{"id":7432,"date":"2012-01-29T16:51:36","date_gmt":"2012-01-29T21:51:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=7432"},"modified":"2014-03-08T19:11:08","modified_gmt":"2014-03-09T00:11:08","slug":"las-mil-vidas-de-el-espectador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2012\/01\/29\/las-mil-vidas-de-el-espectador\/","title":{"rendered":"Las mil vidas de El Espectador"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien lo dijo el valiente director, doctor Carlos Lleras de la Fuente, en el editorial donde anunci\u00f3 el prop\u00f3sito de no desfallecer ni detenerse, al iniciar la etapa actual: \u00abPeores momentos hemos vivido, y hemos sobrevivido a ellos; de ah\u00ed que nadie pueda hablar de que se cerr\u00f3 <em>El Espectador,<\/em> ni de que muri\u00f3 el decano de la prensa colombiana; s\u00f3lo se transform\u00f3, como lo ha hecho varias veces durante su larga existencia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay en Colombia, y es posible que en el mundo entero, otra publicaci\u00f3n que tenga una vida m\u00e1s accidentada que la de <em>El Espectador<\/em>. Vida llena de heridas y golpes bajos, de persecuciones y atropellos, de censuras y cierres forzados, de agresiones y furias arrasadoras, de incendios y mutilaciones, de c\u00e1rceles y asesinatos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de cada percance, de cada estallido del odio, de la sinraz\u00f3n o de la dinamita, este peri\u00f3dico de las mil batallas y las mil vidas heroicas ha surgido de las cenizas, como el ave f\u00e9nix, con la misma consigna que hoy sale de los labios de su director, otro Cano de los nuevos tiempos: \u00ab\u00a1Seguimos adelante!\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 8 de julio de 1887, tres meses despu\u00e9s de su nacimiento, <em>El Espectador<\/em> fue suspendido durante un semestre por el presidente N\u00fa\u00f1ez. Eran apenas cuatro p\u00e1ginas endebles que aparec\u00edan dos veces por semana, pero de tal firmeza y verticalidad, que el Gobierno regenerador no pod\u00eda resistirlas. Poco tiempo despu\u00e9s llegaba nueva orden de cierre, por seis meses m\u00e1s, decretada por el presidente Holgu\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1893, el gobernador de Antioquia vuelve a amordazarlo y ordena encarcelar a su director, don Fidel Cano. A partir de octubre de 1899 le llega una suspensi\u00f3n de cuatro a\u00f1os, y en diciembre de 1904, otra de ocho a\u00f1os, impuesta por el general Rafael Reyes. A lo largo de su existencia se han presentado ocho interrupciones, que en total representan 17 a\u00f1os de receso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 6 de septiembre de 1952, el peri\u00f3dico es incendiado. A comienzos del 56, en los d\u00edas m\u00e1s agudos del r\u00e9gimen militar, es sancionado con $ 600.000 (cifra desorbitada) por presuntas inexactitudes fiscales. Un mes despu\u00e9s, Alberto Lleras Camargo entra a dirigir <em>El Independiente,<\/em> ante el cierre temporal de <em>El Espectador,<\/em> que reaparece en julio de 1958, hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de 1982, el Grupo Grancolombiano le inflige tremendo golpe al retirarle los avisos publicitarios, en raz\u00f3n de las denuncias hechas por el peri\u00f3dico debido a los abusos cometidos por el pulpo financiero. En 1986, el narcotr\u00e1fico, monstruo de nuestros d\u00edas, asesina a don Guillermo Cano, y en 1989 destruye las instalaciones con 150 kilos de dinamita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Maltrecho el diario y con riesgo de extinguirse, el Grupo Bavaria lo adquiere en 1997. En febrero de 2000, el doctor Carlos Lleras de la Fuente asume la Direcci\u00f3n, y finalizando el mes de agosto pasado, ante la imposibilidad de nuevos recursos que salven el deterioro de las cifras, pasa a ser dominical (sin dejar de ser diario, ya que se sigue elaborando todos los d\u00edas por internet, el sistema moderno de comunicaci\u00f3n masiva que consultan miles de visitantes).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta manera se sintetiza esta densa trayectoria de ca\u00eddas y levantadas, de padecimientos y recuperaciones, de luchas y glorias, donde la porf\u00eda y el car\u00e1cter de un ideal consiguen el milagro de la supervivencia. Nunca <em>El Espectador<\/em> ha transigido con la corrupci\u00f3n y los abusos p\u00fablicos, ni se ha dejado abatir por las adversidades y los ataques del destino. Y siempre ha mantenido inc\u00f3lume la regla de oro de su fundador, don Fidel Cano: <em>\u00abNo hablar a los due\u00f1os del poder el lenguaje de la lisonja, y no tributar aplausos ni a los hombres ni a sus actos sino cuando la conciencia nos lo mande\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 22-XI-2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Bien lo dijo el valiente director, doctor Carlos Lleras de la Fuente, en el editorial donde anunci\u00f3 el prop\u00f3sito de no desfallecer ni detenerse, al iniciar la etapa actual: \u00abPeores momentos hemos vivido, y hemos sobrevivido a ellos; de ah\u00ed que nadie pueda hablar de que se cerr\u00f3 El Espectador, ni [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[88],"class_list":["post-7432","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-periodismo","tag-periodismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7432","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7432"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7432\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10157,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7432\/revisions\/10157"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7432"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7432"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7432"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}