{"id":5525,"date":"2011-10-31T14:26:58","date_gmt":"2011-10-31T19:26:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5525"},"modified":"2014-05-04T19:59:58","modified_gmt":"2014-05-05T00:59:58","slug":"la-ciudad-de-los-puentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/31\/la-ciudad-de-los-puentes\/","title":{"rendered":"La Ciudad de los Puentes"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Honda tiene 23 puentes. Por un lado pasa el r\u00edo Magdalena, impo\u00adnente y turbulento, y por entre las calles corre el r\u00edo Gual\u00ed, juguet\u00f3n y musical. La carretera baja de la monta\u00f1a como una saeta. La poblaci\u00f3n no se divisa por parte alguna en el descenso y \u00e9sta aparece, de re\u00adpente, metida en una hondonada, cuando ya estamos atravesando el primer puente. Tal vez a ese sentido de profundidad obedece el nombre de Honda. Aunque tambi\u00e9n puede provenir de Ondama \u2014sin h\u2014, que se llamaron el cacique legendario y el primitivo caser\u00edo ind\u00edgena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El casco urbano parece un barco que se desliza aguas abajo con pe\u00adnachos de viejas construcciones y bajo el sofoco de soles torrenciales. La naturaleza quema cada vez m\u00e1s conforme se avanza por el precipicio, y ya en el fondo, donde el Magdalena brama como fiera encadenada, se recibe el rigor de 30 o 32 grados de temperatura, si el clima es benigno, y de 40 o 42 cuando el sol se enfurece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Penetramos por entre puentes al coraz\u00f3n de la villa. De inmediato se recibe la sensaci\u00f3n de una ciudad compacta y en declive, sostenida por fortalezas y calles de piedra y cemento. Se halla custo\u00addiada por macizas construcciones del siglo XVI como testimonio de su pasado amurallado y de su presente tur\u00edstico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En medio de esta mezcla de piedra, cemento y metal, con ausencia de humos industriales y con evidencia de comercios esforzados, el turista se detiene ante cuatro siglos de historia. Lee, en un mensaje de bienvenida colocado por Bavaria a la entrada de un puente \u2013siempre los puentes\u2026\u2013 que la ciudad fue fun\u00addada por Francisco N\u00fa\u00f1ez de Pedrozo el 24 de agosto de 1560 y que hoy tiene 40.000 habitantes. M\u00e1s tarde se enterar\u00e1 de que Bol\u00edvar pas\u00f3 dos veces por aqu\u00ed, la \u00faltima en su viaje hacia la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El murmullo de sus r\u00edos suena como el eco de lejanas a\u00f1oranzas. El r\u00edo Magdalena, que serpentea con sus cabriolas impetuosas y que viene de oscuras traves\u00edas con sus fardos borrascosos y sus temibles encantos, recuerda las palabras de An\u00edbal Noguera: \u00abSe retuerce por el Valle, oloroso a sarrapia y balsamina. Es un r\u00edo fr\u00edvolo. No tiene juicio. Es un r\u00edo bohemio, caprichoso, que ha crecido como muchacha quincea\u00f1era de casa rica, que hace lo que le viene en gana\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El r\u00edo Gual\u00ed golpe\u00f3 fuertemente a la poblaci\u00f3n en la cat\u00e1strofe del Nevado del Ruiz. Baj\u00f3 de la monta\u00f1a como una tromba, cargado de pie\u00addras, de \u00e1rboles y furor, y se estrell\u00f3 contra varias edificaciones a las que dej\u00f3 en peligro de derrumbarse \u2014como hoy siguen\u2014, habiendo arrasado humildes viviendas y cobrado entre sus pobladores a cinco o seis v\u00edctimas. Mucho tiempo dur\u00f3 la poblaci\u00f3n desconcertada, con los naturales efectos sobre la econom\u00eda local. Hoy se considera que la con\u00adfianza se ha restablecido apenas en un 60%.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Honda es guardiana de un pasado glorioso. En viejas \u00e9pocas fue la ar\u00adteria principal de la econom\u00eda del pa\u00eds. Por aqu\u00ed llegaban las mercan\u00adc\u00edas de Europa y de Estados Unidos con destino a Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1. Adem\u00e1s de la carga se movilizaban por este puerto los turistas ansiosos de aventuras por el Magdalena, cuando \u00e9ste era en realidad nuestro r\u00edo soberano. Hoy est\u00e1 olvidado y contaminado, y es preciso rescatarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es la patria chica de Alfonso L\u00f3pez Pumarejo, en cuyo honor los hondanos levantaron un museo que lleva su nombre, gracias al em\u00adpe\u00f1o del periodista Jaime Soto, tambi\u00e9n oriundo de la ciudad. Otros hijos sobresalientes de Honda son Alfonso Palacio Rudas, Pepe C\u00e1ceres y Mi\u00adguel Merino Gordillo, actual ministro de Desarrollo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ciudad se encuentra intercomunicada por buenas v\u00edas con las principales ciudades del pa\u00eds. Sus condiciones tur\u00edsticas est\u00e1n, sin embargo, inexplotadas. Debiera ser centro tur\u00edstico de primer orden. Hoy es sitio deprimido econ\u00f3mi\u00adcamente y estancado por falta de mayor civismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los servicios p\u00fablicos son deficientes y los de telefon\u00eda, en particular, acusan deplorable abandono. Se requiere, por consi\u00adguiente, que su clase rectora encare estos retos y consiga el impulso que merece la poblaci\u00f3n. S\u00f3lo as\u00ed la <em>Ciudad de los Puentes<\/em> \u2013tambi\u00e9n llamada <em>Ciudad de la Paz\u2013 <\/em>reconquistar\u00e1 su perdido esplendor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador,<\/em> <\/strong>Bogot\u00e1, 24-III-1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Honda tiene 23 puentes. Por un lado pasa el r\u00edo Magdalena, impo\u00adnente y turbulento, y por entre las calles corre el r\u00edo Gual\u00ed, juguet\u00f3n y musical. 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