{"id":5147,"date":"2011-10-17T23:04:14","date_gmt":"2011-10-18T04:04:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5147"},"modified":"2011-10-17T23:04:14","modified_gmt":"2011-10-18T04:04:14","slug":"german-pardo-garcia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/17\/german-pardo-garcia\/","title":{"rendered":"Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En inmediaciones de los p\u00e1ramos orientales de Colombia inici\u00f3 Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda su labor po\u00e9tica hace 72 a\u00f1os, en junio de 1913, cuando apenas ten\u00eda 11 a\u00f1os de edad. Ya desde en\u00adtonces conoc\u00eda a los poetas griegos en libros que tomaba de la biblioteca de su padre, por aquella \u00e9poca presidente de la Corte Suprema de Justicia. En M\u00e9jico reside desde 1931 y desde all\u00ed ha realizado una de las carreras inte\u00adlectuales m\u00e1s brillantes del continente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su obra, considerada como verdadera joya de la literatura americana, queda recogida en m\u00e1s de cuarenta libros, que representan unas mil ochocientas p\u00e1ginas. Ha sido una producci\u00f3n en permanente ascenso. Luis D. Salem, de M\u00e9jico, as\u00ed se expresa sobre ella:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa obra literaria de Pardo Garc\u00eda se supera cada d\u00eda. Grande es su <em>Apolo Pankr\u00e1tor<\/em>, pero lo supera <em>Tempestad;<\/em> sobre <em>Tempestad<\/em>, sin duda alguna, est\u00e1 <em>Ul\u00adtimas odas<\/em>, de reciente aparici\u00f3n. Y sobre todos ellos, <em>El potro de la muerte<\/em>, donde el poeta describe la presencia de la Parca y su lucha con ella hasta vencerla.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pardo Garc\u00eda fue sometido hace un a\u00f1o a una operaci\u00f3n de alta cirug\u00eda. \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1n mis arterias conde\u00adnadas?\u00bb, grita el poeta al contemplar <em>El potro de la muerte.<\/em> Y el monstruo, ausent\u00e1ndose, le contesta: \u00abTodav\u00eda no puedes montar sobre mis lomos carbon\u00edferos. No est\u00e1s purificado a\u00fan para morir. Ocultas el excremento del odio celular en los cart\u00edlagos. A\u00fan no puedes cabalgar en m\u00ed&#8230;\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobrevivi\u00f3 a la operaci\u00f3n, aunque desde entonces viene resentida su sa\u00adlud. En la edici\u00f3n del pasado 30 de noviembre de su revista Nivel da por concluido su trabajo po\u00e9tico de 72 a\u00f1os y se despide con el poema <em>Un sue\u00f1o me aguarda<\/em>, una emocionada incursi\u00f3n en el m\u00e1s all\u00e1: <em>Yo s\u00e9 que un sue\u00f1o me aguarda. \/ \u00a1Ven, oh sue\u00f1o, y que te sue\u00f1e \/ aunque seas mi \u00faltimo sue\u00f1o, \/ y que al fin pueda tenerte \/ sujeto como un rel\u00e1mpago \/ en mis neuronas ardientes!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pardo Garc\u00eda, cuya vida ha sido un canto a la soledad, el amor, la paz y las angustias humanas, se enfrenta ahora a la muerte. Dialoga con ella. La mira de frente, como a dama conocida, y la paladea con su garbo de poeta. Pre\u00adtende que la Parca lo tiene ya entre sus redes, pero quiz\u00e1s es apenas un sopor de su quebrantado organismo. Sufre, sin duda. El mayor dolor es el de los poetas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miembros de instituciones culturales de todo el mundo lo postularon para el pasado Premio N\u00f3bel, con pondera\u00adciones como \u00abel mejor poeta&#8217;, \u00absupe\u00adrior a Pablo Neruda\u00bb y \u00abtal vez el mayor poeta vivo del mundo\u00bb. Mas \u00e9l, que toda la vida ha sido modesto, res\u00adponde en reportaje que le hace el pe\u00adri\u00f3dico Excelsior (noviembre 29\/85): <em>No soy hombre nacido para el triunfo, sino para el dolor y la lucha, en la cual me conservo hasta el momento.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta no es una despedida a Pardo Garc\u00eda. El d\u00eda est\u00e9 lejano. Sabemos que su esp\u00edritu abatido re\u00adsurgir\u00e1 de entre las nieblas de su en\u00adfermedad. No puede ser \u00e9sta una nota f\u00fanebre; es, por el contrario, un deseo de vida. Y ser\u00e1 el de 1986 un a\u00f1o de paz y esperanza, como \u00e9l mismo me lo desea en amable nota.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Colombia, insigne poeta, est\u00e1 con usted. Esta patria grande que lo vio un d\u00eda escribir sus primeros poemas en las estribaciones del p\u00e1ramo del Verj\u00f3n, y que luego lo sigui\u00f3 en su ascenso por los cielos de Am\u00e9rica y del mundo, todav\u00eda espera mucho de su genio.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lamentamos, s\u00ed, su ausencia de nuestro suelo. Lo mismo hay que decir de Laura Victoria, tambi\u00e9n residente en M\u00e9jico desde hace 45 a\u00f1os. Los dos completan cien a\u00f1os de ausencia, que en el sentir de los poetas significan una eternidad. Dos vidas paralelas. Dos maestros de la l\u00edrica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Glorias ambos para Colombia, cuyo nombre pusieron a tremolar por los aires del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El potro de la muerte volver\u00e1 a exclamar: <em>Todav\u00eda no puedes montar sobre mis lomos carbon\u00edferos&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El Espectador, <\/strong>Bogot\u00e1, 8-I-1986.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar En inmediaciones de los p\u00e1ramos orientales de Colombia inici\u00f3 Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda su labor po\u00e9tica hace 72 a\u00f1os, en junio de 1913, cuando apenas ten\u00eda 11 a\u00f1os de edad. 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