{"id":64,"date":"2009-08-18T03:45:30","date_gmt":"2009-08-18T03:45:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=64"},"modified":"2014-05-09T18:03:31","modified_gmt":"2014-05-09T23:03:31","slug":"de-vicente-landinez-castro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2009\/08\/18\/de-vicente-landinez-castro\/","title":{"rendered":"De Vicente Land\u00ednez Castro"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\">(Duitama, 15 de agosto de 2007)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"text9\"> Muy apreciado y recordado Gustavo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Te confieso: soy un p\u00e9simo lector de novelas. Pero \u00e9sta tuya, <em>R\u00e1fagas de silencio<\/em>, ejerci\u00f3 en m\u00ed, desde el principio, una rara fascinaci\u00f3n, hasta el extremo de que no volv\u00ed a hallar tranquilidad sino hasta despu\u00e9s de haberla agotado por completo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su principal y mejor logrado personaje, la selva, me record\u00f3 persistentemente la atm\u00f3sfera embrujadora de la \u00fanica novela de Jos\u00e9 Eustasio Rivera, hasta el punto de considerar hoy tu obra como la hermana menor de <em>La vor\u00e1gine.<\/em> Y esto a pesar de que ambas novelas, teniendo como escenario la selva, no tienen parecido en cuanto al argumento, los personajes, los sitios, ni tampoco por el tratamiento dado a la violencia que es bien diferente en las dos obras citadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, tienen en com\u00fan en que una y otra son novelas de clara y genuina \u00edndole de protesta social. Ambas denuncian la corrupci\u00f3n de las autoridades en connivencia con los terratenientes; los desmanes del poder; la inequidad de los gobernantes para con los naturales, tratados peor que si fueran esclavos, y dejados abandonados a su suerte en medio de las enfermedades y las asoladoras epidemias propias del sofocante tr\u00f3pico; la avidez insaciable de los latifundistas y la venalidad de los jueces; y, a la vez, el conmovedor registro del amor desmesurado, pasional, biol\u00f3gico, religioso del ind\u00edgena por la tierra; y el lastimoso estado de desolaci\u00f3n de sus cuerpos y sus almas aventados por las r\u00e1fagas inmisericordes y ciegas de la m\u00e1s cruda violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y cual una nueva aurora de \u00abros\u00e1ceos dedos\u00bb, entre tanta maldad, aparecen los idilios de las gr\u00e1ciles hermanas, Anabel y Zulema, hijas del cacique; la primera, con el m\u00e9dico revolucionario; y la segunda, con el banquero honrado; ellas se mantienen casi inmaculadas, a pesar de la lujuria vegetal de la selva y de la efervescente concupiscencia de los blancos. Es una delicada y humana historia de amor narrada lejos de la cruda sensualidad, la vulgaridad, la pornograf\u00eda y canaller\u00eda tan apetecidas con fines comerciales y publicitarios de la mayor\u00eda de los nuevos novelistas nacionales. Tu narraci\u00f3n, al respecto, desarrollada en un \u00e1mbito primigenio y paradis\u00edaco, posee el encanto de una novela buc\u00f3lica, y se desarrolla con una naturalidad y delicadeza casi castas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tu prosa, siempre s\u00e1pida y plena de propiedad, en varios cap\u00edtulos se torna d\u00factil, clara, casi transparente; y se adapta y se ci\u00f1e a las cosas descriptas revel\u00e1ndolas con fidelidad fotogr\u00e1fica, como si el idioma se ligara fuertemente a la superficie de las mismas, para destacarlas a la vista del lector, como si fueran un altorrelieve.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada cap\u00edtulo de <em>R\u00e1fagas de silencio<\/em> tiene la fuerza, el sortilegio, el color y el sabor de lo vivido. Tu libro, m\u00e1s que una novela, tiene el car\u00e1cter interior y el secreto atractivo de una reminiscencia, de un fehaciente testimonio, de un diario \u00edntimo, de unas escondidas memorias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tu novela es, entre otras muchas esencias, una apasionante cr\u00f3nica sobre un mundo aparentemente cercano, pero muy diferente del que habitamos. Y esta magn\u00edfica obra tuya nos hermana y nos acerca a esa otra faceta de Colombia tan desconocida como olvidada. A pesar de ello es un mundo en reserva, y en cierto modo, tambi\u00e9n, nuestro antiguo para\u00edso terrenal. T\u00fa mismo escribiste, con toda la autoridad que te depara la experiencia, que \u00abHay que estar en la selva para admirar el prodigio de la creaci\u00f3n del mundo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias nuevamente por la generosa oportunidad que me diste de disfrutar el conocimiento de <em>R\u00e1fagas de silencio<\/em>; obra \u00e9sta que por sus muchos m\u00e9ritos y calidades est\u00e1 llamada a ocupar muy pronto alto sitio en la Historia de la Novela Colombiana; y cosechar, en vida tuya, merecidos reconocimientos y galardones en la Rep\u00fablica de las letras.<\/p>\n<p>Recibe el fuerte abrazo de tu viejo amigo de siempre,<\/p>\n<p>Vicente Land\u00ednez Castro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Te confieso: soy un p\u00e9simo lector de novelas. Pero \u00e9sta tuya, R\u00e1fagas de silencio, ejerci\u00f3 en m\u00ed, desde el principio, una rara fascinaci\u00f3n, hasta el extremo de que no volv\u00ed a hallar tranquilidad sino hasta despu\u00e9s de haberla agotado por completo.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-64","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-manifestaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13111,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64\/revisions\/13111"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}