{"id":1528,"date":"2010-07-16T17:10:28","date_gmt":"2010-07-16T22:10:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=1528"},"modified":"2014-05-29T19:25:23","modified_gmt":"2014-05-30T00:25:23","slug":"1528","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2010\/07\/16\/1528\/","title":{"rendered":"San\u00edn Echeverri: 5 en conduca"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alguna dama pudibunda le baj\u00f3 la nota que Jaime San\u00edn Echeverri le dio a Helena, la protagonista de <em>Una mujer de 4 en conducta<\/em>, y le puso 2. Por mi parte, le\u00edda la novela muchos a\u00f1os despu\u00e9s que lo hizo la dama inconforme (y debo confesar que es imperdonable mi tardanza en llegar al libro del notable escritor antioque\u00f1o), no dudo en asignarles, tanto a \u00e9l como a su novela, un 5 redondo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Medell\u00edn de comienzos del siglo XX, donde se desarrollan los sucesos, apenas comenzaba a romper los moldes de la aldea. Sus costumbres sociales se mov\u00edan dentro de estrechos linderos parroquiales, bajo la severidad religiosa que gobernaba la vida de la tradicional familia antioque\u00f1a. Esto determin\u00f3 que la irrupci\u00f3n de una mujer de la vida airada, llena de garbo, seducci\u00f3n y peligroso desenfado, provocara esc\u00e1ndalo en aquella puritana sociedad de rezo diario y pecados ocultos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Retrocediendo en el tiempo, y sin salirnos de los c\u00e1nones exagerados que marcaron la pauta en otras \u00e9pocas de ingrata recordaci\u00f3n, podemos recordar el caso de Virginia, la protagonista de la \u00fanica novela de Barba Jacob. El borrador de la obra fue confiscado por el alcalde de Angostura \u2013y luego quemado, se supone\u2013, al considerar que los amores de la bella e ingenua campesina atentaban contra la moral p\u00fablica. Por Dios: se trataba de amores castos, pero que fueron deformados por la lente inquisitorial de un alcalde burdo, incapaz de entender la obra literaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San\u00edn Echeverri enfrent\u00f3 tambi\u00e9n la censura de su \u00e9poca, pero por fortuna no se le atraves\u00f3 ninguna autoridad mojigata y pir\u00f3mana. Que si as\u00ed hubiera ocurrido, lamentar\u00edamos hoy, como en el caso de su paisano Barba Jacob, la p\u00e9rdida de una joya literaria. El creador de <em>Una mujer de 4 en conducta<\/em>, fuera del acto de valor que tuvo al publicar la novela, lanz\u00f3 con ella un mensaje contra las injusticias y desequilibrios imperantes en aquellos d\u00edas. Se adelant\u00f3 a su \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su libro es un retrato de la Medell\u00edn de anta\u00f1o, rodeada de campos ed\u00e9nicos y h\u00e1bitos sencillos, de donde brota una linda campesina, candorosa como las flores silvestres de la tierra, que se vuelve la provocaci\u00f3n de los hombres. Ignorante de letras y desprevenida contra la maldad humana, su fragilidad es aprovechada para sembrarle embarazos indeseados y dejarla rodando por los caminos de la pobreza y la prostituci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Helena conoce la vida borrascosa, trocando la paz de la vereda por la turbulencia de la ciudad. Surge en la Medell\u00edn de las ficciones y los nacientes esplendores como testimonio vivo de la comedia humana. Esa comedia la han ofrecido en sus obras los grandes novelistas del mundo en su compromiso perenne con la sociedad. Nada nuevo descubre el escritor antioque\u00f1o, pero lo hace con novedad y bello estilo, dotes que le dan vida a un relato sencillo, primoroso y de apasionante inter\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dramas sociales son los mismos en cualquier latitud y en cualquier \u00e9poca de la historia. La prostituci\u00f3n, la miseria, el vicio, la usura, la explotaci\u00f3n, la crueldad del hombre caminan por todos los escenarios del planeta. Y se disfrazan, lo mismo que en la cristiana sociedad pintada por el novelista antioque\u00f1o, entre conventos, misas, im\u00e1genes de santos, golpes de pecho, licores finos y los \u00a0refinados oropeles de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese fue el ambiente que ret\u00f3 San\u00edn Echeverri, y por eso algunas voces de protesta se dejaron sentir al aparecer su denuncia, que conten\u00eda \u2013y contiene\u2013 verdades rotundas. Por esa raz\u00f3n una dama timorata le baj\u00f3 a 2 la nota a Helena. \u00a0(Bien ha podido, claro est\u00e1, castigarla con el 0 absoluto. \u00bfPor qu\u00e9 no lo hizo? Tal vez su conciencia vacilante, con alg\u00fan asomo de piedad religiosa, no se lo permiti\u00f3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Helena Restrepo \u2013su borrado nombre de pila\u2013 encarna a cualquier ramera del mundo. Es la linda campesina de otro tiempo que ha tenido que encubrirse, para falsear su identidad pisoteada por los hombres, con los alias de Carmen Bedoya, o Mar\u00eda Restrepo, o Doris de La Fontaine, o la Nena, a secas. R\u00f3tulos pasajeros, tan cambiantes como la propia rotaci\u00f3n de su clientela itinerante: un espejo de la sociedad envilecida que le permiti\u00f3 a Jaime San\u00edn Echeverri escribir su novela ejemplar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador,<\/strong><\/em> 17 de agosto de 2005.<br \/>\n<em><strong>Academia Colombiana de la Lengua, <\/strong><\/em>No. 217-218, Bogot\u00e1, 2005.<br \/>\n<em><strong>Revista Susurros, <\/strong><\/em>Lyon (Francia), No. 9, febrero de 2006.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Alguna dama pudibunda le baj\u00f3 la nota que Jaime San\u00edn Echeverri le dio a Helena, la protagonista de Una mujer de 4 en conducta, y le puso 2. Por mi parte, le\u00edda la novela muchos a\u00f1os despu\u00e9s que lo hizo la dama inconforme (y debo confesar que es imperdonable mi tardanza [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[5],"class_list":["post-1528","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-novela-articulos","tag-novela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1528"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1528\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13185,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1528\/revisions\/13185"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}