{"id":6321,"date":"2011-11-11T13:26:07","date_gmt":"2011-11-11T18:26:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6321"},"modified":"2014-02-28T16:45:15","modified_gmt":"2014-02-28T21:45:15","slug":"el-paramo-y-el-poeta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/11\/el-paramo-y-el-poeta\/","title":{"rendered":"El p\u00e1ramo y el poeta"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cenizas de Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda, seg\u00fan noticia de <em>El Tiempo,<\/em> ser\u00e1n entregadas a la Fundaci\u00f3n Casa del Tolima para su traslado definitivo a Ibagu\u00e9, la ciudad natal del poeta. Sin embargo, Pardo Garc\u00eda consider\u00f3 siempre que su verdadera patria chica era Choach\u00ed. En este sentido envi\u00e9 al se\u00f1or embajador en M\u00e9jico la siguiente comunicaci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00f1or embajador: como complemento de la carta que dirig\u00ed a usted a prop\u00f3sito de la idea de trasladar a Choach\u00ed las cenizas de Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda, me permito transcribirle algunas manifestaciones del propio poeta que permiten ver su predilecci\u00f3n por dicho sitio como su verdadera patria chica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>Etiolog\u00eda y s\u00edndrome de una angustia,<\/em> que es el boceto autobiogr\u00e1fico que escribe el poeta al comienzo de su obra <em>Apolo Pankr\u00e1tor<\/em>, dice: \u00abAsimismo su libro\u00a0\u00a0 <em>Los \u00e1ngeles de vidrio<\/em> es la imagen del pueblo de Choach\u00ed, que \u00e9l considera su verdadera cuna\u00bb. En\u00a0 la dedicatoria de <em>Apolo Pankr\u00e1tor<\/em> expresa: \u00abA Sergio Espinel, hijo dilecto de Choach\u00ed, el lugar que m\u00e1s he amado\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda sinti\u00f3 el p\u00e1ramo como el territorio de su alma. \u00abEl\u00a0 hurac\u00e1n del\u00a0 p\u00e1ramo \u2013dijo una vez\u2013 no ha cesado un instante de soplar sobre m\u00ed\u00bb. Este sentimiento est\u00e1 vivo a lo largo de toda su obra, y as\u00ed lo refrend\u00f3 siempre en su correspondencia, en charlas con sus amigos y en reportajes period\u00edsticos. He hallado diversas alusiones en tal sentido, que \u00a0deseo hacer conocer del se\u00f1or embajador:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Etiolog\u00eda y s\u00edndrome de una angustia<\/em><\/strong><strong> <\/strong>(1977)<strong><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1905 \u2013 \u00abHu\u00e9rfano y sin poderse valer todav\u00eda por s\u00ed mismo, el ni\u00f1o es enviado con su hermanita Beatriz a unas propiedades que el juez Pardo tuvo en las inmediaciones de Choach\u00ed y pr\u00f3ximas a las escarpaduras del sombr\u00edo p\u00e1ramo de El Verj\u00f3n\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1912 \u2013 \u00abLos ni\u00f1os son llevados nuevamente a la casona del p\u00e1ramo (\u2026) El ni\u00f1o, que ya se encaminaba a la escuelita rural donde recib\u00eda elementales doctrinas del maestro, el indio Marco Tullo Sogamoso (\u2026) Estos ind\u00edgenas lo protegen y le dan\u00a0\u00a0\u00a0 el cari\u00f1o que le falta (&#8230;) Se inclina desde aquellos d\u00edas a fraternizar con el pueblo y con\u00a0 los desvalidos\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1921 \u2013 \u00abEl 2 de diciembre de ese mismo a\u00f1o, el joven hace un paquete con sus pocos libros y su escasa ropa y a las cuatro de la tarde sale del fracasado hogar (en Bogot\u00e1), sube a pie por el escarpado cerro de Guadalupe, llega al p\u00e1ramo de El Verj\u00f3n (\u2026) Desciende al pueblo de Choach\u00ed con frecuencia y fraterniza con los vecinos y vende su carb\u00f3n en la herrer\u00eda de don Rosendo Canoa\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Revista Diners <\/strong>(noviembre de 1986)<strong><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEse contacto feroz, terebrante, con la naturaleza de los Andes orientales de Colombia, fue la primera impresi\u00f3n que tuve de mi amad\u00edsima patria: selvas, reses, caballos salvajes que yo mismo intentaba dominar, y brumas, brumas envolvi\u00e9ndome y visti\u00e9ndolo todo\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPara m\u00ed las grandes metr\u00f3polis en que he vivido no son sino retazos enormes de las monta\u00f1as nativas, inmensas, llenas de pavor y de hermosura\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn cualquier lugar del mundo he seguido siendo un campesino colombiano, pese a los sitios encumbrados a los que me condujo mi nombrad\u00eda de poeta. Es a los agricultores colombianos a los que debo mi sentido de la tierra, mi pasi\u00f3n por los surcos que nos dan el alimento y que ser\u00e1n nuestra \u00faltima morada\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Poema <em>Praderas verdes<\/em> <\/strong>(1945) <strong><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAlg\u00fan d\u00eda descansar\u00e9 en unas praderas verdes. De la naturaleza ser\u00e9 un hu\u00e9sped arcano y tranquilo (\u2026) Amp\u00e1rame en tus sitios sin luz, naturaleza, y vu\u00e9lveme a tu sombra morada hospitalaria de la paz\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Poema <em>\u00c1ngeles del\u00a0 campanario<\/em> <\/strong>(1962) <strong><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAl pie de la monta\u00f1a el pueblo m\u00edo. Ni orgullo ni pasi\u00f3n. Cosa tierrera. Desde arriba la madre codillera acunando al lactante caser\u00edo\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Poema <em>Para\u00edso perdido<\/em> <\/strong>(1973)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMi padre me acunaba y me dec\u00eda: \u00bfCu\u00e1ndo vas a volar, hijo del aire? Y al fin abr\u00ed las alas dolorosas. Hoy tengo setenta a\u00f1os. Ya no existe mi padre; y en la casa, \u00a0\u00fanico hu\u00e9sped, el fr\u00edo lastimero la transita. Mas he vuelto y clamando: soy el \u00e1guila que <em>retorna <\/em><em>a morir donde <\/em><em>naciera\u201d. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00f1or embajador: ya que en sus manos se encuentran hoy las cenizas de Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda, es usted la persona indicada, dada su alta investidura diplom\u00e1tica y sobre todo su condici\u00f3n de l\u00edder nacional, para dirigir la operaci\u00f3n de retorno de este compatriota ilustre \u2013en sus restos mortales\u2013 al lugar que \u00e9l m\u00e1s quiso: Choach\u00ed. GPE<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador,<\/em> <\/strong>Bogot\u00e1, 25-IX-1991<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Las cenizas de Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda, seg\u00fan noticia de El Tiempo, ser\u00e1n entregadas a la Fundaci\u00f3n Casa del Tolima para su traslado definitivo a Ibagu\u00e9, la ciudad natal del poeta. Sin embargo, Pardo Garc\u00eda consider\u00f3 siempre que su verdadera patria chica era Choach\u00ed. 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