{"id":3168,"date":"2011-10-02T13:45:14","date_gmt":"2011-10-02T18:45:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=3168"},"modified":"2014-04-11T12:23:44","modified_gmt":"2014-04-11T17:23:44","slug":"%c2%a1adios-mi-general","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/02\/%c2%a1adios-mi-general\/","title":{"rendered":"\u00a1Adi\u00f3s, mi General!"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pocos d\u00edas antes de su muerte, el 23 de diciem\u00adbre, lo llam\u00e9 a su pieza de enfermo del Hospital Mi\u00adlitar a desearle feliz Navidad. No era f\u00e1cil poder ha\u00adblar con \u00e9l. Dos operaciones seguidas lo manten\u00edan aislado y apenas se le permit\u00edan bre\u00adves visitas de sus familiares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras la l\u00ednea tele\u00adf\u00f3nica hac\u00eda el primer contacto con el conmutador del hospital, yo pensaba en las haza\u00f1as del ilustre hombre que un d\u00eda ya lejano hab\u00eda hecho tremo\u00adlar nuestros colores patrios en las c\u00faspides belige\u00adrantes de Corea. Por mi mente desfilaban las conde\u00adcoraciones y s\u00edmbolos de su brillante carrera mili\u00adtar que \u00e9l manten\u00eda con discreto orgullo en el museo abierto en la intimidad de su hogar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese momento o\u00ed el retumbar de la artiller\u00eda atronando los cielos de la Corea convulsionada por el turbi\u00f3n de la guerra. All\u00ed, en pleno campo de batalla, jadeante e intr\u00e9pido, como coloso enfada\u00addo, nuestro glorioso Batall\u00f3n Colombia ganaba posi\u00adciones con el ardor de un pu\u00f1ado de valientes que bajo el mando del entonces teniente coronel Jaime Polan\u00eda Puyo hab\u00eda traspuesto los mares y desafiado el peligro para luchar por la libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A paso de tita\u00adnes este grupo de hombres aguerridos se abri\u00f3 cam\u00adpo por entre brigadas enfurecidas que pretend\u00edan sembrar la barbarie en un planeta todav\u00eda convaleciente de la \u00faltima hecatombe mundial. La mayor nostalgia del soldado es, sin duda, la ausencia de su patria y de su hogar. Recuerdo que alguna vez me contaba Jaime Polan\u00eda Puyo las penalidades que se viven al pie del ca\u00f1\u00f3n de guerra, lejos de lo que m\u00e1s se ama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y este 23 de diciembre, mientras el hilo telef\u00f3\u00adnico buscaba contacto con el h\u00e9roe de Corea, ahora reducido al duro lecho del hospital \u2014\u00a1\u00e9l, que hab\u00eda sido todo vigor!\u2014, pensaba yo en lo ef\u00ed\u00admero de la gloria. Trabajo me costaba admitir que este hombre templado en los rigores del campo de batalla y que hab\u00eda clavado en lo m\u00e1s alto de la cumbre la bandera del hero\u00edsmo, tuviera que acep\u00adtar su propia inexorable decadencia ante el asedio de la tenaz enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un pariente suyo me hab\u00eda advertido que era dif\u00edcil hablar con \u00e9l. La buena suerte me per\u00admiti\u00f3, sin embargo, que le expresara de viva voz el saludo navide\u00f1o. Algo me dec\u00eda que era el adi\u00f3s definitivo. Supe que sus compa\u00f1eros de armas lo hab\u00edan visitado y, como en sus tiempos de comba\u00adtientes, hab\u00edan hermanado sus emociones y rememorado las gestas de sus d\u00edas glo\u00adriosos. El soldado muere reposado cuando puede acu\u00admular al final de la jornada los recuerdos fortifi\u00adcantes de la misi\u00f3n bien cumplida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Viajero de los caminos del mundo, un d\u00eda se estableci\u00f3 en Armenia. Hab\u00eda concluido su eximia carrera militar que le hizo ganar los m\u00e1s altos ho\u00adnores no solo de su patria sino de otras naciones. El presidente Truman le otorg\u00f3 la Estrella de Pla\u00adta, por \u00abextraordinario hero\u00edsmo\u00bb, y la Legi\u00f3n del M\u00e9rito, en grado de Legionario, las dos distin\u00adciones m\u00e1s altas que otorgan los Estados Unidos a oficiales extranjeros. A su regreso de Corea pas\u00f3 a comandar importantes guarniciones del pa\u00eds y fue gobernador del Valle en el final del r\u00e9gimen militar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Condecoraciones, documentos y un acervo de libros, cartas y fotograf\u00edas con personalidades del mundo los guarda hoy celosamente su familia y fueron mantenidos por \u00e9l con entra\u00f1able afecto, y nunca con vanidad, de no ser el sano orgullo de haber sido el hombre que les dio lustre a su patria y a los suyos. Amante de las disciplinas human\u00edsti\u00adcas, era asiduo lector de historia y \u00e9l mismo escribi\u00f3 importantes trabajos sobre la materia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Quind\u00edo, tierra de cafetales y de enso\u00f1a\u00adciones, se volvi\u00f3 so\u00f1ador. Labr\u00f3 la tierra y apelma\u00adz\u00f3 su sensibilidad en estos predios de la exuberan\u00adcia. El h\u00e9roe busca siempre el reposo del atardecer. Por eso, cambiado el fusil por la herramienta de trabajo, rastrill\u00f3 las entra\u00f1as de la tierra y dis\u00adtrajo sus horas entre crep\u00fasculos y arrobamientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Persona sencilla, dadivoso y envuel\u00adto en radiante campechan\u00eda que le abri\u00f3 el aprecio de estas gentes que rechazan los modales afectados, discurri\u00f3 con naturalidad por entre sur\u00adcos y miner\u00edas, siempre con el gracejo en los labios y el \u00e1nimo abierto a la camarader\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le dio por volverse minero. Y como minero que se respete, nunca hizo capital. Pero al lado de la miner\u00eda mont\u00f3 su mundo de anchas vivencias, aca\u00adso irreal, pero siempre euf\u00f3rico. Los estudios que levant\u00f3 sobre yacimientos de la zona de Salento, que alg\u00fan d\u00eda ser\u00e1n realidad, constituyen valiosos puntales que deben ser aprovechados para explotar esta riqueza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Jaime Polan\u00eda Puyo se le recuerda rodeado de funcionarios del Gobierno, a cuyas puer\u00adtas viv\u00eda tocando para despertar el inter\u00e9s oficial, de misiones extranjeras, de mapas, de gruesos vol\u00fa\u00admenes en varias lenguas y de misteriosas pedrer\u00edas que, junto a sus blasones, constitu\u00edan su raz\u00f3n de ser.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esp\u00edritu inquieto, nunca se conform\u00f3 con la improductividad. Al abrigo de sus ilusiones, ilusio\u00adnes de hombre visionario y tenaz, recorr\u00eda el pa\u00eds con inusitada obstinaci\u00f3n \u2014\u00a1la quijotesca terque\u00addad del minero!\u2014 y estaba pronto para opinar y aconsejar siempre que sab\u00eda de la aparici\u00f3n de un nuevo fil\u00f3n. Era invitado principal en toda reuni\u00f3n o congreso sobre miner\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca se dej\u00f3 vencer por los incr\u00e9dulos. Y mu\u00adri\u00f3 en su ley, batallando al pie de las minas y aca\u00adriciando sus glorias pret\u00e9ritas. Su casa es hoy un baluarte de grandezas, que guarda con igual auten\u00adticidad las medallas ganadas en buena lid que los filones de la vigorosa personalidad que lo mantu\u00advo alerta, en el reposo del guerrero, ante las perspectivas de un horizonte vivificante. Su mejor bla\u00ads\u00f3n, la familia envidiable, se levanta hoy como testimonio elocuente de las andanzas del h\u00e9roe que supo ser grande para hacer grandes a los suyos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>La Patria, <\/strong><\/em>Manizales, 2-II-1976.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Pocos d\u00edas antes de su muerte, el 23 de diciem\u00adbre, lo llam\u00e9 a su pieza de enfermo del Hospital Mi\u00adlitar a desearle feliz Navidad. No era f\u00e1cil poder ha\u00adblar con \u00e9l. Dos operaciones seguidas lo manten\u00edan aislado y apenas se le permit\u00edan bre\u00adves visitas de sus familiares. Mientras la l\u00ednea tele\u00adf\u00f3nica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[97],"class_list":["post-3168","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-personajes-singulares","tag-personajes-singulares"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3168","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3168"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3168\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11885,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3168\/revisions\/11885"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3168"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3168"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3168"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}