{"id":3508,"date":"2011-10-04T11:21:25","date_gmt":"2011-10-04T16:21:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=3508"},"modified":"2014-04-14T17:24:59","modified_gmt":"2014-04-14T22:24:59","slug":"bonanza-sin-licor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/04\/bonanza-sin-licor\/","title":{"rendered":"Bonanza sin licor"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La experiencia vivida durante la pasada cosecha ojal\u00e1 sirva para prevenir, en la que se aproxima, los graves perjuicios causados a la regi\u00f3n. Los resultados del voluminoso consumo de alcohol por una poblaci\u00f3n trashumante que no mide las consecuen\u00adcias, han quedado impresos en la historia del Quind\u00edo como el lastre que provoc\u00f3 una b\u00e1rbara ola de delincuencia, prostituci\u00f3n y degradaci\u00f3n del hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al calor del trago se cometieron inveros\u00edmiles actuaciones que m\u00e1s parecieron ejecutadas por dementes que por personas racionales. Fue, si se puede hacer la comparaci\u00f3n, una org\u00eda salvaje entregada de lleno a quemar los pesos ganados durante la semana, en licor, sexo y delincuencia. Cantinas llenas de hombres y mujeres, envueltos en denso ambiente de humo y brutalidad, dramatizaron el vergonzoso espect\u00e1culo de una poblaci\u00f3n sin principios que perdi\u00f3 todo el sentido de la decencia en una borrasca desenfrenada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encubiertos por esta atm\u00f3sfera de irresponsabilidad, sus autores pudieron libremente cometer cuanta fechor\u00eda y atropello les vino en gana. No solo dilapidaban en noches de libertinaje el salario que bien manejado hubiera aliviado no pocas necesidades de la familia, sino que contribu\u00edan con su alocado despilfarro a que los art\u00edculos de consumo, que ellos mismos encarec\u00edan como en una subasta, tomaran alturas irreversibles. Nunca el Quind\u00edo hab\u00eda registrado tal grado de especulaci\u00f3n. Y lo m\u00e1s grave: la inflaci\u00f3n as\u00ed provocada no regres\u00f3 a sus niveles anteriores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prepararnos desde ahora a contrarrestar la amenaza que ya se ve venir encima, es apenas una medida de seguridad. Por aqu\u00ed se quedaron legiones de vagos a la espera de que los cafetales comiencen a producir. Transitar por las calles de Armenia se ha convertido en una real inseguridad no solo para la billetera o el reloj, sino para la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es alarmante saber que el consumo de licor pas\u00f3 de 60.000 botellas, antes de la cosecha, a 125.0000 mil mensuales durante ella. Una manera de disminuir los efectos de este azote p\u00fablico consiste en adelantar desde ya una campa\u00f1a que inculque en los trabajadores un mayor grado de responsabilidad en el manejo del salario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por iniciativa del se\u00f1or Alcalde los bancos y corporaciones de ahorro y vivienda lanzar\u00e1n una voz de alerta para que se controle el consuno de alcohol. De tal manera, estas entidades contribuir\u00e1n a que la riqueza del suelo, de que tanto nos jactamos, no degenere en disoluci\u00f3n de esta sociedad que se ve golpeada por tropeles de ebrios. Se necesita que el Quind\u00edo rechace la invasi\u00f3n de salvajismo que de nuevo se acerca a marchas veloces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Satan\u00e1s, <\/strong><\/em>Armenia, 10-IX-1977.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar La experiencia vivida durante la pasada cosecha ojal\u00e1 sirva para prevenir, en la que se aproxima, los graves perjuicios causados a la regi\u00f3n. Los resultados del voluminoso consumo de alcohol por una poblaci\u00f3n trashumante que no mide las consecuen\u00adcias, han quedado impresos en la historia del Quind\u00edo como el lastre que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[66],"tags":[116],"class_list":["post-3508","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-quindio","tag-quindio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3508","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3508"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3508\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12105,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3508\/revisions\/12105"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3508"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3508"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3508"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}