{"id":5011,"date":"2011-10-17T14:19:49","date_gmt":"2011-10-17T19:19:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5011"},"modified":"2014-03-02T20:06:54","modified_gmt":"2014-03-03T01:06:54","slug":"poetas-palmiranos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/17\/poetas-palmiranos\/","title":{"rendered":"Poetas palmiranos"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De paso por Palmira, la acogedora y aromatizada ciudad del Valle del Cauca que hace recordar pret\u00e9ritas \u00e9pocas de la corona espa\u00f1ola \u2013con sus encomiendas de indios y el impe\u00adrio de los hierros de la esclavitud y la negaci\u00f3n humana\u2013, alguien ha querido que yo conozca a sus poetas. Esto me sue\u00adna a un s\u00edmbolo de liberaci\u00f3n y se me antoja que en medio de la crueldad de las moliendas, sudadas con el chasquido del l\u00e1tigo y el furor de los hacedores de riqueza f\u00e1cil, iba a surgir, como surgi\u00f3, la voz conciliadora de los poetas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras dos meses de estad\u00eda en la maravillosa tierra de los paisajes embrujados y los trapiches en eterna eferves\u00adcencia, y donde adem\u00e1s me he contagiado con el sabor de su idiosincrasia laboriosa y pr\u00f3diga, lleno mis maletas del regreso con una muestra de la poes\u00eda lugare\u00f1a, y me voy completo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace pocos d\u00edas <em>El Espectador<\/em> public\u00f3 mi cr\u00f3nica <em>Palmira se\u00f1orial <\/em>\u00a0y bien est\u00e1 que transcriba aqu\u00ed el siguiente aparte que se sit\u00faa en los contornos precisos de la ciudad po\u00e9tica:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00abPor las calles se deslizan, con visos coloniales, sus coches tirados por caballos, que hacen pensar en lejanas \u00e9pocas de romanticismo. Y es que en el sentimien\u00adto de los palmiranos perduran los ecos del ayer rom\u00e1ntico. Jorge Isaacs sembr\u00f3 en el coraz\u00f3n del pueblo el amor de Mar\u00eda, y sin ella es imposible asimilar la sustancia de la tierra ed\u00e9nica. Y Ricardo Nieto, el inspirado vate palmirano cuyo poema <\/em>Libros<em> ha resonado tantas veces en el alma del cronista, parece que deambulara por las calles nocturnas del pueblo se\u00f1orial\u201d. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es Otoniel Olave R\u00edos quien ha puesto en mis manos, entre\u00adga tras entrega y para que los cate mejor, los 25 poemas que seg\u00fan me cuenta ser\u00e1n\u00a0 pronto recogidos en un op\u00fasculo que desde ya recibe el t\u00edtulo de <em>Poes\u00eda palmirana. <\/em>All\u00ed se da\u00adr\u00e1n cita cinco poetas de la ciudad, cuya producci\u00f3n se ha perdido en ef\u00edmeras publicaciones, siendo inclusive hoy de dif\u00edcil consecuci\u00f3n el libro denso de Ricardo Nieto, con\u00adsiderado como una reliquia bibliogr\u00e1fica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cinco poetas. Un patrimonio de Palmira que se ha dilapi\u00addado por falta de inter\u00e9s cultural. Si hay personas que en verdad se quedan pegadas al alma de los pueblos son el es\u00adcritor y el poeta, cuya voz, por m\u00e1s que se silencie por \u00e9pocas o trate de acallarse, ser\u00e1 eterna como la voz misma de la conciencia. \u00a0Lo dem\u00e1s es transitorio y perece\u00addero. Los pueblos se comunican con las sucesivas generacio\u00adnes, m\u00e1s que a trav\u00e9s de sus monumentos y sus obras suntua\u00adrias, por boca de sus poetas, sus fil\u00f3sofos, sus escritores. El imperio de la palabra resiste el embate de todos los tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despacio, con la delectaci\u00f3n con que se debe leer la poes\u00eda, he degustado una por una, como en manantial de l\u00edmpidas aguas, las 25 obras de estos artistas. Obras, en realidad, cada una de estas poes\u00edas. Trat\u00e1ndose del g\u00e9nero literario maestro por excelencia, supone un acabado perfec\u00adto. La poes\u00eda es la s\u00edntesis de la literatura y como tal debe llenar, a base de ritmo, de im\u00e1genes y elocuencia, el coraz\u00f3n del hombre. Al poeta es al \u00fanico que se le conceden licencias en el uso del lenguaje, siempre y cuando la expresi\u00f3n sea \u00a0est\u00e9tica, pero nunca se le perdonar\u00e1 que su mensaje carezca de sentimiento y belleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No concibo la poes\u00eda moderna que se mueve m\u00e1s por signos o contorsiones que por manifestaci\u00f3n espont\u00e1nea, y que me perdonen los tales poetas, o seudopoetas, si sus productos me resultan ininteligibles. El mejor arte es el que a uno, personalmente, m\u00e1s le agrada, y lo otro, por m\u00e1s respeta\u00adble que sea, \u00a0es predicar en el desierto. No cambio el soneto cl\u00e1sico por los versos sueltos de esta \u00e9poca, y no porque sean sueltos sino por carecer la mayor\u00eda de sentido y es\u00adtar tocados de epilepsia. \u00bfPara qu\u00e9 salirse de los moldes cl\u00e1sicos de la pose\u00eda si ya todo est\u00e1 descubierto?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Simples divagaciones las m\u00edas para decir que la poes\u00eda palmirana con que el amigo ha querido recrear mis horas de hotel deja un estremecimiento interno en el escritor en marcha. He escuchado el eco de la ciudad a trav\u00e9s de la inspiraci\u00f3n de sus bardos. La ciudad me ha hablado, y esto es mucho decir, porque hay lugares que s\u00f3lo murmuran.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quedo desconcertado al descubrir este hallaz\u00adgo de leg\u00edtima poes\u00eda, pero luego me repongo de la sorpresa al acordarme de que la cultura nacional, \u00a0que no quiere sa\u00adlir de los centros y se embriaga hasta el cansancio con las \u00a0mismas figuras ya consagradas, mantiene marginada a la provincia. La provincia, de donde emerge todo germen cultural, es en Colombia una cenicienta deprimida. Los directivos de la cultura no tienen el valor de venirse por estos pueblos callados a indagar por los valores ocultos que en todas partes existen, y por eso no es de extra\u00f1ar que el patrimonio cultural del pa\u00eds se conserve a medias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Palmira es conocida por su ca\u00f1a da az\u00facar y su agricul\u00adtura tropical, mas no por sus poetas. Las rotativas oficia\u00adles no han alcanzado para ella, y el peculio de los artistas, como es el triste destino universal, vive menguado. Interpreto en su exacta angustia al af\u00e1n con qua Olave R\u00edos \u2013aut\u00e9ntico promotor cultural\u2013 trata de salvar este acervo po\u00e9tico. Me cuenta, por ejemplo, que de una tumba parroquial \u00e9l mismo rescat\u00f3, para el libro en proyec\u00adto, la siguiente inscripci\u00f3n lapidaria de Pascual Guerrero, uno de los cinco jinetes de la orfandad:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Porque fuiste noble, porque fuiste buena,<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>guardo de tu ausencia, con amor, la pena;<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>y en este sepulcro de infinita calma,<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>dejo suspendida, como flor, mi alma.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfNo es \u00e9ste, acaso, un tesoro escondido? Ojal\u00e1, me digo con optimismo, los palmiranos del ma\u00f1ana sepan apreciar la presencia de sus poetas y valorar la profundidad de sus mensajes. Y quiz\u00e1 adviertan, por ejemplo, que el poema <em>Buenaventura,<\/em> de Eval Leynoto, est\u00e1 inspirado por la misma densidad humana de un Porfirio Barba-Jacob, y que la producci\u00f3n completa de estos cinco personajes (Ricardo Nieto, Julio C\u00e9sar Arce, Eval Leynoto, Pascual Guerrero y Francisco Barona Rivera) est\u00e1 unida por el mismo sentimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ellos le han cantado a su comarca en hermosos versos de corte cl\u00e1sico. El paisaje, el amor, la mujer palmirana, la miseria ambiental, el dolor de patria, todo se confunde para enmarcar la existencia humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conforme avanzo en estas lecturas y converso con mi contertulio, me nace la habilidad de sospechar que en Otoniel Olave R\u00edos hay m\u00e1s que un simple intermediario de la cultura. Agazapado en el seud\u00f3nimo (que \u00e9l form\u00f3 con la\u00a0 alteraci\u00f3n de su propio nombre de pila), lo identifico de pronto como uno de los cinco poetas del op\u00fasculo, secreto que quiso guardar hasta el momento mismo de mi revelaci\u00f3n. Pien\u00adso que as\u00ed es el arte: discreto y en ocasiones an\u00f3nimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No soy, sobrar\u00eda decirlo, cr\u00edtico de poes\u00eda, ni cr\u00edtico de nada, y Dios me libre de semejante pretensi\u00f3n. Pero de\u00adclaro, a fuer de buen lector, que la poes\u00eda palmirana re\u00adpresenta ese pedazo de Colombia que le falta a la cultura nacional. Como \u00e9sta es una cr\u00f3nica viajera, m\u00e1s satisfecho me siento de poder dialogar con los poetas sin ataduras acad\u00e9micas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Pa\u00eds, Dominical,<\/em> <\/strong>Cali, 14-IV-1985.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>LIBROS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><sup>\u00a0<\/sup>\u00bfPara qu\u00e9 los libros, para qu\u00e9, Dios m\u00edo,<\/p>\n<p align=\"center\">si este libro amargo de la vida ense\u00f1a<\/p>\n<p align=\"center\">que el hombre es un pobre pedazo de le\u00f1a<\/p>\n<p align=\"center\">que arrastra en sus andas fugaces un r\u00edo&#8230;?<\/p>\n<p align=\"center\">\u00bfPara qu\u00e9 los libros, para qu\u00e9, Dios m\u00edo?<\/p>\n<p align=\"center\">Le\u00ed muchos libros, le\u00ed tanto, tanto,<\/p>\n<p align=\"center\">que al fin se cansaron de hacerlo mis ojos&#8230;<\/p>\n<p align=\"center\">\u00bfQu\u00e9 resta de todo&#8230;? Un poco de llanto,<\/p>\n<p align=\"center\">una honda amargura y un hondo quebranto,<\/p>\n<p align=\"center\">un bosque de espinas y un bosque de abrojos.<\/p>\n<p align=\"center\">\u00bfQu\u00e9 sabio ha podido mecerse en la bruma?<\/p>\n<p align=\"center\">\u00bfQu\u00e9 artista una gota formar de roc\u00edo?<\/p>\n<p align=\"center\">\u00a1Oh, pobres poetas, romped vuestra pluma,<\/p>\n<p align=\"center\">mirad c\u00f3mo escribe sus versos la espuma<\/p>\n<p align=\"center\">y o\u00edd c\u00f3mo canta sus versos el r\u00edo!<\/p>\n<p align=\"center\">En vano con libros tu mente torturas,<\/p>\n<p align=\"center\">en vano a las puertas cerradas golpeas;<\/p>\n<p align=\"center\">no hay astro que alumbre tus noches oscuras,<\/p>\n<p align=\"center\">si buscas en ellos capullos de ideas<\/p>\n<p align=\"center\">\u00a1tendr\u00e1s el veneno de las desventuras!<\/p>\n<p align=\"center\">Lee s\u00f3lo este libro: la naturaleza,<\/p>\n<p align=\"center\">embri\u00e1gate de aire, de luz y de rosas,<\/p>\n<p align=\"center\">s\u00e9 humilde, s\u00e9 bueno, rec\u00f3gete y reza,<\/p>\n<p align=\"center\">y pide a la augusta, serena belleza,<\/p>\n<p align=\"center\">te muestre su imagen en todas las cosas.<\/p>\n<p align=\"center\">Debajo de un \u00e1rbol medito y espero&#8230;<\/p>\n<p align=\"center\">\u00a1Cu\u00e1n poco a los hombres que pasan les pido!<\/p>\n<p align=\"center\">La vida es un viaje; yo soy un remero<\/p>\n<p align=\"center\">cansado de todo\u2026 \u00a1dormir s\u00f3lo quiero<\/p>\n<p align=\"center\">el \u00faltimo sue\u00f1o de paz y de olvido!<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Ricardo Nieto<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar De paso por Palmira, la acogedora y aromatizada ciudad del Valle del Cauca que hace recordar pret\u00e9ritas \u00e9pocas de la corona espa\u00f1ola \u2013con sus encomiendas de indios y el impe\u00adrio de los hierros de la esclavitud y la negaci\u00f3n humana\u2013, alguien ha querido que yo conozca a sus poetas. 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