{"id":1964,"date":"2010-11-08T20:38:30","date_gmt":"2010-11-09T01:38:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=1964"},"modified":"2014-12-23T18:32:27","modified_gmt":"2014-12-23T23:32:27","slug":"la-hipoteca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2010\/11\/08\/la-hipoteca\/","title":{"rendered":"La hipoteca"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos cuenta Euclides Jaramillo Arango, en deliciosa cr\u00f3nica publicada en <em>La Patria,<\/em> que \u201cen un principio, en nuestra incipiente sociedad caldense, y como herencia paisa, la \u2018palabra del arriero\u2019, la grande, la mentada de madre, era escasa\u201d. Y agrega: \u201cA pesar de que la palabra era herencia de los espa\u00f1oles y ven\u00eda en sus obras cl\u00e1sicas, en nuestra sociedad estaba proscrita. Dec\u00edrsela a otro era peligroso porque casi siempre se mataba por ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para citarla se dec\u00eda siempre \u201cla del arriero\u201d. Fulano le grit\u00f3 a zutano la del arriero, y \u00e9ste le contest\u00f3 con dos pu\u00f1aladas\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se llamaba \u201cla del arriero\u201d, porque era \u00e9ste el personaje que la llevaba a flor de labio por los caminos de sus sudores. La expresi\u00f3n, por estas trochas enredadas y peligrosas, sonaba como un himno de batalla. El arriero, para hacerse entender de su recua de mulas, e inclusive para hacerse querer, la soltaba a cada trecho y la hac\u00eda silbar, como un latigazo, si la caravana se deten\u00eda. Dir\u00edase que los nobles animales ten\u00edan afinado el o\u00eddo para la f\u00f3rmula m\u00e1gica importada por los espa\u00f1oles, y como adem\u00e1s de nobles eran brutas aquellas mulas andariegas, obedec\u00edan sin protesta y con entusiasmo. Es posible que desde entonces la mentada de madre comenzara a perder el rigor de las dos pu\u00f1aladas de que habla Euclides.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como los tiempos cambian y los h\u00e1bitos se civilizan, ya no hay lances a muerte cuando se pronuncia la terrible invocaci\u00f3n de anta\u00f1o. Hoy el t\u00e9rmino, por lo menos en los territorios paisas, al ser tan com\u00fan, se volvi\u00f3 familiar y cari\u00f1oso. Y no es que seamos unas mulas, sino que tenemos otra dimensi\u00f3n de la vida. En Boyac\u00e1, o en Santander, o en Cundinamarca, es posible que todav\u00eda se maten con el pretexto de la madre ofendida. Aqu\u00ed, \u201cla del arriero\u201d se pronuncia con gracia, con m\u00fasica y con afecto. Todos tranquilos, y la madre glorificada. Ella sigue siendo el ser m\u00e1s grandioso de la creaci\u00f3n, y naturalmente no se inmuta cuando oye mentiras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa del arriero\u201d, como se ve, gan\u00f3 categor\u00eda al pasar de los caminos de herradura a los clubes sociales. Es t\u00e9rmino cabal\u00edstico que hay que saber emplear. No en todos los labios suena lo mismo y por eso hay quienes lo vulgarizan. Si se desv\u00eda, hace estragos. Lo de las pu\u00f1aladas no pertenece \u00fanicamente al folclor de Euclides, sino que puede volverse realidad si la intenci\u00f3n es mala o la pronunciaci\u00f3n es defectuosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para rematar la columna quiero traer a cuento la historia de la hipoteca. Es un episodio memorable de Armenia, que voy a dedicar a mis colegas los banqueros, dejando esta vez en paz a mis colegas los escritores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hipoteca, claro est\u00e1, hace parte de la personalidad de un gerente de banco, y ahora la ver\u00e1n ustedes mejor representada. A Silvio Ram\u00edrez V\u00e9lez, gerente por aquellos d\u00edas del Banco Central Hipotecario y hoy fallecido, le rend\u00eda la sociedad de Armenia caluroso homenaje por los magn\u00edficos servicios presados a la ciudad. Todo estaba listo en los salones del club, menos el discurso. Y como alguien ten\u00eda que pronunciarlo, se escogi\u00f3 a Alberto Guti\u00e9rrez Jaramillo, a\u00f1os m\u00e1s tarde alcalde de la ciudad y luego, por iron\u00eda y tal vez por descuido, gerente de banco, a quien todos llamamos \u201cel poeta\u201d por su chispa aguda y repentina. Buen improvisador, pidi\u00f3 un aguardiente y media hora de plazo para moldear su inspiraci\u00f3n. Y ante la nutrida concurrencia que quer\u00eda testimoniar un acto de reconocimiento, as\u00ed se expres\u00f3:<\/p>\n<p align=\"center\"><em>En su banco don Silvio manten\u00eda<br \/>\ndespachando sus c\u00e9dulas baratas,<br \/>\ncobrando cuotas y prestando platas,<br \/>\n<\/em><em>y rajando de todo el que ve\u00eda.<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>Buscando una hipoteca cierto d\u00eda<br \/>\npreguntaba en el banco una mulata<br \/>\ncu\u00e1l era la gesti\u00f3n m\u00e1s inmediata<br \/>\n<\/em><em>que la entidad bancaria le exig\u00eda.<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>\u201cPues para hacerle el pr\u00e9stamo pedido,<br \/>\ndon Silvio debe hacerle la minuta\u201d.<br \/>\nY ante esta frase de infantil sentido,<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>dijo la joven que este cuento enruta:<br \/>\n\u201cNo me hace la minuta mi marido,<br \/>\n\u00bfy me la quiere hacer este hijueputa?\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfVen ustedes que \u201cla del arriero\u201d ya no es trato s\u00f3lo para mulas? \u00bfY entienden por qu\u00e9 se la dedico a mis colegas los banqueros y no a mis colegas los escritores?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 7 de abril de 1983.<br \/>\n<em><strong>La P\u00edldora<\/strong><strong>, <\/strong><\/em>Cali, febrero-marzo de 2009.<br \/>\n<em><strong>Mirador del Suroeste,<\/strong><\/em> No. 53, Medell\u00edn, diciembre\/2014.<\/p>\n<p align=\"center\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios: <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace muchos a\u00f1os le\u00ed en <em>El Espectador<\/em> un art\u00edculo suyo titulado <em>Humor a la quindiana<\/em> \u2013 <em>La hipoteca<\/em>; le tom\u00e9 una fotocopia, la cual hoy encuentro ilegible. \u00bfPodr\u00eda usted decirme la fecha de publicaci\u00f3n de este art\u00edculo para buscarlo en una hemeroteca? <strong>Eduardo Vargas Carvalho, <\/strong>Bogot\u00e1, 11-v-2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un buen recuerdo de Alberto, a quien no solo le debo haberme enaltecido con el cargo de Secretario de Gobierno de su administraci\u00f3n, sino tambi\u00e9n la maravillosa oportunidad de haber escuchado tantas y tan sabias ense\u00f1anzas de sus labios, amenas narraciones de lo que hab\u00eda le\u00eddo, las utop\u00edas que so\u00f1aba realizar, sus chistes y sonetos. Tambi\u00e9n, por \u00faltimo, su visionario consejo: \u201cAcepte la postulaci\u00f3n para la Alcald\u00eda, porque ser\u00e1 Alcalde y en Bogot\u00e1 no ven en la provincia sino a los que se suben a la monta\u00f1ita\u201d. Paz en su tumba. <strong>C\u00e9sar Hoyos Salazar<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1, 9-II-2009. <strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre he pensado que es usted quien hace unos veintipico de a\u00f1os nos contaba del suceso ocurrido a la dama cuando en el despacho del notario, \u00e9ste le precisaba a la se\u00f1ora que era necesario hacer la minuta. A lo cual respondi\u00f3 la se\u00f1ora ofendida: \u201cno me hace la minuta mi marido y me la quiere hacer este negro jijueputa\u201d. Ese era el tema de un poema humor\u00edstico que, repito, creo que fue usted quien public\u00f3. Recuerdo ahora que el autor es conocido suyo y es quindiano, risaraldense o vecino de los alrededores. Agradecer\u00eda que me sacara de la duda. <strong>Fernando V\u00e9lez Montoya, <\/strong>7-II-2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respuesta: Don Fernando: En efecto, en el a\u00f1o 1983, cuando viv\u00eda en Armenia, publiqu\u00e9 el art\u00edculo a que usted se refiere. Se lo env\u00edo con el mayor gusto. Por sus apellidos, se me hace que usted es oriundo de alguno de los departamentos paisas. <strong>GPE.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiene usted raz\u00f3n, soy de Medell\u00edn. Y todos mis abuelos, mis padres y muchos de mis t\u00edos y primos son de Titirib\u00ed. Mi t\u00edo, Pedro Montoya, sastre de profesi\u00f3n toda su vida, dec\u00eda despu\u00e9s de 7 u 8 aguardientes, a prop\u00f3sito del pueblo: \u201cEn Titirib\u00ed la inteligencia crece como maleza\u201d. Ya se sabe que el guaro nunca ha sido humilde ni discreto. Continuar\u00e9 ley\u00e9ndolo. <strong>Fernando V\u00e9lez Montoya, <\/strong>11-II-2009.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Nos cuenta Euclides Jaramillo Arango, en deliciosa cr\u00f3nica publicada en La Patria, que \u201cen un principio, en nuestra incipiente sociedad caldense, y como herencia paisa, la \u2018palabra del arriero\u2019, la grande, la mentada de madre, era escasa\u201d. 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