{"id":6250,"date":"2011-11-11T11:47:09","date_gmt":"2011-11-11T16:47:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6250"},"modified":"2014-04-24T07:33:52","modified_gmt":"2014-04-24T12:33:52","slug":"duelo-en-la-literatura-quindiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/11\/duelo-en-la-literatura-quindiana\/","title":{"rendered":"Duelo en la literatura quindiana"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alirio Gallego Valencia deja honda huella en la vida cultural del Quind\u00edo. Cuando all\u00ed llegu\u00e9, en 1969, lo conoc\u00ed como director de Cultura del reci\u00e9n creado departamento. Era \u00e9l, con Euclides Jaramillo Arango, gran promotor de los afanes intelectuales de una tierra ba\u00adtalladora que, independizada en ese momento de la admi\u00adnistraci\u00f3n de Manizales, lla\u00admaba la atenci\u00f3n del pa\u00eds no s\u00f3lo por su fuerza cafetera sino por el vigor de su raza y la nombrad\u00eda de sus escritores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alirio Gallego Valencia hab\u00eda sido uno de los dirigentes c\u00edvicos de la campa\u00f1a de separaci\u00f3n territorial, y a\u00f1os atr\u00e1s, en 1960, hab\u00eda cumplido destacado\u00a0 desempe\u00f1o en la organizaci\u00f3n de la Universidad del Quind\u00edo, la primera universidad que se creaba por fuera de capital de departamento, como una terapia para la violencia que azotaba por aquellos d\u00edas a la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta idea, trabajada con denuedo y optimismo, se hizo posible gracias a la labor din\u00e1mica de cuatro o cinco ilusos \u2014como lo recuerda Euclides Jaramillo Arango en uno de sus libros\u2014, y en ese grupo se hallaba Alirio como realizador admirable del entonces quijotesco proyecto, que cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n, desde el alto Gobierno del pa\u00eds, de Otto Morales Ben\u00edtez. Hoy la Universidad del Quind\u00edo es una de las realidades m\u00e1s positivas de la comarca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alirio hab\u00eda nacido en Aguadas (Caldas), pero llevaba cerca de 50 a\u00f1os de residir en el Quind\u00edo. A Armenia lleg\u00f3 con su grado de qu\u00edmico far\u00admac\u00e9utico y all\u00ed estableci\u00f3 la Droguer\u00eda Selecta, muy pon\u00adderada en la ciudad. M\u00e1s tarde conoci\u00f3 a quien ser\u00eda su entra\u00f1able amigo del resto de la vida, el escritor Euclides Ja\u00adramillo Arango.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguno de ellos, como ocurre con otras personalidades de aquel de\u00adpartamento poblado por corrientes de inmigraci\u00f3n, era oriundo del Quind\u00edo. Ambos realizaron destacada labor por el progreso local. Hoy los dos est\u00e1n muertos, apenas con cuatro a\u00f1os de diferencia, y la ciudad y el departamento enaltecen sus nombres como hijos dilectos de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alirio fue siempre trabajador incansable de la cultura. Este era su nervio vital. Desde su llegada a Armenia comenz\u00f3 a dictar clases de literatura y fi\u00adlosof\u00eda en los principales colegios de la ciudad. Profundo estudioso de ambas materias, que para \u00e9l eran una pasi\u00f3n creadora, hab\u00eda hecho de su selecta biblioteca un semillero de la ciencia y el arte. All\u00ed pa\u00adsaba sus mejores horas com\u00adpenetrado con el esp\u00edritu de los grandes forjadores del pen\u00adsamiento, y extrayendo de los cl\u00e1sicos el venero de la vasta erudici\u00f3n que lleg\u00f3 a poseer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su libro <em>Huellas en la Historia<\/em>, publicado en 1986, deja\u00a0 constancia de sus quietudes como hombre de estudio y raciocinio. \u00abLas artes pl\u00e1sticas, la filosof\u00eda, todo lo abarca su cultura y en todo se desenvuelve con la facilidad del maestro. No le hacen falta cartones acad\u00e9micos y muchos profesores quisieran poseer equipaje intelectual\u00bb, manifiesta Jaramillo Arango en la presentaci\u00f3n de esta obra. En estos \u00faltimos d\u00edas trabajaba en otro libro, que la muerte le frustr\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su biblioteca hay material para varios tomos. Se espera que uno de ellos salga pronto con el sello de imprenta del Quind\u00edo, como homenaje p\u00f3stumo\u00a0 a\u00a0 su\u00a0 memoria. Ojal\u00e1 fuera publicado por la Universidad del Quind\u00edo, su casa espiritual, en\u00a0 la cual, por afortunada coincidencia, se desempe\u00f1a hoy como secretaria general su hija Laura Victoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como catedr\u00e1tico, como promotor cultural, como escritor, como presidente de la \u00a0Asociaci\u00f3n de Periodistas y de la Academia de Historia del Quind\u00edo, y como elemento c\u00edvico siempre a la orden de las causas grandes de la regi\u00f3n, el nombre de Alirio Gallego Valencia \u2013con quien yo compart\u00ed entra\u00f1ables horas de regocijo espiritual\u2013 queda grabado en la memoria de la comarca como t\u00edtulo de honor para su esposa y sus hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 26-IV-1991.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Alirio Gallego Valencia deja honda huella en la vida cultural del Quind\u00edo. 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