{"id":8812,"date":"2013-10-28T13:37:48","date_gmt":"2013-10-28T18:37:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=8812"},"modified":"2014-05-05T18:48:53","modified_gmt":"2014-05-05T23:48:53","slug":"los-destrozos-de-la-selva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2013\/10\/28\/los-destrozos-de-la-selva\/","title":{"rendered":"Los destrozos de la selva"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando en julio de 2008 fue rescatada \u00cdngrid Betancourt de su prisi\u00f3n en la selva despu\u00e9s de permanecer seis a\u00f1os en poder de las Farc, dijo que lo que all\u00ed hubiera podido ocurrir en el terreno sentimental, all\u00ed se quedaba. A partir de ese momento iniciaba una nueva vida. Esto equivale al borr\u00f3n y cuenta nueva que en determinadas ocasiones es preciso ejecutar para olvidar los actos, disgustos o errores del pasado, y seguir camino adelante como si nunca hubieran existido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No s\u00e9 hasta d\u00f3nde sea posible lavar la mente y la psique para prescindir de los recuerdos inc\u00f3modos que en el presente caso giran alrededor de las experiencias selv\u00e1ticas que vivi\u00f3 la protagonista. Lo que s\u00ed s\u00e9 es que la selva no es un mundo com\u00fan, sino un mundo lejano y misterioso, a veces fant\u00e1stico y otras t\u00e9trico, que solo pueden definirlo las personas que all\u00ed han morado. Cuando esas personas han estado sometidas a los vej\u00e1menes y las torturas de que fueron v\u00edctimas \u00cdngrid y sus compa\u00f1eros de cautiverio, la situaci\u00f3n toma contornos mucho m\u00e1s dram\u00e1ticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de caer en poder de las Farc, \u00cdngrid llevaba un matrimonio feliz con su esposo Juan Carlos Lecompte. As\u00ed lo sostiene ella en la declaraci\u00f3n que dio a la revista <em>Bocas, <\/em>en la edici\u00f3n de febrero. Pero el amor se acab\u00f3 en la selva. Diversos factores se interpusieron para que la armon\u00eda conyugal se hubiera deshecho en corto tiempo. \u201cYo lo quer\u00eda mucho. \u00c9l era mi llave\u201d, exclama \u00cdngrid, y revela que un d\u00eda su \u00eddolo se vino al suelo cuando supo que andaba de novio. Mientras tanto, ella padec\u00eda los suplicios de la selva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, Juan Carlos le atribuye una posible infidelidad conyugal durante el cautiverio. La misma \u00cdngrid narra \u2013en su libro testimonial <em>No hay silencio que no termine\u2013 <\/em>algunos v\u00ednculos suyos, que podr\u00edan considerarse sentimentales, con amigos en desgracia surgidos bajo la tremenda soledad y el implacable desamparo de la manigua. El pa\u00eds recuerda el momento en que los esposos se encontraron despu\u00e9s de los seis a\u00f1os de la separaci\u00f3n, donde se les vio fr\u00edos y distantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El amor intenso de sus d\u00edas felices se lo llev\u00f3 el viento de la selva. Ante eso, no qued\u00f3 otra f\u00f3rmula que el divorcio, que se formaliz\u00f3 en noviembre pasado. Hoy est\u00e1n enfrentados por asuntos econ\u00f3micos, y no de poca monta, ya que Juan Carlos no solo busca el 50 por ciento de los bienes adquiridos durante el matrimonio, sino la misma proporci\u00f3n por las regal\u00edas que han reportado los dos libros famosos de su exesposa. Regal\u00edas que representan una cifra considerable, ya que por el \u00faltimo de los libros la autora ha recibido m\u00e1s de seis millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella, por su parte, rechaza semejante pretensi\u00f3n con el argumento de las capitulaciones que firmaron antes de casarse. \u201cLo de \u00e9l es lo de \u00e9l y lo m\u00edo es lo m\u00edo\u201d, le dice \u00cdngrid a la revista <em>Bocas. <\/em>Sea como fuere, lo cierto y deplorable es que el ep\u00edlogo del romance haya llegado al vulgar terreno de la plata. Como el pleito lo mueven expertos abogados, la reyerta es seria. Y amarga, claro est\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Extinguida la uni\u00f3n conyugal, los destrozos de la selva son evidentes. Esa selva cantada por Jos\u00e9 Eustasio Rivera \u2013\u201cesposa del silencio, madre de la soledad y la neblina\u201d\u2013 produce en este caso y en otros conocidos, o que se mantienen en silencio, graves desgarros en el alma de las parejas. Cada secuestrado arrastra un drama a veces catastr\u00f3fico. Las secuelas del secuestro, que suelen quedar en el secreto de los hogares, no respetan siquiera los dominios del amor. Aqu\u00ed se prueba que el amor no es eterno, por lo mismo que el coraz\u00f3n es incierto e impredecible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 1-III-2012.<br \/>\n<em><strong>Eje 21, <\/strong><\/em>Manizales, 2-III-2012.<br \/>\n<em><strong>La Cr\u00f3nica del Quind\u00edo, <\/strong><\/em>Armenia, 3-III-2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su columna me pareci\u00f3 muy bien escrita, como corresponde a un escritor y periodista de su trayectoria. El tema no fue de mi agrado. Ya le\u00edmos el libro de do\u00f1a \u00cdngrid y ya conocimos detalles suficientes del t\u00e9rmino de\u00a0su relaci\u00f3n con don Juan Carlos. La parte mezquina, y un poco miserable,\u00a0de las ambiciones de ambos, para m\u00ed, carecen de importancia y considero que no son ni noticia ni tema de inter\u00e9s. <strong>Gustavo Valencia Garc\u00f3a<\/strong>, Armenia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso pasa cuando estas relaciones est\u00e1n pegadas con babas: con la primera dificultad, se rompen, y cada quien le tira la culpa al otro, siendo todos, los culpables de este rompimiento; y si hay dinero o protagonismo de por medio, los dos, o cualquiera de ellos, se sienten con m\u00e1s derecho a opinar o a reclamar, y en ese orden de ideas, le echamos la culpa a la selva, mas no a nuestra relaci\u00f3n salvaje. <strong>Pachopacho <\/strong>(correo a <em>El Espectador<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habr\u00e1 que estar en la ropa de un secuestrado para saber lo que se siente. Por eso yo le perdonar\u00eda a \u00cdngrid, pero no esa imagen de subestimaci\u00f3n de su pareja. Aunque \u00e9l reciba mucho dinero, creo que le falta car\u00e1cter. Tenemos que respetar a las mujeres, pero tambi\u00e9n a los hombres. <strong>Marmota Perezosa <\/strong>(correo a <em>El Espectador).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que las condiciones que se viven como secuestrado en la selva son excepcionales y se debe relativizar cualquier acto o palabra dicha durante este lapso. <strong>Dalilo <\/strong>(correo a <em>El Espectador<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo agregar la ense\u00f1anza b\u00edblica: \u00abEl que est\u00e9 libre de culpa que tire la primera piedra\u201d <strong>Rodrigo Ot\u00e1lora Bueno <\/strong>(correo a <em>El Espectador).<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Cuando en julio de 2008 fue rescatada \u00cdngrid Betancourt de su prisi\u00f3n en la selva despu\u00e9s de permanecer seis a\u00f1os en poder de las Farc, dijo que lo que all\u00ed hubiera podido ocurrir en el terreno sentimental, all\u00ed se quedaba. 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