{"id":5979,"date":"2011-11-10T17:33:30","date_gmt":"2011-11-10T22:33:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5979"},"modified":"2014-04-01T18:11:01","modified_gmt":"2014-04-01T23:11:01","slug":"%c2%bfse-estan-acabando-los-lectores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/10\/%c2%bfse-estan-acabando-los-lectores\/","title":{"rendered":"\u00bfSe est\u00e1n acabando los lectores?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el aeropuerto se hizo lustrar los zapatos. Ten\u00eda aspecto de ejecutivo. Me qued\u00f3 de vecino en la sala de espera y me mir\u00f3 de soslayo. En seguida se puso a leer el peri\u00f3dico. Cuando no hay con qui\u00e9n platicar, el pe\u00adri\u00f3dico es el mejor interlocutor. Una de las caracter\u00eds\u00adticas de los aeropuertos es la soledad, por m\u00e1s que nos movamos entre la multitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi vecino se consum\u00ed en la lectura de <em>El Espectador.<\/em> \u00a1Qu\u00e9 bien!, pens\u00e9. Deseaba saber si hab\u00eda salido mi art\u00ed\u00adculo. Lo descubrir\u00eda cuando el viajero con pinta de ejecu\u00adtivo abriera la p\u00e1gina editorial. Pero hab\u00eda comenzado al rev\u00e9s, por la deportiva. Llamaron a bordo. En el trayecto busqu\u00e9 un ejemplar de mi diario y no lo encontr\u00e9. Me ofrecieron \u00a0<em>El Espacio,<\/em> con su tradicional exhibici\u00f3n de des\u00adnudismo. Una rubia seductora en las alturas no es lo m\u00e1s aconsejable, medit\u00e9. Sobre todo si es de papel. Por con\u00adsiguiente, la despreci\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el recinto del avi\u00f3n volv\u00ed a quedar, por maravillo\u00adsa coincidencia, al lado del se\u00f1or con trazas de ejecuti\u00advo, que me mir\u00f3 por encima de las hojas en desorden. Segu\u00eda absorto en la lectura y ajeno al nerviosismo que ataca a la mayor\u00eda de los transe\u00fantes a\u00e9reos. Ya acomoda\u00addo en mi silla, me sent\u00ed triunfante. Ahora s\u00ed sabr\u00eda de mi nota. A los columnistas nos pasa algo extra\u00f1o: cuando nos vemos en letras de imprenta nos elevamos. Un escritor en las nubes es lo m\u00e1s soberbio del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi vecino continuaba entretenido en las noticias de de\u00adportes. Entonces saqu\u00e9 el bolsilibro que siempre cargo en los viajes y retom\u00e9 la lectura. <em>\u00bfQui\u00e9n asesin\u00f3 a Ankarets?<\/em> (el t\u00edtulo del libro) me lo revelar\u00eda, en dos viajes m\u00e1s, Herbert Adams, mi novelista de turno. Ya posesionado de las alturas, el jet parec\u00eda dormido entre las nubes. Cuando mi vecino le dio vuelta a la p\u00e1gina, calcul\u00e9 que ahora s\u00ed buscar\u00eda el principio. Pero no. Segu\u00eda leyendo al rev\u00e9s.\u00a0 \u00a1Qu\u00e9 lector tan extra\u00f1o!, protest\u00e9 en mi intimidad. Luego, por una sonrisa suya, adivin\u00e9 el gol retundo de su equipo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El jet y mi compa\u00f1ero de silla continuaban embebidos, el uno en los espacios infinitos y el otro en los deportes eternos. \u00cdbamos ya por la mitad del viaje y el ejecutivo apenas hab\u00eda visto las dos hojas finales. Hasta que, con expresi\u00f3n de gozo, se manifest\u00f3 enterado de todos los goles y todas las algarab\u00edas de los estadios. De pronto se detuvo. Con un bol\u00edgrafo se dedic\u00f3 al crucigrama \u2013y esta vez el pre\u00adsunto ejecutivo apareci\u00f3 con cara de intelectual\u2013, pasatiem\u00adpo que abandon\u00f3 a los tres minutos al no fluir las soluciones. Salt\u00f3 dos, tres, cuatro p\u00e1ginas. Cuando lleg\u00f3 al co\u00adrreo de los lectores hizo una nueva parada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me hallaba en vecindad de mi posible art\u00edculo, que ya casi se descubr\u00eda con caracteres magn\u00e9ticos. Luego, con incre\u00edble acrobacia, pas\u00f3 a la p\u00e1gina primera, donde apa\u00adrec\u00edan los muertos del d\u00eda anterior y el anuncio de los nuevos impuestos. \u00a1Horror! Se mostr\u00f3 desencantado con es\u00adta mezcla de goles, crucigramas indescifrables, muertes violentas y grav\u00e1menes inatajables. Y cerr\u00f3 el peri\u00f3dico. Cuando esper\u00e1bamos la entrega de las maletas le pregunt\u00e9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00bfQu\u00e9 dice el editorial de hoy?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00bfEl editorial de hoy&#8230;? \u2013repuso\u2013. \u00a1Ah, s\u00ed! \u00a1La p\u00e1gi\u00adna editorial! La leer\u00e9 con reposo en mi casa. Usted sabe que esta secci\u00f3n es la m\u00e1s seria, la m\u00e1s intelectual del peri\u00f3dico. Hay que leerla con m\u00e1s reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tom\u00f3 su maleta y se fue en busca del taxi. En su sem\u00adblante sorprend\u00ed una ligera sonrisa. De iron\u00eda o de des\u00adprecio, no s\u00e9. M\u00e1s adelante, suponiendo que yo no lo ve\u00eda, arroj\u00f3 el peri\u00f3dico en la caneca de la basura y se perdi\u00f3 en la muchedumbre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSe estar\u00e1n acabando los lectores?, me pregunt\u00e9 m\u00e1s tarde, y me acord\u00e9, a prop\u00f3sito del falso o real ejecuti\u00advo, que tambi\u00e9n el mundo es de fachada y de ficci\u00f3n. Tal vez los lectores nunca se terminen, pero ciertas aparien\u00adcias indican que la sociedad es hoy m\u00e1s superficial, aun\u00adque tambi\u00e9n m\u00e1s ostentosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 24-XI-1989<strong>.\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar En el aeropuerto se hizo lustrar los zapatos. Ten\u00eda aspecto de ejecutivo. Me qued\u00f3 de vecino en la sala de espera y me mir\u00f3 de soslayo. En seguida se puso a leer el peri\u00f3dico. Cuando no hay con qui\u00e9n platicar, el pe\u00adri\u00f3dico es el mejor interlocutor. Una de las caracter\u00eds\u00adticas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[92],"class_list":["post-5979","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-lectura","tag-lectura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5979","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5979"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5979\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11335,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5979\/revisions\/11335"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5979"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5979"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5979"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}