{"id":5045,"date":"2011-10-17T20:22:46","date_gmt":"2011-10-18T01:22:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5045"},"modified":"2014-05-03T12:37:37","modified_gmt":"2014-05-03T17:37:37","slug":"el-traguito-de-los-ejecutivos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/17\/el-traguito-de-los-ejecutivos\/","title":{"rendered":"El traguito de los ejecutivos"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El doctor Michael O&#8217;Donnell maneja en la revista <em>International Manage\u00adment<\/em> la interesante columna titulada <em>Salud del ejecutivo,<\/em> donde presenta novedosos enfoques sobre la salud en general y principalmente sobre los peligros f\u00edsi\u00adcos y emocionales que acechan al empresario moderno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estr\u00e9s, el peor castigo de los ejecutivos, se ha convertido en el mayor reto de la fama. Quien no sea v\u00edctima de \u00e9l tal vez no es buen empresario, porque las cimas del \u00e9xito no se conciben sin \u00falceras, insomnios e infartos, y aqu\u00ed reside\u00a0 la mayor iron\u00eda de la celebridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vencer la tensi\u00f3n laboral en un clima caracterizado por la acele\u00adraci\u00f3n de los negocios y la carencia de reposo, donde todos parecen empe\u00f1a\u00addos en impedirnos el progreso, no es tarea f\u00e1cil. El doctor O&#8217;Donnell, brillante periodista m\u00e9dico que domina la filosof\u00eda del buen vivir, reparte en su columna consejos pr\u00e1cticos, con base cient\u00edfica, para superar los conflictos de la empresa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es espacio que siempre leo de esta publicaci\u00f3n especializada, por la necesidad de buscar consejo en quien sabe darlo. Y adem\u00e1s porque el autor expresa talento y gracia en sus escritos. Primero la salud, despu\u00e9s los malabarismos de las cifras. Primero el hombre, luego la empresa. Quien vive atra\u00adpado entre los vericuetos fantasiosos y seductores del \u00e1mbito empresarial, que sin embargo no a todos nos deshuma\u00adniza, ha de saber hallar soluciones para subsistir sin traumatismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veamos lo que dice el columnista respecto de las bebidas alcoh\u00f3licas. Bien es sabido que el trago es elemento indispensable de la vida de los ejecuti\u00advos, sin el cual se dice que los negocios no prosperan. Pero no es menos sabido que su abuso representa consecuencias desastrosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante mucho tiempo se ha sostenido que el traguito diario de los almuerzos y las comidas, y por fortuna todav\u00eda no de los desayunos ejecutivos \u2014la \u00faltima moda de los tiempos actuales\u2014, termina alcoholi\u00adzando a la persona. Bajo ese mismo concepto los sacerdotes y las monjas ser\u00edan alcoh\u00f3licos silenciosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No opina lo mismo el m\u00e9dico brit\u00e1ni\u00adco. Para \u00e9l beber con moderaci\u00f3n es f\u00f3rmula maestra para protegernos contra las cardiopat\u00edas. El coraz\u00f3n resiste m\u00e1s con peque\u00f1as dosis de alcohol bien refinado. La medicina debate hoy la tesis de que el alcohol, per se, ni es venenoso ni arruina la existencia. S\u00f3lo hay que saberlo tomar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00e9dicos actuales animan a los abstemios con problemas cardiacos a tomarse unos copetines mesurados, no tanto para entonar el esp\u00edritu y mejorar el talante \u2014el eterno pretexto de nuestros borrachitos consuetudinarios\u2014 como para hacer fluir mejor la sangre. <em>\u00abEl punto flaco no est\u00e1 en la bebida sino en el bebedor\u00bb,<\/em> dice el doctor O&#8217;Donnell, y sugiere que en cualquier funci\u00f3n de la vida se necesita templanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el abuso et\u00edlico puede producir cirrosis hep\u00e1tica y acabar con la fa\u00admilia, el consumo moderado activa la circulaci\u00f3n de la sangre y el vigor de las arterias. El doctor de marras confiesa que se toma un trago casi a diario y goza de salud completa. O sea, que el alcohol por s\u00ed solo no es productor de desgracias. \u00abEl licor de los dioses\u00bb, que es el saboreado con arte y buen provecho, da felicidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ojo, sin embargo, ejecutivos borrachines, con el trago que se toman de m\u00e1s. Ese es el que hace da\u00f1o. La ciencia del buen bebedor consiste en mantenerse en \u00abun nivel aceptable\u00bb. \u00bfY cu\u00e1l es \u00e9ste?, se preguntar\u00e1 m\u00e1s de uno. He aqu\u00ed la respuesta: dos o tres copitas de bebida espirituosa de alta graduaci\u00f3n et\u00edlica (co\u00f1ac, whisky, etc\u00e9tera) o su equivalente, por ejemplo media botella de vino de mesa. Tradu\u00adcido a otros t\u00e9rminos, el l\u00edmite diario es de 50 a 60 ml \u201440 a 50 gramos\u2014 de alcohol absoluto.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ni uno m\u00e1s, porque ah\u00ed es donde se va la mano. De ese l\u00edmite prudente, al alcoholismo absoluto, hay poca distan\u00adcia. Su art\u00edculo, querido doctor O&#8217;Donnell, es recetario de buena vida y har\u00e1 las delicias de quienes sean capa\u00adces de no traspasar las barreras de la prohibici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador,<\/em> <\/strong>Bogot\u00e1, 4-III-1985.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El doctor Michael O&#8217;Donnell maneja en la revista International Manage\u00adment la interesante columna titulada Salud del ejecutivo, donde presenta novedosos enfoques sobre la salud en general y principalmente sobre los peligros f\u00edsi\u00adcos y emocionales que acechan al empresario moderno. 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