{"id":6658,"date":"2011-11-21T22:41:51","date_gmt":"2011-11-22T03:41:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6658"},"modified":"2014-06-19T19:12:03","modified_gmt":"2014-06-20T00:12:03","slug":"omar-morales-benitez-un-cuentista-con-acento-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/21\/omar-morales-benitez-un-cuentista-con-acento-social\/","title":{"rendered":"Omar Morales Ben\u00edtez, cuentista con acento social"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la publicaci\u00f3n del libro <em>Bajo la piel<\/em> (1977), no hab\u00eda vuelto a leer nuevos cuentos de Omar Morales Ben\u00edtez. Des\u00adcubr\u00ed entonces, a trav\u00e9s de los diez traba\u00adjos que conforman aquella obra, la vo\u00adcaci\u00f3n del autor por los temas sociales. Si bien he extra\u00f1ado el silencio ocurrido desde la salida de su primer libro de cuentos, no ignoro que Omar es un diletante pausado y riguroso de este g\u00e9nero, que \u00e9l cultiva \u2013para que haya cuento verdadero\u2013 con golpes de orfebrer\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me entero ahora de que el escritor caldense prepara su segunda incursi\u00f3n en la materia, con la misma agilidad admirable de la serie anterior, y con un r\u00f3tulo sugestivo: <em>Los ojos del viento<\/em>. Una de las regl\u00adas b\u00e1sicas del cuento es la brevedad \u2013y hablemos mejor de la brevedad apasionante\u2013, la cual debe crear la necesaria temperatura de suspenso y tensi\u00f3n para ponerle magia al relato y conducir al final sorpresivo y congruente que deje al lector meditando. Omar Morales Ben\u00edtez, gran apasionado de los cl\u00e1sicos, ha aprendido las reglas de oro de este dif\u00edcil arte. Por eso, antes de lanzar el segundo volumen, lo ha depurado con paciencia y con brillo ejemplares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Correspondientes a la obra en preparaci\u00f3n, he le\u00eddo en la revista <em>Puesto de Combate<\/em> dos excelentes relatos en los que el autor reafirma lo que atr\u00e1s dije: su acento social como nervio de su cuent\u00edstica. En <em>Certeza de otras muertes,<\/em> historia con calor er\u00f3tico y con sabor tr\u00e1gico, se vive uno de los dramas de la violencia colombiana: el de la adolescente que huye del campo ante el asesinato de su padre y la violaci\u00f3n de que ella es v\u00edctima. La deshonra, en pleno despertar sexual, lanza a la muchacha de 18 a\u00f1os al torbellino de la vida airada en la borrasca de los bares, las calles y los lenocinios, hasta volverse profesional, maestra en los juegos del deseo y la pasi\u00f3n artificiales. Siendo tema trillado, que muchos autores tratan con ordinariez, la pluma de Omar Morales no s\u00f3lo pinta con acierto el mundo s\u00f3rdido de la degradaci\u00f3n moral, sino que penetra en las intimidades de la persona para plantearle severos interrogantes a la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El otro t\u00edtulo, <em>Tiro de gracia<\/em>, dibuja el cuadro de la pobreza desesperada en la gran ciudad y sit\u00faa a los personajes en la lucha implacable por la subsistencia, entre desproporciones y durezas que inyectan en el alma frustraci\u00f3n y odio. La madre solitaria, cercada por penurias voraces y alimentada por ilusiones ef\u00edmeras, le pone la cara al destino para que sus hijos no sucumban en el mar del desamparo, carentes como est\u00e1n del padre responsable. Es otro relato con el duro sabor de la violencia, no de los atropellos en el campo sino de la tortura urbana que crea miedos y rencores de dif\u00edcil superaci\u00f3n. En esta f\u00e1bula destilan hilos sutiles de ternura, de ternura conmovedora que hace m\u00e1s densa la tragedia final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ambos cuentos tienen denominador com\u00fan: la angustia del ser humano en medio de los choques espirituales que le roban la esperanza y lo lanzan a los abismos del dolor y la indignidad. Son historias pat\u00e9ticas sacadas de nuestro mundo contempor\u00e1neo, y digamos mejor, del universo entero, ya que la desgracia humana llega con el nacimiento del hombre. Mundo adverso que, al no permitirle al hombre coronar sus ilusiones, lo vuelve amargado, lo desubica en su entorno familiar y lo hace presa f\u00e1cil del vicio, la prostituci\u00f3n o el delito. El miedo vital que se observa en uno de los actores representa la confusi\u00f3n del alma ante los conflictos cotidianos que no permiten un minuto de respiro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, son ficciones reales, trabajadas con buenas dosis de sicolog\u00eda y con apropiado manejo de los mundos decantados por este gran int\u00e9rprete de la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Revista Manizales, <\/strong><\/em>septiembre de 1994.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Desde la publicaci\u00f3n del libro Bajo la piel (1977), no hab\u00eda vuelto a leer nuevos cuentos de Omar Morales Ben\u00edtez. 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