{"id":7692,"date":"2012-02-11T15:49:26","date_gmt":"2012-02-11T20:49:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=7692"},"modified":"2014-06-19T20:35:11","modified_gmt":"2014-06-20T01:35:11","slug":"los-cuentos-de-omar-morales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2012\/02\/11\/los-cuentos-de-omar-morales\/","title":{"rendered":"Los cuentos de Omar Morales"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A 34 a\u00f1os de su primer libro de cuentos \u2013<em>Bajo la piel<\/em>\u2013, Omar Morales Ben\u00edtez publica su segunda obra del mismo g\u00e9nero, que lleva por t\u00edtulo <em>Los ojos del viento. <\/em>Como en el primer caso, se trata de cuentos breves, trabajados con fuerza sicol\u00f3gica y talento narrativo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ambas series se aprecian aspectos comunes que mueven a los personajes dentro de mundos en permanente conflicto. Son personajes extra\u00eddos de las bajas esferas sociales, donde proliferan la pobreza, la angustia, el abandono, la desesperanza, la violencia familiar, el desacomodo en el propio entorno. Seres desadaptados y ca\u00f3ticos que deambulan por la vida bajo el peso de las ciegas pasiones o los instintos perversos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Omar Morales se mete en estos ambientes s\u00f3rdidos, manejados en ocasiones \u00a0por el licor, el sexo y la prostituci\u00f3n, cuando no por el crimen y la depravaci\u00f3n moral, para captar mejor la condici\u00f3n humana. Su prop\u00f3sito es presentar al hombre en sus miserias y bajezas, y lo hace con pulso firme y mirada certera, pintando con propiedad y realismo el clima material y s\u00edquico de sus criaturas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para lograrlo, utiliza un lenguaje recursivo, po\u00e9tico, \u00e1gil e impactante (a veces mediante la creaci\u00f3n de palabras propicias para el momento narrativo), lenguaje que ha preparado con rigor a trav\u00e9s de los a\u00f1os, como es su persistente disciplina literaria. Algunos cuentos parecen poemas. Se nota el celo gramatical, la intenci\u00f3n sicol\u00f3gica con que ha forjado el alma\u00a0 de estos comediantes de la vida err\u00e1til, y la precisi\u00f3n de los escenarios donde los ha puesto a actuar. Esto explica el largo lapso corrido entre las dos publicaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tuvo \u00e9l la gentileza no solo de anunciarme, a\u00f1os atr\u00e1s, la lenta elaboraci\u00f3n de los nuevos cuentos \u2013siete en total, como un n\u00famero cabal\u00edstico\u2013, sino de hacerme part\u00edcipe de su lectura cuando los crey\u00f3 listos para la imprenta. No se ha dejado manejar por el af\u00e1n de escribir que acosa a muchos escritores. Por conocer sus altas dotes de cuentista, de las que hace gala en la nueva obra, no dud\u00e9 en animarlo para que realizara cuanto antes el proyecto de la edici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace 34 a\u00f1os, cuando dio a la estampa los diez cuentos de <em>Bajo la piel, <\/em>expuse lo siguiente en nota de <em>El Espectador<\/em> (15-XI-1977): \u201cEn cada uno de los relatos se siente la brusquedad de la vida. El hombre, perdido en un laberinto de odios, l\u00e1grimas y lacras sociales, no quiere encontrar la salida. Todo lo torna ca\u00f3tico y torturante\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo enfoque puedo extenderlo a los cuentos actuales. Con esto me reafirmo en el criterio de que la tem\u00e1tica narradora de Omar se centra en un solo objetivo: la condici\u00f3n humana. Esta vez es el viento, con sus ojos sutiles,\u00a0 el que invade los lugares y la intimidad de los seres infelices. Y bramando, todo lo remueve y lo vuelve pat\u00e9tico. A veces di\u00e1fano. Hay cuentos de esta serie que no dejan un minuto de quietud, un respiro para el sosiego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los nuevos trabajos, hay dos que en mi concepto son los mejor logrados: <em>La se\u00f1ora <\/em>y <em>Certeza de otras muertes. <\/em>El primero refleja los genes transmitidos de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, que alguien, sin embargo, como es el caso de esta historia fant\u00e1stica, logra purificar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>Certeza de otras muertes, <\/em>se tropiezan en ambientes opuestos dos actores de la comedia humana: el muchacho que desea aprender a ser hombre en las celdas oscuras de un prost\u00edbulo, y ella, que le cuenta sus dramas, la violencia vivida en el campo, el salvajismo que ha sufrido a merced de la impiedad del hombre. La muchacha le ense\u00f1a a ser hombre, y de paso le abre los ojos sobre la farsa del mundo. Son <em>los ojos del viento <\/em>los que recorren las p\u00e1ginas de estas vidas estremecidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador<\/em>, <\/strong>Bogot\u00e1, 23-III-2011.<br \/>\n<em><strong>Eje 21, <\/strong><\/em>Manizales, 25-III-2011.<br \/>\n<em><strong>La Cr\u00f3nica del Quind\u00edo, <\/strong><\/em>Armenia, 26-III-2011.<br \/>\n<em><strong>Puesto de Combate,<\/strong><strong> <\/strong><\/em>No. 77, agosto de 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar A 34 a\u00f1os de su primer libro de cuentos \u2013Bajo la piel\u2013, Omar Morales Ben\u00edtez publica su segunda obra del mismo g\u00e9nero, que lleva por t\u00edtulo Los ojos del viento. Como en el primer caso, se trata de cuentos breves, trabajados con fuerza sicol\u00f3gica y talento narrativo. 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