{"id":1126,"date":"2009-12-02T14:24:07","date_gmt":"2009-12-02T14:24:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=1126"},"modified":"2014-04-26T19:21:26","modified_gmt":"2014-04-27T00:21:26","slug":"miradas-a-boyaca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2009\/12\/02\/miradas-a-boyaca\/","title":{"rendered":"Miradas a Boyac\u00e1"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Boyac\u00e1 y su academia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Ciclorama del Puente de Boyac\u00e1, el pasado 9 de abril, la Academia Boyacense de Historia se reuni\u00f3 en sesi\u00f3n solemne para celebrar sus cien a\u00f1os de vida. No ha podido escogerse mejor escenario para esta efem\u00e9ride: all\u00ed palpita el coraz\u00f3n de la patria en medio de los s\u00edmbolos que recuerdan la derrota de la opresi\u00f3n espa\u00f1ola y el nacimiento de la libertad. A partir de ese momento se iniciaba la historia grande de un pueblo que romp\u00eda las cadenas de la esclavitud y se volv\u00eda soberano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Academia Boyacense de Historia fue fundada el 9 de abril de 1905 con el nombre de Centro de Historia de Tunja (que llev\u00f3 hasta 1946), por Cayetano V\u00e1squez Elizalde, y su primer presidente fue el can\u00f3nigo Aquilino Ni\u00f1o Camacho. A trav\u00e9s de los a\u00f1os, la entidad se ha encargado de mantener prendida la llama del nacionalismo y el culto a las tradiciones, comenzando por afirmar los episodios hist\u00f3ricos de la propia regi\u00f3n. Pocas zonas del pa\u00eds aglutinaron en los d\u00edas de la Independencia tanta variedad de personajes y de sucesos heroicos como los ocurridos en esta tierra de epopeyas y oraciones. Y pocas poseen en los d\u00edas actuales su misma esencia cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo presidente fue el can\u00f3nigo Cayo Leonidas Pe\u00f1uela Quintero, t\u00edo de la poetisa Laura Victoria, c\u00e9lebre historiador y polemista que en 1912 fund\u00f3 el <em>Repertorio Boyacense,<\/em> \u00f3rgano oficial de la Academia, que acaba de llegar a 341 ediciones. Se trata de la revista m\u00e1s antigua de las academias regionales de Historia y del departamento de Boyac\u00e1, por cuyas p\u00e1ginas han desfilado egregios escritores dedicados a destacar los valores de la comarca, decantar la historia, fortalecer la cultura y afianzar el sentido de pertenencia a la patria. Publicaci\u00f3n de lujo y de s\u00f3lido contenido, en la que se ventilan los temas m\u00e1s variados y profundos que hacen relaci\u00f3n con el campo acad\u00e9mico, siempre con la mira puesta en Boyac\u00e1 y en Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quince presidentes ha tenido la entidad en su siglo de existencia. Seis de ellos provienen del \u00e1mbito eclesi\u00e1stico, lo que refrenda una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s propias de Boyac\u00e1: el esp\u00edritu religioso que se respira en todas partes. Y dos secretarios perpetuos: Ram\u00f3n C. Correa Samudio, que estuvo al frente del cargo, con ejemplar entrega y maravillosa labor productiva, durante 68 a\u00f1os, y Enrique Medina Fl\u00f3rez, insigne personaje de las letras y la docencia, que lo remplaz\u00f3 en 1991 y acaba de recibir, en la ceremonia del Puente de Boyac\u00e1, la exaltaci\u00f3n como miembro benem\u00e9rito. El presidente actual, que ha ocupado la posici\u00f3n en dos ocasiones, es Javier Ocampo L\u00f3pez, maestro de Historia y gran promotor de la cultura boyacense.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el centro acad\u00e9mico se ha dado cita, a trav\u00e9s de todas las \u00e9pocas, lo m\u00e1s granado de la inteligencia boyacense: literatos de amplio prestigio, historiadores de vasta cultura, prestigiosos sacerdotes, profesores e investigadores, dedicados todos a la causa com\u00fan de escudri\u00f1ar la historia y difundirla en conferencias, libros y otros medios de comunicaci\u00f3n. Son ellos, sin duda, una de las fuerzas vivas con que cuenta el departamento para mantenerse como modelo cultural del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay varias actividades institucionales que merecen especial menci\u00f3n: una es la <em>C\u00e1tedra de Boyac\u00e1,<\/em> dirigida a maestros y estudiantes, programa que se desplaza por los municipios con seminarios sobre la Historia, las letras, el arte y la arquitectura, entre otros aspectos, y que busca la identidad local y regional; otra, el equipo de las \u201cguardias c\u00edvicas\u201d, conformadas por grupos juveniles que impulsan el civismo y preservan el patrimonio hist\u00f3rico en toda la comarca; la tercera, la administraci\u00f3n del Archivo Hist\u00f3rico Regional de Boyac\u00e1, donde se protege la memoria documental que viene desde la conquista y colonizaci\u00f3n del pa\u00eds; y por \u00faltimo, la estupenda labor bibliogr\u00e1fica que, estimulada por la Gobernaci\u00f3n de Boyac\u00e1, ha hecho posible la publicaci\u00f3n de 135 libros hasta el momento, sobre diferentes asuntos hist\u00f3ricos y culturales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El paisaje y el esp\u00edritu son en Boyac\u00e1 las insignias mayores de una raza legendaria, a la que tanto le cant\u00f3 Armando Solano en p\u00e1ginas memorables. No en vano los actuales directivos de la corporaci\u00f3n prosiguen en el empe\u00f1o que anim\u00f3 al fundador y a sus colaboradores: recoger e interpretar el alma boyacense en los innumerables estudios realizados por parte de las mentes eruditas que engrandecen la vida regional.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La Carde\u00f1osa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En julio de 1537, cuando los espa\u00f1oles buscaban el camino para llegar a los Llanos Orientales y descubrir el tesoro de El Dorado, encontraron a los indios teguas, que moraban en el actual municipio boyacense de Campohermoso y pose\u00edan grandes conocimientos medicinales extra\u00eddos de las yerbas. Eran famosos por sus sorprendentes poderes curativos y puede decirse que de all\u00ed naci\u00f3 la ciencia m\u00e9dica en Colombia. De ellos se deriv\u00f3 el t\u00e9rmino \u201ctegua\u201d, con el que m\u00e1s tarde se denominar\u00eda a la persona que ejerce la medicina sin poseer t\u00edtulo profesional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos indios valerosos se opusieron al conquistador espa\u00f1ol y lucharon con desespero por proteger sus valiosas riquezas, representadas en oro y esmeraldas, que guardaron con sigilo en profundas guacas diseminadas en sus tierras monta\u00f1osas. De ellos se dice que eran formidables constructores de acueductos y puentes colgantes. Adem\u00e1s se distingu\u00edan por su amor a la naturaleza y su organizaci\u00f3n comunitaria. A lo largo del tiempo, los guaqueros se apoderaron en forma gradual de la fortuna escondida en los montes, hasta hacer desaparecer toda huella de la comunidad teguana, que se extingui\u00f3 durante el siglo XX, en forma silenciosa y en medio del olvido de los nuevos tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De aquella cultura emerge la imagen fulgurante de la Carde\u00f1osa, india de extraordinaria belleza, rescatada como prototipo de la mujer teguana y, por extensi\u00f3n, de la mujer boyacense. El ilustre escritor de la comarca Pedro Gustavo Huertas Ram\u00edrez, expresidente de la Academia Boyacense de Historia y catedr\u00e1tico de la Universidad Pedag\u00f3gica y Tecnol\u00f3gica de Colombia, es autor de una serie de investigaciones sobre este personaje legendario, y a trav\u00e9s de los a\u00f1os se ha convertido en el mayor pregonero de sus atributos y su trascendencia hist\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera noticia que tuve sobre la Carde\u00f1osa fue en el libro <em>Guerreros, beldades y curanderos. El enigma de los indios teguas,<\/em> que el citado escritor public\u00f3 en 1995. Ahora, de su misma autor\u00eda, sale la obra <em>Boyac\u00e1: perfiles de identidad regional y nacional,<\/em> donde, con el rigor hist\u00f3rico con que Huertas Ram\u00edrez elabora sus trabajos, ofrece distintos enfoques sobre la idiosincrasia boyacense y sus s\u00edmbolos regionales. Entre ellos est\u00e1 el de la preciosa nativa, que esta vez adquiere mayor relevancia gracias al reconocimiento p\u00fablico que ha recibido tanto de los medios culturales como del sector oficial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n era la Carde\u00f1osa? La mujer m\u00e1s bella que los espa\u00f1oles hallaron en tierras colombianas, ante quien se sintieron deslumbrados como si el hechizo proviniera de una deidad m\u00e1gica. Todos pretend\u00edan conquistar sus favores, pero ella, recatada y huidiza como el viento, esquivaba los asedios y manten\u00eda su reputaci\u00f3n impoluta. Juan de Castellanos dice que era \u201cuna india que doquiera pudiera ser juzgada por hermosa, gentil disposici\u00f3n y rostro grave\u201d. Fray Pedro Sim\u00f3n afirma que \u201cera tan hermosa, modesta y grave, que pod\u00eda competir con la espa\u00f1ola m\u00e1s adornada de estas prendas\u201d. El obispo Lucas Fern\u00e1ndez de Piedrah\u00edta la describe como \u201cuna india que en cualquier parte del mundo pudiera se\u00f1alarse en hermosura\u201d. Todos los documentos de la \u00e9poca coinciden en el mismo concepto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cr\u00f3nicas no revelan el verdadero nombre de la india, pero se sabe que se le dio el apelativo de Carde\u00f1osa por su semejanza con una espa\u00f1ola dotada tambi\u00e9n de singulares encantos que los conquistadores hab\u00edan conocido en la ciudad de Santa Marta, fundada doce a\u00f1os antes. A su turno, la dama espa\u00f1ola deb\u00eda su nombre al hecho de ser oriunda del municipio de Carde\u00f1osa, circunstancia ignorada en la \u00e9poca actual y que vino a descubrir el historiador Huertas Ram\u00edrez. Con ese motivo viaj\u00f3 en agosto de 2004 a aquella distante localidad espa\u00f1ola y se entrevist\u00f3 con sus autoridades para hacerles conocer la existencia de otra Carde\u00f1osa: no un pueblo, sino una india colombiana convertida en mito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El municipio de Campohermoso, donde se han confeccionado diferentes obras art\u00edsticas para exaltar a su diosa aborigen, cre\u00f3 adem\u00e1s el galard\u00f3n bautizado como la Carde\u00f1osa de Oro, estatuilla con que se premia cada dos a\u00f1os a los ganadores del Festival Regional del Folclor Llanero. As\u00ed, el fervor popular conserva la memoria de aquella etapa hist\u00f3rica iluminada con el embrujo de esta mujer fabulosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<strong>Los demonios de Vargas Vila<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ning\u00fan escritor tan odiado y tan admirado como Jos\u00e9 Mar\u00eda Vargas Vila. Mientras muchos lo denostaban por sus escritos urticantes, otros lo aplaud\u00edan por su estilo desenfadado y su verbo demoledor. Fue el censor implacable de las tiran\u00edas tropicales, bien desde sus art\u00edculos en peri\u00f3dicos y revistas, bien desde sus libros, unos y otros huracanados. Nunca cedi\u00f3 en su posici\u00f3n cr\u00edtica, por m\u00e1s persecuciones que se desataron en su contra. Su furioso anticlericalismo le vali\u00f3 el veto de la Iglesia Cat\u00f3lica y la prohibici\u00f3n para los fieles, bajo advertencia de excomuni\u00f3n, de que leyeran sus obras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No necesit\u00f3 mucho tiempo para ingresar a la lista de los escritores \u201cmalditos\u201d. Con \u00e9l se inicia en el pa\u00eds esa hist\u00f3rica clasificaci\u00f3n, nacida en Francia con Baudelaire, Rimbaud, Verlaine y Mallarm\u00e9, los cuatro principales poetas del simbolismo, que marcaron toda una \u00e9poca por su genialidad y rebeld\u00eda. Sin ser bohemio como ellos, Vargas Vila se convirti\u00f3 en el mayor esp\u00edritu enjuiciador de la sociedad y los gobernantes y, al igual que los poetas franceses, dio muestras de acendrada independencia y temible capacidad de combate y sarcasmo,\u00a0 hasta el punto de ser catalogado como monstruo luciferino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El escritor boyacense Eduardo Torres Quintero lo denomin\u00f3 el \u201cgigantesco paranoico\u201d y con esas palabras defini\u00f3 el ambiente que en parte de la sociedad\u00a0 irradiaba Vargas Vila por su arrogancia y su car\u00e1cter panfletario. En el otro extremo de la opini\u00f3n p\u00fablica, el poeta Valencia lo calific\u00f3 como el \u201cdivino\u201d, y as\u00ed pasar\u00eda a la historia. T\u00edtulo apropiado para este ser salido de lo com\u00fan, que parec\u00eda irreal y causaba arrebato en la multitud. Arrebato que lo mismo pod\u00eda provenir de su instinto diab\u00f3lico que de sus destellos fulgurantes. Personaje casi indefinible, que puede situarse entre \u00e1ngel y demonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mario H. Perico Ram\u00edrez es autor de la estupenda biograf\u00eda de Vargas Vila titulada <em>\u201c\u00bfLas u\u00f1as de Satan\u00e1s?\u201d,<\/em> que lleva tres ediciones y ha entrado en nueva circulaci\u00f3n en estos d\u00edas. Dentro de su peculiar estilo de presentar a sus biografiados en primera persona, con la t\u00e9cnica del mon\u00f3logo interior y el recurso de toques originales (como lo ha hecho, entre otros, con Bol\u00edvar, Santander, N\u00fa\u00f1ez, Reyes, Mosquera y Manuelita S\u00e1enz), Perico Ram\u00edrez se mete en el alma y en el cuero de sus personajes y los pone a actuar en su momento y sus circunstancias con exactitud hist\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su intuitiva facultad de interpretar el car\u00e1cter de la gente, apoyado por hondas lecturas y su fecunda imaginaci\u00f3n, permite al escritor boyacense elaborar novedosos estudios cr\u00edticos sobre etapas de la vida colombiana que giran alrededor de los protagonistas de la Historia. Se aparta de la regla acad\u00e9mica de ofrecer los relatos con la engorrosa enumeraci\u00f3n de fechas y circunstancias triviales que poco o nada aportan para el conocimiento genuino de las personas, y emplea la penetraci\u00f3n sicol\u00f3gica para definir los hechos y las \u00e9pocas y desentra\u00f1ar los rasgos individuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Vargas Vila lo analiza como un ser angustiado desde la ni\u00f1ez, que queda hu\u00e9rfano de padre a los cuatro a\u00f1os y debe soportar la estrechez econ\u00f3mica a que se ve sometida su madre, quien con grandes dificultades sobrevive con una pensi\u00f3n insuficiente. Los estudios del futuro libelista son precarios, pero su vocaci\u00f3n autodidacta le permitir\u00e1 obtener s\u00f3lidos conocimientos. Apenas adolescente, se enrola en la milicia y se compromete con afanes partidistas que dejar\u00e1n un rastro perturbador en su esp\u00edritu, en medio de las grandes conmociones p\u00fablicas que afectan la vida nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego ejerce como maestro de escuela en diferentes pueblos. Suspende esa actividad cuando estalla la revoluci\u00f3n de 1885 y toma partido en uno de los bandos en conflicto. Derrotado su ej\u00e9rcito, se refugia en los Llanos y caen sobre \u00e9l duros tiempos de persecuci\u00f3n. Su vida queda marcada por una borrascosa \u00e9poca de agitaci\u00f3n pol\u00edtica y de enormes sinsabores, que incidir\u00e1 en el car\u00e1cter rebelde que nunca lo abandonar\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Viaja por distintos pa\u00edses, ejerce el periodismo, funda revistas. Arremete contra los tiranos de Colombia y Venezuela y cada vez sus luchas se vuelven m\u00e1s radicales y m\u00e1s intransigentes. Ingresa a la diplomacia, y su nombre, ya c\u00e9lebre por el \u00e9xito y el esc\u00e1ndalo de sus libros, resuena con estr\u00e9pito y admiraci\u00f3n en todas partes. Adquiere destreza impresionante para escribir libros de choque ideol\u00f3gico y de pasiones sentimentales, que causan revuelo en el continente e incluso en Espa\u00f1a, a donde ha llegado su prestigio y donde reside por largos a\u00f1os, hasta su muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada obra suya suscita pol\u00e9mica, rechazo, protesta, adhesi\u00f3n, delirio. Son sentimientos encontrados que crean el mito. Los p\u00fablicos, que unas veces lo aplauden y otras lo detestan, lo proclaman, de todas maneras, como el \u201cdivino Vargas Vila\u201d, r\u00f3tulo en el que va incluida la imagen del \u00e1ngel perverso. S\u00ed: Vargas Vila es Lucifer, el pr\u00edncipe de los \u00e1ngeles rebeldes. Destruye reputaciones con fulminante poder de condena y as\u00ed mismo despedaza los \u00eddolos de barro. Su \u00edmpetu jupiterino no tolera los abusos de poder ni la injusticia social. Por eso se le idolatra, se le respeta y se le teme.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perico Ram\u00edrez, otro rebelde de las letras y pol\u00e9mico con sus escritos, dise\u00f1a a la perfecci\u00f3n la figura controvertida de Vargas Vila. Sabe dibujarlo en la distancia de los a\u00f1os y lo trae a nuestros d\u00edas con cierta duda (que asiste a la mayor\u00eda de escritores) sobre la verdadera esencia del personaje. De ah\u00ed el t\u00edtulo de su libro: \u201c<em>\u00bfLas u\u00f1as de Satan\u00e1s?\u201d. <\/em>Sobre lo que no existe duda es sobre la trascendencia hist\u00f3rica y literaria de este panfletario de dif\u00edcil repetici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Julio Fl\u00f3rez, poeta esencial<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 1909, bajo el sofoco de t\u00f3rrida temperatura superior a los 30 grados, avanza Julio Fl\u00f3rez por la v\u00eda polvorienta que va de Barranquilla a Usiacur\u00ed. Se dirige a este caser\u00edo en busca de una cura medicinal para el c\u00e1ncer que le ha aparecido en el rostro, del que espera curarse en las aguas azufradas, famosas en el pa\u00eds, de que es rico el lugar. Adem\u00e1s, el desenga\u00f1o del mundo y sus vanidades que ha seguido a sus resonantes d\u00edas de gloria y a sus bohemias memorables, lo lleva en secreto a buscar refugio seguro en aquel pueblo oculto de la Costa Atl\u00e1ntica. \u201cYa poco o nada de mi gloria queda\u201d, confiesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiene 42 a\u00f1os de edad, y morir\u00e1 en cercan\u00eda de los 56, el 7 de febrero de 1923, en la misma estrecha aldea (hoy de 8.000 habitantes) escogida como residencia buc\u00f3lica para el resto de sus d\u00edas, despu\u00e9s de haber probado el alboroto y la embriaguez de las ciudades. Hab\u00eda nacido en Chiquinquir\u00e1 el 22 de mayo de 1867. Su \u00e9poca dorada la vivi\u00f3 en Bogot\u00e1, en largas noches de bohemia, de tristeza y soledad, si bien all\u00ed se le confund\u00eda con un alma alegre, por ser el centro y la chispa mayor de la Gruta Simb\u00f3lica. Hab\u00eda viajado por Guatemala, M\u00e9jico, Espa\u00f1a, Par\u00eds, en aparentes excursiones de placer. Pero su mundo era Colombia. Su gente lo esperaba en los bares de la capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Compra en Usiacur\u00ed una peque\u00f1a tierra poblada de frondosa vegetaci\u00f3n tropical y se dedica, con amoroso empe\u00f1o, a reparar la casita r\u00fastica que habr\u00e1 de compartir con su esposa y sus hijos. En los alrededores florecen las matas de flor\u00f3n, los mamoncillos, los olivos, las ceibas y los \u00e1rboles cargados de frutos generosos, donde escucha desde las primeras horas del d\u00eda los arpegios de las aves congregadas en torno al santuario de la poes\u00eda. Feliz en la vida pastoril, alterna sus horas entre el laboreo agr\u00edcola y el cultivo po\u00e9tico. Tanta es su identidad\u00a0 con su nuevo h\u00e1bitat, que un d\u00eda exclama: <em>\u201cOculta entre los \u00e1rboles mi casa \/ bajo denso ramaje florecido \/ aparece a los ojos del que pasa \/ como un fragante y delicioso nido\u201d.\u00a0 <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Julio Fl\u00f3rez est\u00e1 catalogado como el m\u00e1s representativo de nuestros poetas. Poeta esencial e \u00edntegro. O, como lo define Jorge Rojas, \u201cpoeta de la cabeza a los pies\u201d. Era uno de esos trovadores espont\u00e1neos que, al igual que en la \u00e9poca medieval, iba por los caminos derramando su cosecha de versos. Sin mayores a\u00f1os de escolaridad (se dice que apenas adelant\u00f3 estudios m\u00ednimos en una escuela o colegio de Puente Nacional), el lenguaje le flu\u00eda como de un manantial puro, lleno de murmullos y resonancias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como naci\u00f3 con alma rom\u00e1ntica, al igual que Byron, la inspiraci\u00f3n le ven\u00eda por soplos m\u00e1gicos, algo indescifrable para los profanos, y que s\u00f3lo conocen las almas predestinadas para tan noble quehacer. Julio Fl\u00f3rez no era gram\u00e1tico, ni pose\u00eda grandes conocimientos literarios, pero ten\u00eda alma sensitiva. Eso es el poeta: caja de vibraci\u00f3n de los amores y pesares del ser humano. La sensibilidad, por encima de los c\u00e1nones acad\u00e9micos, es la que determina el arte l\u00edrico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y era gran lector. Desde joven se apasion\u00f3 por los poetas franceses, y de 16 a\u00f1os le hizo una oda a V\u00edctor Hugo, su \u00eddolo mayor. \u00bfQu\u00e9 importa que no fuera culto? \u00a1Era poeta! Uno de los poetas m\u00e1s populares que ha tenido Colombia. Su genialidad se manifest\u00f3 en lenguaje sencillo y tierno, sentimental y melanc\u00f3lico, que supo interpretar las alegr\u00edas y pesares del pueblo. Por eso estremec\u00eda el coraz\u00f3n de las multitudes. Sus cantos mov\u00edan el amor y el desencanto, la tristeza y la a\u00f1oranza, la sinceridad y la humildad, el dolor y la nostalgia. La poes\u00eda era para \u00e9l rito sagrado, donde el poeta act\u00faa como ser divino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Guillermo Valencia, en reportaje a Mart\u00edn Pomala, en 1928, anota: <em>\u201cRespecto de Fl\u00f3rez le dir\u00e9 que lo he admirado siempre por su inspiraci\u00f3n sin igual. Julio fue a mis ojos el poeta por esencia\u201d. <\/em>Otras figuras destacadas han expresado elogiosos conceptos sobre este personaje bohemio (el leg\u00edtimo bohemio intelectual de comienzos del siglo XX), que permanece en el tiempo como una leyenda rom\u00e1ntica y acaso fantasmal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dice de \u00e9l que acostumbraba irse con sus compa\u00f1eros de libaciones a darles serenatas a los muertos (serenatas a \u00e9l mismo) en el Cementerio Central. Su inclinaci\u00f3n a la tristeza y las sombras se advierte en buena parte de su obra, y de ello han quedado claros rastros en poemas como <em>Mis flores negras, Todo nos llega tarde, Boda negra, Resurrecciones.<\/em> Sus versos son el reflejo de un alma desolada y sombr\u00eda que deambulaba por las calles bogotanas en medio de dolores y amarguras. Fue a dar a Usiacur\u00ed para seguir con su sombra a cuestas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 14 de enero de 1923, d\u00edas antes de su muerte, fue coronado poeta nacional en su propio terru\u00f1o. Todo el pa\u00eds volvi\u00f3 los ojos hacia el escondido refugio sentimental que el ilustre boyacense hab\u00eda elegido como su \u00faltima morada en la tierra. Con \u00e9l desapareci\u00f3 el \u00faltimo de los poetas rom\u00e1nticos. A\u00f1os despu\u00e9s, la humilde vivienda ser\u00eda declarada patrimonio cultural de la naci\u00f3n. Y hoy, seg\u00fan dan cuenta las noticias de prensa, est\u00e1 a punto de derrumbarse por falta de recursos para sostenerla. Mientras tanto, por los contornos sigue vibrando la voz pesarosa del poeta: <em>\u201cTodos nos llega tarde, hasta la muerte&#8230;\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bogot\u00e1, 2005.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Boyac\u00e1 y su academia En el Ciclorama del Puente de Boyac\u00e1, el pasado 9 de abril, la Academia Boyacense de Historia se reuni\u00f3 en sesi\u00f3n solemne para celebrar sus cien a\u00f1os de vida. No ha podido escogerse mejor escenario para esta efem\u00e9ride: all\u00ed palpita el coraz\u00f3n de la patria en medio [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[57,38,39],"tags":[111,93,98],"class_list":["post-1126","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-academias","category-raza-indigena","category-regiones","tag-academias","tag-raza-indigena","tag-regiones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1126","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1126"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1126\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10584,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1126\/revisions\/10584"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1126"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1126"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}