{"id":6996,"date":"2011-12-15T21:56:13","date_gmt":"2011-12-16T02:56:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6996"},"modified":"2014-03-25T15:29:36","modified_gmt":"2014-03-25T20:29:36","slug":"un-abanderado-de-la-educacion-y-la-cultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/12\/15\/un-abanderado-de-la-educacion-y-la-cultura\/","title":{"rendered":"Un abanderado de la educaci\u00f3n y la cultura"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Perfiles de un vencedor<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dif\u00edcil encontrar en estos tiempos caracterizados por la frivolidad y la falta de liderazgo social, voluntades tan firmes y batalladoras en el servicio a la gente como la de Jorge Enrique Molina Mari\u00f1o. Al hombre contempor\u00e1neo le interesa ante todo su bienestar personal, movido en la mayor\u00eda de los casos por el af\u00e1n de lucro y figuraci\u00f3n, y se desentiende de las causas nobles de la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pocas personas como Molina Mari\u00f1o han desplegado al mismo tiempo tantas actividades, y de tan variada \u00edndole. Y han luchado durante toda la vida, sin ahorrar esfuerzos y superando toda clase de escollos, por la subsistencia de las instituciones y el triunfo de los ideales. Es aqu\u00ed donde se acent\u00faa la vocaci\u00f3n de servicio que \u00e9l practic\u00f3 hasta el fin de sus d\u00edas \u2013y cuyos frutos van m\u00e1s all\u00e1 de su muerte\u2013 en diferentes campos de acci\u00f3n: el educativo, el cultural, el deportivo, el editorial, el acad\u00e9mico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta tal punto se encontraba compenetrado con su misi\u00f3n al frente de la Universidad Central, que en su lecho de enfermo, ya con el presentimiento de su muerte cercana, realiz\u00f3 varias sesiones de trabajo como si estuviera en pleno ejercicio del cargo. Como si cualquier dilaci\u00f3n perjudicara la marcha de los programas. Tal vez en la soledad de la cl\u00ednica alternar\u00eda con la parca, como jugando una partida de p\u00f3ker o de ajedrez, con la galanter\u00eda y el humor que lo agraciaban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00faltima vez que lo vi fue en la casa de Virgilio Olano Bustos, un mes antes de su fallecimiento. Me pareci\u00f3 deca\u00eddo (circunstancia extra\u00f1a en \u00e9l, que siempre irradiaba entusiasmo), y as\u00ed lo coment\u00e9 con mi esposa. Ignor\u00e1bamos que se hallaba enfermo. Hac\u00eda grandes esfuerzos para sobreponerse a la severa afecci\u00f3n que lo aquejaba desde d\u00edas atr\u00e1s, la que ocultaba a sus propios amigos con la intenci\u00f3n \u2013muy explicable en su personalidad\u2013 de que no se le creyera disminuido para la lucha diaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La agitaci\u00f3n de las ideas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde joven fue un apasionado del Derecho. Convirti\u00f3 esta disciplina en el equilibrio de su vida. En el derrotero de sus actos. Curs\u00f3 bachillerato en el Colegio Antonio Nari\u00f1o, y el t\u00edtulo de abogado lo obtuvo en el Externado de Colombia. En la Universidad Nacional se especializ\u00f3 en derecho laboral. En Par\u00eds adelant\u00f3 un posgrado en derecho p\u00fablico, y otro en Estocolmo en econom\u00eda cooperativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los predios de la Universidad Nacional, a la que\u00a0 se vincul\u00f3 como profesor,\u00a0 ingres\u00f3 a un movimiento marxista. Tambi\u00e9n fue profesor del Externado de Colombia, y en ambas instituciones dej\u00f3 rastros de su agudeza mental. La fiebre del marxismo, que a tantos apasionaba por aquellas calendas, irrump\u00eda en el pa\u00eds con sus postulados de redenci\u00f3n popular. La filosof\u00eda del capital y el\u00a0\u00a0trabajo avivaba fuertes pol\u00e9micas en Europa, con naturales repercusiones en el\u00a0\u00a0\u00a0 continente americano y los consiguientes efectos en el \u00e1mbito universitario. Esto daba lugar a vibrantes manifestaciones en pro y en contra de las doctrinas en boga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Profesionales inquietos como Molina Mari\u00f1o, picados por las tesis novedosas del pensador alem\u00e1n, tomaban partido en sus filas y debat\u00edan con vehemencia\u00a0 el nervio de tales postulados. Este clima ideol\u00f3gico fomentaba la cultura y fortalec\u00eda la vida de los c\u00edrculos literarios, que tanto proliferaban por aquellos d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Molina Mari\u00f1o no era literato de vocaci\u00f3n, pero s\u00ed observador inteligente y sagaz. En aquellos encuentros tuvo el primer contacto con las letras. La ardent\u00eda marxista no ser\u00eda en \u00e9l de larga duraci\u00f3n, como ha sido la nota com\u00fan en quienes buscan reformar el mundo en el despertar de los primeros brotes de insatisfacci\u00f3n social. Ellos, por lo general, acogen en sus mocedades el c\u00f3digo revolucionario de Marx como la tabla suprema de salvaci\u00f3n. Y luego encuentran otros caminos. Otras soluciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esa agitaci\u00f3n de ideas brotar\u00eda su futuro liberalismo. Su posici\u00f3n fue\u00a0 siempre de izquierda democr\u00e1tica. Deslumbrado por las figuras proceras de Bol\u00edvar y Santander y atra\u00eddo por sobresalientes caudillos de este siglo, como L\u00f3pez, Santos y Gait\u00e1n, recib\u00eda n\u00edtidos sus mensajes como incitaci\u00f3n a la lucha social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los \u00faltimos tiempos, el car\u00e1cter de combatiente y reformador de Carlos Lleras Restrepo lo sedujo de tal manera, que lo consideraba el estadista m\u00e1s notable del pa\u00eds en los tiempos contempor\u00e1neos. Quiz\u00e1 en el presente siglo. En esta l\u00ednea de sus convicciones, so\u00f1\u00f3 con que Otto Morales Ben\u00edtez, prohombre de fibra llerista y honda vocaci\u00f3n democr\u00e1tica, a la par que ilustre escritor y pensador, llegara a la Presidencia de la Rep\u00fablica. La Universidad Central, foro de ideas y f\u00e1brica de cultura, ha contado con la participaci\u00f3n activa de Morales Ben\u00edtez en los grandes debates que all\u00ed se suscitan sobre la vida nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Molina Mari\u00f1o no fue pol\u00edtico de carrera \u2013y tal vez le gust\u00f3 serlo\u2013, pero s\u00ed hombre de conducta liberal en el amplio sentido de la palabra. En su vida privada y en su cargo rectoral practic\u00f3 principios tan relevantes como el respeto a las ideas ajenas, el derecho de disentir, la \u00e9tica ciudadana, la libertad de c\u00e1tedra, la libertad de expresi\u00f3n, la disciplina moral, la dignidad humana, el trabajo\u00a0 laborioso y creativo. Ejerc\u00eda la pol\u00edtica dentro del noble concepto de trabajar con pasi\u00f3n por Colombia y su gente, para lo cual apoyaba desde el claustro universitario, cuando no los originaba all\u00ed, vigorosos programas tendientes a elevar el nivel de vida de sus compatriotas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Las lides del Derecho<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naci\u00f3 en Bogot\u00e1 el 12 de julio de 1932. Y aqu\u00ed residi\u00f3 toda la vida. Sus ausencias fueron espor\u00e1dicas. Una de ellas, cuando de 21 a\u00f1os adelant\u00f3 la judicatura en el municipio de Pandi, situado a 102 kil\u00f3metros de la capital. De regreso en Bogot\u00e1, en los a\u00f1os sucesivos se desempe\u00f1\u00f3 en diversos campos del Derecho: auxiliar de la justicia laboral, juez del trabajo, \u00e1rbitro del Gobierno en varios conflictos laborales, miembro de la comisi\u00f3n de prestaciones del Instituto de Seguros Sociales, conjuez de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo de Estado. Si hubiera seguido en esa direcci\u00f3n, sin duda habr\u00eda coronado elevadas posiciones oficiales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De pronto dio un salto a la empresa privada. Este cambio de rumbo dejar\u00eda atr\u00e1s las pretensiones del abogado que iniciaba la carrera judicial y aspiraba a la alta magistratura. Pero pens\u00f3 que su temperamento no se acomodar\u00eda en los fr\u00edos ambientes legislativos, por honor\u00edficos que fueran. Carec\u00eda de vocaci\u00f3n de bur\u00f3crata. No quer\u00eda fosilizarse. En cambio, anhelaba el destino del ejecutivo. Del creador independiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conserv\u00f3 la plataforma del Derecho como orientadora de sus acciones y se mantuvo en contacto con los cuerpos colegiados de su profesi\u00f3n como una f\u00f3rmula para oxigenar el esp\u00edritu y recrear el alma. Escribi\u00f3 numerosos art\u00edculos en revistas especializadas en asuntos jur\u00eddicos. Realiz\u00f3 estudios sobre los tribunales de arbitramento como soluci\u00f3n de conflictos colectivos del trabajo, y sobre asuntos constitucionales relacionados con la universidad en Colombia y en Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Los hilos de la sociedad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abandonada la carrera judicial, se vincul\u00f3 como abogado de C\u00e1rdenas &amp; Pe\u00f1a, prestante firma inmobiliaria. Esta actividad lo puso en contacto con gente de la sociedad y la pol\u00edtica, como Jairo Escobar Cifuentes, tesorero y contralor de Bogot\u00e1 por varios a\u00f1os, quien con su esposa Mar\u00eda Eugenia Villegas, reina de belleza de la ciudad, ser\u00edan sus padrinos de matrimonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La boda se realiz\u00f3 en Girardot. Bajo el tr\u00f3pico del puerto y el arrullo de las aguas del Magdalena, el joven abogado un\u00eda su destino con el de la bella dama\u00a0\u00a0 de sus sue\u00f1os, Gloria Zambrano. Y llegar\u00eda el hijo \u00fanico \u2013bautizado tambi\u00e9n Jorge Enrique\u2013 a prolongar los lazos del amor y la estirpe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalizando el a\u00f1o 1994, Jorge Enrique j\u00fanior regres\u00f3 de Londres con un posgrado en administraci\u00f3n de negocios, luego de obtener en la Universidad Piloto de Bogot\u00e1 el t\u00edtulo de ingeniero de sistemas. El orgulloso progenitor hac\u00eda gala de su hijo ante el amplio c\u00edrculo de sus amistades y le daba las primeras clases de ingreso a la sociedad. \u00c9ste es hoy un promisorio profesional que repite los pasos de su maestro, y en quien comienza a cumplirse la ley de la raza: <em>hijo de tigre sale pintado.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Molina Mari\u00f1o hab\u00eda penetrado en forma casi insensible en el esquivo mundo social. Dotado de franca simpat\u00eda y \u00e1nimo despierto, fino en los ademanes y con ideas interesantes a flor de labio, surg\u00eda con naturalidad en los altos c\u00edrculos mundanos. Su alma era permeable a esas temperaturas, las mismas que hab\u00edan calentado el alma palaciega de Alberto \u00c1ngel Montoya, el bardo frecuentador en su ardiente juventud de los salones suntuosos, y que \u00abamaba el vino, la mujer y el juego\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El futuro rector sab\u00eda que las grandes decisiones se toman en los dorados recintos de la sociedad. Fuera de ellos, para ciertos fines, no hay salvaci\u00f3n. Era preciso captar sus secretos. Conocer sus reglas. En los clubes (nunca lo olvidar\u00eda), no s\u00f3lo se relacionan las personas: tambi\u00e9n se aprenden estrategias. Con las aletas de pez de la aristocracia era posible lograr los objetivos que se propon\u00eda. \u00abDame una palanca y mover\u00e9 el mundo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro personaje iniciaba el camino de la b\u00fasqueda. Ten\u00eda que encontrar las llaves m\u00e1gicas que abren puertas y otorgan privilegios. Sab\u00eda, por supuesto, que el s\u00f3lo r\u00f3tulo de tertulio de club no era suficiente. Para brillar en la sociedad hab\u00eda que agrandar el equipaje con otros requisitos de m\u00e1s peso: la virtud, el saber, la dignidad, la \u00e9tica\u2026 Practic\u00e1ndolos, ve\u00eda que cada vez llegaba m\u00e1s lejos. Para responder a los grandes retos hab\u00eda que recorrer mucho mundo. Ganarse la voluntad de la gente. Tocar en muchas puertas. Ley\u00f3 los principios de Peter y descubri\u00f3 las t\u00e9cnicas para luchar y vencer. De Maquiavelo extrajo las reglas del buen gobernante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin relaciones p\u00fablicas, rama en la que descollar\u00eda de manera excepcional, no ser\u00eda viable el \u00e9xito. En s\u00edntesis, para captar la humanidad era necesario frecuentar el mundillo de los clubes, en medio de sus grandezas y espejismos, de sus humos y lisonjas. \u00abEl mundo es bueno \u2013dice la novelista Vicki Baum, tan conocedora de la especie humana\u2013, pero a condici\u00f3n de mirarlo en conjunto y sin reparar en los detalles\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como socio del Club de Abogados, sobresali\u00f3 tanto por su sociabilidad como por su compa\u00f1erismo. Sus colegas vieron en \u00e9l una garant\u00eda institucional y lo nombraron presidente. All\u00ed se discut\u00eda la conveniencia de trasladar la sede al norte de la ciudad. Bogot\u00e1, al extenderse cada vez m\u00e1s en esa direcci\u00f3n, impon\u00eda nuevos criterios de urbanismo. Pero nadie tomaba la batuta. La tom\u00f3 Molina Mari\u00f1o, y se efectu\u00f3 el traslado a una confortable mansi\u00f3n de la calle 91 (es decir, una corrida de 80 cuadras). Por este hecho, su nombre est\u00e1 grabado en la memoria del centro social<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Pasi\u00f3n creadora<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Universidad Central fue su \u00e1lter ego, su sangre, su raz\u00f3n de ser. Algo m\u00e1s: su amorosa obsesi\u00f3n de todas las horas. \u00c9l era m\u00e1s que el rector: el gerente, el financista sensible a los apremios del dinero, el planeador de estrategias, el motivador del \u00e1nimo colectivo, el buscador de triunfos. Sab\u00eda que para vencer era indispensable trabajar con denuedo y sacrificio, con alma noble y capacidad de entrega, como herramientas necesarias para afianzar el desarrollo y prestar servicio social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1965, un grupo de personas emprendedoras (Alberto G\u00f3mez Moreno, Rub\u00e9n Amaya Reyes, Jorge Enrique Molina Mari\u00f1o, Elberto T\u00e9llez Camacho, Ra\u00fal V\u00e1squez V\u00e9lez, Dar\u00edo Samper Bernal, Eduardo Mendoza V\u00e1rela y Carlos Medell\u00edn Forero) concibieron la idea de fundar una universidad. Una universidad diferente a todas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Deseaban honrar la memoria de Bol\u00edvar y Santander, los forjadores de la universidad latinoamericana, que en la \u00e9poca de la Gran Colombia dispusieron la creaci\u00f3n de tres universidades con el nombre de Central en las capitales de los departamentos de entonces (Cundinamarca, Venezuela y Ecuador). S\u00f3lo en Colombia hab\u00eda desaparecido la entidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1966, nac\u00eda la Universidad Central. En una casa modesta, con pocos elementos de trabajo y precarios recursos econ\u00f3micos, con reducido n\u00famero de alumnos y profesores, y casi con las u\u00f1as, pero siempre con la vista en alto, los fundadores hab\u00edan sembrado una idea. Una idea revolucionaria. No se dejaron dominar por el desaliento ni amilanar por el sinn\u00famero de complicaciones que surg\u00edan por doquier. Se cre\u00edan due\u00f1os de su propio invento, con convicci\u00f3n, con alegr\u00eda, con esperanza en el ma\u00f1ana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jorge Enrique Molina, lleno de coraje y optimismo, confiaba en el poder del esp\u00edritu para crear futuro. Desde entonces era l\u00edder. Miraba la vida con grandeza. Motivaba a sus compa\u00f1eros para no desfallecer, para superar los tropiezos, para deso\u00edr las consejas, las intrigas y las cosas vanas que cercenan las mejores intenciones. En los comienzos de la organizaci\u00f3n, fue profesor y miembro del Consejo Superior. M\u00e1s tarde, secretario general. El cargo preciso para blandir sus armas de combatiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del grupo inicial, quienes se mantuvieron m\u00e1s en contacto a lo largo del tiempo, unidos siempre en las buenas y en las malas horas, y peleando hombro a hombro y sin desmayo por la suerte de la empresa, fueron Molina, Amaya y G\u00f3mez: <em>los tres mosqueteros.<\/em> Esta agrupaci\u00f3n de valientes desafi\u00f3 todos los retos y resisti\u00f3 todos los temporales. Hoy, 30 a\u00f1os despu\u00e9s, es f\u00e1cil saber por qu\u00e9 la Universidad Central lleg\u00f3 tan lejos: ten\u00eda sangre de vencedores.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Consolidaci\u00f3n de esfuerzos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conforme crec\u00eda la entidad eran m\u00e1s fuertes los nubarrones que aparec\u00edan en el horizonte. En sus 30 a\u00f1os de funcionamiento, la Central no ha hecho otra cosa que cambiar de medidas. Su metamorfosis a la realidad actual ha implicado la actualizaci\u00f3n continua de los sistemas educativos para ajustarse a las exigencias de cada \u00e9poca, y la compra silenciosa de lotes para evolucionar de manera arm\u00f3nica frente a los vaivenes del tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda que sopesar el crecimiento precoz y el futuro retador. Jorge Enrique Molina fue un futurista obsesivo. El presente s\u00f3lo lo utilizaba como trampol\u00edn para lanzarse a nuevas empresas. Nunca se detuvo. Ni se durmi\u00f3 sobre los laureles. Empujaba a los que no marchaban a su mismo ritmo. No conoci\u00f3 el descanso y tampoco se dej\u00f3 ganar de la fatiga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando lleg\u00f3 a la rector\u00eda (que desempe\u00f1\u00f3 en dos ocasiones, por espacio de 25 a\u00f1os) ya pose\u00eda meridiana claridad para otear el camino. Sab\u00eda lo que ten\u00eda que hacer. Y lo que no deb\u00eda hacer. Su criterio era maduro; sus prop\u00f3sitos, firmes; su entusiasmo, vital; su fe, inquebrantable. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s condiciones pueden pedirse para triunfar en la vida?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entr\u00f3 a remover obsoletos criterios educativos del pa\u00eds. Combati\u00f3 la ortodoxia universitaria. A su instituci\u00f3n le inyect\u00f3 din\u00e1mica y humanismo. La volvi\u00f3 un hervidero de ciencia, arte, literatura y foros abiertos a todas las ideolog\u00edas. No pod\u00eda ser recinto cerrado: ten\u00eda que ser pluralista. Hab\u00eda que emancipar la cultura. Estimul\u00f3 el talento nacional. Cre\u00f3 conciencia de patria. La pauta trazada por Bol\u00edvar y Santander de democratizar la universidad tuvo eco en su esp\u00edritu guerrero. Esto se llama ser revolucionario, de los buenos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ya lo tenemos sentado en su silla rectoral. El n\u00famero de alumnos aumenta en forma vertiginosa. De igual manera crece la angustia. No hay dinero. Todo escasea. La pobreza rampante es el signo m\u00e1s visible de la casa, cuyo r\u00f3tulo de \u00abUniversidad\u00bb parece quedarle grande. Los alumnos no caben en las aulas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un testigo de aquella dura \u00e9poca, Gerardo Vargas Vel\u00e1squez, vicerrector de Desarrollo, me cuenta que su lugar de estudio era una casa destartalada \u2013a la\u00a0 cual le temblaban las paredes y tablados\u2013 que se hab\u00eda arrendado en el sur de la ciudad. Es la manera de decir que toda la instituci\u00f3n temblaba en medio de apuros y zozobras. Eso les sucede a las obras que se proyectan con criterio de futuro: rompen todos los diques, se salen de todas las previsiones. La Central, que siempre ha desbordado sus linderos, est\u00e1 hoy ramificada en distintos sitios de la ciudad. Como no naci\u00f3 con alma t\u00edmida, no se ha parado en peque\u00f1eces.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Una lecci\u00f3n elocuente<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La acometida de la finca ra\u00edz se dirigi\u00f3 hacia dos manzanas deterioradas \u2013foco de prostituci\u00f3n clandestina y callejera\u2013 que colindan con el centro universitario. Zona de verg\u00fcenza p\u00fablica que era preciso recuperar, como ya ocurri\u00f3, para limpiarle la cara sucia a la triste cenicienta vilipendiada. El enlace de lotes significa hoy una fuerza poderosa para rectificar la incuria de las autoridades bogotanas. Detr\u00e1s de esta operaci\u00f3n calculada ten\u00eda que existir una mente superior. La mente de un estratega: Jorge Enrique Molina Mari\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mejor regalo que \u00e9l le har\u00e1 a su cuna nativa ser\u00e1 una moderna construcci\u00f3n en aquella zona. Hoy, ya ausente de la escena del mundo, se piensa establecer all\u00ed, para honrar su memoria, el mejor centro cultural de la ciudad, que desde luego llevar\u00e1 su nombre. Los directivos del instituto, fortalecidos ahora con la presencia de Otto Morales Ben\u00edtez en el Consejo Superior, e imbuidos del \u00edmpetu reformador que les transmiti\u00f3 el maestro, proseguir\u00e1n en la tarea de remozar la dejadez capitalina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto en cuanto se relaciona con el centro de la ciudad. En la calle 75, a donde se traslad\u00f3 parte de la organizaci\u00f3n (y mirar al norte es mirar al futuro), se levantar\u00e1 otra sede digna de aquel pujante sector.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Pensar en grande<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son 8.000 estudiantes, entre diurnos y nocturnos. Parece una fragua que nunca se apaga. Lumbre perenne de la ense\u00f1anza. Pocos municipios superan esa poblaci\u00f3n estudiantil. Avanzando en estos apuntes sobre la entidad y su h\u00e9roe, me pregunto: \u00bfqu\u00e9 pensar\u00edan los fundadores al comparar los 8.000 alumnos actuales con los 12 de la primera clase? \u00bfQu\u00e9 pensar\u00eda, en sus horas de asombro y cavilaci\u00f3n, el rector bolivariano (d\u00e9mosle este t\u00edtulo inequ\u00edvoco) ante tama\u00f1a masificaci\u00f3n que en ocasiones amenaz\u00f3 sal\u00edrsele de las manos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Universidad, interpretando las tendencias del mundo actual, estructur\u00f3 nuevas carreras para responder a la concepci\u00f3n futurista de que atr\u00e1s se habl\u00f3. El plan es extenso: contadur\u00eda, mercadolog\u00eda, administraci\u00f3n de empresas, econom\u00eda, varias ingenier\u00edas (de sistemas, de recursos h\u00eddricos, mec\u00e1nica, electr\u00f3nica, publicidad profesional, publicidad y mercadeo, periodismo, ciencias tributarias, estudios musicales\u2026) No se encuentran dentro de los afanes prioritarios del instituto las carreras tradicionales, y fomenta en cambio otras ramas con mayor provenir para Colombia y el estudiante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La contadur\u00eda es la carrera insignia. \u00c9dgar Nieto S\u00e1nchez, primer egresado de esta facultad, fue su decano por espacio de 18 a\u00f1os y la hizo sobresalir en el mundo universitario. La facultad de m\u00fasica goza de gran notoriedad, como lo acredita su famosa coral, que tantos aplausos recibe. El Cine Club Centralista, con 21 a\u00f1os de existencia, mantiene constante actividad a trav\u00e9s de foros, talleres de trabajo y seminarios internacionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las letras y el humanismo, bajo la batuta de \u00c1lvaro Rojas de Espriella, vicerrector acad\u00e9mico, son una de las columnas vertebrales de la casa. El taller de escritores, con 15 a\u00f1os de actividad, que dirige Isa\u00edas Pe\u00f1a Guti\u00e9rrez, goza de renombre nacional. El grupo de teatro da pasos grandes en la conquista de nuevos escenarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo una huelga se ha presentado en la Universidad y fue la ocurrida en el a\u00f1o 1973. De esa experiencia salieron positivas lecciones, tanto para los directivos como para los estudiantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal el aire que se respira en los predios centralistas. Es una c\u00e1tedra constante de superaci\u00f3n humana. Las clases populares tienen all\u00ed terreno abonado para estructurar la mente y captar conocimientos amplios para las defensas de la vida en este mundo re\u00f1ido y siempre cambiante.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La fe encendida<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jorge Enrique Molina concibi\u00f3 la casa de estudios como un faro abierto a todas las inquietudes, donde el rigor cient\u00edfico jugara con los principios de la dignidad humana y la tolerancia ideol\u00f3gica. Encendi\u00f3 la fe en los ideales. Sembr\u00f3 la semilla de la responsabilidad individual. Y se comprometi\u00f3, ante Dios y ante la Patria, a formar profesionales aptos y ciudadanos de bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca discrimin\u00f3 a los profesores por sus creencias. Pero exig\u00eda una norma fundamental: el amor por Colombia y el respeto a principios democr\u00e1ticos. Cuando la Universidad Central cumpli\u00f3 25 a\u00f1os lanz\u00f3 este lema: \u00ab25 a\u00f1os con la democracia, la cultura y el humanismo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De las aulas centralistas han salido 11.000 profesionales. Son 11.000 \u00e1rboles plantados en todos los terrenos para que florezca el pa\u00eds. Ej\u00e9rcito de patriotas que marcha en todas las direcciones, con su bagaje de conocimientos y virtudes, como soporte de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El mundo<\/strong><strong> de las publicaciones<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Universidad Central es, por otra parte, formidable taller de artes gr\u00e1ficas. Su rector era un mago para conseguir dinero, y un mago para invertirlo en beneficio social. Su don de relacionista le abr\u00eda puertas y posibilidades. Conoc\u00eda el poder de la publicidad como moderno sistema de avance empresarial, y al mismo tiempo como est\u00edmulo para el rendimiento individual. Busc\u00f3 que la imagen del organismo se mantuviera fresca en los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estadistas, ministros, altos funcionarios oficiales, magistrados, periodistas, acad\u00e9micos, escritores, diplom\u00e1ticos&#8230; fueron sus aliados en esta cruzada. Utiliz\u00f3 las relaciones p\u00fablicas \u2013mientras en las aulas\u00a0 se cocinaba a todo vapor la ciencia educadora\u2013 para elevar su centro de estudios a los primeros planos de la vida nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No ignoraba la importancia del escritor como el personaje culturizador por excelencia, y por eso se preocup\u00f3 al m\u00e1ximo, en esfuerzo perseverante, por editar sus obras. Narradores, ensayistas, acad\u00e9micos, cient\u00edficos, historiadores tuvieron en \u00e9l un mecenas excepcional. Pocas universidades, para no hablar de los organismos oficiales, donde el apoyo al escritor es por lo general excluyente o elitista, pueden mostrar los resultados de la Central.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1ntos libros public\u00f3? El propio rector no lo sab\u00eda a ciencia cierta. Y no ten\u00eda af\u00e1n en contarlos. Lo que en realidad le interesaba era incrementar el ritmo de las ediciones; que la imprenta llegara a m\u00e1s autores; que se rescataran valiosas obras ocultas; que se conocieran nuevos talentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer libro o folleto (no he podido saberlo con precisi\u00f3n, y menos obtener un ejemplar) fue un tratado sobre ajedrez, escrito por el campe\u00f3n Miguel Cu\u00e9llar Gacharn\u00e1. Vino luego una serie constante sobre los m\u00e1s variados temas. Varias\u00a0 \u00a0de esas obras representan verdaderos sucesos editoriales. La \u00faltima, que circul\u00f3 con la tradicional tarjeta de saludo del rector humanista (mientras \u00e9l libraba su \u00faltimo combate en la Fundaci\u00f3n Santaf\u00e9, donde morir\u00eda) es la titulada <em>Valoraci\u00f3n m\u00faltiple sobre Le\u00f3n de Greiff,<\/em> de Arturo Alape.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia 1974 naci\u00f3 la serie bibliogr\u00e1fica. Desde entonces han aparecido unos 120 t\u00edtulos, entre ellos, los 42 vol\u00famenes de <em>Hojas Universitarias<\/em>, la revista que se considera el libro mayor de la Universidad, tanto por su extensi\u00f3n como por la calidad de los temas y el prestigio de sus autores. Este sustancioso libro re\u00fane a sobresalientes figuras de las letras y el pensamiento y est\u00e1 catalogado como uno de los veh\u00edculos m\u00e1s representativos de la cultura nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras ediciones, internas o externas, se suman a esta labor editora que ha consumido toneladas de papel. Algunas son peri\u00f3dicas, otras eventuales. Unas divulgan temas espec\u00edficos de las facultades, otras registran hechos especiales. Estos son algunos de los t\u00edtulos: <em>Hojas Econ\u00f3micas <\/em>y<em> Hojas Administrativas<\/em> (revistas); <em>El Centralista <\/em>y<em> El Punto Central<\/em> (peri\u00f3dicos); <em>La Nueva Ola <\/em>y<em> Temas Human\u00edsticos<\/em> (revistas del Departamento de Humanidades y Letras); <em>Cuadernos de Apoyo<\/em> (serie did\u00e1ctica); <em>N\u00f3madas<\/em> (revista del Departamento de Investigaciones).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El deporte como fuente de energ\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alguien que conoci\u00f3 a Jorge Enrique Molina desde su juventud me cuenta sus iniciales aficiones al deporte. En aquellos tiempos fue campe\u00f3n de ping pong y de ajedrez. Este hecho explica su actuaci\u00f3n futura en la actividad deportiva del pa\u00eds, que le hizo ganar otro liderazgo nacional. Al morir, era tesorero del Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Colombiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Giraudoux, \u00abel deporte delega en el cuerpo algunas de las virtudes m\u00e1s fuertes del alma: la energ\u00eda, la audacia, la paciencia\u00bb. Dice el mismo autor, con fina y sabia dosis de humor, que \u00abel deporte es una carrera hacia la limpieza\u00bb. La limpieza f\u00edsica y la limpieza del alma, es l\u00edcito agregar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta compostura determin\u00f3 un rasgo notorio en el car\u00e1cter polifac\u00e9tico de Molina Mari\u00f1o. Aprendi\u00f3 de los griegos que el atletismo, dispensador de equilibrio y armon\u00eda f\u00edsica, ennoblece y tonifica el esp\u00edritu. Ten\u00eda alma de deportista. Destreza de jugador. Talante de estratega. El arte de la escaramuza lo perfeccion\u00f3 en estos lances. El ajedrez le sirvi\u00f3 de ejercicio mental para hacer jugadas maestras. De \u00e9l sac\u00f3 la habilidad para moverse en los escenarios del mundo. Para ejecutar actos audaces. En los tableros de ajedrez y en los tableros de la sociedad mov\u00eda con ingenio reyes, damas, caballos, peones, alfiles, como en un campo de guerra. Y propinaba jaques contundentes a quienes pretendieran derribarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez el juego ciencia era su pasi\u00f3n m\u00e1s arraigada. \u00bfPor qu\u00e9? Por ser s\u00edmbolo de la vida. En ese campo magn\u00e9tico, m\u00e1s que en las mesas de los casinos, donde la suerte es azarosa, se ejerce la capacidad de an\u00e1lisis, se desarrolla el olfato de penetraci\u00f3n, se estimula el nervio de la astucia, se demuestra el poder de la inteligencia. La concentraci\u00f3n o la impaciencia, tan connaturales al jugador, rigen tambi\u00e9n el diario vivir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su apartamento era un museo al ajedrez. Dej\u00f3 120 tableros de las m\u00e1s extra\u00f1as procedencias y los m\u00e1s refinados dise\u00f1os. Como viajero internacional que era, tra\u00eda ejemplares ex\u00f3ticos de lejano pa\u00edses y culturas diversas (la china, la persa, la rusa, la griega&#8230;) y los acumulaba uno tras otro, con infinito placer, como un tesoro en eterno resplandor. En los predios de la Central construy\u00f3 el Minicoliseo de Ajedrez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su campo educativo, rebosante de juventud y energ\u00eda, vibra con el motor de los deportes. Los equipos centralistas se han ganado muchos premios nacionales e internacionales. Cinco veces han sido campeones universitarios del pa\u00eds. La Universidad, para estimular esta afici\u00f3n, que tambi\u00e9n es disciplina y motivaci\u00f3n de la vida, premia con becas de sus propias facultades a quienes se destacan por su alto rendimiento deportivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Pol\u00edtico frustrado<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pol\u00edtico latente que hab\u00eda en \u00e9l hizo que en 1990 se lanzara a una campa\u00f1a para conseguir, a nombre de la universidad colombiana, una curul en el\u00a0 Congreso. Un grupo de rectores y exrectores encabez\u00f3 el movimiento y logr\u00f3 conquistar el entusiasmo de la juventud. Esta alternativa suscit\u00f3 inter\u00e9s nacional. Se trataba de oxigenar la atm\u00f3sfera pol\u00edtica, carcomida por la corrupci\u00f3n, el narcotr\u00e1fico y el deterioro moral, para entrar a depurar las costumbres y ofrecer f\u00f3rmulas de redenci\u00f3n popular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por primera vez se buscaba que la universidad tuviera activa participaci\u00f3n en las grandes decisiones nacionales. Su compromiso era con la patria. Molina Mari\u00f1o, que encabezaba la lista como primer suplente al Senado, era cr\u00edtico agudo de la decadencia reinante. Por la televisi\u00f3n, refiri\u00e9ndose a los mayores enemigos actuales de la democracia, manifest\u00f3 que \u00abel clientelismo es parecido al narcotr\u00e1fico\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Triunf\u00f3 el movimiento. Y Molina Mari\u00f1o fue senador de la Rep\u00fablica. Al asistir a las sesiones, vino el desencanto. Quien encabezaba la lista, concejal de Bogot\u00e1 y profesor universitario, fue enjuiciado por faltas contra la moral. Esta situaci\u00f3n oculta de su compa\u00f1ero de f\u00f3rmula re\u00f1\u00eda con sus principios \u00e9ticos. Esto determin\u00f3 su renuncia a la investidura parlamentaria. El episodio se\u00f1ala, al margen, que lo que se propon\u00eda lo consegu\u00eda. No hizo la carrera de pol\u00edtico, pero consigui\u00f3 llegar al Congreso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta frustraci\u00f3n le hizo acrecer su dolor nacionalista al presenciar la \u00e9poca convulsionada que le ha tocado vivir al pa\u00eds en los \u00faltimos a\u00f1os. As\u00ed conoci\u00f3 mejor la decrepitud de la clase pol\u00edtica, que \u00e9l quer\u00eda regenerar y no lo dejaron. Desenga\u00f1ado, pero no derrotado, continu\u00f3 haciendo patria en sus rediles universitarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Lluvia de honores<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No fueron pocos los reconocimientos que recibi\u00f3 en vida. Otros muchos han comenzado a tribut\u00e1rsele despu\u00e9s de muerto. Veamos, en forma somera, algunas de las exaltaciones que tuvo en los distintos campos donde actu\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue vicepresidente y presidente de la Asociaci\u00f3n Colombiana de Universidades. Presidente del Consejo Nacional de Rectores. Primer vicepresidente de la Uni\u00f3n de Universidades de Am\u00e9rica Latina \u2013UDUAL\u2013 (la entidad universitaria m\u00e1s antigua del mundo y m\u00e1s respetable de los pa\u00edses latinoamericanos).\u00a0 Socio de la Organizaci\u00f3n Interamericana de Universidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miembro de las siguientes academias y asociaciones: Sociedad Bolivariana de Colombia, Sociedad Francisco de Paula Santander, Instituto Sanmartiniano (vicepresidente), Asociaci\u00f3n Bernardo O\u2019Higgins, Academia Colombiana de Jurisprudencia, Sociedad Nari\u00f1ista de Colombia, Club de Abogados (presidente), Sociedad Econ\u00f3mica de Amigos del Pa\u00eds, Comit\u00e9 del Instituto Colombiano para la Educaci\u00f3n Superior, Instituto Colombiano de Estudios Latinoamericanos, Confederaci\u00f3n Colombiana de Deporte, Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Colombiano, Academia Colombiana de Contadores P\u00fablicos, Procultura, Sociedad Iberoamericana de Periodismo, Federaci\u00f3n Colombiana de Ajedrez (presidente), Federaci\u00f3n Internacional de Ajedrez, Comit\u00e9 Permanente de los Derechos Humanos. Preparaba su ingreso a la Academia Colombiana de Historia, y era socio de las de Boyac\u00e1, Quind\u00edo, Santander y Norte de Santander.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Adi\u00f3s al campe\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muri\u00f3 el 18 de noviembre de 1995. Cuando su secretaria me llam\u00f3 a avisarme la infausta nueva, me surgi\u00f3 la idea, como una confortante ficci\u00f3n, de que el ilustre amigo, luchador tesonero de la cultura y gran mecenas de escritores, hab\u00eda muerto en ambiente de libros, vino y poes\u00eda, en aquella memorable velada cumplida un mes antes en la residencia del m\u00e9dico Virgilio Olano Bustos, tambi\u00e9n escritor y acad\u00e9mico, donde se celebr\u00f3 el XXX aniversario del C\u00edrculo Literario de Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Preparaba con emoci\u00f3n los 30 a\u00f1os de la instituci\u00f3n. Era \u00e9l mismo el que cumpl\u00eda a\u00f1os. Esta efem\u00e9ride gloriosa har\u00e1 crecer en 1996 la imagen del gran ausente. Y \u00e9l seguir\u00e1 vivo, para siempre, en el recuerdo del claustro y de quienes seguimos de cerca su misi\u00f3n creadora y admiramos su prodigiosa vitalidad puesta al servicio de Colombia y de las causas nobles del hombre. Bogot\u00e1 le testimoniar\u00e1 su afecto y gratitud. Y la patria lo ungir\u00e1 como uno de los grandes forjadores del progreso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su vida tiene acento de epopeya. Su\u00a0 obra maestra est\u00e1 cumplida. El campe\u00f3n ya dio el jaque mate. Nada le qued\u00f3 por ejecutar. El juego ha terminado. Puede, por lo tanto, descansar en paz. Los versos de Neruda que \u00e9l pronunci\u00f3 en los 25 a\u00f1os de la Universidad, hacen que sean los mismos, por amable iron\u00eda del destino, con los que vuela a la eternidad:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>No hay una sola gota de odio en mi pecho.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Abiertas van mis manos esparciendo las uvas en el viento. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Navegu\u00e9 construyendo la alegr\u00eda.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que el amor nos defienda. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que levante sus nuevas vestiduras la rosa.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que sea repartido todo canto en la tierra.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que suban los racimos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que los propague el viento. As\u00ed sea.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Hojas Universitarias, Universidad Central,<\/em> <\/strong>N\u00b0 44, Bogot\u00e1, noviembre de 1997.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Perfiles de un vencedor Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Dif\u00edcil encontrar en estos tiempos caracterizados por la frivolidad y la falta de liderazgo social, voluntades tan firmes y batalladoras en el servicio a la gente como la de Jorge Enrique Molina Mari\u00f1o. Al hombre contempor\u00e1neo le interesa ante todo su bienestar personal, movido en la mayor\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30,69],"tags":[96,119],"class_list":["post-6996","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-educacion","tag-cultura","tag-educacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6996","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6996"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6996\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10926,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6996\/revisions\/10926"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6996"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6996"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6996"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}