{"id":4122,"date":"2011-10-09T22:20:37","date_gmt":"2011-10-10T03:20:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=4122"},"modified":"2015-04-19T19:37:58","modified_gmt":"2015-04-20T00:37:58","slug":"la-edad-de-las-mujeres-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/09\/la-edad-de-las-mujeres-2\/","title":{"rendered":"La edad de las mujeres"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es f\u00e1cil calcularle la edad a un hombre. S\u00f3lo basta contarle las arrugas. A los caballos se les miden los a\u00f1os en los dientes; a las mulas, en las magulladuras. Tambi\u00e9n se puede calcular, sin mucho esfuerzo, la edad de un carro o de una casa. Pero en cuanto a las mujeres&#8230; \u00a1v\u00e1lgame Dios!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lado m\u00e1s sensible de la mujer es su edad. Ella revelar\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cilmente el nombre de su amante que la fecha de su nacimiento. Es un secreto que guarda con celo y que se convierte en arma peligrosa cuando alguien lo vulnera. Cu\u00eddese, pues, el hombre de tocar los a\u00f1os femeninos, si no quiere exponerse a la guerra. Pero cuando lo haga, no se olvide de que uno de los mayores agasajos, acaso m\u00e1s que decirle que es bonita, es ponderar su juventud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El marido nunca se aprender\u00e1 la edad de su mujer, por m\u00e1s grabada que la lleve en la memoria, ya que no hay fecha de nacimiento m\u00e1s variable. Por otra parte, no tiene sentido sa\u00adb\u00e9rsela, si el que envejece siempre es \u00e9l. Es regla que nadie ha podido modificar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las mujeres nos llevan una ventaja indudable: mientras los a\u00f1os mascu\u00adlinos pregonan los desgastes de la vida, los femeninos se esconden, se remozan y retroceden, o por lo menos se detienen. Por eso alguien dijo que la mujer gasta cuarenta y cinco a\u00f1os en llegar a los treinta. Y es que ella, creada para ser un adorno de la naturaleza, no puede marchitarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Calcularle la edad a la mujer es una ciencia, fuera de un gran riesgo. Se necesitar\u00e1 una profunda sicolog\u00eda, pero no conducir\u00e1 a nada, y es perju\u00addicial intentarlo. Debe llevarse muy bien sabido que la mujer es eterna\u00admente juvenil. \u00bfPara qu\u00e9 sacarle esa idea de la cabeza, si a nadie hace da\u00f1o? Esas senectudes que vemos con el almanaque excedido, muy apuestas y hasta retadoras, nunca ser\u00e1n a\u00f1osas, no se olvide: cuando m\u00e1s, las apariencias enga\u00f1an, porque el alma se mantiene joven. \u00a1Y vaya alguien a decirlo contrario!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el caso es al rev\u00e9s, o sea, el del deplorable vejestorio que tambi\u00e9n siente el alma fresca, no suceder\u00e1 lo mismo. El pobre ha sufrido mucho, se dir\u00e1 con piedad. Para la dama, en cambio, a\u00fan cabe el piropo. \u00a1Tan bien conservada!, \u00a0es la frase precisa, y ah\u00ed queda todo resuelto. Ella sacar\u00e1 a relucir su garbo, y \u00e9l, aporreado en la guerra, procurar\u00e1 no lastimarse m\u00e1s las heridas. \u00bfVen una de las diferencias entre el hombre y la mu\u00adjer, fuera de las descubiertas en el Para\u00edso Terrenal?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La edad de las mujeres es un tesoro que todos debemos cuidar. Crey\u00e9ndose ella joven, es posible que tambi\u00e9n nos reto\u00f1e el alma. \u00d3scar Wilde, que defini\u00f3 con pinceladas geniales a la mujer, argument\u00f3: \u00ab\u00bfC\u00f3mo tener confianza en una mujer que le dice a uno su verdadera edad? Una mujer capaz de decir esto es capaz de decirlo todo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es, entonces, embeleco cual\u00adquiera este de que las mujeres contin\u00faen jugando a la dulce mentira de esconder sus a\u00f1os. No record\u00e1rselos es un principio de sabidur\u00eda. Pero si desea deshacerse de ella, no lo dude: c\u00e1ntele lo que m\u00e1s la irrita, y de pronto enc\u00edmele algunos a\u00f1os, como para que nunca vuelva a determinarlo en la vida. La mujer vive, definitiva\u00admente, peleando con el calendario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pelea la volver\u00e1 contra usted si es exacto en las cuentas, o incluso muy aproximado. Lo ideal, para ser galan\u00adtes, es restar sin regateos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ellas tienen sus razones, y muy poderosas, para que no se les irrespete la inc\u00f3gnita de su eterna primavera. Mejor para nosotros, cuando nos sin\u00adtamos atrofiados, encontrar un el\u00edxir de vida. Todo depende de la audacia mental para halagar la vanidad fe\u00admenina. Una de las claves del matri\u00admonio consiste en mantener siempre una esposa joven. Bien es sabido que la edad es mental y no cronol\u00f3gica. Con este argumento las mujeres ganan sus batallas, y nosotros perdemos nuestras insolencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de conocer todas estas co\u00adsas no me explico por qu\u00e9 al Estado, al hacer ciudadana a la mujer, le dio por pregonar su edad. Los votos se pierden porque la edad femenina no es para mostr\u00e1rsela a nadie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la mujer hay que dejarla as\u00ed: indefinible, juvenil, misteriosa y op\u00adtimista&#8230; Permit\u00e1mosle sus mentiras piadosas y no nos metamos con pro\u00adblemas del tiempo si deseamos la paz. Ser\u00e1 la mejor manera de enga\u00f1arnos a nosotros mismos, \u00a1pero qu\u00e9 grato vivir por fuera del almanaque! Esto no es de ahora sino de siempre: la mujer es tan astuta, que a los a\u00f1os los hace a\u00f1icos. Y tambi\u00e9n a quien pretenda decirle vieja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador,<\/em> <\/strong>Bogot\u00e1, 30-VIII-1980 y 7 de julio de 1986.<br \/>\n<em><strong>Mirador del Suroeste,<\/strong> <\/em>N\u00b0 54, Medell\u00edn, marzo de 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>* * *<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n a tu simp\u00e1tico art\u00edculo, recuerdo la\u00a0vieja historieta de Pancho y Ramona, cuando estaba haciendo preparativos para su cumplea\u00f1os y al preguntarle Pancho cu\u00e1ntos cumpl\u00eda, le respondi\u00f3: 54. Al recordarle\u00a0 Pancho\u00a0que hac\u00eda 10 a\u00f1os\u00a0 le hab\u00eda dado esa edad, le respondi\u00f3 Ramona candorosamente: \u201ces que yo no soy de esas mujeres que hoy dicen una cosa y ma\u00f1ana otra\u201d. <b>William Piedrah\u00edta Gonz\u00e1lez, <\/b>Miami.<\/p>\n<p>He le\u00eddo con mucho placer esta nota sobre \u00abLa edad de las mujeres\u00bb. Me he re\u00eddo a montones. Es muy cierto todo este an\u00e1lisis que haces. Ejemplos muy cercanos a nosotros: jam\u00e1s sabremos la edad de las primas P\u00e1ez-Torres: entre los veranos y los inviernos tan cercanos al \u00c1rtico se conservan con una fresca sonrisa y unos cuerpos menuditos que cualquier chica envidiar\u00eda. Son intemporales, siempre presentes, siempre llenas de fina cachaquer\u00eda y lo que m\u00e1s impresiona: \u00a1una energ\u00eda envidiable! <b>Colombia P\u00e1ez, <\/b>Miami.<\/p>\n<p>\u00a1Genial tu p\u00e1gina!\u00a0 Totalmente cierto. El cierre es inmejorable.\u00a0El riesgo es volver \u00aba\u00f1icos\u00bb a quien pregunte la edad.\u00a0 Nos ayudan mucho Elizabeth Arden,\u00a0 Elena Rubinstein, la pesta\u00f1ina, etc. <b>E<strong>speranza Jaramillo Garc\u00eda, <\/strong><\/b><strong>Armenia. <\/strong><\/p>\n<p>Tema bastante \u00e1lgido, aunque llega un momento de la vida \u00a0en que eso cambia y ya se revela el secreto con absoluta tranquilidad, sin mayores prejuicios y hasta con cierto orgullo por las metas alcanzadas, tanto en lo personal, como en lo profesional. Sin embargo,&#8230; que a m\u00ed no me pregunten: \u00bfcu\u00e1ntos a\u00f1os tiene? Ja, ja, ja\u2026 \u00abCaprichos de mujer\u00bb, dice un poema de Silvia Lorenzo. <b>In\u00e9s Blanco, <\/b>Bogot\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Es f\u00e1cil calcularle la edad a un hombre. S\u00f3lo basta contarle las arrugas. A los caballos se les miden los a\u00f1os en los dientes; a las mulas, en las magulladuras. Tambi\u00e9n se puede calcular, sin mucho esfuerzo, la edad de un carro o de una casa. Pero en cuanto a las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[56],"tags":[110],"class_list":["post-4122","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-temas-femeninos","tag-temas-femeninos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4122","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4122"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4122\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13541,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4122\/revisions\/13541"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4122"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4122"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4122"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}