{"id":6295,"date":"2011-11-11T12:43:47","date_gmt":"2011-11-11T17:43:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6295"},"modified":"2014-03-02T20:30:09","modified_gmt":"2014-03-03T01:30:09","slug":"german-pardo-garcia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/11\/german-pardo-garcia-2\/","title":{"rendered":"Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>(Ponencia le\u00edda en Ibagu\u00e9, dentro del VII Congreso de <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Colombianistas Norteamericanos, agosto de 1991)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Concepto de la angustia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Biograf\u00eda de una angustia<\/em> es el t\u00edtulo del libro, todav\u00eda sin publicar, que termin\u00e9 este a\u00f1o sobre Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda. Para decidirme a semejante empresa, desmesurada para mis modestas capacidades., hab\u00eda le\u00eddo parte de su obra, manten\u00eda con el poeta una extensa \u2013y sobre todo intensa\u2013 correspondencia y me hab\u00eda entrevistado con \u00e9l en Ciudad de M\u00e9jico. Cuando avanzaba en mi prop\u00f3sito, me pregunt\u00f3 Rodrigo Arenas Betancourt c\u00f3mo conseguir\u00eda captar la vida del poeta, si es tan cerrada y misteriosa. Yo le respond\u00ed que m\u00e1s que describir su vida buscaba retratar su alma. Mi intenci\u00f3n no era s\u00f3lo revelar hechos e intimidades que configuran el tr\u00e1nsito humano de un\u00a0 anacoreta,\u00a0 sino dibujar su desolaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, mi libro es el reflejo de una angustia. No es la biograf\u00eda de un hombre, en el estricto sentido de ponerlo a caminar sobre el planeta con anotaci\u00f3n de fechas y con acomodo de datos (a veces esto es la historia), sino que es la ampliaci\u00f3n de un concepto: el dolor. En el dolor del poeta se compendia el dolor de toda la humanidad. Esa misma angustia la expresa Arenas Betancourt en sus cristos agonizantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice el fil\u00f3sofo dan\u00e9s S\u00f6ren Kierkeqaard que \u00absi el hombre fuese un animal o un \u00e1ngel, no ser\u00eda nunca presa de la angustia\u00bb. Esta es connatural al ser humano y arranca desde Ad\u00e1n con el concepto del pecado. El mismo autor se\u00f1ala que \u00abquien ha aprendido a angustiarse en debida forma, ha aprendido lo m\u00e1s alto que\u00a0 cabe aprender\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos conceptos permiten deducir que el hombre no lograr\u00e1 librarse nunca de la angustia, aunque es posible administrarla para que no le arruine la existencia. Si no se sabe manejar la angustia, y para esto no existen f\u00f3rmulas infalibles, la infelicidad es desastrosa. Sufren m\u00e1s los esp\u00edritus sensibles, los so\u00f1adores y los genios, ya que la ansiedad crece en proporci\u00f3n al grado de hiperestesia del individuo. Cuanto m\u00e1s esp\u00edritu, tanta m\u00e1s angustia. Y en sentido inverso, la falta de esp\u00edritu produce felicidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Un esp\u00edritu perturbado<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda es un ser angustiado desde la cuna. Su desgracia, lejos de curarse o mitigarse, siempre fue en ascenso. Dominado por la perturbaci\u00f3n del esp\u00edritu, un d\u00eda se abri\u00f3 las venas. Lo salv\u00f3 la casualidad, y otra vez continu\u00f3 sufriendo, ahora con m\u00e1s inquietud. Desde entonces muere todos los d\u00edas de amargura pavorosa, que es peor que estar muerto. Vive m\u00e1s en la tumba que en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acaba ele cumplir 89 a\u00f1os, edad longeva para cualquier mortal, incluso para Germ\u00e1n Arciniegas que ya pas\u00f3 de los 90 y sigue siendo joven. La diferencia entre ambos consiste en que el uno aprendi\u00f3 a manejar la angustia y el otro no. Los dos comenzaron al tiempo sus carreras literarias en la misma Bogot\u00e1 gris y meditativa. \u00a0Ambos son grandes talentos de Am\u00e9rica. Pero el uno es feliz y el otro, desdichado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sic\u00f3logos y los siquiatras han fracasado con Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda, el poeta que no logr\u00f3 dominar sus neuronas. Habr\u00eda que censurar en este caso no al paciente sino a la ciencia, que no ha sido capaz de cantar victoria sobre una mente trastornada en lindes con la locura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para nosotros los admiradores de Pardo Garc\u00eda, ego\u00edstas con el portento de su obra y tal vez ajenos al suplicio que ha padecido para realizarla, se revela hoy esta verdad: el maestro no habr\u00eda creado, sin su tragedia, su obra maravillosa. Es la suya una de las m\u00e1s bellas manifestaciones del esp\u00edritu que se hayan escrito en el mundo. Si como Rimbaud no hubiera descendido al infierno, la humanidad se habr\u00eda perdido de este destello genial que, para honra de Colombia, ilumina hoy el concierto de las naciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Dimensi\u00f3n de una tragedia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda intent\u00f3 suicidarse, lo delat\u00f3 un hilo de sangre que alg\u00fan vecino, despavorido, hizo detener para que la poes\u00eda lanzara uno de los gritos m\u00e1s hondos y estremecedores que hayan salido jam\u00e1s de las cavernas de la muerte. Esos cantos, recogidos al a\u00f1o siguiente en el libro <em>Tempestad<\/em>, representan el drama del hombre desvertebrado que cae en las sombras del sepulcro y luego, para infortunio suyo, resucita. La intensidad de esta tragedia no gira hacia el hecho pasado sino a que el acto pueda repetirse, como varias veces ha tratado de suceder. El poeta estaba loco. Y gracias a su angustia demencial le brotaron los versos m\u00e1s sobrecogedores sobre el trance fatal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra faceta generadora de graves conflictos en la vida del poeta es su confusi\u00f3n religiosa. De m\u00edstico sereno salta a arrebatado poeta de la ciencia. Dios, en su m\u00e1s extenso sentido, inspir\u00f3 su primera poes\u00eda. Vienen despu\u00e9s tiempos de escepticismo e incredulidad religiosa. Por \u00e9pocas deja ir a Dios y m\u00e1s tarde, como un desesperado, lo busca y lo encuentra. Y otra vez se le escapa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo individuo tiene un fondo religioso que no puede negar porque hace parte de su especie y de su inmortalidad. Si se abjura de la fe ancestral, la personalidad se desorienta y el esp\u00edritu se trastorna. Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda, a pesar de sus desconciertos, siempre se ha reconciliado con Dios, incluso, y por ello mismo, en sus m\u00e1s terribles momentos frente a la soledad y la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Nace el dolor<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay seres predestinados para el sacrificio, y Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda es uno de ellos. Parece como si todo se hubiera confabulado contra \u00e9l. Veamos, con la brevedad que exige este momento, algunos rasgos sobresalientes de su angustia palpitante. Nace en Ibagu\u00e9 el 19 de julio de 1902. Colombia es en aquellos d\u00edas un pa\u00eds con fuerte vocaci\u00f3n agr\u00edcola, con muchos pueblos peque\u00f1os y con pocas ciudades destacadas. Ibagu\u00e9, que con el paso de\u00a0 los a\u00f1os llegar\u00e1 a ser vigoroso centro comercial, es apenas, comenzando el\u00a0 siglo, un\u00a0 caser\u00edo que no supera las ocho mil almas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los pocos d\u00edas de nacido, Germ\u00e1n presenta dificultades de salud. Le aparece fuerte dolencia en la columna vertebral, a consecuencia de la cual queda paralizado. Los m\u00e9dicos conocen esta enfermedad con el nombre de mielopat\u00eda. \u00a0Sus padres se alarman. Consultan m\u00e9dicos y curanderos. La medicina de la \u00e9poca es rudimentaria y no consigue mayores adelantos. Se aplican puntos de fuego en la columna vertebral, sistema de tortura que el peque\u00f1o debe soportar ante el desespero de sus progenitores. Como su muerte parece pr\u00f3xima, su padre, el abogado Pardo &#8211;con el tiempo presidente de la Corte Suprema de Justicia\u2013 le manda fabricar una caja mortuoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De repente el ni\u00f1o hace un movimiento. A los pocos d\u00edas su cuerpo tiene mayor acci\u00f3n. Y se salva. Apenas cuenta un a\u00f1o de vida. Pero la enfermedad ya le ha causado graves da\u00f1os para toda la vida, tanto en el cuerpo como en el alma. Rodando el tiempo, visita en 1928 su pueblo natal, por primera y \u00faltima vez, y se encuentra con algo terr\u00edfico que le muestran sus familiares: el peque\u00f1o f\u00e9retro que han conservado durante 25 a\u00f1os, y que ahora lo descubren, como visi\u00f3n fantasmal, ante el poeta horrorizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Hijo de la noche<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 5 de julio de 1905 muere su madre, y al a\u00f1o siguiente es trasladado a una propiedad rural que posee el juez en el p\u00e1ramo conocido con el nombre de El Verj\u00f3n, en inmediaciones de Choach\u00ed. La niebla que invade el paisaje y nunca cesa, y el silencio que se impone con densidades de miedo, y el miedo que cruje y se agiganta en cada amanecer y en cada anochecer, todo atenta contra el ser viviente. El p\u00e1ramo es la negaci\u00f3n de la vida. Y a un ni\u00f1o de cuatro a\u00f1os lo horripila, lo estremece y lo destruye.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda es hijo de la noche. Su vida, de principio a fin, es una horrible noche. Cuando abre los ojos al mundo, se encuentra frente al p\u00e1ramo. Y \u00e9ste ruge como drag\u00f3n que amenaza devorarlo. Para siempre lo perseguir\u00e1 la imagen siniestra. Hoy todav\u00eda se espanta con el recuerdo de ese horizonte de niebla y pavor. El p\u00e1ramo le ha invadido el esp\u00edritu. \u00abEl hurac\u00e1n del p\u00e1ramo \u2013dice\u2013no ha cesado un instante de soplar sobre m\u00ed\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queda confiado, en una casona solitaria y tenebrosa, a la nodriza que le ha conseguido su padre para tratar de sustituir a la madre. La empleada, neur\u00f3tica y sin la menor ternura maternal, le narra terribles cuentos de almas en pena, de vientos furiosos, de tempestades y toda suerte de horrores. En 1910 su padre contrae nuevas nupcias, y el ni\u00f1o es trasladado a la madrastra, otro ser desapacible y torturante que contribuye a acrecentar los fantasmas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre aquellas vivencias iniciales, veamos la siguiente confesi\u00f3n que hace el poeta ya en el final de su vida:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>F\u00edsica y espiritualmente estoy temblando desnudo, como las ramitas de los desolados p\u00e1ramos de Colombia. A veces pienso que mi infancia, transcurrida en esas zonas deshabitadas y congeladas, es la causa remota de mi dolor, junto con mi hermandad esquiva y mi desamparo desde los tres a\u00f1os&#8230;\u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A esto se agrega la muerte de su padre cuando el joven tiene 19 a\u00f1os de edad. En esa ocasi\u00f3n se re\u00fanen por \u00faltima vez los hermanos, que nunca se han entendido, y la familia queda desintegrada para siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La ciudad gris<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a imaginar lo que era Bogot\u00e1 en 1918. Ciudad diferente, en todo sentido, a lo que es hoy, 73 anos despu\u00e9s. La quietud era su caracter\u00edstica dominante. Hoy lo es el alboroto. La capital colombiana es, por aquellos d\u00edas, un redoblar de campanas. Ciudad monacal, donde se sienten jud\u00edos errantes y lloronas inconsolables. El diablo recorre los cementerios y los sitios l\u00fagubres. Se solaza proclamando su imperio de cadenas. Los fieles cuentan en los confesionarios faltas que no han cometido, y es que el medio ambiente est\u00e1 dominado por la exageraci\u00f3n religiosa. Todo en Bogot\u00e1 es gris: el paisaje, la lluvia, el cura, el templo, el alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es la Bogot\u00e1 de Silva, el poeta muerto en 1896. El disparo con que se suicid\u00f3 ha quedado repercutiendo por el territorio somnoliento. Los poemas de Silva, imbuidos de terrible soledad, son el manto que envuelve esta tierra fr\u00eda que busca, entre chocolates vespertinos y calurosos paliques, inyectarse calor\u00edas. Bogot\u00e1 es Silva. Y Silva es Bogot\u00e1. Ambos se encuentran para amarse y luego destruirse. \u00a0La ciudad \u2013con su fr\u00edo y sus congojas\u2013 le propin\u00f3 un tiro certero a su poeta tr\u00e1gico en mitad del coraz\u00f3n. No fue Silva el que se suicid\u00f3: lo mat\u00f3 el ambiente. \u00a0Pero el poeta tambi\u00e9n le dispar\u00f3 a Bogot\u00e1 y la hizo m\u00e1s l\u00fagubre. Silva ha quedado flotando en la atm\u00f3sfera, fijo como una noche eterna, y su voz se escucha en los campanarios y retumba en las conciencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su cuerpo yace en el cementerio de los suicidas, porque la Iglesia le neg\u00f3 la sepultura cat\u00f3lica. Es reo del absurdo clerical. V\u00edctima del fanatismo religioso. \u00c9l, que predic\u00f3 el amor, no consigui\u00f3 que su religi\u00f3n lo tratara con amor en la hora de los crep\u00fasculos y las tribulaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El\u00a0 esp\u00edritu de Silva<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el cementerio de suicidas se desliza, en una tarde gris como todas las tardes bogotanas, una sombra. Alguien camina en pos de la tumba ep\u00f3nima. El visitante se llama Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda. Ha venido a encontrarse con la sombra, y \u00e9l mismo es una sombra m\u00e1s en el ancho proscenio del universo. El joven tiene apenas 16 anos de edad. No importa: ya es poeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La biblioteca de su padre le hab\u00eda descubierto a Silva. El jurisconsulto, que pose\u00eda la edici\u00f3n actualizada con los poemas del vate rom\u00e1ntico y simbolista, abri\u00f3 a su hijo el camino para llegar a Silva. Y aqu\u00ed est\u00e1 Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda, absorto ante los arcanos del destino. El poeta muertole ha comunicado la amargura de su vida. Germ\u00e1n siente su influencia. Camina ahora atra\u00eddo por las sombras. Siempre las sombras. Medita en el misterio de la muerte y se compenetra con la tragedia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los versos de Silva los ha le\u00eddo muchas veces. El murmullo de esos poemas le embriaga el alma. Su destino de poeta est\u00e1 ya decidido: poeta de las nieblas del\u00a0 p\u00e1ramo, de las penas del alma. Pardo Garc\u00eda vibra con el hallazgo de otro esp\u00edritu afligido como el suyo. En Silva ha encontrado su \u00e1lter ego. Se compara con \u00e9l y descubre asombrosas coincidencias. La poes\u00eda vuelve sensibles a quienes la siguen, y con esa caracter\u00edstica el nuevo poeta queda marcado para el resto de la existencia. En la angustia de Silva identifica su propia angustia. Son ambos esp\u00edritus atormentados, so\u00f1adores y tr\u00e1gicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos claves fundamentales para entender a Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda: el p\u00e1ramo y Silva. Podr\u00e1n existir otras circunstancias que explican su personalidad, pero ninguna de ellas ha influido con tanto poder, como las dos mencionadas, en la vida y en la producci\u00f3n de este cisne atormentado que escucha a tan corta edad, en la ciudad gris y melanc\u00f3lica, el llamado de los dioses. El joven de 16 a\u00f1os lee, fuera de Silva, a grandes l\u00edricos alemanes que lo apasionan. \u00abLos le\u00ed hasta agotar su c\u00f3smico sentido\u00bb, precisa. En ellos descubre los compa\u00f1eros de su soledad.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Poeta del cosmos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Situ\u00e9monos en la d\u00e9cada de los 60. Pardo Garc\u00eda, que se ha recreado en los caminos del misticismo y le ha cantado a la naturaleza, al amor y al tormento, llegar\u00e1 m\u00e1s a la tragedia humana. Salta al espacio infinito para captar mejor la peque\u00f1ez de la vida y la inmensidad del dolor. Por eso, la propia angustia del poeta ser\u00e1, de aqu\u00ed en adelante, m\u00e1s angustiosa. Enfrentado al cosmos, sufre el castigo de los astros soberbios que, mientras m\u00e1s fulguran, m\u00e1s eternidades queman.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia 1964 la poes\u00eda pardogarciana se dirige a nuevos temas y descubrimientos. \u00a0La matem\u00e1tica, la f\u00edsica, la astrof\u00edsica traen nuevos ingredientes a su producci\u00f3n. \u00a0En adelante ser\u00e1 el gran poeta de la ciencia. Sus \u00faltimos libros contienen el lirismo m\u00e1s impresionante sobre el hombre-\u00e1tomo. Su poes\u00eda final parece un estallido nuclear. Ha cambiado los moldes del soneto cl\u00e1sico, que ahora apenas toca por momentos, para disparar versos libres movidos por electrones y conflagraciones. Hoy el maestro es v\u00edctima de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica. Se fue con Einstein y descubri\u00f3 el caos. Es el cantor por excelencia del nuevo mundo cient\u00edfico. Estas divagaciones aumentan su sensible percepci\u00f3n del hombre contempor\u00e1neo castigado por la ciencia y sus progresos mutiladores.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La infelicidad del genio<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pardo Garc\u00eda ha vivido siempre entre sombras y fantasmas. Desde los lejanos d\u00edas de su juventud siente atracci\u00f3n por la muerte. El suicidio de Silva es para \u00e9l una imagen fascinante que despu\u00e9s traslada a sus versos con extra\u00f1o placer. El poeta muerto lo seduce. En \u00e9l ve un derrotero. Una vez le dijo Edmundo Rico: \u00abCuida tus pasos porque te meces en el trapecio de la angustia y llevas dentro de ti a tu propio homicida\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda padece la infelicidad del genio. El maestro fue al infierno y regres\u00f3, con su tragedia a cuestas. Hastiado de vivir y de so\u00f1ar se quem\u00f3 las entra\u00f1as para buscar su exterminio. Se abri\u00f3 las venas para acabar con Eur\u00eddice. \u00a0Pero su sombra y todo cuanto ella simboliza no lograron destruirse. La desgracia es ahora superior. Es la desgracia de estar vivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida de Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda es una tragedia griega. Su poes\u00eda, una epopeya. Su obra maestra queda enclavada para siempre en las letras universales. Cr\u00edticos eminentes la califican como patrimonio de la humanidad. Del aislamiento sac\u00f3 su fuerza. La angustia es su emblema. Es dif\u00edcil concebir un poeta m\u00e1s desolado que Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda. Y una personalidad m\u00e1s enigm\u00e1tica que la suya.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Arquitecto del\u00a0 dolor y\u00a0 la esperanza<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es de los bardos m\u00e1s densos y profundos que han pasado por la humanidad. Es, por excelencia, el arquitecto del dolor y la esperanza. Su poes\u00eda trasciende a las principales universidades del mundo. En el futuro se entender\u00e1 y se estudiar\u00e1 mejor su mensaje. Es de los poetas que llegan y se quedan en el universo, y que no siempre se absorben en su tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fama de Pardo Garc\u00eda crecer\u00e1 con los a\u00f1os. Su legado est\u00e1 a\u00fan fresco y s\u00f3lo las generaciones futuras, y hablemos de las que se posesionar\u00e1n del mundo a partir del siglo XXI, interpretar\u00e1n a cabalidad esta obra obra que comienza a barrenar la\u00a0 historia contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poeta est\u00e1 en su mejor momento de reencuentro con la divinidad. Tal vez le suceda lo mismo que a Eliot, otro esp\u00edritu afligido y confuso, que con su conversi\u00f3n al catolicismo hall\u00f3 la luz que se le hab\u00eda extraviado. Y al igual que \u00e9l, Pardo Garc\u00eda le deja al mundo, gracias a su desaz\u00f3n espiritual y a su angustia sin l\u00edmites, una obra magistral que elevar\u00e1 el significado del hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su honda sensibilidad le permiti\u00f3 interpretar los eternos problemas del ser humano. Su locura genial les cant\u00f3 a la vida y a la muerte, al amor y al olvido, a la paz y a la guerra. Entra a la\u00a0 inmortalidad\u00a0 como el poeta del cosmos.\u00a0 Es el\u00a0 vocero de la ilusi\u00f3n y la amargura. <em>Biograf\u00eda de una angustia<\/em>, el libro de mi autor\u00eda a que atr\u00e1s me refer\u00ed, pretende interpretar la dimensi\u00f3n de la angustia tomando como prototipo la vida atormentada del genio colombiano que escribi\u00f3 con su propia sangre la inmortalidad del\u00a0 poema desgarrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora un sue\u00f1o lo aguarda. Su par\u00e1bola est\u00e1 cumplida. Su alma, ansiosa, \u00a0levanta el vuelo hacia el infinito. Como el poeta estuvo ausente de lo rastrero, las alas del esp\u00edritu se hallan listas para el ascenso. El\u00a0 maestro anhela su hora final con\u00a0 estas\u00a0 palabras vehementes:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Yo s\u00e9 que un sue\u00f1o me aguarda.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a1Ven, oh sue\u00f1o, y que te sue\u00f1e<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>aunque seas mi\u00a0 \u00faltimo sue\u00f1o,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>y que al fin pueda tenerte<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>sujeto como un rel\u00e1mpago<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>en mis neuronas ardientes!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Dominical, El Colombiano, <\/strong><\/em>Medell\u00edn, 1-IX-1991<br \/>\n<em><strong>La Rep\u00fablica, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 1-IX-1991<br \/>\n<strong>La Patria, <\/strong>Manizales, 20-X-1991<br \/>\n<strong>Revista Panorama Universitario, Universidad del Tolima,\u00a0 <\/strong>N\u00b0 14, Ibagu\u00e9, octubre\/1991-enero\/1992<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar (Ponencia le\u00edda en Ibagu\u00e9, dentro del VII Congreso de Colombianistas Norteamericanos, agosto de 1991) Concepto de la angustia Biograf\u00eda de una angustia es el t\u00edtulo del libro, todav\u00eda sin publicar, que termin\u00e9 este a\u00f1o sobre Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda. Para decidirme a semejante empresa, desmesurada para mis modestas capacidades., hab\u00eda le\u00eddo parte [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[83,36],"tags":[7,97],"class_list":["post-6295","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ensayo","category-personajes-singulares","tag-ensayo","tag-personajes-singulares"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6295"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6295\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9824,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6295\/revisions\/9824"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}