{"id":3187,"date":"2011-10-02T14:12:47","date_gmt":"2011-10-02T19:12:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=3187"},"modified":"2014-03-15T11:57:11","modified_gmt":"2014-03-15T16:57:11","slug":"el-puno-literario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/02\/el-puno-literario\/","title":{"rendered":"El pu\u00f1o literario"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El incidente que acaba de protagonizar Mario Vargas Llosa al propinar un pu\u00f1o en la cara a Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, sin motivo aparente, pertenece a las excentricidades con que el escritor peruano busca acrecentar su notoriedad en el mundo literario. El acto, repugnante por s\u00ed solo, ad\u00adquiere mayor mediocridad en raz\u00f3n de los personajes, quie as\u00ed parecen poner fin, con contor\u00adnos de escena barata, a una larga amistad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1, con el correr de los d\u00edas, los dos controvertidos actores de la picaresca literaria terminen d\u00e1ndose abrazos como si nada hubiera sucedido. A tales alturas hay pu\u00f1os que son como cosquillas. Pero queda, por lo pronto, registrado el bochornoso episodio en tierra mejicana, donde la influencia del cine criollo pinta gallos y superhombres \u2014pero no a lo Nietzsche\u2014, resolviendo los trances a trompada limpia. Bien librado debe sentirse, en cierta forma, nuestro compatriota al no haber sufrido mayores aver\u00edas, si a su con\u00adtrincante el contagio de charros perdonavidas debi\u00f3 insuflarle aires pendencieros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quit\u00e1ndole lo que pueda tener de comicidad \u2014llam\u00e9mosla as\u00ed\u2014 la arremetida de quien, a mansalva y sobre seguro, embisti\u00f3 contra su amigo que se qued\u00f3 con el abrazo exten\u00addido, habr\u00eda que pensar que, m\u00e1s que pu\u00f1o cualquiera, es un garrotazo, en plena cabeza, al <em>boom<\/em> latinoamericano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y esto de suponer que la co\u00adfrad\u00eda de escritores se deteriorar\u00e1 en raz\u00f3n del incidente, puede ser equivocado. Hay aparatos publicitarios que se estimulan al amparo de esta clase de extravagancias, y no es ligero pensar que las editoriales comenzaron ya a tramar es\u00adtrategias para capitalizar el desprop\u00f3sito entre estos pro\u00adductores de divisas. Se dice que el <em>boom<\/em> \u2014\u00a1y vaya palabra m\u00e1s advenediza y antip\u00e1tica!\u2014 es invento de los editores para vender las obras del circulo de privilegia\u00addos que se adue\u00f1aron de la fama, sin boleta de entrada para el resto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por m\u00e1s respetables que pudieran ser los motivos de Vargas Llosa para desenroscar su enojo, habr\u00eda que ver, ante todo, una finalidad publicitaria. En terrenos similares, la vedette sostiene su vigencia a como d\u00e9 lugar, un d\u00eda promoviendo fenomenal esc\u00e1ndalo amoroso, al d\u00eda siguiente li\u00e1ndose a pu\u00f1os con las autoridades o con la con\u00adtrincante, y el de m\u00e1s all\u00e1 ingiriendo tres frascos de p\u00edldoras mortales, que a la hora de la verdad no resultan siquiera laxantes. \u00a1Pero tales son los resortes de la propagan\u00adda!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda M\u00e1rquez, personaje del mundo, que tiene de genio lo que tiene de \u00abmamagallista\u00bb, se reir\u00e1 a estas horas de su me\u00adjilla entumecida y de su ojo morado. No ignora que los colombianos tambi\u00e9n pegan duro, pero se contiene. \u00c9l no contesta las bravuconadas a pu\u00f1os. No naci\u00f3 para el pugilismo. Su fuerza no est\u00e1 en las mu\u00f1ecas sino en el cerebro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Termin\u00f3 con tres generaciones de Buend\u00edas y tambi\u00e9n sabe destrozar patriarcas, que es su manera de tumbar \u00eddolos. Quiz\u00e1 le lleg\u00f3 tema para su pr\u00f3ximo libro. Libro con fondo de charros, de gallos, de pistolas girando en el aire. Y hasta le perdonar\u00edamos de nue\u00advo la puntuaci\u00f3n si nos cuenta si la ira de su adversario es una payasada, un acceso de celos o un \u00abdeicidio\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El Espectador, <\/strong>Bogot\u00e1, 20-II-1976.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comentarios sobre el famoso pu\u00f1o, 31 a\u00f1os despu\u00e9s (la enemistad entre el par de escritores se volvi\u00f3 irreconciliable y nunca m\u00e1s volvieron a hablarse) :<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por el amor de una mujer<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La imagen de Garc\u00eda M\u00e1rquez con el ojo morado que mostr\u00f3 el martes el diario mexicano <em>La Jornada<\/em> fue la \u00faltima escena de una historia que se inici\u00f3 en Barcelo\u00adna 30 a\u00f1os atr\u00e1s, cuando Vargas Llosa y su mujer viajaron en barco a Lima. Dicen que en alta mar, el escritor peruano se prend\u00f3 de una pasajera y, al llegar al Per\u00fa, Patricia, su mujer, le pidi\u00f3 el divorcio. Luego se devolvi\u00f3 a Espa\u00f1a a pasar su amar\u00adgura con Gabo y Mercedes Barcha. Pasado el tiempo, los Vargas Llosa se reconci\u00adliaron, y Patricia, m\u00e1s por darle celos a su marido que por otra raz\u00f3n, le insinu\u00f3 que Gabo la hab\u00eda consolado con alguna petici\u00f3n de m\u00e1s. Cuando Garc\u00eda M\u00e1rquez lleg\u00f3 a Ciudad de M\u00e9xico para quedarse del todo, Vargas Llosa lo recibi\u00f3 en pleno aeropuerto Benito Ju\u00e1rez con el pu\u00f1etazo m\u00e1s famoso de la literatura. <em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 11-III-2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Ojo \u00abcolombino\u00bb<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con motivo de los homenajes realizados a Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez por sus aniversarios sali\u00f3 a relucir la verdad sobre la hist\u00f3rica pelea entre el Nobel y Mario Vargas Llosa. El peri\u00f3dico mexicano <em>La Jornada<\/em> public\u00f3 por primera vez, hace pocos d\u00edas, una foto de Gabo con el ojo morado, que fue tomada en 1976. El fot\u00f3grafo, Rodrigo Moya, cuenta que el escritor fue hasta su casa un d\u00eda despu\u00e9s de la agresi\u00f3n para que quedara un testimonio gr\u00e1fico del golpe. Por su parte, la revista <em>Diners<\/em> revel\u00f3 el origen de la disputa. Vargas Llosa le peg\u00f3 a Gabo cuando, supuestamente, se enter\u00f3 de que \u00e9ste le habr\u00eda aconsejado a Patricia, la esposa del escritor peruano, que se separara de \u00e9l porque se hab\u00eda volado para Estocolmo con una azafata. <em><strong>Revista Semana, <\/strong><\/em>No. 1297<strong>, <\/strong>Bogot\u00e1, marzo 12 a 19 de 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 2010, Vargas Llosa obtuvo el Premio N\u00f3bel de Literatura.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El incidente que acaba de protagonizar Mario Vargas Llosa al propinar un pu\u00f1o en la cara a Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, sin motivo aparente, pertenece a las excentricidades con que el escritor peruano busca acrecentar su notoriedad en el mundo literario. 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