{"id":2678,"date":"2011-05-12T19:17:41","date_gmt":"2011-05-13T00:17:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2678"},"modified":"2014-04-29T17:29:16","modified_gmt":"2014-04-29T22:29:16","slug":"si-hipocrates-viviera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/05\/12\/si-hipocrates-viviera\/","title":{"rendered":"Si Hip\u00f3crates viviera&#8230;"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los tiempos primitivos la gente se mor\u00eda con mayor facilidad que ahora, pues no exist\u00edan los recursos de defensa que hoy ofrece la medicina. No sabemos cu\u00e1les eran las enfer\u00admedades m\u00e1s comunes de aquella \u00e9poca, aunque se supone que la humanidad se ha visto siempre atacada por virus semejantes a los que invaden hoy nuestras precarias c\u00e9lulas vitales, con la diferen\u00adcia de que en aquellos tiempos se trata\u00adba de enemigos invisibles, mientras que ahora son f\u00e1cilmente identificados por el microscopio y vencidos por la ciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre permaneci\u00f3 desamparado durante siglos. El dolor, si bien es una de las desgracias del ser humano, debi\u00f3 ser intenso cuando no se dispon\u00eda de me\u00addios para aliviarlo. Quedan a\u00fan microbios inexpugnables que se resisten a las m\u00e1s esforza\u00addas terap\u00e9uticas. En la an\u00adtig\u00fcedad los enfermos eran tratados en forma ruda, ante la ausencia de recursos para entender y curar los males. Se viv\u00eda bajo el imperio de la superstici\u00f3n y la hechicer\u00eda, con cierto influjo de intuici\u00f3n y de poderes mentales y con desconocimiento del organismo humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda naci\u00f3 en Grecia, 460 a\u00f1os antes de Jesucristo, el hombre que ocupar\u00eda la galer\u00eda de la historia coma el \u00abpadre de la medicina\u00bb. La magia, la hechicer\u00eda, la intuici\u00f3n iban a ser destronadas, porque se estaba abriendo campo la medicina como ciencia. Hip\u00f3crates consagr\u00f3 su vida a la investigaci\u00f3n y descubri\u00f3 que no existe enfermedad inorg\u00e1nica, sino que toda perturbaci\u00f3n es l\u00f3gica y ex\u00adplicable, y no sagrada o mis\u00adteriosa como se supon\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a su celo naci\u00f3 la sensibilidad por el dolor ajeno. Es \u00e9l, por excelencia, el supremo sacerdote de la medicina. El juramento que tomaba a sus alumnos es la mejor expresi\u00f3n del esp\u00edritu m\u00edstico que le imprimi\u00f3 a la medicina, dignificada desde entonces como la m\u00e1s noble de las profesiones, si bien con el correr de los tiempos, y sobre todo en \u00e9pocas recientes que tocan con la distorsi\u00f3n de los principios \u00e9ticos, ha perdido enjundia aquel compromiso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era el m\u00e9dico un ap\u00f3stol que sacrificaba comodidades y halagos para aliviar los infor\u00adtunios de la humanidad. Se recuerda con nostalgia, porque su existencia est\u00e1 desdi\u00adbujada en nuestra \u00e9poca, al m\u00e9dico de familia, el insomne vigilante del hogar que pasaba largas vigilias a la cabecera del paciente en abierto reto contra el mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jorge Isaacs nos leg\u00f3 una p\u00e1gina sublime sobre la enfer\u00admedad de Mar\u00eda, donde nos hace vivir los dram\u00e1ticos momentos que rodearon la b\u00fasqueda de un m\u00e9dico en la inmensa llanura sacudida por el rugido del hurac\u00e1n y el gemi\u00addo del viento. El emisario recorre veloz, desespera\u00addo, los campos y los bosques, apura el trote del ca\u00adballo cuando este parece atas\u00adcarse al vadear los r\u00edos o al penetrar por enmara\u00f1adas trochas. A las dos de la madrugada se respira al fin, como si se hubiera salvado, con el solo hallazgo del m\u00e9dico, la agon\u00eda de la enferma, a cuyo lado vuela el galeno en medio de la ad\u00adversidad de la noche in\u00adclemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que esta p\u00e1gina tiene de po\u00e9tico, lo tiene tambi\u00e9n de retrato de la \u00e9poca. All\u00ed, en medio de aquella noche convulsionada por el rel\u00e1m\u00adpago y el hurac\u00e1n, era el propio Hip\u00f3crates el que apuraba la cabalgadura para llegar a tiempo. Isaacs no hubiera teni\u00addo igual motivaci\u00f3n para pintar ahora la misma escena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La figura del m\u00e9dico, salvo honrosas, hipocr\u00e1ticas excep\u00adciones, ha perdido ese toque de magnificencia. Est\u00e1 a la vista el paro m\u00e9dico decretado en el Seguro Social. El mill\u00f3n dos\u00adcientos mil colombianos afilia\u00addos a la entidad ha quedado\u00a0 desamparado. Y es\u00adtamos en el mejor momento del avance cient\u00edfico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00e9dicos lanzan unas proclamas, presionan unos honorarios y luego se van a la calle abandonando la suerte de la poblaci\u00f3n angustiada, sin interesarles el juicio de la sociedad at\u00f3nita y conmovida. Reclaman mejores condiciones salariales, aspiraci\u00f3n que no tiene por qu\u00e9 discutirse si es justa, pero que coaccionan, como un sindicato cualquiera, con estrategias ordinarias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo reprobable de tan ins\u00f3lito y repetido paro m\u00e9dico es el procedimiento, pues por lo dem\u00e1s resulta razonable que en una sociedad de consumo se busquen medios decorosos de vida. Se calcula que si Jesucristo resucitara lo volver\u00edan a crucificar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si Hip\u00f3crates viviera en el siglo XX tendr\u00eda que rasgar su juramento, por imposible, y no conseguir\u00eda siquiera una cita en el pomposo Instituto Colombiano de Seguros Sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador,<\/em> <\/strong>Bogot\u00e1, 1-V-1974.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar En los tiempos primitivos la gente se mor\u00eda con mayor facilidad que ahora, pues no exist\u00edan los recursos de defensa que hoy ofrece la medicina. 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