{"id":6354,"date":"2011-11-11T14:02:31","date_gmt":"2011-11-11T19:02:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6354"},"modified":"2014-03-25T19:11:00","modified_gmt":"2014-03-26T00:11:00","slug":"crueldad-con-los-caballos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/11\/crueldad-con-los-caballos\/","title":{"rendered":"Crueldad con los caballos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que ha sucedido en Bogot\u00e1, y que da lugar a la presente cr\u00f3nica, puede ocurrir en cualquier lugar del mundo. La capital de Colombia, una de las ciudades m\u00e1s hermosas de Am\u00e9rica, sobrepasa hoy los seis millones de habitantes y registra un crecimiento, tanto en poblaci\u00f3n como en progreso urban\u00edstico, que torna dif\u00edcil el manejo de los palpitantes problemas que causa el gigantismo arrollador. Por eso, no se ha podido poner remedio, desde hace mucho tiempo, a la proliferaci\u00f3n de los mataderos clandestinos, en los que se sacrifican caballos, burros e incluso bovinos que no cumplen con los requisitos de control veterinario.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Carne de caballo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debe saberse que en Colombia no estaba permitida la carne de caballo para el consumo humano, y s\u00f3lo hace poco se expidi\u00f3 la correspondiente autorizaci\u00f3n; pero como la construcci\u00f3n de mataderos particulares exige fuerte inversi\u00f3n econ\u00f3mica para obedecer las normas sanitarias y t\u00e9cnicas, los empresarios de la clandestinidad prefirieron continuar con su oscura actividad, que les reporta copiosas ganancias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Concurren aqu\u00ed varias fallas sobresalientes: a) los animales (y sobre todo los caballos, las mayores v\u00edctimas del tr\u00e1fico ilegal) son sometidos a intensas torturas desde que se transportan hasta que mueren; b) se presenta serio peligro para la salud de los consumidores, ya que las autoridades no logran controlar el sacrificio de reses con graves enfermedades transmisibles al hombre; c) a esto se agrega el hecho de que en Colombia no existe raza equina apta para el sacrificio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde diferentes sitios del pa\u00eds, todos los d\u00edas entran a Bogot\u00e1 camiones cargados de caballos que con la ley del soborno pasan sin dificultad por todos los retenes. Son en su mayor\u00eda animales viejos y agotados que han tenido que soportar largas traves\u00edas bajo los rigores del hambre y la sed, en medio de tremenda opresi\u00f3n dentro de los veh\u00edculos. Muchos llegan muertos, lo que no se convierte en obst\u00e1culo para vender la carne en descompo\u00adsici\u00f3n. Otros se reciben moribun\u00addos. Los dem\u00e1s son sacrificados en forma b\u00e1rbara, a machetazo limpio, a manos de fieras humanas que no nacieron para entender el dolor aje\u00adno y que, conforme hoy matan ani\u00admales, ma\u00f1ana podr\u00edan asesinar hombres a sangre fr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Un cuadro vergonzoso<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace poco fueron decomisados por la polic\u00eda, en importante sector de la capital, unos camiones que ha\u00adb\u00edan burlado las reglas de control establecidas. A pesar de saberse en los retenes que el destino del trans\u00adporte eran los mataderos clandestinos, nada se hizo, ya que las ge\u00adnerosas d\u00e1divas adormec\u00edan las conciencias. El cuadro en el interior de los veh\u00edculos era impresionante: burros y caballos unos encima de otros, casi asfixiados, y adem\u00e1s cin\u00adco animales muertos y diez m\u00e1s en estado ag\u00f3nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un matadero de Bosa (poblaci\u00f3n vecina de Bogot\u00e1, que constituye con otros municipios el \u00e1rea metropolitana de la capital) son destazadas las reses en las peo\u00adres condiciones de higiene y luego tirada la carne al suelo, donde v\u00eds\u00adceras, cabezas, patas y sangre pro\u00adducen un olor nauseabundo que se esparce por los alrededores como ver\u00addadera amenaza p\u00fablica. Sin em\u00adbargo, el due\u00f1o del establecimien\u00adto, que ha ido muchas veces a la c\u00e1r\u00adcel y cuyo negocio ha sido cerrado 14 veces, ha vuelto siempre a las an\u00addadas, en m\u00e1s de 20 a\u00f1os que lleva ejerciendo su oficio sucio, porque con dinero mantiene amordazada la ley. Las autoridades manifiestan que esta vez el negocio ha sido ce\u00adrrado en forma definitiva, y ojal\u00e1 as\u00ed fuera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con todo, como en Bogot\u00e1 y sus alrededores funcionan 20 matade\u00adros ilegales, donde se sacrifican hasta perros, y que como en el caso del situado en Bosa se abren y se reabren gracias al poder del dinero corruptor, la gente duda de la palabra oficial. Los vecinos del ma\u00adtadero citado (donde se mataban entre 60 y 100 caballos diarios) co\u00adnoc\u00edan de sobra los perjuicios reci\u00adbidos, pero guardaban silencio, pri\u00admero por temor y luego porque el matarife les vend\u00eda barata la carne. La carne mala, como se ve. Los des\u00adperdicios se destinaban \u2014y por lo visto puede pensarse que contin\u00faan destin\u00e1ndose\u2014 para la fabricaci\u00f3n de salchichones y embutidos; comida que va a dar a expendios populares y que se convierte en veneno para la salud del pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Antesala del infierno<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuera de lo que representa la falta de control sanitario, es preciso condenar la brutalidad que se ejercita sobre los parias de esta historia. Venidos \u00e9stos desde lejanos confines, pasan hasta cuatro d\u00edas encerrados en el cami\u00f3n, sin aire, sin comida y sin agua, y por l\u00f3gica llegan desnutridos, algunos ciegos, otros con serias laceraciones. Nadie se conduele de su suerte (suerte de perro, iba a decir, pero tambi\u00e9n es de caballo, de asno, de cerdo, de \u00a1pobre animal!&#8230;) Los bajan del cami\u00f3n mediante una argolla o nariguera, que les produce enorme sangr\u00eda; y al caer al suelo, sin que se les dispense el menor cuidado en la bajada, la mayor\u00eda se fracturan. El cami\u00f3n es un centro de tortura; y el sitio del sacrificio, la antesala del infierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Duele que esto suceda en Bogot\u00e1, bella ciudad en creciente esplendor, cuna de nobles tradiciones. La Asociaci\u00f3n Defensor de Animales y del Ambiente (ADA), de \u00a0Bogot\u00e1, denunci\u00f3 el caso con valor y con la decidida solidaridad que practica hacia los animales. La prensa escuch\u00f3 el clamor y penetr\u00f3 en las tinieblas de la explotaci\u00f3n. Las autoridades actuaron con energ\u00eda, se lavaron las manos. Y todo \u00a0volvi\u00f3 a quedar en silencio. Es el silencio de los animales, que no tienen palabras para defenderse y expresar su dolor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cap\u00edtulo no se considera clausurado. La historia de los mataderos clandestinos puede repetirse en Bogot\u00e1, y de hecho sucede \u2013bajo diferentes estilos de crueldad\u2013 en cualquier conf\u00edn del universo. En estos episodios sale a flote la ferocidad del hombre cuando s\u00f3lo se gu\u00eda por la voracidad del dinero y olvida elementales normas de comportamiento social y sensibilidad humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Revista ADDA Defiende los Animales, <\/strong><\/em>Barcelona (Espa\u00f1a), marzo de 1992<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Lo que ha sucedido en Bogot\u00e1, y que da lugar a la presente cr\u00f3nica, puede ocurrir en cualquier lugar del mundo. 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