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Entradas Etiquetadas ‘Quindío’

El escritor quindiano

viernes, 11 de noviembre de 2011 Comments off

Salpicón

Por: Gustavo Páez Escobar

En días pasados se realizó en Armenia, bajo la coor­dinación de la Corporación de Fomento y Turismo mu­nicipal, el primer encuentro de escritores nacionales, al que se le bautizó con el nombre de Poporo Quimbaya.

Fueron invitados 14 escri­tores, algunos muy renombra­dos en el país, pero varios de ellos no asistieron. Los que concurrie­ron a la cita fueron objeto de cordial hospitalidad y tuvieron la ocasión de apreciar los rasgos atractivos de esta ciudad con gran vocación turística.

De esta manera la oficina organizadora cumplió una de sus funciones básicas, y además facilitó el diálogo provechoso de la juventud es­tudiosa con los escritores asis­tentes. Me extrañó la ausencia de los escritores del Quindío.

Cuando lo lógico es pensar que eran estos los anfitriones, no los vi figurar en las noticias con que se anunció el evento, ni los hallé luego en las fotografías publicadas. Esto da pie para pensar en dos cosas: o que no fueron invita­dos, o que no se dejaron invi­tar. De todas maneras brillaron por su ausencia, por lo menos hasta donde he logrado captar la noticia.

Sea lo que fuere, la litera­tura quindiana es un hecho cierto en el panorama del país. Ha tenido el Quindío, y tiene, figuras sobresalientes en los diferentes campos del arte. En el cuento (y hablemos de la escuela de maestros que surgió a comienzos del siglo con el liderazgo de Eduardo Arias Suárez), los escritores de en­tonces pusieron muy en alto el nombre de la comarca.

No sé si en la reunión se mencionó la obra de este precursor de la cuentística regional, hoy olvidado en su propia tierra, como que no volvieron a editarse sus libros ni existe un monumento que recuerde su memoria. Con él, varios escritores de su gen­eración han quedado sepulta­dos en la amnesia de los nuevos tiempos.

El nombre de Luis Vidales ocupa sitio destacado en la poesía. Me dicen que sus cenizas fueron llevadas al Quindío y han recibido los honores que merecen. Entre las personas vivas hay que exaltar a Camelina Soto, gloria de la poesía regional, con resonancia internacional. Me gustaría saber que ella estuvo alternando con los ilustres huéspedes de la ciudad, a quienes les sobraron elogios en los comentarios de prensa.

En cambio, no vi ninguna referencia sobre los escritores regionales, y sería interesante conocer qué sucedió con el producto de la tierra anfitriona en este encuentro cultural.

La Crónica del Quindío, Armenia, 8-IV-1992

* * *

Comentario:

Respecto a su comentario sobre el reciente foro de escritores, le manifiesto que ningún escritor quindiano fue invitado, de ahí nuestra ausencia. Jesús Arango Cano, Armenia.

 

Misión comercial del Quindío

viernes, 11 de noviembre de 2011 Comments off

Por: Gustavo Páez Escobar

Estuve en el acto de aper­tura de la exhibición de pro­ductos quindianos que se llevó a cabo en las instalaciones de la Cámara de Comercio de Bogotá. El dinámico director de la Cámara de Comercio de Armenia, Rodrigo Estrada Revéiz, gracias a cuya gestión se realizó la cita quindiana en Bogotá, se hace acreedor al reconocimiento público por haber puesto en alto el nombre del Quindío con este suceso de indudable éxito.

Se ve que la Cámara de Comercio es ex­perta en elaborar fórmulas publicitarias para conseguir los efectos que se buscan. El título de «Misión comercial del Quindío», de tan expresiva síntesis, causó interés por el mensaje que sugiere: un acto de presencia y buena voluntad de los quindianos en la capital del país. La misión vino con otra frase de impacto: «Somos café y mucho más». Para que el eslogan llame la atención debe ser conciso y elocuente, como lo son los rótulos mencionados.

El propio alcalde de Bogotá, Juan Martín Caicedo Ferrer, estuvo presente en el acto y ponderó la calidad del Quindío como departamento em­prendedor y progresista. No sólo hizo pública manifes­tación de su afecto por la tierra quindiana, sino que destacó la colaboración recibida de va­rios hijos notables de la región. Se refería a Alpher Rojas y a José Noé Ríos, destacados funcionarios de la administración distrital.

Con esta muestra comercial e industrial, que despertó admiración entre los asisten­tes a la feria, se ha puesto en evidencia la capacidad del Quindío para buscar caminos de progreso. Ahora que la suerte del café se muestra incierta y que por otra parte ha producido tantos descalabros a la economía de la región, surge una vigorosa fuerza de trabajo que a base de técnica y creatividad acomete nuevos retos.

Creo que en el Quindío se presenta hoy otro milagro: el del viraje hacia la industria, fenómeno que puede ser lento pero que ya ha comenzado a dar sus primeros frutos. Entusiasma esta transformación silen­ciosa. Ya no es tan silen­ciosa, si la capital del país, incluidos los quindianos que aquí residen, ha asimilado el mensaje: «Somos café y mucho más».

La Crónica del Quindío, Armenia, 28-III-1992.

 

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Ausencia de quindianos

viernes, 11 de noviembre de 2011 Comments off

Por: Gustavo Páez Escobar

Desde buen tiempo atrás el Quindío se halla ausente de las altas posiciones del Estado. A lo largo de su historia ha tenido dos ministros, ambos conservadores: Diego Moreno Jaramillo en Desarrollo Económico (1976) y Hugo Palacios Mejía en Hacienda (1985). Jaime Lopera Gutiérrez fue ministro de Trabajo en 1987, pero sólo por tres días, y esto no cuenta.

En cambio, hay departamentos, incluyendo los otros del antiguo Caldas, que mantienen permanente representación en los puestos claves del Gobierno, y esta vocería, como es obvio, se traduce en progreso para sus regiones.

Si descendemos de los ministerios a otros cargos de influjo nacional, vemos que la cuota quindiana en estos niveles es también precaria. En el pasado, y pasado ya remoto, Hugo Palacios Mejía fue viceministro de Hacienda; José Iván Echeverri, gerente del ICCE; Mario Gómez Ramírez, gerente de la Corporación Financiera del Transporte.

Hoy el Quindío tampoco figura en estos predios de la administración. A veces un quindiano es designado en alguna posición importante, pero él no tiene la necesaria identidad con la comarca, y esto equivale a otra clase de ausencia.

Desde el nacimiento del Quindío no se ha logrado que los senadores y representantes, sin distingos políticos, formen un grupo compacto con sentido regional. Esta dispersión incide en la atonía del departamento dentro del concierto nacional. En otras partes se unen liberales y conservadores para luchar por las causas comunes y establecer una verdadera fuerza provincial.

El señor Presidente de la república, tan pródigo con sus paisanos de Risaralda, debe invitar también a los quindianos (y los hay sobresalientes en muchos campos) a participar en la vida nacional. El Quindío también es Colombia, le recordó este diario al primer mandatario con ocasión de su reciente visita al departamento. Los dirigentes quindianos, a su vez, deben meditar en la necesidad de un verdadero liderazgo para hacerse sentir en el país.

La Crónica del Quindío, Armenia, 16-III-1992.

 

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Eso es democracia

viernes, 11 de noviembre de 2011 Comments off

Por: Gustavo Páez Escobar

No conozco personalmente a Alba Stella Buitrago Pérez, la nueva alcaldesa de Armenia, pero he oído hablar de ella. Cuando yo residía en el Quindío se mencionaba su nombre como una inquieta líder popular que por aquella época hacía sus iniciales in­cursiones en la política.

Ausente yo del departamento desde hace ocho años, mis nexos con la región a través de los amigos y la lectura de periódicos –hoy sobre todo de La Crónica– me han permitido seguirles el rastro a las noti­cias locales. Y volvió a apare­cer el nombre de Alba Stella, ahora como aguerrida aspi­rante al cargo de alcaldesa de la capital.

En mi condición dé observa­dor independiente del proceso electoral, me enteré de las opiniones y los enfrentamientos que se cruzaron alrededor de las dos damas en compe­tencia. El fragor de la con­tienda hizo arreciar el encono de los ataques, tanto por parte de ellas mismas como de des­tacados voceros de la comunidad.

Finalmente, Alba Stella fue la triunfadora. Su ventaja sobre la otra candidata es significativa, y esto señala su éxito indudable. Cuando leí el reportaje que dos días antes de las elecciones le hizo Rubiela Tapazco Arenas, intuí que iba a ser la gana­dora. La vi segura de sí misma y convencida de su causa democrática. Tiene claridad en los enfoques, y esto, sumado a su propósito de romper viejos esquemas de la política re­gional, sin duda la condujo al triunfo.

Eso es democracia. Habrá quienes no miran con buenos ojos su llegada a la alcaldía, por no vivir, como ella dice,­ entre «cocteles y clubes caros». Creo que es bueno ensayar un nuevo estilo de administración municipal. Si nadie posee fórmulas mágicas para acer­tar, ¿por qué no confiar en que Alba Stella sea una buena carta para el progreso de la ciudad?

Todos deben apoyarla, ya que su título de alcaldesa fue obtenido en franca lid. El resultado es consecuencia de la constancia y la lucha de­cidida, los mayores ingredien­tes del éxito.

Si la nueva alcaldesa, tras el enfriamiento de las pasiones electorales, escoge a los mejores para gobernar, y lo hace sin triunfalismo ni ven­ganza, Armenia será otra ga­nadora.

La Crónica del Quindío, Armenia, 13-III-1992.

 

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La Crónica del Quindío

viernes, 11 de noviembre de 2011 Comments off

Salpicón

Por: Gustavo Páez Escobar

A partir de octubre de 1991 entró en circulación na­cional La Crónica del Quindío, diario que le hacía falta a la región. Está dirigi­do, con sentido crítico y ánimo batallador, por Rodrigo Gómez Jaramillo. Con motivo de la re­ciente visita del presidente Gavi­na, el diario tituló así su primera página: “Señor presidente: el Quin­dío también es Colombia”. Y en el editorial se recuerda al primer mandatario el abandono en que el Gobierno nacional ha mantenido al departamento durante los últi­mos años.

Repasando varios ejemplares del periódico, veo desfilar por sus páginas el rostro amable de esta región progresista, muy cara a mis afectos, y el contacto a distancia con los hechos y las personas me ha situado de nuevo en la noble comarca donde residí, como gerente bancario, por espacio de 15 años.

Complacido he aceptado, como deber de gratitud hacia la tierra hospitalaria, la invitación para colaborar con una columna semanal. Grato se vuelve el compromiso, tanto por mis entrañables nexos con la región como por mi amistad con Gómez Jaramillo, quien me dispensó, siendo gober­nador del Quindío en 1985, el honor de la Medalla al Mérito Artístico como estímulo a mi perseverante labor literaria, que había tenido sus albores silenciosos en la comarca cafetera, al lado de las frenéticas cifras bancarias.

No es fácil la supervivencia de los periódicos de provincia. Hay, sin embargo, esfuerzos de largo alcance, como el del perió­dico La Patria de Manizales, que circula con énfasis regional por los tres departamentos del antiguo Caldas. Otro tanto hay que augurar para La Crónica del Quindío, cuya filosofía se expresa en la siguiente carta:

 «No es un periódico que pretenda competir con otras publicaciones simila­res. Es el auténtico periódico del Quindío en el que además de consignarse los acontecimientos diarios, se destaca el pensamien­to de personas estudiosas y deci­didas, como usted, que estén dis­puestas a compartir puntos de vista sobre temas específicos de interés general. La Crónica del Quindío es un periódico de nues­tro departamento para Colom­bia».

El Espectador, Bogotá, 12-III-1992

 

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