{"id":7685,"date":"2012-02-11T15:32:43","date_gmt":"2012-02-11T20:32:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=7685"},"modified":"2014-03-03T20:22:05","modified_gmt":"2014-03-04T01:22:05","slug":"poemas-recuperados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2012\/02\/11\/poemas-recuperados\/","title":{"rendered":"Poemas recuperados"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En junio de 2004 viaj\u00e9 a Armenia a presentar la novela <em>Un veterano encuentra su destino, <\/em>de C\u00e9sar Hincapi\u00e9 Silva. En aquella ocasi\u00f3n le pregunt\u00e9 a un amigo quindiano por los poemas in\u00e9ditos que hab\u00eda dejado Carmelina Soto, muerta el 18 de marzo de 1994. El amigo me dio esta noticia desconsoladora: dichos poemas hab\u00edan desaparecido y posiblemente hab\u00edan ido a dar al cesto de la basura, cuando fue desocupado el apartamento de la poetisa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En columna publicada el 22 de marzo de 1995 \u00a0en <em>La Cr\u00f3nica del Quind\u00edo,<\/em> con ocasi\u00f3n del primer a\u00f1o de la muerte de Carmelina, revel\u00e9 una simp\u00e1tica historia relacionada con dos poemas suyos, in\u00e9ditos, titulados <em>Llama <\/em>y <em>Brasa, <\/em>de los que me hab\u00eda apropiado en un homenaje que sus amigos le tributamos en su propio apartamento, en octubre de 1979, con motivo de la medalla al m\u00e9rito literario que le otorg\u00f3 la Gobernaci\u00f3n del Quind\u00edo. Y di a la publicidad tales poemas junto con la citada columna de <em>La Cr\u00f3nica.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquel octubre de 1979, Carmelina me llev\u00f3 a un libro de su biblioteca donde guardaba dichos poemas, me los ley\u00f3, y yo qued\u00e9 encantado con ellos. Le rogu\u00e9 que me los obsequiara, a lo que no accedi\u00f3. Me dijo que no val\u00edan la pena y que de todas maneras se trataba de un borrador. Luego se retir\u00f3 a seguir disfrutando del encuentro con los amigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni corto ni perezoso, aprovech\u00e9 su ausencia para extraer del libro los poemas y pasarlos a mi bolsillo. Dije en mi nota de <em>La Cr\u00f3nica,<\/em> 15 a\u00f1os despu\u00e9s: \u201cSi la acci\u00f3n ha de llamarse robo, que lo sea. No me averg\u00fcenzo de ella: robar para la literatura es un placer delicioso\u201d. Mi cometido quedaba cumplido al publicar aquellos poemas, ya muerta la poetisa. Cuando en el 2004 me enter\u00e9 en Armenia de que toda su poes\u00eda in\u00e9dita hab\u00eda desaparecido, me regocij\u00e9 conmigo mismo al haber salvado del naufragio los dos poemas robados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero mi sorpresa ha sido grande al llegar en estos d\u00edas a mis manos el libro <em>La casa entre la niebla, <\/em>publicado en el a\u00f1o 2007 como homenaje p\u00f3stumo a la poetisa, libro del cual son autores Luis Fernando Su\u00e1rez Arango y Carlos A. Castrill\u00f3n, el primero como realizador de una investigaci\u00f3n adelantada sobre la poetisa para presentar su tesis de maestr\u00eda de literatura de la Universidad Tecnol\u00f3gica de Pereira, y el segundo como cr\u00edtico literario de la Universidad del Quind\u00edo y erudito en la obra de la poetisa quindiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este libro se recogen 20 poemas in\u00e9ditos de Carmelina Soto, \u201cm\u00e1s uno cuya primera versi\u00f3n data de 1979 \u2013se anota en las palabras de presentaci\u00f3n\u2013, y que fue corregido y mecanografiado en limpio en la misma \u00e9poca del conjunto principal\u201d. Vengo ahora a saber que la se\u00f1ora Marleny Garay, que cuid\u00f3 de \u00a0Carmelina en sus \u00faltimos a\u00f1os, fue la persona silenciosa que salv\u00f3 sus archivos. Este archivo est\u00e1 constituido por unos 500 folios (art\u00edculos, cartas, ensayos, guiones para radio y televisi\u00f3n, documentos personales, y su poes\u00eda in\u00e9dita, ahora recuperada en su totalidad).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enhorabuena por este rescate digno de aplauso para las letras quindianas. En \u00e9l aparecen los dos poemas de mi historia, pero transformados por el riguroso arte con que Carmelina elaboraba su obra. Hasta los t\u00edtulos de ellos \u2013<em>Llama <\/em>y <em>Brasa\u2013 <\/em>fueron cambiados por <em>La llama <\/em>y <em>La brasa: <\/em>de esta manera les imprimi\u00f3 mayor contundencia<em>. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este libro-homenaje presentan sus autores detenidos estudios sobre la vida y la obra de la inmensa figura de la literatura colombiana. Los estudiosos de su obra encontrar\u00e1n en <em>La casa entre la niebla <\/em>(t\u00edtulo de uno de los poemas rescatados, que sirvi\u00f3 de bautizo para el libro) la profundidad y la belleza con que Carmelina forj\u00f3 su para\u00edso l\u00edrico, ahora aumentado con nuevos motivos para la admiraci\u00f3n y el asombro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 8-III-2011.<br \/>\n<em><strong>Eje 21, <\/strong><\/em>Manizales, 9-III-2011.<br \/>\n<em><strong>La Cr\u00f3nica del Quind\u00edo, <\/strong><\/em>Armenia, 12-III-2011.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar En junio de 2004 viaj\u00e9 a Armenia a presentar la novela Un veterano encuentra su destino, de C\u00e9sar Hincapi\u00e9 Silva. 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