{"id":7453,"date":"2012-01-29T17:10:03","date_gmt":"2012-01-29T22:10:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=7453"},"modified":"2014-03-12T20:03:55","modified_gmt":"2014-03-13T01:03:55","slug":"memorias-de-un-acordeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2012\/01\/29\/memorias-de-un-acordeon\/","title":{"rendered":"Memorias de un acorde\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer acorde\u00f3n lo tuvo Carlos Eduardo Vargas Rubiano en 1938, a los 18 a\u00f1os de edad, pero podr\u00eda decirse que naci\u00f3 con \u00e9l debajo del brazo. Ha sido su compa\u00f1ero de toda la vida. En tal forma se identifican mutuamente, que no puede mencionarse al uno sin dejar de pensarse en el otro. Es dif\u00edcil encontrar una simbiosis tan perfecta entre un instrumento musical y su ejecutante. No se sabe, en realidad, si Carlos\u00e9 es el due\u00f1o del acorde\u00f3n, o el acorde\u00f3n es el due\u00f1o de Carlos\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi dilecto amigo y paisano boyacense naci\u00f3 con alma musical. Esto se puso de manifiesto desde sus primeros a\u00f1os, cuando ya tarareaba canciones y manejaba con ritmo sus aventuras infantiles. A los 15 a\u00f1os, con evidente disipaci\u00f3n de sus estudios escolares, pero con \u00e1nimo jubiloso, tocaba al piano los tangos de Gardel. Cuando tiempo despu\u00e9s viaj\u00f3 a Buenos Aires, fue a visitarlo al cementerio de La Chacarita y all\u00ed le confes\u00f3 que sus tres \u00eddolos musicales de Am\u00e9rica Latina eran Agust\u00edn Lara, Carlos Gardel y Jos\u00e9 A. Morales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ni\u00f1o m\u00fasico que sorprendi\u00f3 a la sociedad de Tunja con sus melod\u00edas tempranas, ins\u00f3litas dentro del fr\u00edo ambiente de la urbe monacal, tiene hoy 81 a\u00f1os. Y sigue siendo ni\u00f1o, ya que no ha perdido su esp\u00edritu festivo y ha conjugado siempre la vida, en todo tiempo y lugar, con alegr\u00eda y entonaci\u00f3n admirables. Seg\u00fan \u00e9l, los ciclos de la existencia ocurren cada 20 a\u00f1os, por lo cual la suya es la cuarta edad, y no la tercera, quiz\u00e1 porque le han rendido m\u00e1s los a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed lo vimos, euf\u00f3rico y colmado de satisfacciones en el c\u00e1lido homenaje que le rindieron sus hijos en el Hotel Radisson, al que asistimos complacidos un numeroso grupo de sus amigos, con motivo de la presentaci\u00f3n de su libro <em>Memorias con mi acorde\u00f3n<\/em> y del disco <em>Se nota que no s\u00e9 nota<\/em>. Ambos t\u00edtulos a la altura de su jocosidad vitalizante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como el acorde\u00f3n hace parte de su car\u00e1cter y de su estado f\u00edsico (y sin \u00e9l no ser\u00eda Carlos\u00e9 sino un ser com\u00fan), ha adquirido carta de identidad en los salones sociales y en cuanta posici\u00f3n ha desempe\u00f1ado. Fue alcalde de Tunja a los 25 a\u00f1os, y su mandato se hizo m\u00e1s sonoro con los acordes de su inspiraci\u00f3n, lo mismo que suceder\u00eda como gobernador de Boyac\u00e1 en 1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante 28 a\u00f1os dirigi\u00f3 las relaciones p\u00fablicas de la Flota Mercante Grancolombiana, y desde joven comenz\u00f3 a actuar como periodista de <em>La Linterna<\/em> \u2013el c\u00e9lebre peri\u00f3dico fundado por Calib\u00e1n en la capital boyacense\u2013, para vincularse luego como columnista de <em>El Tiempo<\/em> hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su larga trayectoria como fugaz funcionario p\u00fablico, relacionista de la Flota Mercante y de cuanto encargo se le ha confiado, ameno periodista y promotor incansable de la tierra boyacense, Carlos\u00e9 ha hecho valer su pericia musical a lo largo y ancho del pa\u00eds y m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fronteras. <em>De Boyac\u00e1 en los mares<\/em> es el t\u00edtulo de la formidable caricatura que le dedic\u00f3 Chapete en 1969, la que es rescatada hoy como car\u00e1tula del libro. En ella aparece el risue\u00f1o personaje navegando por los mares del mundo con el agua subi\u00e9ndole a la cintura, pero armado, claro est\u00e1, de su inmejorable instrumento musical.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por dem\u00e1s est\u00e1 decir que Carlos\u00e9 ha librado y ganado todas sus batallas a punta de acorde\u00f3n. En tiempos de violencia \u2013que en Colombia parece que son eternos\u2013, unos bandoleros irrumpieron en el sitio donde depart\u00eda con unos amigos, y mientras \u00e9stos cog\u00edan las de Villadiego como almas que lleva el diablo, el m\u00fasico invencible los recib\u00eda con una guabina y con ella les refrescaba el alma envenenada. Media hora m\u00e1s tarde, todos depart\u00edan al calor de una botella de aguardiente, como si fueran viejos camaradas, con las armas depuestas y la risa en los labios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando yo resid\u00eda en Armenia, la Gobernaci\u00f3n del Quind\u00edo le ofreci\u00f3 un coctel en su car\u00e1cter de directivo de la Flota Mercante, con la mala suerte de que aquel d\u00eda un terremoto hizo estragos en el Antiguo Caldas. Las caras de los asistentes al acto eran de espanto. El ilustre visitante cambi\u00f3 pronto el \u00e1nimo de la concurrencia al ejecutar al piano un aire boyacense en honor de su paisano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este libro se recogen simp\u00e1ticas an\u00e9cdotas y sucesos memorables que han girado alrededor de su vida y de su comarca natal. En \u00e9l queda el testimonio aut\u00e9ntico de todo un se\u00f1or de la simpat\u00eda, el humor y la sencillez, que ha puesto una nota grande en el panorama nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como embajador de la sonrisa y las buenas maneras, del gracejo a flor de labios y de la cordialidad sin l\u00edmites, ha empleado estos dones para atraer hacia Boyac\u00e1 las miradas de destacadas figuras del Gobierno y la pol\u00edtica, de la empresa privada y los negocios, para conseguir el progreso regional. Es mucho lo que le debe el departamento a este acorde\u00f3n resonante y tan bien tocado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y mucho lo que nos tonifica a sus amigos (contin\u00fao hablando en t\u00e9rminos musicales) el verlo en la dorada cumbre de su &#8216;cuarta&#8217; edad rodeado del calor de Marina \u2013a quien \u00e9l ensalza como \u00abmi \u00faltima novia y mi primer amor\u201d\u2013, de sus hijos y de todos los suyos. Y orondo de lo que siempre ha sido: el mel\u00f3mano sin tregua, el se\u00f1or de la gracia y la distinci\u00f3n, el caballero a carta cabal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador<\/em>, <\/strong>Bogot\u00e1, 3-I-2002.<br \/>\n<em><strong>Repertorio Boyacense, <\/strong><\/em>No. 338, Tunja, abril de 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El primer acorde\u00f3n lo tuvo Carlos Eduardo Vargas Rubiano en 1938, a los 18 a\u00f1os de edad, pero podr\u00eda decirse que naci\u00f3 con \u00e9l debajo del brazo. Ha sido su compa\u00f1ero de toda la vida. 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