{"id":2767,"date":"2011-05-22T18:17:46","date_gmt":"2011-05-22T23:17:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2767"},"modified":"2014-04-29T17:58:52","modified_gmt":"2014-04-29T22:58:52","slug":"el-principio-de-autoridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/05\/22\/el-principio-de-autoridad\/","title":{"rendered":"El principio de autoridad"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A prop\u00f3sito de los sucesos la\u00adborales ocurridos en el Banco Popular, cuyo desenlace es bien conocido, vale la pena detenernos en un aspecto que constituye uno de los pilares so\u00adbre los que se asienta la seguridad empresarial. No es posible concebir la buena marcha de ninguna or\u00adganizaci\u00f3n si se debilita el principio de autoridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Ministerio de Trabajo, luego de largas conversaciones con las partes del conflicto y despu\u00e9s de agotar sus recursos de mediador, y viendo de otro lado que la entidad estaba exenta de los cargos que se le imputaban, declar\u00f3 la ilegalidad del movimiento y autoriz\u00f3 a aquella para que efectuara los despidos del personal que persistiera en el paro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los directivos del Banco fueron prudentes para ejercer dicha facultad, en beneficio tanto de su propio personal como de la tranquilidad p\u00fablica que se ve\u00eda seriamente amenazada, y dejaron trans\u00adcurrir dos d\u00edas para efectuar algunos despidos, despu\u00e9s de in\u00fatiles llamados al trabajo. Bueno es registrar que la mayor\u00eda atendi\u00f3 y entendi\u00f3 esta invitaci\u00f3n, desde el primer momento los m\u00e1s, y otros con mayor lentitud y comprensible solidaridad para con sus compa\u00f1eros en huelga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La normalidad se fue resta\u00adbleciendo. El Banco fue sereno en la aplicaci\u00f3n de la medida de despido. El personal que segu\u00eda en paro era cada vez m\u00e1s escaso. Sucede en estos movimientos masivos que las noticias no solo son confusas y contradictorias sino que adem\u00e1s se recogen muchas veces sin ahondar en su autenticidad, contribuyendo as\u00ed a enredar m\u00e1s la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dijo, por ejemplo, del paro de 6.000 empleados, noticia que pas\u00f3 de un peri\u00f3dico a otro. Resulta que la n\u00f3mina total es de 5.000 personas, de las cuales deben deducirse los directivos tanto de la casa principal como de las regionales y un buen n\u00famero de empleados que se hab\u00edan marginado del movimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se segu\u00eda, con todo, insistiendo en una cifra voluminosa, y esto no obstante que en los tres d\u00edas siguientes el \u00e9xodo hacia la legalidad era cada vez mayor. Se creaba, con ello, flaco servicio al mismo Gobierno con estas noticias distorsionadas que calaban en el \u00e1nimo de otros sindicatos y sobre todo de personas interesadas en pescar en aguas revueltas para estimular los anunciados paros de solidaridad, cuando lo cierto era que el movimiento estaba pr\u00e1cticamente extinguido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se alarmaba, adem\u00e1s, con la noticia de despidos a granel y en ocasiones los c\u00e1lculos llega\u00adban a cifras escandalosas, como la de 1.500 registrada en alg\u00fan peri\u00f3dico e hinchada en ligeros no\u00adticieros radiales caracteriza\u00addos por el sensacionalismo. Bien valdr\u00eda la pena, en honor a la verdad, que se diera a conocer el n\u00famero de des\u00adpidos, para que pueda apreciarse con la honradez que persigue esta nota la exacta proporci\u00f3n de los hechos, y para sentar un precedente en favor de la deseable mesura en casos de tal naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con bastante conocimiento de causa creo que los despidos no fueron mayores del cinco por ciento de la n\u00f3mina total, lo que prueba la prudencia y magnanimidad del Banco, que, aun con las herramientas legales en su po\u00adder, continuaba tres d\u00edas despu\u00e9s de decretada la ilegalidad repitiendo continuos llamados al personal que insist\u00eda en su intransigencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenz\u00f3 a flotar en el am\u00adbiente la amenaza de un paro general de la banca. La misma actitud que en el gobierno de Lleras Camargo se suscit\u00f3 y que fue reprimida y derrotada con mano fuerte, como lo aconsejaba la paz de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La situaci\u00f3n interna del Banco Popular estaba controlada. Se hablaba con benepl\u00e1cito de un acto de autoridad, de un magn\u00edfico precedente, y la opini\u00f3n, que camina con tanta propiedad por calles, caf\u00e9s y tertuliaderos, predec\u00eda mal destino para el anuncia\u00addo paro de solidaridad, si el Gobierno se mostraba firme en sus prop\u00f3sitos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De un momento a otro el ministro de Trabajo celebr\u00f3, sin la firma del presidente de la instituci\u00f3n, un acuerdo con el sindicato mediante el cual se legalizaba lo que se hab\u00eda decretado ilegal. Los despe\u00addidos quedaron reintegrados al trabajo, como si nada hubiese sucedido. Acaso fue dada esa absoluci\u00f3n para despejar la Navidad y para sosegar, en \u00e9poca\u00a0 tan\u00a0 impropicia y por eso mismo bien escogida por los l\u00edderes, la paz laboral, si era que realmente estaba tan afectada como de pronto se pod\u00eda estar especulando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero se ha dado, entre tanto, duro golpe al principio de autoridad. Y no s\u00f3lo para el Banco Popular. Hay, de por medio, asuntos de derecho. Ojal\u00e1, y as\u00ed debe desearse, no se quebrante la autoridad empresarial, que es la propia autoridad del pa\u00eds, con actos como este. Debilitada se ve, en efecto, la imagen del patrono con esta reversi\u00f3n. Su autoridad, y esto no puede dudarse, ha quedado dis\u00adminuida. Pueden derivarse grandes perjuicios, a menos que se encuentren f\u00f3rmulas salom\u00f3nicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ojal\u00e1 se entienda esta nota con el \u00e1nimo constructivo como est\u00e1 inspirada. Que por lo dem\u00e1s, al resultar su autor parte del proceso, lo que no le impide opinar desapasiona\u00addamente como si no lo fuera, no abriga retaliaciones y menos malquerencias dentro de su \u00e1mbito de trabajo. Se puede en este caso separar muy bien el funcionario del Banco del articulista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es la suya una manera franca y bien inten\u00adcionada de expresar in\u00adquietudes que puedan aportar, como es su deseo, algo positivo dentro de este don precioso de la libre y respetuosa opini\u00f3n. Nada tan deseable para \u00e9l como que los reintegrados al trabajo rectifiquen actitudes rebeldes, motivados acaso por la bene\u00advolencia con que se les trat\u00f3, aseguren sin falsos temores su tranquilidad y todos contribuyamos a la armon\u00eda laboral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Deplorable, sin lugar a dudas, el retiro del doctor Eduardo Nieto Calder\u00f3n, el forjador del Banco y quien hasta \u00faltimo momento luch\u00f3 por la vigencia de sanos principios. Ojal\u00e1 que su fuerza moral, que redimi\u00f3 del desastre a esta entidad resquebrajada, marque pautas para que el Banco Popular sea cada d\u00eda m\u00e1s grande.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me asalta, de repente, y cuando a\u00fan desconozco qu\u00e9 medidas colaterales estudiar\u00e1 el Gobierno en su sabidur\u00eda, el temor de que si se debilita el principio de autoridad, tanto en el Banco Popular como en cualquier instituci\u00f3n, las cosas no marchar\u00e1n bien. Salvemos, por eso, esa regla de oro de la administraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador,<\/em> <\/strong>Bogot\u00e1, 22-XII-1974.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar A prop\u00f3sito de los sucesos la\u00adborales ocurridos en el Banco Popular, cuyo desenlace es bien conocido, vale la pena detenernos en un aspecto que constituye uno de los pilares so\u00adbre los que se asienta la seguridad empresarial. 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