{"id":6225,"date":"2011-11-11T11:13:58","date_gmt":"2011-11-11T16:13:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6225"},"modified":"2014-02-27T11:16:53","modified_gmt":"2014-02-27T16:16:53","slug":"james-joyce-o-la-tenacidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/11\/james-joyce-o-la-tenacidad\/","title":{"rendered":"James Joyce, o la tenacidad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este 13 de enero de 1991 se cumplieron 50 a\u00f1os de la muerte, en la ciudad de Zurich, de quien ha sido llamado el mago de la novela contempor\u00e1nea, el irlan\u00add\u00e9s James Joyce. Toneladas de palabras se han volcado sobre su memoria, y los cr\u00edticos del mundo han erigido un monumento a su obra prodigiosa, <em>Ulises<\/em>, la cual revolucion\u00f3 el concepto de la novela. Hay cr\u00edticos que lo consideran el novelista m\u00e1s importante de este siglo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freud y Joyce son los padres del sicoan\u00e1lisis, el uno en el campo m\u00e9dico y el otro en la creaci\u00f3n est\u00e9ti\u00adca. El novelista logr\u00f3 con <em>Ulises<\/em> m\u00faltiples resonancias por su penetraci\u00f3n en las zonas del inconsciente y el subconsciente, movidas con la t\u00e9cnica del mon\u00f3logo in\u00adterior, m\u00e9todo audaz que hace despertar el mundo \u00edntimo para que la persono se encuentre con su al\u00adma. Joyce cumple tal maestr\u00eda con su obra, que el relato, de inmensa intensidad sicol\u00f3gica, s\u00f3lo corresponde a un d\u00eda en la existencia del protagonista Leopoldo Bloom.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">James Joyce est\u00e1 analizado bajo un sinn\u00famero de pers\u00adpectiva por toda clase de enfoques, desde los m\u00e1s traji\u00adnados hasta los m\u00e1s novedosos. Ahora mismo, al conmemo\u00adrarse el cincuentenario de su fallecimiento, los peri\u00f3di\u00adcos y revistas del orbe han abierto sus p\u00e1ginas a los m\u00e1s variados an\u00e1lisis sobre la personalidad del escritor y la trascendencia de su libro cumbre y del resto de su obra, entre la que se destacan <em>Retrato del artista adolescente <\/em>y<em> Gente de Dubl\u00edn.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una llamativa faceta en la vida de Joyce que tal vez es la menos explorada. Se trata de su esp\u00edritu tenaz en la b\u00fasqueda de su carrera literaria. Vale la pena que le dediquemos breve espacio a factor tan determi\u00adnante del \u00e9xito en cualquier actividad. La mayor\u00eda de la gente fracasa porque no tiene constancia. En el caso de Joyce, mientras muchos inconvenientes surg\u00edan a su paso para que \u00e9l fuera todo menos escritor, su vigorosa voluntad estuvo siempre dirigida hacia la literatura, a pesar de los fracasos y las frustraciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adelanta sus primeros estudios en colegios de la Or\u00adden de Jes\u00fas, dentro de la severa tradici\u00f3n cat\u00f3lica que le ven\u00eda desde la cuna, y m\u00e1s tarde por poco sigue la carrera religiosa. Pero prefiere las letras. Ya desde los nueve a\u00f1os demuestra vocaci\u00f3n de escritor con sus fugaces incursiones en la poes\u00eda y el ensayo, e incluso en el comienzo de una novela. Desde entonces se sugestiona con el mito de Ulises \u2013su h\u00e9roe de la juventud y m\u00e1s tarde su pasi\u00f3n literaria\u2013, hasta conse\u00adguir realizar, pasados los a\u00f1os, su obra monumental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estudia medicina y la abandona. Con el tiempo ser\u00e1 empleado de banco, actividad que, al igual que en el caso de Eliot, estaba desenfocada para la sensibilidad del artista. En \u00a0la universidad comienza a darse a co\u00adnocer como cr\u00edtico y ensayista. Se vuelve lector apa\u00adsionado y con esa disciplina se le abre su futuro de escritor. Tambi\u00e9n es amante de la m\u00fasica, co\u00admo su padre, afici\u00f3n que cuadra con su temperamento. En 1902 viaja a Par\u00eds y all\u00ed vive de la pluma por m\u00e1s de un a\u00f1o. Vuelve a estudiar medicina y de nuevo se da cuenta de que ese no es su campo. Se emplea como gacetillero y all\u00ed devora libro tras libro con la sed voraz de quien debe conquistar al ancho mundo de las letras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traduce obras de teatro que los editores rechazan una y otra vez. No se desanima. Comienza otra vez, y de nuevo recibe el portazo de los maestros. Da clases de ingl\u00e9s, idioma que llega a dominar, y con ellas se gana la vida, a la par que con notas en los peri\u00f3dicos, mientras por las noches escribe como un desesperado. Tras ardua lucha para la publicaci\u00f3n de sus poemas, al fin logra en 1907 el editor para su primer libro, \u00a0<em>M\u00fasi\u00adca de c\u00e1mara<\/em>. En 1916 se le despeja el horizonte con <em>Retrato de un artista adolescente.<\/em> En 1922 le llega el \u00e9xito arrollador: ha nacido <em>Ulises.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joyce estuvo siempre convencido del esfuerzo personal como ingrediente del triunfo. No se acobard\u00f3 ante ning\u00fan obst\u00e1culo. Consideraba que el talento estaba primero que la fama. Y lo cultiv\u00f3 hasta conquistar la gloria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 14-III-1991<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Este 13 de enero de 1991 se cumplieron 50 a\u00f1os de la muerte, en la ciudad de Zurich, de quien ha sido llamado el mago de la novela contempor\u00e1nea, el irlan\u00add\u00e9s James Joyce. 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