{"id":2819,"date":"2011-06-17T10:16:31","date_gmt":"2011-06-17T15:16:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2819"},"modified":"2014-04-29T19:19:55","modified_gmt":"2014-04-30T00:19:55","slug":"veinte-anos-de-servicio-de-un-banquero-escritor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/06\/17\/veinte-anos-de-servicio-de-un-banquero-escritor\/","title":{"rendered":"Un banquero escritor"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Armenia, enero de 1975<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u2013 I \u2013 <\/strong><\/p>\n<p>Palabras de Alberto Andrade Salas, gerente de Sucursa\u00adles y Agencias del Banco Popular:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soy amigo da Gustavo P\u00e1ez Escobar desde hace varios a\u00f1os y escarbando en la memoria lo encuentro de pronto en recodos ines\u00adperados de mi vida en el Banco o en alg\u00fan rinc\u00f3n perdido de una noche bohemia. Mi buena fortuna ha querido que siempre hayamos trabajado en las mismas dependencias de la entidad, lo que me ha permitido observar esa vida suya, l\u00edmpida y sensible. Por eso p<a href=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/Sirve-para-20-a\u00f1os-banquero-m\u00e1s-peque\u00f1o3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2826 alignright\" style=\"margin: 4px;\" title=\"Sirve para 20 a\u00f1os banquero m\u00e1s peque\u00f1o\" alt=\"Sirve para 20 a\u00f1os banquero m\u00e1s peque\u00f1o\" src=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/Sirve-para-20-a\u00f1os-banquero-m\u00e1s-peque\u00f1o3.jpg\" width=\"258\" height=\"208\" \/><\/a>uedo hoy rendir testimonio de reconocimiento y admiraci\u00f3n a la claridad de su juicio, a su sentido de la responsabilidad, a su honestidad sin tacha y a los eficientes servicios prestados al Banco durante veinte a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero vamos andando, que esta noche nos sonr\u00ede con la misma sonrisa de otro tiempo y hemos venido a rendir un justo tributo al amigo y compa\u00f1ero de labores, quien adem\u00e1s de sus excelsas calidades de banquero, est\u00e1 enalteciendo la cultura patria con su pluma, y esto como dice Euclides Jaramillo Arando en el pr\u00f3logo de la \u00faltima obra de P\u00e1ez, \u00abmostrando con ello no solo una envidiable capacidad de trabajo, sino un exquisito gusto por las cosas del esp\u00edritu a trav\u00e9s de su devota consagraci\u00f3n intelectual\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ideas, las convicciones, los valores que constituyen el cemento de nuestra generaci\u00f3n se est\u00e1n convirtiendo de pronto en tierra movediza. Sin ser viejos, pero habiendo dejado de ser j\u00f3\u00advenes, nos estamos quedando en una v\u00eda muerta de la historia, como vagones de ferrocarril en que ya nadie monta porque no llevan a ninguna parte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gustavo P\u00e1ez Escobar \u00a0es una excepci\u00f3n. En este cordial ambiente de Armenia se ha convertido en un creyente de los valores del esp\u00edritu y del car\u00e1cter y les ha dado el respaldo de su tradici\u00f3n y de su nombre. Quienes amamos entra\u00f1ablemente estas cosas que para nosotros son realidades y para las generaciones nuevas no son sino palabras, esta noche es un receso despu\u00e9s de tantos d\u00edas lloviznados sobre nuestro coraz\u00f3n ya encanecido, y nuestra nostalgia viene a sentarse en esta mesa a rendir homenaje al amigo admirado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el centro do la mesa, meditativo, Gustavo nos observa. Seguramente piensa en el tiempo de la vaguedad y la ilusi\u00f3n. Cuando en el roce de una mano querida roz\u00e1bamos el alma. Cuando nuestro coraz\u00f3n era amigo \u00edntimo de la luna. Cuando nues\u00adtras manos se tend\u00edan para detener el sue\u00f1o por su invisible ves\u00adtidura. Cuando la tarde ten\u00eda nombre y rostro de muchacha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguramente, despu\u00e9s de veinte a\u00f1os, haya tachado el olvido tantas cosas, tantos amables d\u00edas, como, a veces, la lluvia ta\u00adcha el sol. Pero en su memoria quedar\u00e1 gravado el recuerdo de esta noche, se\u00f1alado con su cinta azul.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acepte, Gustavo, a nombro del Banco y m\u00edo propio, nuestro agradecimiento por los excelentes servicios prestados durante es\u00adtos lustros y con ello la seguridad de nuestra permanente adhe\u00adsi\u00f3n y sincera amistad.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u2013 II \u2013 <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Palabras de Gustavo P\u00e1ez Escobar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al cumplir estos veinte a\u00f1os de servicios al Banco Popular, no s\u00e9 exactamente si siento alegr\u00eda o tristeza. Quiz\u00e1s ambas cosas, aunque estos sentimientos puedan parecer contrapuestos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay, en efecto, leg\u00edtima alegr\u00eda al repasar con el \u00e1nimo tranquilo estas hojas que se han ido desgranando del calendario de la vida para afianzar la madurez espiritual. Hay alegr\u00eda al saber que no en vano se han entregado estos a\u00f1os a una entidad respetable. Son horas intensas, vividas con todas las energ\u00edas, con toda la voluntad, con toda la honradez de que es capaz un hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es lo m\u00e1s importante que los resultados hayan sido o no lucidos. Lo que interesa es el triunfo de la conciencia. Con el esfuerzo de cada minuto se ha amasado el pan de todos los d\u00edas para un hogar que es la mejor justificaci\u00f3n de la exis\u00adtencia. Y hay sano orgullo porque no han existido debilidades, ni traiciones, ni cobard\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si han sobrevenido incomprensiones y malos entendidos, son estas circunstancias naturales de cualquier actividad, y los malos recuerdos quedan borrados cuando encontramos, como en mi caso, tanto gesto de amistad dentro de esta numerosa familia del trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, al propio tiempo, all\u00e1 en el trasfondo de la intimidad, hasta donde solo puede llegar uno mismo, sorprendo un h\u00e1lito de tristeza. Es la nostalgia de repasar tiempos idos y de rememorar recuerdos incrustados en lo m\u00e1s profundo del ser. Es la nostal\u00adgia de los jefes y de los compa\u00f1eros, regados aqu\u00ed y all\u00e1, con quienes se han compartido las vicisitudes del duro trajinar. Es la nostalgia de saber que ese barco que ayudamos a que no naufragara en verdaderos momentos de emergencia, tarde o tempra\u00adno habr\u00e1 de dejarnos en puertos ignotos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tristezas, alegr\u00edas&#8230; Tal es la paradoja de la vida. Pero que est\u00e9n desterrados los remordimientos, la amargura, las hostilidades, ser\u00e1n los mejores arreos del soldado al final de la batalla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solemne momento el de este d\u00eda cuando es Alberto Andrade Salas, gerente de Sucursales y Agencias, el amigo de muchas horas buenas y malas, el incansable luchador de las causas justas, el hombre \u00edntegro, en fin, quien me honre con su presencia y con sus pala\u00adbras generosas. Le agradezco profundamente, con mi esposa y con mis hijos, tanta deferencia y le ruego transmitir ese reconoci\u00admiento al se\u00f1or Presidente y a los dem\u00e1s directivos del Banco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grata, adem\u00e1s, me resulta la compa\u00f1\u00eda de Antonio Echeverry Ja\u00adramillo, el ilustre colega de Manizales e indeclinable veterano de la banca, al igual que la de los compa\u00f1eros de mi oficina, quie\u00adnes hacen m\u00e1s estimulante a\u00fan el imborrable recuerdo de este d\u00eda. Deploro que dificultades de \u00faltima hora le hayan impedido acom\u00adpa\u00f1arnos a Jorge V\u00e9les Guti\u00e9rrez, el colega de Pereira, con quien hubi\u00e9ramos conformado el tr\u00edo del Viejo Caldas, y le agradez\u00adco muy de veras la intenci\u00f3n que tuvo de hacerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta modesta hoja de servicios me colma de tranquilidad por haber sido laborada con ah\u00ednco y con sacrificios. No he conocido, en ninguna circunstancia de mi vida, las cosas f\u00e1ciles. Lo s\u00f3li\u00addo, lo perdurable, solo se conquista con esfuerzo. Si algo ten\u00adgo que ense\u00f1ar a mis compa\u00f1eros de la lucha diaria, cuya solidaridad no hay c\u00f3mo pagar, es el sentido de la tenacidad. Trabajar con fe, con altruismo, con fidelidad y sin desfallecimientos, son herramientas del \u00e9xito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede que en el camino nos tropecemos con guijarros afilados. Pero hay guijarros que, lejos de causarnos mal, se vuelven con\u00adtra quienes los disparan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y sigamos adelante, porque el futuro es para los valientes. Pongamos hoy una piedra, para que ma\u00f1ana haya un monumento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Armenia, enero de 1975 \u2013 I \u2013 Palabras de Alberto Andrade Salas, gerente de Sucursa\u00adles y Agencias del Banco Popular: Soy amigo da Gustavo P\u00e1ez Escobar desde hace varios a\u00f1os y escarbando en la memoria lo encuentro de pronto en recodos ines\u00adperados de mi vida en el Banco o en alg\u00fan rinc\u00f3n perdido de una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[53],"tags":[107],"class_list":["post-2819","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-temas-laborales","tag-temas-laborales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2819","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2819"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2819\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12642,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2819\/revisions\/12642"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2819"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2819"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2819"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}