{"id":5429,"date":"2011-10-30T22:34:34","date_gmt":"2011-10-31T03:34:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5429"},"modified":"2014-04-09T11:38:37","modified_gmt":"2014-04-09T16:38:37","slug":"la-leccion-de-los-carros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/30\/la-leccion-de-los-carros\/","title":{"rendered":"La lecci\u00f3n de los carros"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C\u00facuta es la ciudad que tiene re\u00adlativamente m\u00e1s carros en Colombia. Parece una colmena en continuo movimiento. Por sus calles veloces y bien trazadas se deslizan, desde temprana hora del d\u00eda, caravanas de lujosos autom\u00f3viles de todas las marcas que le ponen especial colorido a la ciudad. Aqu\u00ed no existen los carros viejos ya que la gente se preocupa por renovar, con incre\u00edble prisa, el modelo to\u00addav\u00eda oloroso a nuevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cucute\u00f1os y los nortesantandereanos son los \u00fanicos que se dan ese lujo en el pa\u00eds. Lo hacen, claro est\u00e1, porque les cuesta poco dinero. Es dif\u00edcil hallar\u00a0 en las calles de C\u00facuta y en las carreteras aleda\u00f1as placas colom\u00adbianas. Son autom\u00f3viles comprados y matriculados en Venezuela, con li\u00adcencia para circular en C\u00facuta y en el norte del departa\u00admento en virtud de los tratados fronterizos. No les est\u00e1 permitido llegar a Bucaramanga, y para intro\u00adducirse en el resto del pa\u00eds deben pagar un impuesto y constituir una p\u00f3liza de garant\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El autom\u00f3vil \u00faltimo modelo cuesta cuatro veces menos de lo que vale en el pa\u00eds. Si es usado, la diferencia es superior. He aqu\u00ed dos ejemplos: por 140.000 bol\u00edvares (1\u2019470.000 pesos colombianos al cambio de hoy) se comprar\u00e1 para estrenar un confor\u00adtable veh\u00edculo por el que en Bogot\u00e1 pagaremos seis millones. Un carro con pocos a\u00f1os de uso y en excelentes condiciones, que vale en Bogot\u00e1 tres millones, en esta frontera se negocia por 600.000 pe\u00adsos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El carro en Colombia es costoso como resultado de nuestras vo\u00adraces pol\u00edticas arancelarias. Los impuestos en Venezuela son todav\u00eda moderados, y Colombia, en cambio, se distingue por sus desmedidas cargas impositivas. El Gobierno que acaba de terminar dej\u00f3 upaquizado el pa\u00eds. Como agot\u00f3 la producci\u00f3n nacional y se mantuvo en agobiante escasez de recursos, sa\u00adcrific\u00f3 el bolsillo de los colombianos. Incluso los servicios p\u00fablicos se mueven hoy con tarifas upaquizadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Peri\u00f3dicamente y con incre\u00edble rutina se aumenta el precio de los veh\u00edculos que se ensamblan en Colombia. Se traslada a los contribuyentes lo que el Gobierno no logra arbitrar por otros medios. El Renault 4, el mal llamado carro popular, que cuesta ya casi mill\u00f3n y medio de pe\u00adsos, lo mismo que cuesta en C\u00facuta el flamante coche \u00faltimo modelo, sali\u00f3 al mercado en 1971 por 56.000 pesos. Hoy pagamos 27 veces m\u00e1s el precio de hace 15 a\u00f1os. El Gobierno de entonces s\u00ed se preocup\u00f3 por poner al acceso del pueblo una soluci\u00f3n real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si tener Renault 4 significa esfuerzo descomunal para el com\u00fan de los colombianos, y el Renault 18, que ya pasa la barrera de los tres millones, est\u00e1 reservado para los ricos, estamos viviendo en un pa\u00eds poco halagador. El caso de los carros venezolanos pone en evidencia la situaci\u00f3n de un pueblo como el colombiano al que ya no le caben m\u00e1s impuestos y le est\u00e1 vedado tener, como lo hacen nuestros ve\u00adcinos no obstante sus reveses finan\u00adcieros, elementales comodidades. En Venezuela el d\u00f3lar se encuentra subsidiado y esto permite las ventajas en co\u00admentario. La ca\u00edda del bol\u00edvar, por otra parte, le da gran alcance a nuestra moneda en este l\u00edmite te\u00adrritorial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si ser due\u00f1o de un carro venezolano representa un uso res\u00adtringido, y en alguna forma es como montar en veh\u00edculo prestado, los cucute\u00f1os, que necesitan el medio de transporte para su vida ordinaria, gozan de excepcional pri\u00advilegio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veremos qu\u00e9 sucede de aqu\u00ed en adelante, dentro del actual Gobierno que entra anunciando vigorosas campa\u00f1as para combatir la pobreza de los colombianos, respecto a las alzas peri\u00f3dicas de los veh\u00edculos. Tener carro, bien se sabe, no es un lujo sino una necesidad. En Colombia es casi un imposible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 15-VIII-1986.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar C\u00facuta es la ciudad que tiene re\u00adlativamente m\u00e1s carros en Colombia. Parece una colmena en continuo movimiento. Por sus calles veloces y bien trazadas se deslizan, desde temprana hora del d\u00eda, caravanas de lujosos autom\u00f3viles de todas las marcas que le ponen especial colorido a la ciudad. Aqu\u00ed no existen [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[35],"tags":[91],"class_list":["post-5429","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-panorama-nacional","tag-panorama-nacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5429","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5429"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5429\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11707,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5429\/revisions\/11707"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5429"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5429"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5429"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}