{"id":4090,"date":"2011-10-09T21:09:04","date_gmt":"2011-10-10T02:09:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=4090"},"modified":"2014-03-06T19:41:45","modified_gmt":"2014-03-07T00:41:45","slug":"el-derecho-a-opinar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/09\/el-derecho-a-opinar\/","title":{"rendered":"El derecho a opinar"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este peri\u00f3dico, en su edici\u00f3n del mes junio pasado, invitaba al personal a vincularse con sus escritos a este \u00f3rgano de comunicaci\u00f3n creado para ser vocero de las inquietudes generales. En efecto, desde que <em>Mensajero<\/em> existe, y ya va para dos a\u00f1os, la mayor\u00eda de los empleados vive ausente de la vida del peri\u00f3dico. Con raz\u00f3n, sus direct\u00adores, que se propusieron establecer el enlace, censuran la apat\u00eda y se extra\u00f1an de que en este ambiente amplio y considerado culto,\u00a0 como es el Banco Popular, no afloren las inquietudes intelectuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSer\u00e1 que falta materia en el mag\u00edn? No, por cierto. Y ojal\u00e1 haya quienes me hagan quedar bien. Voy a intentar definir el porqu\u00e9 de esta falla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pueden presentarse circunstancias como las siguientes: a) falta de inter\u00e9s y pereza mental para elaborar un escrito; b) ser poco atractivo el peri\u00f3dico; c) cierta resistencia para colaborar, por diversos motivos, lo que tambi\u00e9n podr\u00eda interpretarse como signo ambiental reinante en el Banco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sea lo que fuere, resulta deseable que los empleados con capacidad para pensar y transmitir ideas demuestren que pueden ser redactores de una noticia, de un raciocinio y hasta del propio editorial del peri\u00f3dico. El derecho de opi\u00adnar es tan sagrado como el derecho de disentir. S\u00f3lo se requiere que las opinio\u00adnes o las cr\u00edticas se expresen con altura, en lenguaje respetuoso y con argumen\u00adtos que resistan la controversia seria. Opinar por opinar, criticar por criti\u00adcar, sin ton ni son, a nadie beneficia. Esto se llama en el argot popular \u00abechar corriente\u00bb, algo bien distinto a fabricar ideas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mente, que tiene poderes porten\u00adtosos, es semillero que por lo general se deja sin cultivo. Si se\u00a0 ejercita, sa\u00adbremos de lo que es capaz. Hay necesi\u00addad de pulirla. La inteli\u00adgencia es don del hombre, y adem\u00e1s es espont\u00e1neo. Cualquiera puede pensar, pero no todos piensan bien, porque no se imponen disciplinas mentales. Acaso no sobre se\u00f1alar que las ideas se expresan mejor cuando no se atropellan las reglas b\u00e1sicas de la sintaxis y la or\u00adtograf\u00eda, cuando hay buena dosis de razonamiento y cuando se logran esos brochazos del ingenio y la elegancia que les ponen colorido a las palabras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El peri\u00f3dico del Banco Popular no busca maes\u00adtros de la literatura. Solo aspira al acto de presencia. Quiere fomentar el sentido de participar, de ser deliberantes. Las ideas, por simples que sean, son camino para la uni\u00f3n humana. Los hechos grandes de la humanidad han arrancado de peque\u00f1as inquietudes. Los grandes escritores tuvieron que da\u00f1ar antes mu\u00adchas cuartillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Opinar es atributo que diferencia al hombre de los seres irracionales. Disentir con fundamento y seriedad es saber pensar. Desde las columnas de <em>Mensajero<\/em> podr\u00edan debatirse, con sol\u00advencia mental y esp\u00edritu constructivo, no pocas preocupaciones laborales. Pero el personal no ha encontrado esta tribuna, o no quiere encontrarla. Sin embargo, est\u00e1 abierta a todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, la mayor\u00eda pre\u00adfieren ser pasivos y olvidan que para sobresalir es preciso apartarse del mon\u00adt\u00f3n. Otros aspiran a ser escritores, y se jactan de poseer habilidades, pero dejan enmohecer el cerebro y atrofiar la voluntad. Son h\u00e1biles en ocasiones para los vocablos detonantes y agresivos, pero torpes para manejar el castellano y saber expresarse con distin\u00adci\u00f3n. Esto es una manera de vivir entre tinieblas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pereza mental debiera estar des\u00adterrada del Banco Popular. Construir el art\u00edculo, aunque no sea modelo de perfecci\u00f3n, es el medio indicado para realizarnos y demostrar que nues\u00adtro cerebro tambi\u00e9n puede pensar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Mensajero, <\/strong><\/em>Banco Popular, agosto de 1980.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Este peri\u00f3dico, en su edici\u00f3n del mes junio pasado, invitaba al personal a vincularse con sus escritos a este \u00f3rgano de comunicaci\u00f3n creado para ser vocero de las inquietudes generales. En efecto, desde que Mensajero existe, y ya va para dos a\u00f1os, la mayor\u00eda de los empleados vive ausente de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[88],"class_list":["post-4090","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-periodismo","tag-periodismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4090","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4090"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4090\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10048,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4090\/revisions\/10048"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4090"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4090"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4090"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}