{"id":5537,"date":"2011-10-31T14:42:32","date_gmt":"2011-10-31T19:42:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5537"},"modified":"2014-03-22T08:05:31","modified_gmt":"2014-03-22T13:05:31","slug":"los-450-anos-de-tunja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/31\/los-450-anos-de-tunja\/","title":{"rendered":"Los 450 a\u00f1os de Tunja"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carlos Eduardo Vargas Rubiano, el famoso Carlos\u00e9 del acorde\u00f3n y la simpat\u00eda, que una vez fue alcalde de Tunja, es el l\u00edder de los 450 a\u00f1os de vida que celebrar\u00e1 la ciudad en 1989. No ha podido con\u00adseguirse maestro de ceremonia m\u00e1s entusiasta para despertar el ma\u00adrasmo de la noble villa. Habr\u00e1 que asociar el acorde\u00f3n \u2014con el que acabade celebrar en el Club Boyac\u00e1 la salida al p\u00fablico de <em>Los pe\u00adcados de do\u00f1a In\u00e9s de Hinojosa<\/em>, la excelente novela de Pr\u00f3spero Mo\u00adrales Pradilla\u2014 con la necesidad de ponerle aire de fiesta a la placidez tunjana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En buena hora Carlos\u00e9 integra, como delegado del presi\u00addente de la Rep\u00fablica, la comisi\u00f3n designada para coordinar las obras con que la naci\u00f3n se vincular\u00e1 al su\u00adceso boyacense. Oportunidad excepcional para planear desde ahora la acometida de progreso que Tunja, adormilada en el sue\u00f1o de su pasado glorioso, requiere como inyecci\u00f3n para aliviar sus apremios. No se explica, y menos se justifica, que la ciudad m\u00e1s impor\u00adtante en los tiempos de la Colonia haya ca\u00eddo hasta el grado de aban\u00addono que muestra en la actualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esto, dig\u00e1moslo sin vacilacio\u00adnes, ha jugado papel determinante la ingratitud de la naci\u00f3n. Bol\u00edvar llam\u00f3 a Tunja <em>cuna y taller de la libertad<\/em>. Pero los tiempos sucesivos se olvidaron de esta grandeza. El Gobierno Nacional ha mantenido marginada a Boyac\u00e1. Los auxilios centrales, abundantes para otros lugares y que en el caso de Boyac\u00e1 llegan por cuentagotas, deben compensar con generosidad lo que ha dejado de dispensarse en tanto tiempo. Pedimos que el acorde\u00f3n de nuestro paisano se haga sentir con la sonoridad que \u00e9l sabe transmitirle, la misma con que hizo vibrar los salones del Club Boyac\u00e1 para recordar a la pecadora de do\u00f1a In\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser\u00e1 un acorde\u00f3n melodioso y re\u00adbuscador. Tal vez, ahora s\u00ed, Tunja tenga agua despu\u00e9s de 450 a\u00f1os de sequ\u00eda; cuente con luz y eficientes servicios p\u00fablicos; mejore la condici\u00f3n de sus barrios; incremente sus fuentes de turismo; embellezca su patrimonio colonial, y consiga, en definitiva, obras de aut\u00e9ntico desarrollo para abrirle paso al futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los ritmos del himno boyacense es posible, adem\u00e1s, que el dilecto amigo le recuerde al Gobierno la urgencia de impulsar la carretera Central del Norte, que lleva 80 a\u00f1os de desesperante lentitud por la geograf\u00eda del departamento, y cuyo destino final es la ciudad de C\u00facuta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta parsimoniosa carretera, la m\u00e1s sufrida de las redes nacionales \u2014tanto como la raza boyacense, tan cantada por Armando Solano\u2014, es estrat\u00e9gica para el surgimiento de inmensas regiones desaprovechadas de Boyac\u00e1 y los dos Santanderes. Desde el gobierno del general Reyes, que le dio el principal empuje, y despu\u00e9s en el del general Rojas Pinilla, que ejecut\u00f3 la reconstrucci\u00f3n de la v\u00eda Bogot\u00e1-Tunja, no ha habido otro mandatario que haya emprendido una acci\u00f3n de verdadero dinamismo. Uno y otro, ilustres hijos de Boyac\u00e1, compren\u00addieron la importancia de esta v\u00eda para el adelanto del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Norte de Santander est\u00e1 embotellado por falta de carreteras. La que une a C\u00facuta con Bucaramanga, aceptable en los tiempos en que los venezolanos hac\u00edan turismo productivo para Colombia, se encuentra hoy en lamentables condiciones. Y la del Norte, la cenicienta triste, no tiene cu\u00e1ndo llegar a la meta. La pregunta es obvia: Y si no es Barco, \u00bfqui\u00e9n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le ha llegado su hora a Tunja. Que ojal\u00e1 beneficie a todo el departa\u00admento. Boyac\u00e1 se siente estimulada con estos preparativos de fiesta. La batuta se halla en magn\u00edficas manos. Con acorde\u00f3n y trabajo laborioso vamos a despejar el horizonte. Es preciso formular otra pregunta: Si no es Carlos\u00e9, \u00bfqui\u00e9n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 4-V-1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Carlos Eduardo Vargas Rubiano, el famoso Carlos\u00e9 del acorde\u00f3n y la simpat\u00eda, que una vez fue alcalde de Tunja, es el l\u00edder de los 450 a\u00f1os de vida que celebrar\u00e1 la ciudad en 1989. 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