{"id":4838,"date":"2011-10-17T09:56:24","date_gmt":"2011-10-17T14:56:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=4838"},"modified":"2020-08-29T15:20:04","modified_gmt":"2020-08-29T20:20:04","slug":"ritmo-de-baile","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/17\/ritmo-de-baile\/","title":{"rendered":"Ritmo de baile"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Humor a la quindiana<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pa\u00eds sab\u00eda de un habilidoso pol\u00edtico que se llama Julio C\u00e9sar Turbay Avala, pero antes de su pre\u00adsidencia no conoc\u00eda sus destrezas de bailar\u00edn. Era una cualidad que solo ejecutaba en privado y le hac\u00eda ganar popularidad en los c\u00edrculos femeninos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las damas, desde hace mucho tiempo, se dispu\u00adtan el privilegio de danzar con el doctor Turbay, \u00abun magn\u00edfico pare\u00adjo\u00bb, seg\u00fan acertada definici\u00f3n. Y es que esto de llevar el ritmo, y sobre todo saber moverse con naturalidad y garbo, sin paso trot\u00f3n ni desgar\u00adbada anatom\u00eda, es virtud que no a todos nos ha dado la naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las habilidades del buen danzar\u00edn est\u00e1 la de no pisar callos ni atropellar a los vecinos. A la pareja hay que manejarla con delicadeza y desenvoltura, permitirle respirar y hacerla enternecer. Hay que mante\u00adnerla a raya: ni muy lejos, y tampoco demasiado unida. Lo primero, porque la soltura en el baile es apenas el pretexto para disimular un mal paso, y de parte de la dama, para defen\u00adderse de indebidas presiones o peli\u00adgrosas confianzas; y lo segundo, porque la mucha cercan\u00eda puede ser embarazosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos trucos el doctor Turbay Ayala es maestro. \u00c9l sabe que no hay que arrimarse de\u00admasiado, pero tampoco distanciarse mucho. Los hilos del baile hay que moverlos con sutileza y cierta seducci\u00f3n para asegurar la pareja feliz. Eso mismo ocurre con la pol\u00ed\u00adtica. En ambos campos es diestro el doctor Turbay, y de ah\u00ed el atractivo que ejerce en damas y caciques.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los colombianos nos consta que en sus cuatro a\u00f1os de gobierno bail\u00f3 al ritmo que le to\u00adcaran. Cuando anunciaba viaje a cualquier sitio, de inmediato se pensaba en el baile. Se alborotaba el galli\u00adnero, como ser\u00eda la expresi\u00f3n cabal. Desde un mes antes las amas comenzaban a preparar el mejor vestido y a entrenar el mejor comp\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De inmediato se encarec\u00edan las telas y se agotaban las zapatillas. Las damas sal\u00edan en persecuci\u00f3n implacable de los atuendos y las fantas\u00edas que era preciso lucir para tener suerte con el parejo grande de Colombia. Los salones de belleza no daban abasto, y como la mujer no acepta sino el peinado de \u00faltima hora, la rebati\u00f1a se volv\u00eda terrible. Ustedes saben lo que son cientos de mujeres pele\u00e1ndose por el corte de pelo y el arreglo de u\u00f1as, todas queriendo ser las primeras y las m\u00e1s originales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos vestidos, como sucedi\u00f3 en Armenia, ten\u00edan que ser adquiridos en Cali y Bogot\u00e1, en las mejores casas de modas, sobra decirlo. No se trataba s\u00f3lo de estar bien presentadas, sino de lucir el \u00faltimo grito de la moda. Todo porque hab\u00eda que bailar con el doctor Turbay, el mejor parejo del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas se endeuda\u00adron m\u00e1s de la cuenta (y todav\u00eda hay maridos rescatando facturas), pero estaban felices por estrenar de todo, como si se tratara de la noche de bodas. En esto de gastar ellas en vestuarios, joyas y perfumes, toda ocasi\u00f3n es propicia, y no faltaba que no lo fuera as\u00ed, trat\u00e1ndose de un baile presidencial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El se\u00f1or Presidente rompi\u00f3 el baile con la esposa del se\u00f1or Gobernador, la m\u00e1s lujosamente ataviada por moti\u00advos obvios. Despu\u00e9s vendr\u00edan las es\u00adposas de otros altos funcionarios, pero \u00e9stas no fueron invitadas a tablas. Tampoco hubo opci\u00f3n para nadie m\u00e1s de la esperanzada sociedad quindiana, lo que no significa que el se\u00f1or Presi\u00addente, un incansable danzar\u00edn, no bailara toda la noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bail\u00f3 y bail\u00f3 hasta convencernos de que es un acompa\u00f1ante inigualable. Esto\u00a0 puede certificarlo la dama pri\u00advilegiada de aquella noche. Hubo, desde luego, cr\u00edticas y disgustos entre la gruesa concurrencia de mu\u00adjeres ilusionadas, que en vano luc\u00edan elegantes trajes y aderezos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En C\u00facuta pas\u00f3 lo mismo. Tambi\u00e9n en Ibagu\u00e9, Cartagena, Tunja, Pasto y en todo sitio visitado por el se\u00f1or Presidente. El baile no alcan\u00adzaba para todas, y por l\u00f3gica muchas regresaban frustradas a casa y ah\u00ed s\u00ed se acordaban de que tambi\u00e9n ten\u00edan marido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al doctor Turbay le gusta bailar. Es alegre, extrovertido, infatigable con su pareja. Durante su presidencia Colombia se convirti\u00f3 en un gran baile, y fue tanto el ritmo de fiesta, que quedamos mareados. Es un acompa\u00f1ante ideal, y esto s\u00f3lo lo sab\u00eda antes do\u00f1a Nydia. Ahora ya no es secreto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A sus cr\u00edticos del baile de C\u00facuta el doctor Turbay les increpa: \u00abLo que pasa es que son unos envidiosos porque yo s\u00ed s\u00e9 bailar\u00bb. Y tiene raz\u00f3n. El buen bai\u00adlador suscita \u00e9xtasis en las mujeres y rivalidad en los hombres, que no pueden hacer lo mismo y pierden oportunidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las damas furiosas de Armenia manifiesta que no todo ha de ser baile. Y agrega que el pa\u00eds se le sali\u00f3 de las manos al doctor Turbay por rumbear demasiado. Ella perdi\u00f3 sus ahorros en una corpo\u00adraci\u00f3n que no vigilaba el superinten\u00addente bancario, otro gran bai\u00adlar\u00edn. En este repaso de personajes, la dama se acuerda tambi\u00e9n de don F\u00e9lix Correa, una atracci\u00f3n de los salones sociales, y estafador redomado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con todo, el doctor Turbay dice que \u00abal pa\u00eds le gustar\u00eda bailar otros cuatro a\u00f1os conmigo\u00bb. No sabemos qu\u00e9 responder\u00e1n las damas de Ar\u00admenia, y las de \u00a0C\u00facuta, y las de Ibagu\u00e9, y las de Pasto\u2026 Habr\u00e1 que pregunt\u00e1rselo a Colombia, la pareja mayor del jolgorio, y \u00e9sta ha quedado agotada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 18-X-1982 y 15-VIII-2020.<br \/>\n<em><strong>Eje 21,\u00a0<\/strong><\/em>Manizales, 14-VIII-2020.<br \/>\n<em><strong>La Cr\u00f3nica del Quind\u00edo,\u00a0<\/strong><\/em>16-VIII-2020.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Humor a la quindiana Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El pa\u00eds sab\u00eda de un habilidoso pol\u00edtico que se llama Julio C\u00e9sar Turbay Avala, pero antes de su pre\u00adsidencia no conoc\u00eda sus destrezas de bailar\u00edn. Era una cualidad que solo ejecutaba en privado y le hac\u00eda ganar popularidad en los c\u00edrculos femeninos. 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