{"id":5444,"date":"2011-10-31T12:25:59","date_gmt":"2011-10-31T17:25:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5444"},"modified":"2014-04-09T11:45:02","modified_gmt":"2014-04-09T16:45:02","slug":"incultura-y-destruccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/31\/incultura-y-destruccion\/","title":{"rendered":"Incultura y destrucci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conforme vienen desapareciendo la urbanidad y las buenas maneras, que fueron rasgos sobresalientes de tiempos todav\u00eda no muy lejanos, Colombia, que se distingui\u00f3 por su alto grado de cultura en todos los \u00f3rdenes, pierde categor\u00eda como pueblo civilizado. Es imposible destacarse en una sociedad sin buenos modales. Nunca la ordinariez ha sido factor de progreso y, por el contrario, lo es de retroceso y fracaso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El arte de la comunicaci\u00f3n, herramienta indispensable para el \u00e9xito social, exige no s\u00f3lo que el individuo sepa hablar sino que lo haga con cortes\u00eda y amenidad, vocabulario apropiado y ademanes respetuosos. Sin estos requisitos son inconcebibles las relaciones humanas. Son ingredientes que le dan especial atractivo a la persona y le permiten superar los retos de la vida en comunidad. Lo contrario, o sea, la falta de refinamiento, se llama chabacaner\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chabacana es la persona desali\u00f1ada que carece de gusto, se comporta con dejadez y se manifiesta con t\u00e9rminos o gestos toscos, cuando no\u00a0 groseros. Es de las almas rastreras el no saber emplear sistemas de buen trato y conformarse con la rusticidad, estado que aproxima al mundo de las fieras y degrada al hombre como ser sociable que es por naturaleza; y que deja de serlo por comportamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lenguaje soez, las actitudes grotescas, las conductas agresivas, tan comunes en esta \u00e9poca de inelegancia social, alienaci\u00f3n y crisis moral, han acostumbrado al individuo a vivir en defensiva a toda hora, en un mundo que parece haber llegado al mayor nivel de hostilidad y hosquedad. Como el medio am\u00adbiente es contagiante, son pocos los que se sustraen de esta general atm\u00f3sfera de los tratos duros, las pa\u00adlabras gruesas y las acciones cham\u00adbonas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy las mayor\u00edas est\u00e1n matricu\u00adladas en la escuela de la incultura. Al ni\u00f1o no se le da afecto, sino que se le maltrata y deforma. No hay respeto para el anciano ni delicadeza para la dama. La caballerosidad y las finas maneras, que hac\u00edan amable y pintoresca la convivencia humana, est\u00e1n siendo sustituidas por la rudeza, el atropello, la vulgaridad. En los rostros hay expresiones agrias y en las almas, irritaci\u00f3n. Alguien me dir\u00e1 que exagero, que soy pedante. Mire, por favor, en derredor suyo y escarbe en su propia conciencia antes de volver a refutarme.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre est\u00e1 entregando su ce\u00adtro de rey de la creaci\u00f3n. Al ritmo que llevamos, lo cambiar\u00e1 por el de destructor de la civilizaci\u00f3n. A la gente se le olvid\u00f3 saludar, sonre\u00edr, dar las gracias. A la dama no se le cede el puesto en el bus, parece que por culpa de ella misma: sus varoniles campa\u00f1as por la igualdad de los se\u00adxos la est\u00e1 dejando sin asiento fe\u00admenino; pero esto no autoriza al hombre a que sea descort\u00e9s. Y menos a que, pretendiendo ser galante, in\u00adcurra en piropos escabrosos y en los peores excesos del mal gusto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfHa observado usted que poca gente mira de frente, con franqueza y cordialidad? \u00bfO es usted acaso uno m\u00e1s de ese mont\u00f3n de seres amorfos y ariscos que estropean la hermosura de la vida? El medio ambiente se nos volvi\u00f3 hura\u00f1o y matrero. El mundo camina de medio lado y con ira, listo para el ataque. Por eso hay tantas muertes, a mano armada, a lo largo y ancho de esta Colombia en disolu\u00adci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dejamos perder la autenticidad, la llaneza y la gracia de vivir. Toda esta metamorfosis se debe al olvido de la urbanidad y las buenas maneras. Con ellas, el hombre conservar\u00eda instinto civilizado; y sin ellas, vamos camino de la destrucci\u00f3n. Es f\u00e1cil odiar, y deshonrar, y asesinar, cuando se ennegrece el alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pregunta es elemental: \u00bfSer\u00e1 capaz el hombre moderno de reconquistar el para\u00edso perdido?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 25-VI-1986.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Conforme vienen desapareciendo la urbanidad y las buenas maneras, que fueron rasgos sobresalientes de tiempos todav\u00eda no muy lejanos, Colombia, que se distingui\u00f3 por su alto grado de cultura en todos los \u00f3rdenes, pierde categor\u00eda como pueblo civilizado. Es imposible destacarse en una sociedad sin buenos modales. 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