{"id":2753,"date":"2011-05-22T18:06:07","date_gmt":"2011-05-22T23:06:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2753"},"modified":"2011-05-22T18:07:33","modified_gmt":"2011-05-22T23:07:33","slug":"carmelina-soto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/05\/22\/carmelina-soto\/","title":{"rendered":"Carmelina Soto"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una rauda, entusiasta caravana parti\u00f3 de Ar\u00admenia a Manizales como s\u00e9quito privilegiado de Carmelina Soto. La cita era en la sala cultural de La Patria.\u00a0 Pocos esce\u00adnarios como este, cuna de los m\u00e1s nobles cultores de la inteligencia, para que Carmelina leyera algu\u00adnos de sus poemas de <em>Tiempo Inm\u00f3vil<\/em>. Fue una velada solemne e inolvidable. El due\u00f1o de casa, doc\u00adtor Jos\u00e9 Restrepo Restrepo, se\u00f1or de la hidalgu\u00eda, y una pl\u00e9yade de la intelectualidad caldense, espera\u00adban el arrebato de las musas en la voz encarnada, hecha palpitaci\u00f3n, de esta admirable mujer que es mito y vida a un tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poemas de entra\u00f1ables profundidades, son co\u00admo mariposas suspensas en los abismos del tiempo, presas de misteriosas irradiaciones. Porque el h\u00e1lito que inspira el pensamiento de Carmelina Soto se detiene a veces como saetas sorprendidas. Su poes\u00eda es explosi\u00f3n, es arrebato. Le canta a la vida. Los sentimientos se vuelcan, se hacen transparentes y afloran con ra\u00edces de trigos y con presagios de \u00abin\u00e9\u00additas auroras\u00bb. Si en ocasiones saborea el amargo del vino y muestra el gesto desde\u00f1oso y el adem\u00e1n convertido en tormenta, es solo una afirmaci\u00f3n vital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carmelina le canta a la vida. Es un canto de perenne emoci\u00f3n, de airadas melod\u00edas. Sus versos son tempestad, soledad, nostalgia, y antes fueron llama, claridad y vida. Se recorre su poemario como sobre un manan\u00adtial de di\u00e1fanos destellos. Verso humano el suyo, palpitar estremecido, que desdobla rec\u00f3nditas emo\u00adciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carmelina Soto, mujer de Am\u00e9rica. No se es poeta impunemente. Estos aires raizales recibieron ya el polen fecundo y caminan por los contornos del continente llevando el sabor del trigo y transmi\u00adtiendo el \u00e9xtasis de la palabra enamorada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La Patria, <\/strong>Manizales, 28-XI-1974.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Una rauda, entusiasta caravana parti\u00f3 de Ar\u00admenia a Manizales como s\u00e9quito privilegiado de Carmelina Soto. La cita era en la sala cultural de La Patria.\u00a0 Pocos esce\u00adnarios como este, cuna de los m\u00e1s nobles cultores de la inteligencia, para que Carmelina leyera algu\u00adnos de sus poemas de Tiempo Inm\u00f3vil. Fue una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[84],"class_list":["post-2753","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-poesia","tag-poesia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2753","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2753"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2753\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2755,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2753\/revisions\/2755"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2753"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2753"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2753"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}