{"id":2662,"date":"2011-05-12T16:45:41","date_gmt":"2011-05-12T21:45:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2662"},"modified":"2014-04-13T20:49:24","modified_gmt":"2014-04-14T01:49:24","slug":"el-cementerio-indigena-de-cordoba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/05\/12\/el-cementerio-indigena-de-cordoba\/","title":{"rendered":"El Cementerio ind\u00edgena de C\u00f3rdoba"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es C\u00f3rdoba un simp\u00e1tico municipio del Quind\u00edo con nombre de pr\u00f3cer y alma monta\u00f1era, dis\u00adtante media hora de Armenia y al que se llega por una carreterita serpenteante y siempre en ascenso, que alg\u00fan d\u00eda ser\u00e1 pavimentada, ganando catego\u00adr\u00eda y elegancia, aunque perdiendo el encanto de verse invadida por la exuberante vegetaci\u00f3n tropi\u00adcal que riega al paso del veh\u00edculo el aroma del \u00e1m\u00adbito campesino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lado y lado de la v\u00eda se entrela\u00adzan dos frutos de la tierra, s\u00edmbolos de prosperidad y poder\u00edo: el caf\u00e9 y el pl\u00e1tano, el uno coquet\u00f3n y con mejillas sonrosadas tocadas de sol y brisa, y el otro, el de las largas alas protectoras, abanicando y prodigando sombra al grano que se sacrifica, ape\u00adnas en su despertar, para enriquecer las arcas de la patria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alg\u00fan d\u00eda, digo, quedar\u00e1 asfaltada la carretera, pues no otro puede ser el destino de esta comarca quindiana enganchada al progreso. Prefiero, con todo, el pedregoso camino que avanza con lentitud por entre agrestes parajes, esquivo al tr\u00e1fago del v\u00e9rtigo, el mismo que me llev\u00f3 en una saludable evasi\u00f3n hasta C\u00f3rdoba, movido por la curiosidad de conocer el cementerio ind\u00edgena que acababa de ser descubierto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser\u00eda un inmenso tesoro arqueol\u00f3\u00adgico cubierto por muchas capas de tierra y gran\u00addes murallas de piedra, de donde emerger\u00edan, como en uno de los pasajes de las mil y una noches, vi\u00adsiones fant\u00e1sticas del grandioso ayer que en esta regi\u00f3n de guaquer\u00edas, de leyendas y de misterios sigue en gran parte sepultado, casi intacto, entre cafetales y platanares, como una riqueza inextingui\u00adble, por m\u00e1s que la piqueta y la codicia perforen aqu\u00ed y all\u00e1, y a todo instante, y sobre todo bajo el sigilo de largas, de sudorosas horas noct\u00e1mbulas, las entra\u00f1as de la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sitio, como era de suponer, deb\u00eda estar res\u00adguardado por la fuerza p\u00fablica en previsi\u00f3n de atropellos y pirater\u00edas, y muchas gentes llegadas de diversas latitudes del pa\u00eds y del exterior desfilar\u00edan en agitada romer\u00eda. Algo debi\u00f3 entender el veh\u00edculo de la impaciencia que a mi amigo y a m\u00ed nos embar\u00adgaba, pues apur\u00f3 la marcha al tocar la primera calle del pueblo y solo se detuvo, medio desconcertado, en lo m\u00e1s alto de la plaza, lugar que se hallaba sosegado, vac\u00edo de ventorrillos y de aglomeraciones, y solo habitado por los pocos contertulios que se ven en C\u00f3rdoba en un d\u00eda que no sea de mercado, de visitas del Comit\u00e9 de Cafete\u00adros o de manifestaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La maestra del pueblo, que todo lo sabe, nos indic\u00f3 el camino por donde llegar\u00edamos al punto del hallazgo. Por entre gredas y malezas se desliz\u00f3 el automotor, no apto para terrenos escabrosos, y luego de avanzar y retroceder muchas veces, de penetrar por trochas equivocadas, de aporrear ca\u00adfetales, de rugir entre los charcos y, finalmente, de destrozar los resortes y quemar medio motor, hllamos el campo de promisi\u00f3n. Estaba desierto, silencioso. \u00bfY las multitudes? O est\u00e1bamos mal informados, o se hab\u00edan levantado con el tesoro. \u00a1Triste soledad la del cementerio ind\u00ed\u00adgena! Pens\u00e9, entonces, con B\u00e9cquer: \u00ab!Qu\u00e9 solos se quedan los muertos!\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos muchachos, escondidos tras un matorral, se decidieron al fin a confirmarnos que ese era el cementerio ind\u00edgena. Pero no hallamos nada. Ni una calavera, ni un hueso, ni una alcarraza, menos ninguna estatua en oro, y ni si\u00adquiera el m\u00e1s simple olor que denunciara la presen\u00adcia de cualquier extraviado cacique. Mi amigo, con un costal al hombro, y yo con una pala miedosa, intentamos en vano, movidos por s\u00fabito entu\u00adsiasmo cient\u00edfico, encontrarnos con los espectros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero todo fue in\u00fatil. Con sonrisa socarrona nos confesaron los dos campesinitos que el buldocero, que explanaba el terreno para una cancha deporti\u00adva, y el polic\u00eda, a quien hab\u00edan mandado para que lo cuidara, hab\u00edan saqueado las tumbas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por all\u00ed vimos unos boquetes y un manantial de agua l\u00edmpida. Bajo nuestras plantas el piso se sinti\u00f3 flojo, quebradizo, con denuncia de caverna, y algo se movi\u00f3 en el intestino del monte. Pens\u00e9 que los dioses ten\u00edan sed y prefer\u00ed escapar con mi amigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando oigo hablar del cementerio ind\u00edgena de C\u00f3rdoba, me acuerdo del buldocero y el polic\u00eda. Y tambi\u00e9n de los dos muchachos escondidos en el monte, que terminaron esfum\u00e1ndose como por obra de encanto. Quiz\u00e1s el episodio pertenece a la fantas\u00eda, al misterio con que se escondieron los quimbayas en los predios quindianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La guaquer\u00eda, complicada profesi\u00f3n, est\u00e1 rodeada de secretos, de leyendas y mentiras. Me he puesto a veces a pensar, y que Dios me perdone, que mi amigo regres\u00f3 cualquier noche de luna llena con la pala y el costal, pues lo noto ahora m\u00e1s erudito en arqueolog\u00eda. Aunque tambi\u00e9n sospecho que \u00e9l supone lo mismo respecto a m\u00ed, y que Dios lo perdone por mal pensado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>La Patria,<\/em> <\/strong>Manizales, 15-IV-1974.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Gustavo P\u00e1ez Escobar Es C\u00f3rdoba un simp\u00e1tico municipio del Quind\u00edo con nombre de pr\u00f3cer y alma monta\u00f1era, dis\u00adtante media hora de Armenia y al que se llega por una carreterita serpenteante y siempre en ascenso, que alg\u00fan d\u00eda ser\u00e1 pavimentada, ganando catego\u00adr\u00eda y elegancia, aunque perdiendo el encanto de verse invadida por la exuberante [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[66],"tags":[116],"class_list":["post-2662","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-quindio","tag-quindio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2662","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2662"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2662\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12033,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2662\/revisions\/12033"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2662"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2662"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2662"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}