{"id":3511,"date":"2011-10-04T11:25:54","date_gmt":"2011-10-04T16:25:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=3511"},"modified":"2014-04-07T12:03:03","modified_gmt":"2014-04-07T17:03:03","slug":"paraiso-de-usureros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/04\/paraiso-de-usureros\/","title":{"rendered":"Para\u00edso de usureros"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Insistir sobre el flagelo de la usura en este pa\u00eds donde dicha actividad se ha convertido en otra mafia, es casi llover sobre mojado. No sobra, con todo, repudiar una vez m\u00e1s tan monstruoso atentado contra la seguridad de la familia y esperar que acaso nuestros legisladores consigan al fin mecanismos para erradicar este delito que desaf\u00eda la ley penal y que sin embargo parece protegido por ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El agiotista, que se esconde de las m\u00e1s diversas maneras para exprimir al pr\u00f3jimo, siempre logra salir airoso de sus fechor\u00edas. Un d\u00eda se presenta como el cambiador de cheques que bajo el pretexto del cierre bancario facilita el dinero, con deducci\u00f3n de un alto porcentaje que no se discute ante la premura del momento. Estos tales servidores del p\u00fablico caminan sobre seguro en el negocio de cheques oficiales o de reconocida solvencia, que dominan con su desarrollado instinto de sabuesos. Otro d\u00eda es el dispensador del peque\u00f1o cr\u00e9dito para solventar el apremio dom\u00e9stico que no da espera, con intereses tan exagerados como la codicia del explotador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En apuros de extrema urgencia, cuando la persona no est\u00e1 para reparar en desventajas, siempre aparecer\u00e1 el prestamista compr\u00e1ndole la quincena o la cesant\u00eda, y nunca, desde luego, con intereses corrientes. Por los pasillos de las empresas circulan en los d\u00edas de pagos, provistos de la indefectible libranza, estas aves de mal ag\u00fcero que nacieron con apetito de sanguijuela. El pobre em\u00adpleado, exprimido por su mar de calamidades, no se fija que entrega al usurero parte de su sudor, hasta que terminar\u00e1 triturado como cualquier Sime\u00f3n Torrente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mejor representaci\u00f3n que tengo sobre el a agiotista es la del\u00a0 rubicundo demonio encaramado sobre su v\u00edctima, con la nariz encurvada, la respiraci\u00f3n jadeante, el colmillo afilado y los ojos sanguinolentos. Como quien dice, un elemento sanguinario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las compraventas, verdaderos latrocinios p\u00fablicos donde el art\u00edculo que se deja en prenda se pierde en el com\u00fan do los casos, son un azote social. Electrodom\u00e9sticos, joyas, vestuarios y un sinn\u00famero de objetos que representan medios de trabajo y s\u00edmbolos de afecto, deben sacrificarse ante afanes que no tienen otra salida. Con la disfrazada f\u00f3rmula de la rotroventa, el due\u00f1o de la prender\u00eda, que ya ha cobrado su consabida tarifa, dispondr\u00e1 del art\u00edculo en corto tiempo, al no regresar el usuario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son artima\u00f1as que se cometen implacablemente ante el estupor de un p\u00fablico indefenso. Si el inter\u00e9s razonable es una protecci\u00f3n del capital que todos tienen derecho de trabajar honestamente, el usurero representa la ruina moral y f\u00edsica para numerosos despro\u00adtegidos por la suerte. Los agiotistas se enriquecen a sus anchas ante la ineficacia de leyes que no logran desbaratar la conspiraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es inexplicable c\u00f3mo, a pesar de saber las autoridades que se trata de ejercicios deshonestos, pululan las prender\u00edas, solo por tener apariencias de negocios l\u00edcitos. Este c\u00e1ncer que ataca la paz de los hogares debe extirparse para que no termine destru\u00adyendo las propias ra\u00edces de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparte de medidas fuertes se necesitan instituciones de gran sentido humanitario, como los montep\u00edos de M\u00e9jico y otros sitios del mundo, manejadas por personas de sensibilidad social y por sistemas flexibles que hagan segura su eficacia. El Banco Popular alivia en parte, con su secci\u00f3n prendaria, esta dolencia p\u00fablica, aunque la \u00f3rbita de sus servicios no alcanza a conjurar el mal general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La usura es explotaci\u00f3n tan arraigada en el medio, que para combatirla se requieren poderosas herramientas. De lo contrario, como se dijo al principio, ser\u00e1 llover sobre mojado. Los traficantes del agio, con su fisonom\u00eda funesta y el alma depravada, bien ganado se tienen el repudio de la sociedad. Viven en olor de maldad y se solazan con el infortunio ajeno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Repito aqu\u00ed lo comentado en otro art\u00edculo sobre el rey que en la Edad Media hizo prisionero a un op\u00edparo prestamista y para castigarle sus fechor\u00edas orden\u00f3 que le sacaran un diente por d\u00eda. \u00bfNo ser\u00e1 posible extraerles a las sanguijuelas nuestras los dientes y algo m\u00e1s? Si usted es v\u00edctima de alg\u00fan usurero, le aconsejo entregarle los intereses envueltos en esta nota.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 10-IX-1977.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentario:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>El Espectador<\/em> aprend\u00ed a leer, ya que no tuve el privilegio de conocer la puerta de un plantel educativo, y siendo sordo de nacimiento, ni lo uno ni lo otro me ha acobardado para que Dios me haya sacado al otro lado. Puedo considerarme\u00a0 lector asiduo del peri\u00f3dico desde hace ya 30 a\u00f1os. En <em>El Es\u00adpectador<\/em> encuentra uno siempre los m\u00e1s serios y concisos comentarios escritos en la mayor\u00eda de las veces por los mejores columnistas. Hoy he visto con gran placer el magn\u00edfico comentario es\u00adcrito por el columnista Gustavo P\u00e1ez Escobar, de Armenia \u2014mi ciudad natal\u2014 y actual gerente del Banco Popular de esa ciudad, bajo el t\u00edtulo <em>Para\u00edso de usureros. <\/em>\u00a0Sirvan estas modestas pero sinceras l\u00edneas para hacerle llegar el se\u00f1or P\u00e1ez mi humilde voz de felicitaci\u00f3n.\u00a0 <strong>Jaime Ram\u00edrez G\u00f3mez<\/strong> (\u00abEl Sordito\u00bb), Palmira.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Insistir sobre el flagelo de la usura en este pa\u00eds donde dicha actividad se ha convertido en otra mafia, es casi llover sobre mojado. 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