{"id":5771,"date":"2011-11-01T15:52:49","date_gmt":"2011-11-01T20:52:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5771"},"modified":"2014-05-03T14:02:33","modified_gmt":"2014-05-03T19:02:33","slug":"la-carrera-diplomatica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/01\/la-carrera-diplomatica\/","title":{"rendered":"La carrera diplom\u00e1tica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombramiento de los primeros siete embajadores de carrera en toda la historia de Colombia constituye un acierto del presidente Barco y el can\u00adciller Londo\u00f1o Paredes. El manejo de las relaciones in\u00adternacionales no se puede improvisar y exige alta especializaci\u00f3n y vasto conocimiento del complejo mundo de la di\u00adplomacia, lo que solo se logra con experiencias y veteran\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dorada diplomacia se ha prestado para pagar servicios personales y satisfacer las ambiciones del clientelismo. Ha sido norma tradicional, que ahora se interrumpe con excelente criterio, la de premiar las lealtades pol\u00edticas o las simpa\u00adt\u00edas personales con la asignaci\u00f3n de confortables embajadas, sin tener en cuenta si el elegido posee las condiciones de ido\u00adneidad para representar bien al pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la misma forma como se hacen nombramientos a porrillo en cada cambio de gobierno, con el af\u00e1n de cubrir cuanto antes las m\u00e1s sobresalientes casillas diplom\u00e1ticas y consulares, se ha desconocido el m\u00e9rito de quienes han consa\u00adgrado su vida al aprendizaje de tan delicada actividad. Un precedente honroso es el del propio canciller, que con\u00adquist\u00f3 la alta jerarqu\u00eda por sus propios m\u00e9ritos, despu\u00e9s de largos a\u00f1os de trayectoria y pericia en el campo de las re\u00adlaciones internacionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El promedio de servicios en el Ministerio de Relaciones Ex\u00adteriores de los nuevos emba\u00adjadores es de 32 a\u00f1os. Uno de ellos lleva 45 a\u00f1os de labores continuas, y el de menos tiempo tiene 23. Todos desempe\u00f1an sus posiciones con lujo de competencia, luego de haber pasado por diferentes respon\u00adsabilidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Colombia, sobre todo en la rama oficial, suele subestimarse la experiencia. Cuando el funcionario es antiguo, se le mira con desd\u00e9n y se acos\u00adtumbra arrinconarlo como a los muebles viejos. Se le considera ineficiente, porque s\u00ed, y llega a significar una carga o una in\u00adcomodidad para la empresa, que m\u00e1s a la moda se siente, aunque sea m\u00e1s improductiva, con la gente joven e inexperta. Se confunde la antig\u00fcedad con la decrepitud. Y olvidan, quie\u00adnes as\u00ed piensan, que la expe\u00adriencia es la mayor fuente del conocimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los japoneses, que quedaron hundidos tras la guerra, aprendieron a utilizar la maestr\u00eda de los trabajadores y por eso son hoy los l\u00edderes de la industria en el mundo. Ha dado un buen paso la Canciller\u00eda. Imita a los japoneses y sigue el ejemplo de florecientes empresas del sector privado que estimulan la experiencia y consideran al trabajador veterano el capital m\u00e1s valioso para el progreso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador,<\/em> <\/strong>Bogot\u00e1, 24-VIII-1988.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El nombramiento de los primeros siete embajadores de carrera en toda la historia de Colombia constituye un acierto del presidente Barco y el can\u00adciller Londo\u00f1o Paredes. 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