueblo, como jornalero de una mina en Titirib\u00ed, durante dieciocho meses. All\u00ed aprendi\u00f3, m\u00e1s que el laboreo en los socavones, a formar su car\u00e1cter. Tal vez su sentido de observaci\u00f3n y su profunda sensibilidad humana le vendr\u00edan de ese oficio rudo. En sus comienzos estudiantiles dej\u00f3 rastros de su temperamento inquieto y de su esp\u00edritu rebelde. En los predios universitarios descoll\u00f3 como fulgurante agitador y agudo expositor de ideas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como escritor m\u00faltiple, impuso un estilo castizo, desenvuelto y ameno, y a veces mordaz. Fue fundador de varios peri\u00f3dicos y columnista de prestigio. Su obra est\u00e1 representada en cerca de treinta libros de variada \u00edndole. El m\u00e1s famoso, <em>El cancionero antioque\u00f1o<\/em>. Y el m\u00e1s punzante, <em>Sombras chinescas<\/em>. Manejaba el fino sarcasmo y el repentismo deslumbrante, en prosa o en poes\u00eda, como un estilete mortal contra sus contendores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volteriano y anticlerical, sus intervenciones en la vida p\u00fablica eran demoledoras. Admiraba a Cristo como uno de los grandes reformadores de la humanidad y arremet\u00eda contra los falsos sacerdotes que tergiversaban sus ense\u00f1anzas. Todos estos campos los manejaba con inteligencia portentosa, de la que brotaban chispas de ingenio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alirio G\u00f3mez Pic\u00f3n es autor de la mejor biograf\u00eda que se ha escrito sobre\u00a0 Restrepo, publicada por el Banco de Occidente en 1974. Tambi\u00e9n he le\u00eddo sobre \u00e9l densos ensayos salidos de la pluma docta de Luis Eduardo Nieto Caballero. Tan selecto material me ha servido para revivir esta figura seductora, que el paso del tiempo ha preservado en toda su dimensi\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00faltimo servicio que el personaje, entonces diplom\u00e1tico, le prest\u00f3 al pa\u00eds, fue en Suiza. De all\u00ed viaj\u00f3 a Barcelona (Espa\u00f1a), en marzo de 1933, afectado por severa dolencia, y se encontr\u00f3 con su viejo amigo Carlos Villafa\u00f1e. Tres d\u00edas despu\u00e9s mor\u00eda en una cl\u00ednica, asistido por una monja ocasional. El doctor Eduardo Santos dispuso que el cad\u00e1ver fuera embalsamado y tra\u00eddo a Colombia. El barco Magallanes surc\u00f3 los mares con los restos ilustres. Hoy, un callado monumento recuerda en el Cementerio Central de Bogot\u00e1 el nombre de este gran colombiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 20 de marzo de 2003. <strong><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Hace setenta a\u00f1os, a fines de marzo de 1933, fallec\u00eda en Barcelona (Espa\u00f1a)\u00a0 Antonio Jos\u00e9 Restrepo, el c\u00e9lebre \u2018\u00d1ito\u2019 (como lo llamaban sus familiares y amigos, y as\u00ed se qued\u00f3). En otro marzo -el de 1855- hab\u00eda visto la luz en Concordia (Antioquia). \u201cNac\u00ed en Concordia, pero he vivido en guerra\u201d, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[104],"class_list":["post-997","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-lideres","tag-lideres"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/997","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=997"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/997\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11344,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/997\/revisions\/11344"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=997"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=997"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=997"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}