{"id":6380,"date":"2011-11-11T14:36:01","date_gmt":"2011-11-11T19:36:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6380"},"modified":"2014-04-11T16:01:50","modified_gmt":"2014-04-11T21:01:50","slug":"poeta-del-dolor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/11\/poeta-del-dolor\/","title":{"rendered":"Poeta del dolor"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>En la muerte de Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pena marc\u00f3 la existencia y la vasta e inspirada obra po\u00e9tica de Pardo Garc\u00eda, fallecido en M\u00e9jico a los 89 a\u00f1os, el 23 de agosto, donde viv\u00eda desde mediados del siglo. El siguiente boceto de su vida atormentada es parte de <em>Biograf\u00eda de una angustia<\/em>, libro que publicar\u00e1 el Instituto Caro y Cuervo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda nace el 19 de julio de 1902, en Ibagu\u00e9. El ni\u00f1o recibe el nombre completo de Germ\u00e1n Vicente Pardo Garc\u00eda Esponda. Son sus padres el jurisconsulto Germ\u00e1n D. Pardo, natural de Choach\u00ed, y la dama Ju\u00adlia Garc\u00eda Esponda, nacida en Ibagu\u00e9. Choach\u00ed \u2014o Chiguach\u00eda, en lenguaje muisca, que significa \u00abVen\u00adtana a la luna\u201d\u2014 ejercer\u00e1 enorme influencia en la personalidad del infante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Germ\u00e1n tiene dificultades de salud a los pocos d\u00edas de nacido. Le aparece fuerte dolencia en la columna vertebral, a consecuencia de la cual queda paralizado. Los m\u00e9dicos conocen esta enfermedad con el nombre de mielopat\u00eda. (Muchos a\u00f1os despu\u00e9s los neur\u00f3logos llegan a pensar que el ni\u00f1o en reali\u00addad naci\u00f3 paralizado y hablan de una lesi\u00f3n cong\u00e9nita). Sus padres se alarman. Consultan m\u00e9dicos y curanderos. La angustia de los progenitores, y sobre todo de do\u00f1a Julia \u2014que tal vez se siente culpable por haber tra\u00eddo al mundo un ser paral\u00edtico\u2014 es po\u00adsible que se transmita al cerebro de la criatura. Los primeros a\u00f1os son decisivos para formar la persona\u00adlidad, y en ellos se incuban, cuando hay anormalida\u00addes, traumas que a veces no logran extirparse en el resto de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El a\u00f1o 1903 es de constante tribulaci\u00f3n. El ni\u00f1o, lejos de mejorar, muestra signos de franco retroce\u00adso. Sigue paralizado y cada vez su salud es m\u00e1s pre\u00adcaria. La medicina de la \u00e9poca es rudimentaria y no consigue mayores adelantos. Se aplican puntos de fuego en la columna vertebral, sistema de tortura que el peque\u00f1o debe soportar ante el desespero de sus padres; pero no hay recurso m\u00e1s avanzado y con \u00e9l se practica la mayor ciencia m\u00e9dica del mo\u00admento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agotadas todas las posibilidades sin que el ni\u00f1o reaccione, su muerte parece pr\u00f3xima. El padre com\u00adpra una cajita mortuoria. Ya todos se han hecho a la idea del deceso inminente, que es la mejor f\u00f3rmu\u00adla para que el sufrimiento termine. Y entonces se presenta el milagro. Germ\u00e1n exterioriza un movimiento. Luego sus padres observan, con infinito regocijo, que ha movido un dedo de la mano derecha. A los pocos d\u00edas su cuerpo tiene mayor acci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El futuro poeta se ha salvado. Ha regresado de la cajita mortuoria, que ya estaba engalanada con sedas angelicales, a la luz. Apenas cuenta un a\u00f1o de vida. Rodando el tiempo, visita en 1928 su pueblo natal \u2014por primera y \u00fanica vez\u2014 y se encuentra con algo terror\u00edfico que le muestran sus familiares: el peque\u00f1o f\u00e9retro. Lo han conservado durante 25 a\u00f1os, por extra\u00f1o capricho que nada tiene de sentimental, y ahora lo descubren, como una aparici\u00f3n fantasmal, ante quien estuvo a punto de utilizarlo. El poeta no puede contener las l\u00e1grimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>De por vida<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces, Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda no vuelve a Ibagu\u00e9. La ciudad le pone su nombre a un colegio y \u00e9l pide que lo retiren. No lo hace por desaire contra su patria chica sino por considerarse indigno de ese honor. Siempre ha huido de los honores. De to\u00addas maneras, el colegio sigue hoy llevando su nombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lesi\u00f3n de la columna vertebral, que parece cu\u00adrada por completo, le deja delicadas consecuencias para toda la vida. Es una enfermedad recurrente que lo ataca por \u00e9pocas y le produce serios desajustes. V\u00edctima del v\u00e9rtigo de Meni\u00e9re, su organismo queda alterado por alto grado de sensibilizaci\u00f3n que no le permite soportar ruidos persistentes ni compa\u00f1\u00edas continuas. Esta irritabilidad lo hace alejarse de la gente para calmar en la soledad el desespero de su desgracia. Su desequilibrio es cr\u00f3nico. La par\u00e1lisis lo embiste cuando menos lo espera y es posible que entonces se acuerde de la cajita mortuoria que ha debido ocupar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>Etiolog\u00eda y s\u00edndrome de una angustia<\/em> anota lo siguiente, refiri\u00e9ndose a \u00e9l mismo: \u201cY aunque se volvi\u00f3 consumado gimnasta, su locomoci\u00f3n se perturba con \u00a0frecuencia. Es as\u00ed como ha escrito su obra: con la precipitaci\u00f3n de los sobreexcitados, en el clima del quebranto y de la angustia. Esta es la causa de su segregaci\u00f3n enorme y su encerrado mutismo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en carta del 3 de octubre de 1986, presa de inmenso dolor, me confiesa: \u00abMi salud se est\u00e1 agravando lentamente. La mielopat\u00eda que padec\u00ed al nacer, y que jam\u00e1s se me cur\u00f3 y permaneci\u00f3 oculta durante 84 a\u00f1os, ha vuelto a atacarme y me paraliza sin que haya modo de obtener gracia del cielo o del infierno para que yo no sufra m\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 5 de junio de 1905 muere su madre al dar a luz a Julia. A la ni\u00f1a se le pone el mismo nombre de la mam\u00e1. Germ\u00e1n queda hu\u00e9rfano de madre cuando todav\u00eda no ha cumplido los tres a\u00f1os de vida. Dice que no conserva recuerdo alguno sobre ella. En reportaje que le hago en 1986 le pido que me d\u00e9 una definici\u00f3n sobre su madre, y me respon\u00adde a secas: \u201cNo la conoc\u00ed\u201d. El mismo concepto le so\u00adlicito sobre su nodriza y su madrastra, que han de\u00adbido convertirse en madres sustitutas, y las califica de la siguiente manera: \u201cMi nodriza: una bruja de la Noche de Walpurgis. Mi madrastra: la esposa de Sa\u00adt\u00e1n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hecho poeta, y cuando ya han corrido muchas aguas turbias bajo sus puentes, en 1954 publica su <em>Teor\u00eda de la noche americana<\/em> \u2014recogida en el libro <em>U.Z. llama al espacio<\/em>\u2014, en la cual proclama su tre\u00admenda orfandad y declara que la noche de Am\u00e9rica es su \u00fanica madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Motor po\u00e9tico<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su mayor estigma ha sido el dolor. En la antig\u00fce\u00addad, a los esclavos se les hac\u00eda una se\u00f1al con un hie\u00adrro candente. As\u00ed quedaban condenados a la esclavi\u00adtud. Cuando el punz\u00f3n se aplica en el alma, ya na\u00addie lo borra. Por eso, casi toda la poes\u00eda de Pardo Garc\u00eda est\u00e1 signada por la angustia. Sin el dolor, na\u00adcido de la tragedia \u00edntima del poeta, no hubiera lle\u00adgado a elaborar una de las poes\u00edas m\u00e1s bellas que se hayan escrito sobre la tierra. El sufrimiento ha sido el cristal que le ha permitido ver y manifestar la ancha realidad del ser humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adel L\u00f3pez G\u00f3mez me anota lo siguiente en carta de febrero de 1986: \u201cGerm\u00e1n Pardo Garc\u00eda, el poeta del dolor, que cualquiera podr\u00eda confundir con un esp\u00edritu en pena eterna, es uno de esos genios que le hacen falta a la humanidad para escribir la di\u00admensi\u00f3n de la vida\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acud\u00ed al escritor de Manizales, que en sus cr\u00f3nicas de <em>La Patria<\/em> se hab\u00eda ocupado de la vida y la obra de Pardo Garc\u00eda, en demanda de datos para elaborar el presente esbozo biogr\u00e1fico. Adel no s\u00f3lo hab\u00eda le\u00eddo su obra completa sino que lo hab\u00eda visitado en su domicilio mejicano. Y por toda respuesta me remiti\u00f3 la clave que necesitaba: <em>Etiolog\u00eda y s\u00edndrome de una angustia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces no he hecho sino profundizar en este documento dantesco. He mantenido intensa co\u00adrrespondencia con el maestro, habl\u00e9 con \u00e9l en M\u00e9ji\u00adco, le hice un reportaje que caus\u00f3 impresi\u00f3n, he pre\u00adguntado por \u00e9l a quienes lo conocen y lo admiran \u2014e incluso a quienes no lo admiran, porque de todo hay en la vi\u00f1a del Se\u00f1or\u2014, y siempre ha surgido, n\u00ed\u00adtido, el mayor signo de su tragedia: el dolor. La an\u00adgustia, en definitiva, es el motor de su excelsa pro\u00adducci\u00f3n po\u00e9tica. Sin esa angustia existencial el pla\u00adneta se hubiera perdido de un genio.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Confesi\u00f3n final<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La poes\u00eda de Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda tiene m\u00falti\u00adples y maravillosas facetas \u2014de amor por los seres, de amor por la naturaleza, de misticismo, de viajes por las regiones del asombro, de temblor fascinado frente a los arcanos de la ciencia y el misterio\u2014, y siempre, de principio a fin, est\u00e1 movida por el is\u00admo sentimiento: la angustia. Al hombre hay que pin\u00adtarlo con veracidad. En Pardo Garc\u00eda la angustia es su entra\u00f1a m\u00e1s \u00edntima. Sacarlo de ella ser\u00eda desdi\u00adbujarlo. El autor de estas l\u00edneas, por m\u00e1s que ha in\u00adtentado verlo de otra forma \u2014acaso para suavizar el tono l\u00fagubre de su trabajo\u2014 s\u00f3lo ha hallado en \u00e9l un hombre afligido. La angustia, sin embargo, es su mayor grandeza. Siendo su terrible epopeya perso\u00adnal, con ella ha plasmado en el arte la tragedia hu\u00admana. Sin ella ser\u00eda un ser opaco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin el dolor no habr\u00eda ciencia, ni poes\u00eda, ni escri\u00adtores, ni arte. Es el mayor crisol que existe para fun\u00addir el esp\u00edritu y generar las ideas. El dolor hace in\u00addagar al hombre por los or\u00edgenes de las cosas, pro\u00adduce desacomodo, y con \u00e9l, inquietud y b\u00fasqueda, caminos que llevan al descubrimiento. La sensibili\u00addad se estimula con el dolor y se atrofia con la moli\u00adcie. Lo grave del dolor es no saber soportarlo, ni encauzarlo para que sea productivo. Gracias al sufri\u00admiento el hombre se levanta de la tierra y busca so\u00adluciones en las alturas. Todo lo contrario de lo que causa la comodidad: quietud y letargo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta dimensi\u00f3n de la angustia escrutadora de mundos \u2014que puede desgarrar al hombre sin que por eso renuncie a ella el artista\u2014 resulta manifies\u00adta en una frase de Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda: \u00abYo no soy sino un alma enamorada de la angustia \u00ab. Es una confesi\u00f3n que hace al final de sus d\u00edas, cuando ya todo est\u00e1 consumado. Cuando est\u00e1 escrita su obra cumbre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Pardo Garc\u00eda fue colaborador asiduo de este suplemento, donde pu\u00adblic\u00f3 muchos de sus poemas. El siguiente soneto \u2014in\u00e9dito\u2014 lo envi\u00f3 hace poco especialmente para L.D.)<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Flores enfermas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Esa rosa se muere de hermosura. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Aquel lirio, de azules soledades,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>y en un mar de doradas tempestades <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>el laurel se deshoja de amargura.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0<\/em><em>En todo altar padece la figura<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>del jazm\u00edn del amor sin igualdades,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>un nardo sobre el pecho les supura.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0<\/em><em>El tr\u00e9bol en las sombras se marchita.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>La angustia de una flor es infinita.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a1Oh clavos del Dolor, que ya se han visto<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>en todo cuando nace a la Belleza<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>y env\u00eda, cual la dalia, su tristeza<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>al huerto en que padece Jesucristo!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Tiempo, Lecturas Dominicales,<\/em> <\/strong>Bogot\u00e1, 1-IX-1991<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De repente alguien penetraba en aquellos recintos misteriosos, que \u00e9l le abr\u00eda sin recelo quiz\u00e1 porque encontrara interlocutor id\u00f3neo a sus confidencias. Lo hizo con Gustavo P\u00e1ez Escobar, en un reportaje terror\u00edfico en que Pardo narr\u00f3 de su propia voz, con lenguaje descarnado, los acontecimientos que revelara de soslayo en la autobiograf\u00eda introductora de su <em>Apolo Pankr\u00e1tor <\/em>de 1.400 p\u00e1ginas, en el cual recogiera en 1977 su obra entre los a\u00f1os de 1915 a 1975. <strong>Belisario Betancur <\/strong>(palabras tomadas de su art\u00edculo <em>Memoria de Pardo Garc\u00eda, <\/em>El Colombiano, Medell\u00edn, 30-VIII-1991).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 la caracter\u00edstica m\u00e1s pronunciada de la personalidad de Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda fue la autenticidad. Poeta inmenso, conocedor insondable de la lengua castellana, artista del verso en sus m\u00e1s depuradas formas est\u00e9ticas, por m\u00e1s de 60 a\u00f1os Pardo Garc\u00eda ocup\u00f3 un lugar de vanguardia como insomne creador de belleza, el m\u00e1s consagrado forjado de im\u00e1genes po\u00e9ticas en el vasto panorama de la literatura hispanoamericana contempor\u00e1nea. En representaci\u00f3n de \u00e9sta, muchas veces surgi\u00f3 su nombre en los c\u00edrculos intelectuales como el m\u00e1s digno de ser consagrado con el Premio Nobel. <strong><em>El Tiempo,<\/em> <\/strong>Bogot\u00e1, 25-VIII-1991.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Compartimos tu honda pesadumbre por la muerte del genial poeta Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda, quien seguir\u00e1 viviendo en el presente y en el porvenir, gracias a la biograf\u00eda que le escribiste. L\u00e1stima grande que el maestro no hubiera alcanzado a mirarse en ese fiel reflejo. <strong>Vicente Land\u00ednez Castro, Laurita, <\/strong>Barichara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Congratulaciones por elogiosos art\u00edculos sobre el gran vate c\u00f3smico cuya poes\u00eda tiene soplo de eternidad. <strong>Jorge Franco V\u00e9lez, <\/strong>Medell\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la muerte de Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar La pena marc\u00f3 la existencia y la vasta e inspirada obra po\u00e9tica de Pardo Garc\u00eda, fallecido en M\u00e9jico a los 89 a\u00f1os, el 23 de agosto, donde viv\u00eda desde mediados del siglo. 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