{"id":13527,"date":"2015-04-13T12:06:41","date_gmt":"2015-04-13T17:06:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=13527"},"modified":"2015-04-13T12:12:27","modified_gmt":"2015-04-13T17:12:27","slug":"faro-de-la-etica-y-la-rectitud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2015\/04\/13\/faro-de-la-etica-y-la-rectitud\/","title":{"rendered":"Faro de la \u00e9tica y la rectitud"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><b>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El doctor Carlos Gaviria D\u00edaz, magistrado de la Corte Constitucional en los a\u00f1os 1993-2001, falleci\u00f3 en Bogot\u00e1 el pasado 31 de marzo, en momentos en que la alta corporaci\u00f3n rueda por los despe\u00f1aderos de la degradaci\u00f3n y el esc\u00e1ndalo, a ra\u00edz de los torpes procederes ejecutados, al paso de los a\u00f1os, por varios de sus miembros. Esto les sucede a las instituciones \u2013y por supuesto a las personas\u2013 cuando pierden el honor y la respetabilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Qu\u00e9 contraste: mientras Carlos Gaviria fue ejemplo de \u00e9tica y contribuy\u00f3 al s\u00f3lido prestigio que tuvo la Corte, el actual presidente, Jorge Pretelt Chaljub, que se niega a separarse de su cargo a pesar de las graves faltas que se le imputan, constituye la mayor mancha que ha ca\u00eddo sobre la entidad. Dos estilos se enfrentan a trav\u00e9s de estas figuras tan dis\u00edmiles: el de la dignidad y el de la deshonra, el de la decencia y el de la provocaci\u00f3n, el de la probidad y el de la abyecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas son las virtudes que se atribuyen al jurista antioque\u00f1o. Su firmeza intelectual, su rectitud moral y formaci\u00f3n acad\u00e9mica jugaban con la amplitud de su pensamiento y su tolerancia con las ideas ajenas. Amigo del di\u00e1logo civilizado, del que sacaba motivos para enriquecer su propia ideolog\u00eda, no se disgustaba con quien expon\u00eda juicios diferentes a los suyos. Lo escuchaba con atenci\u00f3n, discut\u00eda los puntos divergentes, y a veces aceptaba la posici\u00f3n del otro. Nunca pretend\u00eda imponer su propio criterio, y manten\u00eda sus convicciones en la zona de la serenidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como pose\u00eda fino sentido del humor y altas dosis de humanismo, con una carcajada jovial resolv\u00eda un tema espinoso. A su vera no quedaban enemigos. La gente lo admiraba, lo respetaba y lo segu\u00eda. Cuando en las presidenciales del 2006 se enfrent\u00f3 al presidente Uribe y obtuvo la mayor votaci\u00f3n lograda por la izquierda en toda su historia (2\u2019600.000 sufragios), puso en evidencia su poder de seducci\u00f3n sobre las masas. Buena cantidad de esos votos fueron por \u00e9l mismo, por Carlos Gaviria como persona, m\u00e1s que por su partido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su mayor campo de acci\u00f3n estuvo en la c\u00e1tedra universitaria. Por m\u00e1s de 30 a\u00f1os se desempe\u00f1\u00f3 como profesor de Derecho de la Universidad de Antioquia, y en 1971 fue alumno suyo \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez. Dos temperamentos antag\u00f3nicos. El uno sosegado y reflexivo, el otro impetuoso y eg\u00f3latra. Ambos, inteligentes y l\u00edderes. Ser\u00eda interesante saber c\u00f3mo se entend\u00edan en el aula y cu\u00e1l era el tono de sus discusiones y sus divergencias, las que m\u00e1s tarde se llevar\u00edan al escenario nacional, tanto en el debate de los partidos como desde el \u00e1mbito parlamentario, donde Carlos Gaviria fue senador en el periodo 2002-2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue hombre radical de izquierda y dem\u00f3crata convencido. Nunca conoci\u00f3 el sectarismo. Propulsor de los derechos humanos, la libertad y la igualdad, la equidad social, la libre expresi\u00f3n, la libertad de cultos (a pesar de su posici\u00f3n de agn\u00f3stico). Sus ideas \u00a0eran coherentes y sus argumentos, n\u00edtidos. Defensor de la eutanasia, la dosis m\u00ednima en el consumo de drogas y la libre decisi\u00f3n de la maternidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace menos de un a\u00f1o fui con mi se\u00f1ora a ver una pel\u00edcula en Cineman\u00eda. En la fila delantera a la nuestra estaba Carlos Gaviria, solo. \u00a1Solo, quien hab\u00eda sido rodeado de 2\u2019600.000 colombianos en la campa\u00f1a presidencial! Por cierto que no se trataba de la soledad del poder, sino de la libertad para estar solo. Y encontrar el regocijo \u00edntimo en una sala de cine, alejado de la muchedumbre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando termin\u00f3 la pel\u00edcula, se levant\u00f3 de la silla y nos salud\u00f3 con amabilidad, como si fu\u00e9ramos viejos amigos. Al avanzar por el recinto, dispensaba muestras de simpat\u00eda a los asistentes, y todos lo miraban con agrado y admiraci\u00f3n. Se subi\u00f3 al autom\u00f3vil que lo esperaba a la salida del cine, y se perdi\u00f3 de vista, caus\u00e1ndonos grat\u00edsimo recuerdo. \u201cUn hombre para Di\u00f3genes\u201d, dice Osuna. \u201cEl sabio de la tribu\u201d, seg\u00fan <i>Semana.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta clase de prototipos humanos son los que necesita Colombia.<i> <\/i>Pasan por la vida como un meteoro, como una r\u00e1faga de luz intensa y fugaz. Y de pronto desaparecen de la escena, dejando una estela de cordura, sensatez y sapiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b><i>El Espectador, <\/i><\/b>Bogot\u00e1, 10-IV-2015.<br \/>\n<b><i>Eje 21, <\/i><\/b>Bogot\u00e1, 10-IV-2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><b>Comentarios:<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, en donde participara Carlos Gaviria era objeto de admiraci\u00f3n y simpat\u00eda. Pese a su timidez, pod\u00edan m\u00e1s su sencillez y respeto total por el otro, para agradecer esas muestras de cari\u00f1o. Un faro de sapiencia, humanidad y rectitud que su muerte no apag\u00f3. La unanimidad y proliferaci\u00f3n de columnistas y art\u00edculos reconociendo sus atributos dan muestra de ello. Su luz refulge especialmente al contrastarla con el advenedizo Pretelt. En cuanto a conductas criminales y de favores cruzados, nunca fue tildado. Era un Maestro. <b>Sof\u00eda Fuentes <\/b>(correo a <i>El Espectador). <\/i><i><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y corren r\u00edos de tinta de los articulistas, denunciando corruptelas, trapisondas, nepotismos, negociados etc, etc, etc\u2026 y nada pasa, todo sigue igual o peor. Y si el presidente de la Corte Constitucional no renuncia, al menos siquiera por dignidad, qu\u00e9 podemos esperar, con ese ejemplo, del resto de bandidos en el Senado, la C\u00e1mara y en los juzgados. Poco a poco se nos va acabando la esperanza en Colombia. <b>Luis Quijano, <\/b>(USA).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me caus\u00f3 impacto tu columna, homenaje a Carlos Gaviria, porque me devolvi\u00f3 la esperanza de que a\u00fan existe en este mundo esa especie exquisita de seres humanos. <b>Gloria Ch\u00e1vez V\u00e1squez, <\/b>Nueva York.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le haces un just\u00edsimo homenaje a un grande de Colombia que supo mantener enhiestas las buenas virtudes del ciudadano, del acad\u00e9mico y del dirigente pol\u00edtico y social. Fui su amigo personal y aprend\u00ed de sus valores leg\u00edtimos contrapuestos a los valores de muerte y discriminaci\u00f3n.\u00a0<b>Alpher Rojas Carvajal, <\/b>Bogot\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El doctor Carlos Gaviria D\u00edaz, magistrado de la Corte Constitucional en los a\u00f1os 1993-2001, falleci\u00f3 en Bogot\u00e1 el pasado 31 de marzo, en momentos en que la alta corporaci\u00f3n rueda por los despe\u00f1aderos de la degradaci\u00f3n y el esc\u00e1ndalo, a ra\u00edz de los torpes procederes ejecutados, al paso de los a\u00f1os, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[52],"tags":[106],"class_list":["post-13527","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-evocaciones","tag-evocaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13527","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13527"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13527\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13529,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13527\/revisions\/13529"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13527"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13527"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13527"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}